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Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 94 online gratis en español

🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
Yang Nuo sujetó la muñeca de Chen Mo'er. Chen Mo'er podía sentir con claridad cómo todo su cuerpo temblaba desde lo más profundo del alma. Y aun así… Yang Nuo todavía se sentía aliviada. Por suerte, Momo no había ido con ellos. Mientras quedara una sola persona con vida, 【Amanecer a la Vista】 no habría muerto. También sabía perfectamente que Chen Mo'er no tenía la capacidad necesaria para llegar viva hasta allí por sí sola. Pero Yang Nuo ya estaba al límite. No había forma de salvarla. Ni siquiera le quedaban fuerzas para seguir hablando. En el último instante antes de que su vida llegara al final, giró ligeramente la cabeza hacia Li Wu. «¿Cómo te llamas?» «…Me llamo Li Wu.» Tras un breve silencio, Li Wu respondió. Yang Nuo pareció sorprendida. Pero enseguida comprendió que tenía sentido. Claro… Aparte de una 【empleada】 tan formidable como Li Wu, ¿quién más habría podido llegar hasta allí prácticamente por su cuenta? Soportando el dolor insoportable de su cuerpo, Yang Nuo dijo: «Gracias por traer a Momo hasta aquí.» «Si no te molesta… por favor, acepta esto.» En cuanto terminó de hablar, un rollo de vendaje negro voló hacia Li Wu. Era un 【Artefacto Fantasma】. 【Artefacto Fantasma: Vendaje Ensangrentado de la Médica Excéntrica】 【Descripción: Cuenta la leyenda que en la Calle Sangre Negra existe una médica excéntrica llamada Lilina, capaz de hacerlo todo. Para revivir a la persona que amaba, investigó sin descanso artes médicas prohibidas. Si quieres recibir su tratamiento, tendrás que aceptar convertirte en su sujeto de experimentación. Ella garantiza que no te dejará morir; fuera de eso, no garantiza absolutamente nada… La sangre derramada sobre la mesa de operaciones tiñó de rojo… y luego de negro, el vendaje que más apreciaba, igual que una conciencia que ya no podía volver atrás.】 【Efecto: Cuando el vendaje cubre una herida, detiene el sangrado y elimina el dolor con un 100 % de eficacia. Cualquier lesión puede sanar gradualmente, incluido el retroceso causado por Artefactos Fantasma. Pero ten cuidado: jamás permitas que la médica excéntrica Lilina te encuentre.】 Entre todos los Artefactos Fantasma conocidos hasta el momento, los de curación eran de los más escasos. De lo contrario, Wen Lianyi no habría utilizado su capacidad de «curación» como una de sus principales cartas para atraer a otras personas. Durante un Trabajo, resultar herido era inevitable. Las heridas pequeñas todavía podían soportarse. Lo verdaderamente peligroso eran las lesiones graves que tardaban diez días o incluso medio mes en sanar, porque aumentaban enormemente la probabilidad de muerte de un 【empleado】. Tener una capacidad curativa podía aumentar la tasa de supervivencia en más de un veinte por ciento. Y, aun así, tanto en la tienda de intercambio de Puntos de Riqueza como en el foro, los Artefactos Fantasma de curación eran absurdamente escasos. Cualquier objeto que tuviera siquiera un poco de capacidad curativa alcanzaba precios astronómicos. Y el 【Vendaje Ensangrentado de la Médica Excéntrica】 incluso podía curar el retroceso provocado por otros Artefactos Fantasma. Su valor era evidente. Li Wu lo sabía. Yang Nuo también. Y precisamente porque Yang Nuo sabía demasiado bien cuánto valía aquel objeto, tenía que entregárselo a Li Wu. No era únicamente una forma de agradecerle que hubiera «escoltado» a Chen Mo'er hasta allí. También estaba poniendo a prueba la actitud de Li Wu. En cuanto Yang Nuo muriera, todos sus 【Artefactos Fantasma】 quedarían sin dueño. Li Wu podría quitárselos del cadáver cuando quisiera. Y no solo ese vendaje. Podría llevarse muchas otras cosas valiosas. Momo no era buena combatiendo. Frente a Li Wu, no tendría ni la más mínima posibilidad de ganar. No era que Yang Nuo estuviera juzgando a Li Wu con malicia. Simplemente, el corazón humano era impredecible. En el mundo de los 【Trabajos】, ¿cuánta gente ofrecía algo sin esperar absolutamente nada a cambio? Antes de morir… Yang Nuo quería proteger a Momo una última vez. Li Wu permaneció pensativa durante unos segundos antes de responder con voz tranquila: «Lo aceptaré.» Solo entonces Yang Nuo pudo relajarse por completo. «Gracias.» No pidió nada más. Su respiración simplemente se volvió cada vez más débil. Finalmente, perdió las últimas fuerzas que le quedaban. Al sentir cómo la persona a su lado se debilitaba cada vez más, Chen Mo'er rompió a llorar. Se negaba a aceptar la realidad. «No