Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 29 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
«Ven».
«Acércate».
Las dos figuras de rostros borrosos intentaron atraer a Anna con un tono suave.
«Papá y mamá estamos aquí».
«¿No es lo que más te gusta que te abracemos? Ven a los brazos de papá y mamá».
Anna abrió mucho los ojos.
Las lágrimas empapaban sus pestañas.
Después de mantener los ojos cerrados durante unos instantes…
dio un paso atrás.
«No…»
En cuanto las dos figuras borrosas la vieron retroceder, su actitud cambió bruscamente.
«¡Anna!»
En el instante en que pronunciaron su nombre, Anna finalmente apretó los dientes.
Aquel pequeño cuerpo…
por fin había aprendido a negarse.
«No».
«No voy a ir».
Su padre habló:
«¿Te estás rebelando contra mis órdenes?»
«¿Acaso quieres que esta familia termine completamente destruida?»
«¡Eres mi hija!»
«¡El sentido de tu existencia es estar aquí para mí!»
«¡Ven!»
«¡No!»
«¡No voy a ir!»
Anna levantó la mirada.
Sus ojos estaban cubiertos de venas rojas.
En ellos había lucha.
Dolor.
Tristeza.
Entre lágrimas, dijo en voz baja:
«Los odio».
«¿Qué?»
Las dos figuras parecieron sorprendidas.
Como si creyeran haber escuchado mal.
«Los odio».
Esta vez…
la voz de Anna fue mucho más firme.
«Los odio».
«¡Los odio!»
«¡Los odio!»
«¡Los odio!»
«¡Los odio por utilizar el amor para atarme!»
«¡Por obligarme a ser para siempre una niña sensata y obediente y arrastrarme a hacer cosas que nunca quise hacer!»
«Los odio por abandonarme solo porque nací siendo una niña».
«Por echarme encima todos sus errores».
«Por obligarme a cargar con culpas que nunca fueron mías».
«Los odio por humillar mi vestido y mi conejo».
«Los odio por olvidar mi cumpleaños una y otra vez».
«Por insultarme una y otra vez».
«Por llamarme una mocosa que solo vino al mundo a cobrarles una deuda».
«Los odio por encerrarme dentro de una habitación».
«Por obligarme a repetir una y otra vez mi décimo cumpleaños».
«¡Por encerrar mi alma para siempre en ese día y hacerme sufrir sin fin!»
«Los odio por tratarme como si fuera un objeto».
«Por convertirme en una herramienta para conseguir lo que ustedes querían».
«Los odio por obligarme a vender mi cuerpo».
«Por ponerle un precio a mi alma».
«Por condenarme a sufrir y ser lastimada una y otra vez».
Anna respiró entrecortadamente.
«Ya no voy a preocuparme por lo que ustedes sientan…»
Tenía el rostro cubierto de lágrimas.
Levantó la mirada hacia aquellas cuadrículas que se reconstruían una y otra vez.
Hacia las incontables «Annas» que seguían sufriendo dentro de ellas.
Quizá ella sola nunca había tenido suficiente valor para enfrentarlo.
Pero todo aquel dolor, expuesto frente a sus ojos sin posibilidad de seguir ignorándolo…
la obligaba a hacerse fuerte.
Nunca había estado completamente sola.
Cada «Anna» que seguía sufriendo.
Cada ojo que seguía observando.
Todo parecía gritarle lo mismo.
¡Rómpelo!
¡Rompe todo esto!
«¡Los odio!»
Porque ellos nunca la habían amado.
Todo lo que habían hecho…
era lastimarla.
Su voz pareció atravesar alguna clase de barrera.
Todas las emociones acumuladas se desbordaron como una presa que acabara de romperse.
Anna agarró el fragmento de cuadrícula que Nie Wei le había entregado.
De aquel pequeño cuerpo brotó una fuerza enorme.
Comenzó a golpear frenéticamente las cuadrículas que la rodeaban.
Una tras otra.
Aquellas que reproducían una y otra vez las escenas de sufrimiento.
Al mismo tiempo…
toda la villa empezó a sufrir distintos grados de destrucción.
Anna lo destrozaba todo como si estuviera descargando por fin las emociones acumuladas durante años.
Sombras extrañas surgían desde todas partes.
Su figura cambiaba continuamente.
Y justo cuando todo comenzó a quedar destruido…
las dos figuras borrosas guardaron silencio.
Levantaron la cabeza.
Miraron a todos los 【empleados】.
«¡Fueron ustedes!»
«¡Ustedes destruyeron todo esto!»
Al fondo del pasillo, sobre la pared situada detrás del enorme reloj…
una sustancia negra y viscosa comenzó a retorcerse.
Un instante después…
¡irrumpió como una inundación!
«¡Entonces haremos que todo vuelva al principio!»
Toda la villa comenzó a transformarse.
La sustancia negra retorció la estructura de la casa.
Las paredes.
El techo.
El suelo.
Todos los rincones…
se cubrieron de 【Ojos】.
Los 【Ojos】 giraban frenéticamente.
