Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 30 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
Por suerte, Li Wu ya se había preparado.
Entre escoger a algún afortunado al azar para llevárselo con ella y ponerse a suplicar inútilmente…
eligió doblar la cintura para salvar el pellejo.
Aquella cintura de hierro, forjada durante dos o tres años de trabajo, se dobló de golpe.
Casi se la lastimó.
Pero al menos consiguió esquivar los ataques de los tres.
Los ataques chocaron y se bloquearon entre sí justo encima de su cabeza.
Entonces…
una luz apareció desde las escaleras.
Todos los 【Ojos】 se cerraron.
No se atrevían a mirar.
Los tentáculos formados por la sustancia viscosa también detuvieron sus movimientos.
Empezaron a proteger los ojos.
Li Wu seguía doblada en un perfecto ángulo de noventa grados.
Carraspeó.
«Lo que quería decir es que…»
«parece que ya estamos fuera de peligro».
¿Fuera de peligro?
Las tres personas que acababan de lanzarse simultáneamente contra ella se miraron entre sí.
Parecía que…
sí.
Realmente estaban fuera de peligro.
Volvieron lentamente la mirada hacia Li Wu.
En los tres rostros apareció una sonrisa incómoda.
He Cunyu soltó una risa seca.
«Ja… resulta que ya estamos fuera de peligro».
«Hace un momento solo estaba poniendo a prueba tus reflejos».
«Me parece que trabajas bastante bien. Incluso estaba pensando en colaborar contigo a largo plazo».
Li Wu agitó una mano.
«Jajaja, no pasa nada».
«Seguimos vivos. Somos compañeros, después de todo».
Hizo una pausa.
«Oye… acabas de usar un Artefacto Fantasma, ¿verdad?»
He Cunyu:
«Ejem».
Qiu Tong, por su parte, había utilizado una daga.
En silencio, colocó la hoja junto al cabello de Li Wu y empezó a pasársela por encima.
«Hermana Li Wu, tienes el cabello sucio».
«Te ayudaré a limpiarlo».
Li Wu sonrió sin que aquella sonrisa llegara a sus ojos.
«Qué considerada».
«Hasta pudiste verlo con tanto detalle».
Una muchacha ciega acababa de recuperar la vista de repente.
Un auténtico milagro médico.
Li Wu levantó la cabeza.
Miró directamente a Nie Wei.
«¿Y tú?»
«¿Te picaban las manos?»
Nie Wei estaba todavía más avergonzada.
En realidad, tampoco había querido llegar hasta ese punto.
Admiraba bastante a Li Wu.
Pero no había tenido alternativa.
Si debía atacar durante el último segundo…
solo podía atacar a Li Wu.
O morían todos…
o moría uno.
Hasta había pensado mentalmente en qué escribir sobre su tumba.
Ahora que todo había pasado…
solo podía sonreír y hacerse la tonta.
«Sí».
«Me picaban las manos».
«Jajaja…»
Li Wu le apartó la mano de un manotazo.
«¡No me toques!»
«¡Qué asco!»
Nie Wei corrió inmediatamente a masajearle los hombros.
«Ay, ¿qué otra cosa podía hacer?»
Li Wu se rio de pura rabia.
«¡Por lo menos invéntate tú misma una excusa!»
Nie Wei:
«Déjame pensar…»
Li Wu:
«No pienses».
«Ya sobreviví».
Nie Wei:
«Ah».
Miren.
Este era el resultado de intentar matar indiscriminadamente a un compañero de Trabajo.
Quizá más adelante terminaran asignados otra vez al mismo lugar.
Tarde o temprano volverían a verse.
Si matabas al otro…
como mucho te quedabas con la culpa.
Pero si intentabas matarlo y sobrevivía…
¡eso sí que era incómodo!
Li Wu se alegraba de no haber arrastrado a otra persona al agua con ella.
De lo contrario, ahora sería ella quien tendría que soportar aquella incomodidad.
Tampoco pensaba seguir discutiéndolo.
Bastaba con guardarlo silenciosamente en la memoria.
No eran familiares.
Tampoco amigos íntimos.
Cuando llegaba una catástrofe, cada uno buscaba salvarse como pudiera.
Era comprensible.
Si hubiera estado en su lugar…
ella también habría atacado.
Ahora lo importante era comprender qué había ocurrido.
Li Wu había colocado de antemano el 【Ojo Espía】 en las escaleras para vigilar cualquier movimiento extraño.
Por eso había visto claramente quién estaba subiendo.
«Ya llegó».
Apenas terminó de hablar…
un hombre apareció por las escaleras sosteniendo un pastel de cumpleaños.
Nadie sabía cuándo lo había preparado.
Sobre el pastel había exactamente diez velas.
El cuerpo del hombre ya no era completamente sólido.
Se había vuelto semitransparente.
Y detrás de él…
avanzaba un grupo de muchachas igualmente semitransparentes, cubiertas por una suave luz blanca.
Llevaban vestidos largos hasta el suelo.
Tenían los ojos cerrados.
Sus rostros eran distintos.
Seguían a Chen Xi por las escaleras.
Todos exclamaron al mismo tiempo:
«¿Chen Xi?»
