Leer Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 56 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Los condados de la Comandancia de Yuehu eran las zonas más castigadas por aquella sequía.
Por tal motivo, se enviaron tres Oficiales Inmortales a cada condado. Una vez resuelto el problema, uno de ellos permanecería asignado al lugar, mientras que los demás partirían hacia las capitales de condado de las demás comandancias.
Xiao Changyuan era uno de esos tres Oficiales Inmortales, procedente del Clan Xiao de la ciudad de la Comandancia de Longjiang.
En ese momento, se hallaba de pie junto al pequeño lago excavado por el Clan Xu, contemplándolo con la mirada atónita.
"¿Acaso pretenden llenar esto también?"
El cometido principal de los Oficiales Inmortales en las capitales de condado de la Comandancia de Yuehu consistía en invocar precipitaciones mediante artes mágicas para reponer las reservas de agua. Ante los cultivos y árboles frutales que ya se habían marchitado por completo, nada podían hacer.
Al fin y al cabo, aunque los Cultivadores Inmortales gozaban de habilidades prodigiosas, tampoco eran omnipotentes.
Sun Fugui, el mayordomo a cargo de supervisar la excavación del lago, reparó de pronto en un joven desconocido que contemplaba la obra desde el dique.
El forastero vestía una túnica de brocado con cinturón de jade; tenía facciones tan pulcras como el jade fino y entre sus cejas se traslucía un porte de innata distinción.
Apresurado, Sun Fugui se ajustó el látigo de cuero a la cintura, sacudió el polvo de sus solapas y avanzó a paso vivo con una sonrisa servicial: "¿De dónde viene este joven señor? Me llamo Sun Fugui y soy el capataz a cargo de esta excavación. ¿Puedo saber qué asunto importante lo trae por aquí?"
La perplejidad asomó con fuerza a los ojos de Xiao Changyuan: "En medio de esta gran sequía, cuando ni siquiera el agua basta para subsistir, ¿por qué se dedican a cavar un lago? ¿Acaso tienen la esperanza de hallar una fuente subterránea?"
Sun Fugui esbozó una sonrisa: "Si de verdad la encontramos, sería una bendición del Cielo; y si no, tampoco pasa nada. En cuanto al propósito de todo esto, escapa a mi comprensión; no hago más que cumplir las órdenes de mi amo".
"¿Quién es tu amo? ¿Cómo posee semejante poder de convocatoria para reunir a tanta gente?"
"Mientras haya comida para llenarse el estómago, ¿quién no querría venir?", respondió Sun Fugui entornando los ojos con una risotada bonachona.
Al oírlo, Xiao Changyuan se estremeció sutilmente por dentro y sus dedos acariciaron de forma inconsciente el colgante de jade que pendía de su cintura.
En este año de sequía atroz, un dou de arroz valía tanto como perlas y jades; las familias comunes apenas conseguían salvado para engañar al hambre, y sin embargo, aquel millar de jornaleros recibía tres raciones diarias.
Aquello representaba un gasto astronómico.
¿Acaso existía una familia semejante en los campos rurales del Condado Qingjiang?
"Mi amo se apellida Xu. Salta a la vista que el señor viene de fuera, pues en todo el Condado Qingjiang casi no hay quien ignore el nombre del Clan Xu. Si hablo de nuestro Primer Joven Amo, posee el porte de un ser celestial y madera de Gran Maestro; sin haber cumplido aún los veinte años, ya se encuentra en el reino Xiantian".
Aquello era del dominio público en Qingjiang, razón por la cual Sun Fugui se atrevía a contarlo. De haber mediado una orden de confidencialidad del Clan Xu, cualquiera que soltara la lengua pagaría con la vida, y todos sus allegados serían expulsados para siempre de la familia.
'¿Madera de Gran Maestro?'
'Para que semejante prodigio de las artes marciales surgiera en un rincón tan remoto y marginal, este lugar debió de agotar varios siglos de fortuna marcial acumulada'.
"¿Podrías llevarme a hacerle una visita?"
Xiao Changyuan poseía un aspecto y una presencia imponentes, pero carecía de la altanería insoportable de los señoritos de los Clanes Aristocráticos de Qingjiang, por lo que Sun Fugui no pudo evitar observarlo con mayor detenimiento y agrado.
Inclinó la cabeza con respeto y lo guio rumbo a la residencia del Clan Xu.
Al escuchar el informe de los sirvientes, Xu Chuan intuyó que tal vez se trataba del Oficial Inmortal. Salió de inmediato a recibirlo y, tras encontrarse con el visitante, lo invitó a pasar al salón principal, entablando una cálida plática.
"Este humilde servidor es Xu Chuan, indigno Patriarca del Clan Xu. ¿Puedo preguntar cómo debo dirigirme al joven señor?"
"Mi apellido es Xiao; Xiao Changyuan".
"El joven señor Xiao posee una estampa extraordinaria; salta a la vista que no es una persona común y corriente. Imagino que proviene de la ciudad de la comandancia, ¿me equivoco?"
"El Patriarca Xu tiene una vista muy perspicaz. Provengo, en efecto, de la ciudad de la Comandancia de Longjiang", respondió Xiao Changyuan con calma, sin mostrarse altivo ni sumiso.