La sustancia negra y viscosa se transformó en incontables tentáculos.
Todos atacaron a las personas que estaban dentro.
Esta vez…
no tenían ningún lugar donde esconderse.
Qiu Tong retrocedió varios pasos.
Podía ver el resentimiento que se elevaba por toda la casa.
Su corazón comenzó a latir violentamente.
Extendió una mano.
Sobre su palma apareció una flor negra.
Las enredaderas de aquella flor se extendieron rápidamente.
Formaron una barrera alrededor de todos.
Qiu Tong habló:
«La situación ha superado por completo nuestras expectativas».
«Este escenario…»
«está entrando en 【Colapso】».
«¡Nuestro Trabajo se salió de control!»
«¿【Colapso】?»
Li Wu y Nie Wei desconocían por completo aquel término.
He Cunyu tenía una expresión sombría.
Explicó:
«En el Mundo de la Niebla, cualquier 【Trabajo】 está directamente relacionado con el 【BOSS】 correspondiente».
«El 【BOSS】 y el Mundo de la Niebla coexisten y se afectan mutuamente».
«Cuando las emociones o las reglas superan cierto límite…»
«el Mundo de la Niebla comienza a entrar en 【Colapso】».
«Se vuelve frenético».
«Incontrolable».
«Extremadamente peligroso».
«Todos vamos a morir aquí».
Los 【Ojos】 y la sustancia negra golpeaban sin descanso la barrera de enredaderas.
Anna seguía arrodillada en el suelo.
Lloraba.
Li Wu entrecerró los ojos.
Incluso frente a una situación de vida o muerte…
seguía observándolo todo con absoluta calma.
«Después de entrar en 【Colapso】, ¿las reglas originales todavía funcionan?»
He Cunyu pareció sorprendido por la pregunta.
«Nadie lo ha investigado».
Li Wu respondió con total seguridad:
«Sí».
Todos la miraron.
Li Wu continuó:
«Antes descubrí una regla oculta de esta villa».
«Cada día solo necesita morir una persona».
«Miren los 【Ojos】».
«No han dejado de atacarnos, pero justo en el instante de lanzar cada ataque sus movimientos son un poco más lentos que el resto».
«Eso significa que se están conteniendo».
«Solo tienen que esperar a que se rompa la defensa».
«Quieren matarnos a todos al mismo tiempo».
«Y eso significa que…»
«si no consiguen matarnos simultáneamente, alguna regla de un nivel superior los reprimirá e impedirá que sigan atacando».
Li Wu terminó de analizarlo con calma.
La forma de romper aquel punto muerto resultaba evidente.
«Mientras muera una sola persona…»
«podremos salir de esta situación».
Aquella solución no era otra cosa que un sacrificio.
Las expresiones de todos se ensombrecieron.
Podían morir por accidente.
Pero eso no significaba que tuvieran la obligación de sacrificarse por varios desconocidos.
Nadie daría un paso al frente voluntariamente.
Nie Wei preguntó:
«¿Y si todavía tienen algún otro método para atacarnos?»
Li Wu respondió:
«De cualquier forma, estamos en un callejón sin salida».
«No tenemos opción».
La voz de Qiu Tong se volvió ligeramente fría.
«Mi Artefacto Fantasma podrá aguantar diez segundos como máximo».
Después de esos diez segundos…
cada uno tendría que encontrar su propia manera de sobrevivir.
Li Wu no sintió ninguna indignación.
Desde el principio no eran más que compañeros de Trabajo que se habían encontrado por casualidad.
Nadie tenía la obligación de morir por otra persona.
Y al mismo tiempo…
cuando estaba en juego la supervivencia, tampoco tenía mucho sentido ponerse a discutir sobre moralidad.
Ninguno quería morir allí.
Li Wu apretó el bisturí que mantenía oculto dentro de la manga.
No cabía duda.
En aquella situación…
ella era la persona más fácil de matar.
Nie Wei y He Cunyu tenían una enorme ventaja en combate.
Atacarlos tendría pocas probabilidades de éxito.
Qiu Tong mantenía una relación muy cercana con He Cunyu.
Además, gracias a su capacidad para visualizar el resentimiento, poseía un «valor» demasiado alto.
Prácticamente nadie escogería matarla.
De los cuatro…
Li Wu era una novata absoluta sin capacidad de combate destacable.
El sacrificio perfecto.
En resumen:
ella era la más fácil de matar.
Así que resultaba bastante evidente a quién escogerían los demás para salvar sus propias vidas.
Li Wu apretó todavía más el bisturí.
Su rostro permanecía completamente sereno.
Por dentro…
ya había considerado todas las posibilidades.
Y justo entonces…
su cuerpo se detuvo.
Murmuró:
«¡Esperen!»
«¡Tengo algo que decir!»
En ese mismo instante…
la barrera de enredaderas se abrió.
Tres ataques se abalanzaron directamente sobre Li Wu.
Li Wu:
«¡Mierda!»

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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)
Capítulo 30
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 29
Estás leyendo el capítulo 29 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 28 de junio de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 195 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.