Chen Xi los miró.
Sonrió.
«Volví».
Era cierto.
Ya se había marchado.
Pero cuando el auto llevaba recorrido parte del camino…
pidió regresar.
Sentía que no podía marcharse de aquella manera.
Todavía tenía otra opción.
El pastel lo había preparado durante la noche anterior, quedándose despierto hasta tarde.
Originalmente era para conmemorar el tercer aniversario de matrimonio con su esposa.
Cuando regresó, oyó el alboroto de arriba.
Y también descubrió que necesitaban que muriera una persona.
Así que…
sin vacilar…
encendió las velas del pastel.
En el mismo instante en que se encendieron…
la casa cambió.
Un panel virtual apareció frente a él.
【Artefacto Fantasma: Pastel de cumpleaños tardío】
【Descripción: El pastel de cumpleaños que ella esperó desde el día en que nació y que, incluso el día en que murió su alma, jamás llegó a recibir. Gracias por todo lo que has hecho por ella. Los espíritus de la habitación te conducirán hacia la puerta de la vida.】
【Efecto: Utiliza un cuerpo vacío como medio para convocar las almas de las muchachas y recibir su protección.】
Utilizar un cuerpo vacío como medio…
significaba que el usuario tenía que ofrecer su propio cuerpo como sacrificio.
Y desde el momento en que decidió regresar…
Chen Xi ya había tomado esa decisión.
Tres años atrás…
él y su esposa habían formado una familia.
Inmediatamente después, Chen Xi comenzó un negocio con varios amigos.
Se sumergió por completo en el trabajo.
Dos años atrás, exactamente aquel mismo día…
recibió una llamada.
Pero estaba participando en una reunión importante.
No la contestó.
Cuando finalmente devolvió la llamada…
ya era demasiado tarde.
Escuchó una noticia que jamás habría querido recibir.
La casa donde se encontraban únicamente su esposa y su hija había sufrido un robo.
Cuando Chen Xi consiguió regresar aquella noche…
había perdido tanto a su familia como sus bienes.
Arrepentirse no sirvió de nada.
Vendió la casa.
El automóvil.
Todas las propiedades que le pertenecían.
Utilizó todos los medios a su alcance para buscar cualquier rastro de su esposa y su hija.
Pero nunca encontró nada.
Quienes lo rodeaban intentaban convencerlo de que lo aceptara.
Y él mismo sabía…
que después de algo así…
y de dos años enteros sin noticias…
probablemente ya habían muerto.
Durante el momento más desesperado de su vida…
cuando incluso intentó saltar desde un edificio para reunirse con ellas…
la aplicación apareció en su teléfono.
【Aquí puedes conseguir todo lo que deseas.】
Chen Xi quería encontrar a su esposa.
Quería encontrar a su hija.
Por eso había llegado hasta allí.
Y ahora…
sonrió.
Detrás de él apareció lentamente una mujer que llevaba de la mano a una niña.
La mujer extendió la otra mano.
Sujetó suavemente la de Chen Xi.
Chen Xi miró hacia Li Wu.
Por primera vez…
su sonrisa era completamente sincera.
«Las encontré».
Seis caracteres tan sencillos.
Y, sin embargo…
eran la prueba de que por fin había recuperado aquello que daba sentido a su vida.
La noche anterior, Anna le había permitido comprender que ellas estaban allí.
Por eso había regresado.
Había vuelto…
para reunirse con ellas.
Los tres se tomaron de la mano.
Poco a poco…
desaparecieron juntos.
Nie Wei permaneció inmóvil.
«Él…»
Li Wu guardó silencio durante unos instantes.
«Consiguió lo que deseaba».
Nie Wei también cayó en silencio.
De pronto recordó a la mujer que acababa de permanecer junto a Chen Xi.
Había visto aquel rostro antes.
En el tercer piso.
En aquel momento, Chen Xi se había quedado mirándola mientras lloraba.
Y la noche anterior…
había sido Li Wu quien hizo que Anna fuera a buscar a Chen Xi.
Nie Wei comprendió algo.
«¿Ya lo sabías?»
«Lo sospechaba».
Li Wu metió ambas manos en los bolsillos.
«Solo le di la oportunidad de elegir».
Después caminó en silencio hasta el pastel de cumpleaños.
Desenvolvió una paleta.
La dejó junto a él.
Las llamas de las velas seguían ardiendo.
Las muchachas vestidas de blanco caminaron lentamente hasta situarse detrás de Anna.
Se colocaron en dos filas.
Cada una puso las manos sobre los hombros de la persona que tenía delante.
Poco a poco…
la habitación recuperó la calma.
Al final del pasillo…
los dos rostros borrosos volvieron a aparecer.
Anna finalmente apartó las manos con las que se cubría la cara.
Las lágrimas seguían cayendo.
«Ya no voy a ceder».
Se puso de pie.
Caminó paso a paso hasta quedar frente a su padre y su madre.
Extendió una mano.
Tocó sus rostros.
«Ya no voy a mendigar nada más de ustedes».

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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)
Capítulo 31
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 30
Estás leyendo el capítulo 30 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 29 de junio de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 195 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.