Leer Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 65 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Clan Xu.
Patio Nanshan.
"Esposo, mi hermano envió una carta pidiendo que llevemos a Zhao'er y a Wen'er a la ciudad de la comandancia. ¿Tú qué opinas?"
Yang Ronghua llevó una palangana de agua hasta sus pies, la apoyó en el suelo y levantó la mirada hacia él.
Xu Mingwei, sentado al borde del lecho, sumergió los pies en el agua tibia mientras sus cejas se fruncían despacio, perplejo.
"¿A la ciudad de la comandancia?"
Yang Ronghua se puso de pie y explicó:
"En primer lugar, mis padres desean conocer a Zhao'er y a Wen'er. En segundo lugar, mi hermano dice que los ancianos del clan quieren poner a prueba al niño otra vez; según los resultados, considerarán si le transmiten las artes marciales ancestrales del Clan Yang".
Xu Mingwei reflexionó unos instantes antes de responder:
"Es natural que deseen verlos; desde que nacieron, los niños jamás han estado ante sus abuelos maternos. Sin embargo, como patriarca del Clan Xu, no me resulta tan sencillo ausentarme sin más".
Al oír aquellas palabras, el brillo en los ojos de Yang Ronghua se apagó un poco.
Xu Mingwei lo comprendía a la perfección. En los años que llevaban casados, Yang Shichang apenas los había visitado en una ocasión; afirmar que ella no extrañaba a sus padres sería una completa falsedad. Simplemente sabía guardar muy bien su tristeza.
Él era consciente de todo y le dolía verla afligida.
La alcoba quedó sumida en un absoluto silencio.
Solo se escuchaba el suave vaivén de los pies de Xu Mingwei en la palangana de cobre, un rumor semejante al tintineo de perlas rotas sobre jade. En el agua, las ondas se abrían y volvían a cerrarse, reflejando el trémulo resplandor de la vela que languidecía.
Poco después, una chispa de resolución brilló en la mirada de Xu Mingwei.
"Mañana hablaré con mi padre para pedirle que cuide de la casa. No debería haber inconveniente, aunque me pesa tener que molestarlo con estos trajines".
"Muchas gracias, esposo. Si ya terminaste de lavarte, me llevaré el agua para vaciarla".
En ese instante, la dicha de Yang Ronghua fue auténtica.
"Es una nimiedad; déjala para mañana".
Xu Mingwei tiró de Yang Ronghua hacia sí y, entre un suave grito de sorpresa, ella cayó en sus brazos.
La mujer sintió contra su cuerpo la firmeza tibia de algo erguido que la presionaba, semejante al nudo elástico de un bambú recién cortado o a una horquilla de jade guardada dentro de una bolsa de brocado.
Al instante, Yang Ronghua comprendió de qué se trataba.
Sus mejillas de porcelana parecieron tocadas por el fulgor del ocaso; desde sus pómulos florecieron dos suaves sonrojos carmesíes, como pétalos de begonia, que hacían resaltar su tez nívea cual nieve fresca bajo el sol matinal. El tímido esquivar de su mirada provocó que aquel rubor se extendiera hasta el borde de sus orejas, ardiendo con más viveza que la propia llama de la vela.
"Esposo..."
La voz de Yang Ronghua apenas fue un murmullo imperceptible. Pese a las incontables noches que habían compartido el lecho, aquella delicada timidez continuaba cautivándolo por completo, exactamente igual que el primer día en que la conoció.
"La vela todavía está encendida".
Xu Mingwei dibujó una leve sonrisa en los labios. Con un movimiento de su amplia manga, una hebra de Qi Verdadero Xiantian se proyectó como lengua de serpiente plateada y cercenó en un suspiro la mecha encendida.
La claridad de la alcoba se extinguió al instante, dejando únicamente la luz lunar que se filtraba a través de las celosías talladas, trazando en el suelo un retazo de escarcha quebrada.
Las cortinas del lecho cayeron suavemente.
\*\*\*
"Hermano mayor, ¿mi cuñada y tú planean ir a la ciudad de la comandancia?"
