Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 26 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
Anna se encontraba frente a todos.
Parecía haberse liberado por fin de alguna clase de grillete.
Ya no se aferraba a la imagen de aquella niña inocente que no entendía nada.
Sus ojos permanecían fijos sobre Li Wu y los demás.
Después de terminar de leer su diario y encontrarse ahora frente a ella…
todos experimentaban una sensación difícil de describir.
Anna levantó ligeramente la falda con ambas manos y caminó despacio hasta situarse frente al grupo.
Li Wu todavía mantenía cierta cautela.
Anna sonrió.
«No tienen que preocuparse».
«Los 【Ojos】 del edificio ya se escondieron».
En cuanto escucharon la palabra 【Ojos】, todos sintieron un escalofrío.
Habían sido como una lluvia ácida suspendida sobre aquel jardín.
Habían arrancado las espinas de las rosas.
Disuelto los capullos de las enredaderas.
Y junto con aquellas flores de todos los colores y las hierbas silvestres cuyos nombres nadie conocía…
habían convertido en ruinas algo que alguna vez pudo haber sido hermoso.
Todos sentían un profundo dolor por lo ocurrido a Anna.
Pero su posición como empleados hacía imposible que bajaran por completo la guardia.
Anna habló:
«Aquí ya no debería haber ningún peligro».
«Cuando vuelva a amanecer… podrán abandonar este lugar sanos y salvos».
«Su Trabajo… ha terminado antes de tiempo».
Al escuchar aquello, todos levantaron inmediatamente la cabeza.
Una luz apareció en sus ojos.
Cada uno tenía heridas de mayor o menor gravedad.
Eran las marcas de todo lo que habían atravesado.
Escuchar que podían marcharse significaba que serían el primer grupo de empleados que conseguía completar con éxito La habitación de Anna.
La Plataforma otorgaba puntos de desempeño a los empleados según su actuación.
Esos puntos determinaban su posición dentro de una clasificación.
Cuanto más alto fuera el puesto…
mayores serían los beneficios obtenidos.
Y aquello resultaba especialmente importante durante el período de novato.
Un Trabajo con una dificultad tan alta y una tasa de supervivencia del 0 % como La habitación de Anna tendría una base de puntos de desempeño muy superior a la de un Trabajo normal.
Para todos ellos, aquello suponía prácticamente dar un salto enorme de una sola vez.
Pero lo verdaderamente importante era otra cosa.
Habían sobrevivido.
Entonces se oyó la voz de Nie Wei.
«¿Y tú?»
Anna bajó la cabeza.
Se quedó mirando el suelo.
Nadie sabía qué estaba pensando.
Su largo cabello caía de manera natural hasta la cintura.
Sus ojos completamente negros no mostraban apenas emoción.
Nie Wei volvió a preguntar:
«¿Tú no vas a salir de aquí?»
Solo entonces Anna reaccionó.
Se señaló a sí misma, incrédula.
«¿Hablas… de mí?»
Nie Wei asintió.
Caminó directamente hasta ella.
Puso una mano sobre su hombro.
En sus ojos había una obstinación difícil de describir.
Miró hacia Li Wu.
«Li Wu dijo que fuiste tú quien nos trajo aquí».
«Que querías salvarte».
«Entonces, si nosotros nos marchamos… ¿qué va a pasar contigo?»
«Tú todavía no te has salvado».
Nie Wei no tenía la capacidad de observación de Li Wu.
Tampoco poseía un Artefacto Fantasma tan extraordinario como el de He Cunyu.
Había llegado hasta allí únicamente gracias a sus puños.
Pero detrás de aquellos puños…
existía una razón para golpear.
Dentro de La habitación de Anna, había lanzado golpes para proteger a Li Wu.
Había golpeado para descubrir la verdad.
Había golpeado para rescatar a He Cunyu.
Solo había una persona por la que todavía no había lanzado un solo golpe.
La persona que les había encargado aquel Trabajo.
Anna.
Nie Wei dijo:
«Ya que me ofreciste una recompensa suficiente, por lo menos tengo que lanzar un golpe por ti».
«Señálame una dirección».
«Donde me digas que golpee… ahí golpearé».
Su mirada permanecía firmemente clavada en Anna.
Anna estaba completamente sorprendida.
Y, al mismo tiempo, no sabía cómo reaccionar.
Nunca se había encontrado con algo parecido.
No pudo dar una respuesta adecuada de inmediato.
Li Wu añadió:
«Además… nuestro Trabajo todavía no ha terminado, ¿verdad?»
Su expresión permanecía completamente neutra.
Cuando Anna la miró, Li Wu caminó lentamente hacia ella.
«Todavía te debemos un pastel de cumpleaños».
«¿No?»
