Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 93 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
Antes de que Li Wu o Chen Mo'er pudieran preguntar quiénes habían muerto, la niña levantó bruscamente la cabeza y las miró fijamente.
En sus ojos había desconcierto.
Miedo.
Pero, por encima de todo…
una inquietante indiferencia nacida de la costumbre.
¿Por qué una niña tan pequeña tendría una expresión así?
Li Wu todavía estaba pensando en aquella mirada cuando Xiaoxiao les dio una noticia inquietante:
«Eran como ustedes. Todos eran guardias de la aldea.»
Para Chen Mo'er, aquellas palabras fueron como un rayo cayéndole encima.
Perdió el control por un instante, agarró a la niña por los hombros y preguntó:
«¿Todos eran guardias? ¿Entre ellos había una hermana alta y muy bonita? ¿Llevaba un arete de cruz?»
Al parecer, las características que había descrito eran demasiado reconocibles.
Los ojos de Xiaoxiao recuperaron la claridad al instante.
«¿Conocen a la hermana Nuonuo? ¿Tú eres la hermana Chen Mo'er?»
«¡Yo… yo soy Chen Mo'er!»
En cuanto escuchó aquel nombre, toda la fortaleza que Chen Mo'er había mantenido hasta ese momento se vino abajo.
Sus ojos se enrojecieron y hasta su voz se volvió más suave.
«¿La hermana Nuo te habló de mí? ¿Dónde está?»
Una vez que ambas confirmaron que hablaban de la misma persona, los ojos de Xiaoxiao también se pusieron rojos.
Agarró las muñecas de Chen Mo'er con ambas manos.
Las emociones de los niños podían cambiar de un instante a otro, pero el cambio de Xiaoxiao fue demasiado brusco incluso para eso.
Entre sollozos, casi sin poder recuperar el aire, dijo:
«¡U-ustedes… salven a la hermana Nuonuo!»
La niña levantó la cabeza.
En tan solo unos segundos, las lágrimas ya le habían empapado todo el rostro, arrastrando parte de la suciedad y convirtiéndola en manchas húmedas.
«Ella… ella está sufriendo mucho.»
«Igual que mamá… está sufriendo mucho.»
Mientras decía aquello, Xiaoxiao parecía sentir el mismo dolor en su propio corazón.
Se apretó el pecho, incapaz de controlar sus emociones.
Pero aun así no dejó que eso retrasara lo importante.
Pronto recuperó el control de sí misma y, con expresión seria, sostuvo la vela con fuerza y comenzó a guiarlas hacia Yang Nuo.
En la parte más profunda del santuario del Dios de las Tres Ovejas había otra habitación conectada al edificio principal.
Allí encontraron rápidamente a una mujer apoyada contra una esquina.
¿Cómo era Yang Nuo en los recuerdos de Chen Mo'er?
Chen Mo'er recordaba que la había conocido durante su primer Trabajo.
Yang Nuo se había dado cuenta de cuánto miedo le tenía a los 【Trabajos】 y, junto con su hermano menor, Yang Zhuo, le había tendido la mano.
«¿Necesitas ayuda? 【Amanecer a la Vista】 siempre te dará la bienvenida.»
En los recuerdos de Chen Mo'er, Yang Nuo siempre había sido una hermana mayor segura de sí misma, alegre y confiable.
Siempre estaba sonriendo.
Parecía despreocupada y algo brusca, pero era capaz de cuidar hasta el más mínimo detalle de cada integrante de aquel pequeño equipo.
Habían hecho una promesa.
Cuando todos hubieran ganado suficientes Puntos de Riqueza en los 【Trabajos】 y cumplido sus respectivos deseos, formarían juntos una banda.
Ya no tendrían que preocuparse por nada.
Solo perseguirían sus sueños juntos.
A Chen Mo'er le encantaban los ojos de Yang Nuo.
Eran brillantes y hermosos, como estrellas en el cielo nocturno.
Aquellos recuerdos nunca se habían desvanecido.
Sin embargo, la hermana mayor que en sus recuerdos parecía capaz de hacerlo todo ahora estaba apoyada contra una esquina oscura, con la cabeza levantada e inmóvil, «mirando» hacia el frente.
Tenía todo el cuerpo cubierto de sangre.
Parecía haber llorado durante tanto tiempo que ya no le quedaban lágrimas.
Los rastros secos que habían recorrido su rostro dejaban marcas crueles y desordenadas.
La sonrisa de sus recuerdos había desaparecido.
En su lugar solo quedaba desesperación.
Y entre sus brazos…
sostenía una cabeza.
Una cabeza humana.
Cuando percibió aquel olor familiar y escuchó aquellos pasos conocidos, su cuerpo pareció despertar una vez más.
Comenzó a temblar sin control.
«Momo… ¿eres tú, Momo?»