me dejes sola…» «Por favor… no me dejes sola.» «Pasamos por tantas cosas juntas… pasamos por la vida y la muerte…» «No me dejes sola, ¿sí?» Yang Nuo no respondió a aquella súplica. Solo le dijo en voz muy baja: «Ven.» «Abrázame.» Chen Mo'er obedeció y se refugió entre sus brazos. Yang Nuo besó con ternura la mejilla de la joven que tenía abrazada. Le susurró al oído: «Tienes que seguir viviendo.» ¿Por qué había elegido aquel nombre para su pequeño estudio? Quizá porque la infancia de Yang Nuo y su hermano había sido demasiado fría. Nubes oscuras cubriendo la luna. Un frío capaz de congelarlo todo. Tal vez por eso desarrolló una necesidad casi absoluta de perseguir la «luz» y el «calor». Y por eso creó aquel pequeño estudio: 【Amanecer a la Vista】. Lamentablemente… le habían arrancado los ojos. Ya nunca podría esperar la llegada del amanecer del día siguiente. Por eso le dijo a Chen Mo'er: «Mientras sigas viviendo… algún día… el amanecer estará a la vista.» Las últimas fuerzas de Yang Nuo se agotaron por completo. Apoyó la cabeza sobre el hombro de Chen Mo'er. Y se quedó dormida para siempre. No logró resistir hasta la llegada del amanecer. Afuera comenzó a caer una lluvia torrencial. El agua lavaba la sangre del suelo mientras, de fondo, seguía escuchándose a las ovejas negras masticar carne. Unos ojos destrozados rodaron hacia algún lugar desconocido. Nadie sabía hacia dónde miraban ahora. Li Wu ni siquiera podía recordar cuántos sonidos escuchó en aquel instante. Solo hubo uno que jamás olvidaría. Chen Mo'er abrazó el cadáver de Yang Nuo y soltó un grito desgarrador. Aquel sonido parecía capaz de atravesar los tímpanos y perforar directamente el cráneo. Como el cuco que llora sangre. Desgarrador. Desolado. Desde aquel día, un pequeño estudio prácticamente desconocido quedó reducido a una sola persona afortunada. Quizá sí fuera afortunada. En un mundo tan peligroso, donde alguien moría a cada minuto y cada segundo, quienes conseguían sobrevivir eran los afortunados. Aunque, en realidad, ni la propia Li Wu estaba segura. Porque en aquel momento estaba pensando en sí misma. Ella también era una persona abandonada por el mundo. Ya casi no podía recordar los rostros de su padre y de su madre. ¿Familiares? ¿Amigos? No tenía. Porque era demasiado extraña. Tan extraña que todo el mundo se lo decía. Y ella misma también lo pensaba. Siempre había sido indiferente a los sentimientos. Pero en aquel instante… de verdad se preguntó algo. Si algún día ella muriera… ¿habría alguien que llorara por ella como Chen Mo'er, hasta quedar destrozado por dentro? O quizá… ¿existía alguien cuya muerte pudiera hacerla llorar a ella? No se le ocurrió nadie. En silencio, desenvolvió una paleta y la dejó sobre el suelo. Aquella noche, Chen Mo'er lloró hasta quedarse sin lágrimas. Li Wu también pensó en muchas cosas. Y cuando el cielo comenzó poco a poco a aclararse, Chen Mo'er ya había enterrado el cuerpo de Yang Nuo. En nombre de sus antiguos compañeros… contempló el amanecer del día siguiente. Así era el mundo de la niebla. Una sola decisión equivocada podía condenarte sin posibilidad de regreso. Cuando amaneció, los fantasmas vestidos de rojo del exterior ya habían desaparecido. Los cadáveres que quedaban en el suelo habían sido devorados por el rebaño hasta tal punto que ya nadie podía distinguir quién era quién. Aunque Chen Mo'er todavía parecía haber perdido el alma, también sabía que quedarse atrapada en el dolor del pasado no le serviría de nada. Así que enterró aquel sufrimiento en lo más profundo de sí misma. Recogió los Artefactos Fantasma y las convicciones que sus antiguos compañeros habían dejado atrás y volvió a preparar su equipaje. Bajó la mirada. Entre sus dedos apretaba con fuerza el arete de Yang Nuo. «No se preocupen.» «Algún día… haré que vuelvan a ver el amanecer.» Luego miró a Li Wu con determinación. «Vámonos.» Li Wu le tendió un pañuelo de papel. «Límpiate la cara.» «Gracias.» Chen Mo'er se secó rápidamente las lágrimas. «¡Vamos!» A un lado, Li Wu estaba jugando con Xiaoxiao mientras preguntaba: «¿Por qué tienes tantas ganas de irte?» Chen Mo'er: «¿Mm?» Pues… ¿qué más iban a hacer aparte de irse? Li Wu respondió: «Después de todo lo que nos costó llegar hasta aquí, ¿no vamos a investigar bien el lugar?» «Además…» «Mira afuera.» «Acaba de aparecer algo interesante.»
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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 94

Estás leyendo el capítulo 94 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 24 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.