En aquel instante…
pareció que algo dentro de la mente de Anna se quebraba.
Sus pupilas se contrajeron bruscamente.
La expresión apática y tranquila desapareció.
Las lágrimas brotaron de inmediato.
«Yo…»
Quiso hablar.
Pero no encontró palabras.
El pastel de su décimo cumpleaños llevaba todo aquel tiempo clavado como una espina en lo más profundo de su corazón.
Su mente.
Su apariencia.
Todo en ella se había quedado detenido para siempre en los diez años.
Porque, dentro de su conciencia…
ella había muerto el día de su décimo cumpleaños.
Por eso nunca volvió a crecer.
Li Wu extendió la mano.
Sacó la llave que acababan de encontrar dentro del diario.
«Esta es la llave del cuarto piso, ¿verdad?»
«La verdad de esta villa todavía no ha terminado».
«Solo cuando subamos realmente al cuarto piso podremos considerar completado nuestro Trabajo».
«Pero tú sabes mejor que yo qué hay allí».
Hizo una pausa.
«Así que…»
«la decisión será tuya».
Colocó la llave en las manos de Anna.
El cuarto piso era el secreto definitivo de la villa.
Y también la pesadilla que Anna siempre se había negado a enfrentar.
Cada vez que sonaba el reloj del cuarto piso…
significaba que otro día de desesperación volvía a empezar.
En realidad, Anna siempre había sabido cómo romper aquellas cadenas.
Pero una persona que había crecido desde niña con una cuerda alrededor del cuello…
aunque destruyera sus grilletes…
seguía sin saber cómo alejarse del alcance de aquella cadena.
Lo que había en el cuarto piso era algo que ella no podía enfrentar.
Anna permaneció en silencio durante unos momentos.
«Yo…»
«necesito pensarlo».
Nie Wei quiso acercarse a animarla.
Li Wu la detuvo.
Después le dijo a Anna:
«Las decisiones sobre tu futuro siempre deben estar en tus propias manos».
«Nadie tiene derecho a decidir tu vida por ti».
Anna apretó la llave.
Asintió lentamente, pensativa.
Nadie permaneció más tiempo en el tercer piso.
Después de que la historia del conejo quedara expuesta, las amenazas del edificio realmente desaparecieron.
Ni siquiera Anna podía explicar por completo todo lo que ocurría allí.
Según ella…
desde el momento en que apareció dentro de aquella casa, siempre había vivido el mismo día una y otra vez.
Los 【Ojos】 la mantenían sometida.
Tenía que actuar según las reglas de aquel lugar.
Hasta que, un día…
una voz le pidió que formulara un deseo.
Después de responder…
los 【empleados】 comenzaron a aparecer dentro de la villa.
Habían pasado por allí miles y miles de empleados.
Anna había visto:
amor;
odio;
ira;
obsesión.
Algunos habían llegado a la conclusión de que ella era el 【BOSS】.
Otros la habían matado.
Ella no podía detener por completo lo que ocurría.
Desde su posición, solo podía intentar que aquellas personas consiguieran sobrevivir al menos durante siete días.
Pero ni siquiera Anna podía controlar por completo las reglas de la villa.
Solo podía contemplar impotente cómo aquellas personas caminaban hacia la muerte dentro de su habitación.
Sin embargo…
en el instante en que encontraron aquel diario que incluso ella misma había olvidado…
una voz surgió en su interior.
Todo ha terminado.
Por fin…
alguien podía salir vivo de aquella habitación.
Solo que…
esa persona no era ella.
Su alma llevaba demasiado tiempo hundida en el abismo.
Pero ellos le habían devuelto la llave de aquella puerta.
Anna lo sabía.
Aunque ya estuviera muerta…
si abría aquella puerta, podría alcanzar la liberación.
Pero…
no tenía el valor para hacerlo.
No lo había tenido antes.
Y tampoco lo tenía ahora.
…
En la sala, los empleados esperaban noticias.
Li Wu les explicó toda la situación.
«Como dijo Anna, mañana por la mañana podremos abandonar este lugar».
«Seremos el primer grupo de empleados en completar La habitación de Anna».
«Ahora tenemos dos opciones».
«Primera: marcharnos mañana por la mañana».
«Es la opción más segura».
«Segunda: quedarnos y asumir el riesgo desconocido de subir al cuarto piso».
He Cunyu se quedó perplejo.
«¿Pero ella todavía no decidió?»
Li Wu respondió con absoluta seguridad:
«Al final elegirá subir».
«De lo contrario…»
«nosotros nunca habríamos aparecido aquí».
Hizo una breve pausa.
«Somos su única esperanza».

Continúa leyendo
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)
Capítulo 27
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 26
Estás leyendo el capítulo 26 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 26 de junio de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 195 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.