Solo entonces Chen Mo'er descubrió que a Yang Nuo le habían arrancado los ojos.
Y la cabeza que sostenía entre los brazos…
¡pertenecía a su propio hermano menor, Yang Zhuo!
La muerte de Yang Zhuo había sido espantosa.
Su rostro conservaba una expresión de dolor.
También le habían arrancado los ojos.
Tenía la boca muy abierta, como si antes de morir hubiera seguido luchando desesperadamente.
Sangre había brotado de todos sus orificios.
La escena era aterradora.
La compenetración entre compañeros no necesitaba palabras.
Ni siquiera necesitaba ojos.
Mientras compartieran el mismo espacio, Yang Nuo jamás confundiría a Chen Mo'er con otra persona.
Las comisuras de sus labios se curvaron ligeramente, formando una sonrisa dolorosa e indescriptible.
De sus cuencas vacías volvieron a brotar lágrimas de sangre.
Soltó una risa seca.
«Momo… fracasamos.»
«Xiao Zhuo, Xu Yang, Cancan…»
«Todos murieron…»
Dolor.
Tristeza.
Arrepentimiento.
Frustración.
Todas aquellas emociones quedaron concentradas en unas pocas palabras, haciendo que la voz de Yang Nuo resultara insoportablemente desgarradora.
Las lágrimas de Chen Mo'er cayeron al suelo con un sonido suave.
Corrió hacia ella y la abrazó.
Intentó buscar entre las cosas de Yang Nuo algún 【Artefacto Fantasma】 que pudiera curarla.
Pero Yang Nuo solo negó con la cabeza.
«No busques más.»
«Ya no tengo salvación.»
«¡Sí la tienes!»
La voz de Chen Mo'er se elevó fuera de control.
Pero las heridas estaban a la vista.
Aunque sus palabras insistían en negarlo, las lágrimas le caían cada vez más rápido.
Bajó la cabeza.
Su voz se volvió indistinta.
«Sí tienes salvación…»
Tenía que tenerla.
Yang Nuo levantó una mano y acarició su rostro.
Parecía estar consolándola.
O quizá, antes de morir, solo quería sentir una vez más el calor de una compañera viva.
«No llores.»
«Me quedé aquí precisamente para poder verte una última vez. Si te la pasas llorando, sería un desperdicio.»
«Todo fue culpa mía… Calculé terriblemente mal la dificultad de este Trabajo.»
«Cuando entramos aquí, descubrimos que habíamos caído en una trampa. Los fantasmas malignos ya nos estaban esperando.»
«No encontramos ninguna forma de protegernos.»
«No había adónde escapar.»
«Muy pronto, aquellos fantasmas acabaron con nosotros.»
«Antes de morir, Xiao Zhuo utilizó su Artefacto Fantasma para darme una oportunidad de sobrevivir… pero a él le arrancaron la cabeza a la fuerza.»
«Escapé hasta aquí cargando su cabeza…»
«Pero yo tampoco voy a sobrevivir.»
«Antes de morir encontramos algunas pistas útiles. Tienes que escucharme bien…»
«El 【Tabú de Muerte】 es…»
«【Sumisión】.»
«Nunca elijan someterse…»
«Nunca.»
Al llegar a ese punto, sus órganos internos, destrozados desde hacía tiempo, volvieron a sangrar.
Yang Nuo comenzó a toser varias veces seguidas.
Aquel 【Tabú de Muerte】 era una pista que 【Amanecer a la Vista】 había conseguido a cambio de sus propias vidas.
En el momento en que alguien elegía la 【Sumisión】, la maldición del 【Tabú de Muerte】 echaba raíces.
Como si respondiera a aquellas palabras, un trueno aterrador atravesó el cielo.
Bajo el destello del relámpago, pudieron ver un grupo de ovejas negras al otro lado de la ventana.
Y en el suelo…
había varios cadáveres desperdigados.
Chen Mo'er volvió la mirada.
Conocía demasiado bien aquellas ropas.
Pertenecían a los compañeros que consideraba su familia.
Las ovejas negras rodeaban sus cadáveres.
Bajaban la cabeza.
Se escuchaba el sonido de carne siendo devorada.
A su lado, la capitana que había logrado mantenerse con vida hasta el final solo para transmitirles aquella información levantó una mano.
Con extrema suavidad, secó las lágrimas del rabillo de los ojos de Chen Mo'er.
Su voz ya era apenas un susurro.
«Lo siento…»
«Parece que ya no podremos formar esa banda.»
«Tampoco voy a poder seguir protegiéndote.»
«Pero…»
«tú sigues viva.»
La mano de Yang Nuo estaba helada.
Se aferraba con nostalgia al calor de una persona viva.
Por suerte…
«Por suerte sigues viva.»
«Por suerte sigues viva…»

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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)
Capítulo 94
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 93
Estás leyendo el capítulo 93 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 24 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.