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Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 95 online gratis en español

🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
Al escucharla, Chen Mo'er miró por la ventana. El amanecer ya había llegado. La parte trasera de la aldea, antes sumida en una oscuridad absoluta, finalmente mostraba su verdadera apariencia. Todos los fantasmas malignos y las ovejas negras habían desaparecido. Sin dejar rastro. Como si jamás hubieran existido. De no ser por los restos humanos esparcidos por el suelo, cualquiera habría podido pensar que todo lo ocurrido la noche anterior no había sido más que un sueño. «Desaparecieron…» «De verdad desaparecieron todas.» Chen Mo'er murmuró para sí misma. Lo que tenía delante le parecía tan increíble que durante un momento ni siquiera supo cómo reaccionar. Li Wu analizó la situación. «Parece que el peligro de la parte trasera de la aldea se concentra principalmente durante la noche. De día debería ser un poco más segura.» Un poco. Tampoco demasiado. ¿Desde cuándo un Trabajo era seguro? Simplemente había peligros que todavía no habían salido a la luz. Había restos humanos por todas partes. Chen Mo'er no pudo evitar preguntar: «Con tanta gente anoche… me pregunto cuántos habrán sobrevivido.» Li Wu reflexionó unos instantes. «Probablemente, aparte de nosotras dos, murieron todos.» Chen Mo'er se quedó callada. En el mundo de la niebla, la vida humana era realmente frágil. Ya habían experimentado en carne propia lo aterradora que podía ser la parte trasera de la aldea durante la noche. Incluso alguien tan fuerte como Li Wu, después de utilizar todos sus recursos para sobrevivir, apenas había conseguido refugiarse dentro del santuario del Dios de las Tres Ovejas y aferrarse a la vida bajo su protección. Los demás quizá ni siquiera habían tenido oportunidad de llegar al santuario. Probablemente murieron por el camino y terminaron convertidos en alimento para las ovejas negras y los fantasmas. Pero… ¿por qué desaparecía todo en cuanto amanecía? ¿Solo podían aparecer durante la noche? La guía del Trabajo decía que no debían dañar a la ligera a ninguna «oveja» de la Aldea de las Ovejas Dolientes. Pero la noche anterior Li Wu había utilizado los 【Grilletes del Alma】 para matar a una oveja negra. No sabía qué consecuencias tendría aquello. Por ahora… parecía que ninguna. Mientras pensaba en eso, recordó de pronto la campana que le había quitado a aquella oveja negra. La sacó e hizo que 【Ojo-Ojo】 utilizara 【Identificación】. 【Objeto: Campana — Negra】 【Descripción: Una campana que mantenía aprisionada el alma de cierta criatura. El alma que había en su interior ya escapó, pero hacer sonar la campana todavía puede ejercer cierta influencia sobre ella. En la Aldea de las Ovejas Dolientes parece haber más de una campana.】 Li Wu acababa de terminar de leer la información y todavía no había tenido tiempo de pensar para qué podía servir aquella campana cuando, de pronto, se escuchó el grito de una mujer. «¡La… la estatua del Dios de las Tres Ovejas está rota! ¡La estatua está rota!» «¡El Dios de las Tres Ovejas va a desatar otro 【Castigo Divino】!» Li Wu, Chen Mo'er y Xiaoxiao se ocultaron en un rincón oscuro. En circunstancias normales, los aldeanos no deberían haber podido localizarlas tan rápido. Pero cuando Li Wu volvió la mirada hacia la entrada del santuario, la mujer que estaba afuera ya la estaba mirando directamente. En cuanto sus miradas se cruzaron… ¿había bondad y preocupación en su expresión? Aquellas emociones habían aparecido de forma demasiado repentina. Li Wu miró inmediatamente a Chen Mo'er. «Prepárate para volvernos invisibles y salir en cualquier momento.» Bajó la voz. Chen Mo'er asintió. La mujer entró lentamente. «Ustedes dos… ¿son guardias de la aldea?» ¿Dos? Li Wu se quedó desconcertada por aquella palabra. Bajó la mirada hacia Xiaoxiao, que seguía pegada a ella. La niña apretó una mano alrededor de la muñeca de Li Wu y se acercó todavía más. Murmuró en voz baja: «No les digas… Me van a llevar de vuelta.» «Son malas. Encerraron a mamá… la dejaron bajo llave… No les digas.» Al parecer, Xiaoxiao también sabía que los habitantes de la Aldea de las Ovejas Dolientes no podían verla. Li Wu no sabía qué secreto escondía aquella niña. Pero su miedo era completamente real. Por un lado, tenía a una niña que las había ayudado. Por el otro, a una mujer que había conseguido localizarlas apenas entró al santuario. La elección de Li Wu era bastante obvia. No poseía el talento para actuar de Wen Lianyi. Pero su inexpresividad habitual de asalariada, casi de cara de póquer permanente, bastaba para engañar