Al escuchar la noticia, los ojos de Xu Mingyuan destellaron con interés y comentó con una sonrisa:
"Yo también tenía intenciones de establecer redes comerciales en la ciudad de la comandancia. Ya que ustedes van, bien podría acompañarlos".
"Si vas tú también, ¿quién cuidará de los asuntos en casa?"
"A lo sumo nos tomará siete u ocho días regresar. En estos momentos, el Condado Qingjiang y los condados vecinos se encuentran estables; no habrá grandes contratiempos. Bastará con pedirle a nuestro padre que vigile un poco. En cuanto a las tareas cotidianas, contamos con Zhou Ming y los demás. Tampoco podemos estar encima de cada detalle nosotros mismos".
"Está bien, es imposible ganarte una discusión", convino Xu Mingwei. "Pero, ¿irás tú solo? ¿Dejarás a mi cuñada y a los niños en casa?"
"Primero subamos a la montaña a pedirle permiso a nuestro padre. Cuando regresemos se lo consultaré, aunque sospecho que Rushan preferirá quedarse". Xu Mingyuan sonrió con cierta ironía. "A diferencia de mi cuñada, ella posee el temple de una heroína. Ahora que es una Artista Marcial de Primera Clase y obtuvo la Píldora de Apertura de Orificios, casi ha descuidado a Jing'er con tal de consagrarse por entero a alcanzar la Cúspide del Reino Houtian".
"Tu esposa no tiene remedio", comentó Xu Mingwei con una sonrisa de afectuosa resignación. "En fin, subamos primero a la montaña".
\*\*\*
Estanque del Frío Esmeralda.
Xu Mingshu y Xu Mingxian se encontraban cultivando en las cercanías.
Una se esforzaba por alcanzar la Cúspide del Reino Houtian, mientras que el otro se entregaba con disciplina a la \*Técnica de la Creación de los Cinco Elementos Xiantian\*.
Xu Mingxian hacía honor a su Talento de Destino, \[Devorar Montañas y Ríos\]. Tras ingresar al Reino Xiantian, su velocidad para absorber y purificar el Qi Espiritual del cielo y la tierra superaba a la de una persona común en un setenta u ochenta por ciento.
Y aquello era apenas el comienzo; a medida que su cultivo se profundizara, su talento para el Refinamiento de Qi se manifestaría con mayor claridad.
Sumado a esto, consumía a diario una porción de la dieta medicinal de Retorno al Origen de los Cinco Elementos, lo que elevaba la rapidez con la que condensaba el Qi de los Cinco Elementos a un nivel formidable.
Xu Chuan había presenciado todo aquello durante los últimos días y calculaba en silencio que le tomaría apenas dos o tres años alcanzar la Perfección del Reino Xiantian.
Además, su cuerpo poseía la afinidad con los cinco elementos, propia de una Raíz Espiritual Impura. Al llegar a la Perfección del Reino Xiantian, podría purificarla y transformarla en una Raíz Espiritual Verdadera.
"Hermano mayor, segundo hermano, ¿qué hacen aquí?", preguntó Xu Mingshu con sorpresa al verlos llegar.
Uno administraba los asuntos del clan y el otro se encargaba de los negocios; ambos eran hombres sumamente ocupados.
"Venimos a buscar a nuestro padre por un asunto importante".
"Padre está meditando en la cabaña de bambú".
"Acérquense".
La voz de Xu Chuan resonó con serenidad; con sus sentidos aguzados, había advertido la presencia de sus hijos desde el primer instante.
Xu Mingwei le expuso el plan de viajar con su familia a la ciudad de la comandancia, así como la intención de Xu Mingyuan de apoyarse en el prestigio del Clan Yang para abrir rutas comerciales en aquel territorio.
Xu Chuan se sumió en una profunda reflexión.
A Xu Mingshu se le iluminaron los ojos.
"Hermano mayor, segundo hermano, ¿los dos van a la ciudad de la comandancia? ¡Yo también quiero ir!"
"¿Qué sucede? ¿Acaso ya te aburre la compañía de tu padre?", preguntó Xu Chuan levantando la mirada hacia ella.