a alguien. Al ver que Li Wu seguía sin responder, la mujer se acercó por su cuenta. Sacó dos huevos de uno de sus bolsillos y se los ofreció. «Entonces sí son las guardias de la aldea. ¿La noche las asustó mucho?» Le entregó un huevo cocido a Li Wu y otro a Chen Mo'er. Ambas intercambiaron una mirada antes de aceptarlos. «¿Qué ocurre aquí durante la noche?» Como la mujer había mencionado el tema, Li Wu aprovechó para seguir preguntando. «¿Ustedes saben lo que pasa en la aldea por las noches?» «Hemos vivido aquí tantos años. ¿Cómo no íbamos a saberlo?» La mujer mostró una sonrisa amarga y desvió la mirada. «Todo esto es consecuencia de los 【Castigos Divinos】 del Dios de las Tres Ovejas.» Desde que Li Wu había entrado en aquella aldea, ya había perdido la cuenta de cuántas veces había escuchado las palabras 【Castigo Divino】. Como la mujer tampoco parecía evitar el tema, decidió preguntar directamente: «¿Qué son exactamente esos Castigos Divinos?» La mujer suspiró. «El Dios de las Tres Ovejas bendice estas tierras.» «Pero siempre hay personas que siguen cometiendo errores. Sus faltas enfurecieron al Dios de las Tres Ovejas, y por eso hizo caer varios 【Castigos Divinos】 sobre la aldea.» «Con el primer 【Castigo Divino】, el Dios de las Tres Ovejas hizo desaparecer la luna de la parte trasera durante la noche. Nadie puede salir de casa.» «Con el segundo 【Castigo Divino】, durante la noche el Dios de las Tres Ovejas hace que sus emisarios se lleven las almas de los impuros.» «Con el tercer 【Castigo Divino】, el Dios de las Tres Ovejas estableció un día de sacrificio. Ese día debemos rendirle culto de acuerdo con las reglas de la aldea. De lo contrario, ocurrirán cosas terribles.» «Precisamente por estos tres 【Castigos Divinos】, nadie en la aldea sale después de la medianoche.» «No sé exactamente qué les ocurrió anoche, pero debieron pasar muchísimo miedo. Y además…» Levantó la mirada hacia una de las tres estatuas. La que tenía un enorme agujero abierto en el rostro. «El día del sacrificio está a punto de llegar, y justo ahora una de las estatuas del Dios de las Tres Ovejas se ha roto…» Su expresión se llenó de miedo y desesperación. «Si el Dios de las Tres Ovejas vuelve a enviar otro 【Castigo Divino】… de verdad no sabemos qué vamos a hacer.» Apretó los puños. Todo su cuerpo temblaba ligeramente. Fuera lo que fuera verdad y lo que no… al menos su actitud hacia el Dios de las Tres Ovejas parecía genuina. Reverencia. Respeto. Y miedo. Li Wu volvió a mirar las estatuas. Entonces sintió que la 【Carta desde el otro lado】 parecía estar reaccionando otra vez. Levantó la mirada hacia la mujer. Finalmente decidió sacar el sobre y echarle un vistazo. Solo había aparecido una palabra sencilla, directa y escrita con sangre. 【¡Lárgate!】 Li Wu: «…¿?» ¿Ese era el mensaje que el Dios de las Tres Ovejas quería transmitir? Levantó la cabeza, incrédula, y volvió a mirar las estatuas. ¿Este dios hablaba así de directo? Li Wu intercambió una mirada con Chen Mo'er. Chen Mo'er le indicó que 【Llave Sin Rastro】 ya estaba preparada. Podían hacerse invisibles en cualquier momento. Pero Li Wu negó con la cabeza. Todavía no. Volvió la mirada hacia la mujer. Quizá ella fuera la mejor oportunidad que tenían para descubrir cómo era realmente aquella aldea. Li Wu comenzó a pelar el huevo sin cambiar en absoluto de expresión. Le dio un mordisco y, mientras luchaba un poco por tragárselo, dijo: «Nosotras dos somos unas pobres niñas débiles, indefensas y dignas de lástima. Solo entramos accidentalmente en la parte trasera de la aldea.» «No tenemos malas intenciones hacia este lugar.» «La verdad es que sí me asusté un poquito. Aquí da muchísimo miedo.» «Gracias, tía. Eres muy buena persona.» «¿Podrías llevarnos primero a algún lugar para descansar?» Chen Mo'er miró a Li Wu con los ojos completamente abiertos. Hasta se le quedó la boca colgando. ¿Podía escuchar lo rarísimo que sonaba diciendo todo eso con esa cara inexpresiva? ¡¿Quién demonios iba a creerle?! Sin embargo, la mujer agarró rápidamente la mano de Li Wu y comenzó a llorar con verdadera emoción. «¡Han pasado por muchísimo!» Chen Mo'er: «¡¡!!» ¡¿De verdad te lo creíste?! Una decía cualquier tontería con toda la cara seria. Y la otra se la creía de verdad. Para ser sincera… Chen Mo'er empezaba a colapsar por dentro. ¿Qué demonios estaba tramando Li Wu?
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Capítulo 96

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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 95

Estás leyendo el capítulo 95 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 24 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.