Xu Mingshu se acercó de inmediato a su lado, se aferró a su brazo y lo sacudió con un gesto zalamero:
"Padre, ¿cómo podría Xueji cansarse de ti? Xueji solo tiene curiosidad por conocer cómo es la ciudad de la comandancia".
"Hablaremos de eso cuando alcances el Reino Xiantian", zanjó él.
Xu Mingyuan intervino para respaldarlo:
"Tu segundo hermano ha escuchado que, en la ciudad de la comandancia, hasta las familias ordinarias cuentan con expertos Xiantian a su servicio, mientras que los grandes clanes tienen al menos siete u ocho, sin contar a los Grandes Maestros. Los guerreros en la Cúspide del Reino Houtian allí solo sirven como guardias en las puertas. Clanes como los Wu, los Fang o los Wang no serían más que familias de ínfima categoría en ese lugar".
"No intentes asustarme, segundo hermano. Si es tan exagerado como dices, ¿acaso nuestro Clan Xu no sería más que una familia mediocre allá?", preguntó Xu Mingshu abriendo los ojos con asombro.
"Más o menos", respondió Xu Mingyuan con una sonrisa. "Por eso mismo pretendo ir a tantear el terreno y hacer preparativos para cuando el Clan Xu decida entrar a la ciudad de la comandancia en el futuro. En cuanto a nuestro hermano mayor, tampoco va por simple diversión. Zhao'er posee linaje puro del Clan Yang y es apto para cultivar sus técnicas marciales ancestrales. Esos viejos del Clan Yang insisten en ponerlo a prueba una vez más, y a eso se suma que tu cuñada extraña a sus padres; por esa razón viajarán todos juntos".
"Xueji, deja de quejarte y quédate tranquila en casa practicando", ordenó Xu Chuan.
"Está bien, padre", murmuró Xu Mingshu, resignada. Aunque a veces mostraba su carácter caprichoso, en el fondo sabía obedecer.
"Te quedaste con las ganas", se burló Xu Mingxian, echando leña al fuego.
"¡Mocoso impertinente!"
A diferencia de Xu Mingshu, Xu Mingxian era un Cultivador Inmortal por naturaleza, capaz de sobrellevar la soledad del cultivo.
Poco después, Xu Chuan dirigió la mirada hacia los dos hermanos mayores y suspiró:
"Puesto que ya lo tienen decidido, vayan. Sean prudentes; después de todo, la ciudad de la comandancia no se compara con la capital del condado: es una tierra de dragones y tigres agazapados".
"Entendido, padre".
Con el consentimiento concedido, Xu Mingwei y Xu Mingyuan se mostraron complacidos y regresaron de inmediato a la residencia del clan para preparar la partida.
"Padre, Yunnu nota cierta inquietud en ti", comentó Xu Mingxian al quedarse a solas con él.
Xu Chuan exhaló un leve suspiro.
"La ciudad de la comandancia es un territorio donde conviven la senda marcial y el cultivo inmortal; no es un sitio en el que se pueda irrumpir a la ligera".
"Pero el Clan Yang está emparentado con nosotros, y tengo entendido que es un gran clan aristocrático en la ciudad de la comandancia. Nadie se atrevería a meterse con mi hermano mayor y los suyos con tanta facilidad".
"¿Y si fueran los propios miembros del Clan Yang quienes quisieran actuar en su contra?"
La mirada de Xu Chuan se ensombreció bruscamente mientras fijaba los ojos en Xu Mingxian, dejando entrever una frialdad insondable.
"No olvides lo que ocurrió con el Clan Wu".
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• Novela: 从族谱开始打造长生世家
• Autor: Jiang Laosi
• Traductor: Inmensurable
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Capítulo 66
Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 65
Estás leyendo el capítulo 65 de Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela), un novela. **【Construcción de Clan + Gestión de Linaje + Protagonista Astuto y Decidido + Ascenso Generacional + Despertar de Talentos + De Mortales a Inmortales】** En el implacable mundo de la cultivación, los inmortales tratan… Este capítulo tiene publicado el 28 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.