"He escuchado hablar de ella. La Comandancia de Longjiang es más próspera y poderosa que nuestra Comandancia de Yuehu; el río Heilongjiang serpentea a lo largo de miles de li con tramos de aguas bravas y remansos apacibles, y sus orillas están coronadas por picos majestuosos que gozan de renombre".
"Vaya, no creí que el Patriarca Xu tuviera conocimientos tan amplios; mi Comandancia de Longjiang dista varias comandancias de aquí".
"Son cosas que he oído de paso". Xu Chuan sonrió con modestia, clavó la mirada en los ojos de Xiao Changyuan y, tras una breve pausa, añadió: "Hace poco más de medio mes, el tribunal de nuestro Condado Qingjiang emitió un edicto anunciando que el Gran Wei enviaría maestros inmortales a establecerse en la capital del condado para conjurar las calamidades naturales".
Xiao Changyuan curvó los labios; al parecer, ya esperaba aquella deducción.
"Veo que el Patriarca Xu ya ha adivinado mi identidad. En efecto, soy uno de los Oficiales Inmortales asignados a Qingjiang; hay otros dos conmigo, pero ellos solo permanecerán aquí de forma temporal. Cuando cese la sequía, partirán a asumir sus funciones en otras partes".
"En ese caso, ¿no será el Oficial Inmortal Xiao el único que permanezca en nuestro Condado Qingjiang?". Xu Chuan juntó las manos al instante en un saludo respetuoso: "Pido disculpas por mi falta de cortesía; espero que el Oficial Inmortal Xiao no lo tome a mal".
Xiao Changyuan sonrió con serenidad e hizo un ademán despreocupado con la mano.
"Patriarca Xu, aunque soy un Oficial Inmortal, no acostumbro a seguir los protocolos de la burocracia. Quienes somos Cultivadores Inmortales deberíamos abocarnos de lleno a la búsqueda del Gran Dao; sin embargo, al encontrarnos bajo los dominios del Gran Wei, no nos queda más remedio que acatar sus mandatos".
"¿Y por qué no abandonar el Gran Wei?"
Xiao Changyuan negó con una sonrisa desengañada: "¡Ojalá fuera tan fácil!".
"Los Cultivadores Inmortales que residimos en tierras del Gran Wei gozamos de su amparo. Más allá de las incontables dificultades que implicaría marcharse, la escasez de recursos basta para desanimar a cualquiera. Antes que vivir luchando a diario contra otros hombres y arriesgar la vida frente a Bestias Demoníacas, es preferible resguardarse en un rincón tranquilo y progresar con prudencia. Por supuesto, el precio que pagamos es someternos a las órdenes del Gran Wei. Mientras no se trate de mandatos suicidas, los Clanes Nobles solemos acatarlos. Los Cultivadores Independientes son la excepción: van y vienen a su antojo, y en cualquier rincón del mundo siguen siendo independientes, libres de ataduras".
"Lo único capaz de moverlos es el beneficio propio".
"Según he oído, la razón por la que tantos de ellos respondieron a la reciente convocatoria del Gran Wei fue el salario mensual en Piedras Espirituales".
Xu Chuan volvió a juntar las manos con solemnidad: "Las palabras del Oficial Inmortal Xiao han disipado una gran duda en mi interior".
Xiao Changyuan asintió levemente y, recordando el lago que había visto antes, comentó: "Por cierto, Patriarca Xu, aunque nosotros los oficiales acatamos la orden del Gran Wei de hacer llover para abastecer las fuentes de agua, me temo que ante ese lago que su Clan Xu está excavando, mis fuerzas son insuficientes".
"Ja, ja, por supuesto, faltaría más", rió Xu Chuan. "Mandé cavar ese lago porque esta sequía me dejó una honda zozobra, y quise prevenir futuros desastres en caso de que vuelva a repetirse".
"El Patriarca Xu es un hombre previsor. Aunque la excavación no ha concluido, por la escala que percibo, si en el futuro llega a llenarse por completo, no padecerán escasez de agua ni siquiera ante una sequía de esta magnitud".
"Es tal como dice el Oficial Inmortal Xiao", convino Xu Chuan. "En cuanto a llenarlo, las leyes celestiales siguen su propio curso; el Cielo no dejará de mandar lluvia para siempre. Tarde o temprano, ese lago llegará a rebosar".
"¿Las leyes celestiales?". Xiao Changyuan alzó las cejas, sorprendido, y luego asintió con aprobación: "El Patriarca Xu posee un entendimiento ciertamente admirable".
Poco después, Xiao Changyuan se preparó para marcharse:
"Agradezco enormemente la hospitalidad del Patriarca Xu, pero es momento de cumplir con mi deber. Tras reponer las fuentes de agua en su Aldea Dongxi, aún debo acudir a otras aldeas".
Al ver que Xiao Changyuan se levantaba, Xu Chuan se puso de pie de inmediato y juntó las manos: "Oficial Inmortal Xiao, siempre he tenido curiosidad por los asuntos del cultivo inmortal. ¿Me permitiría observar cómo realiza su conjuro?"
"Por supuesto".
Xiao Changyuan se quedó sorprendido un instante, pero en seguida sintió gracia en su fuero interno.
'Es natural; entre los mortales, ¿quién no sentiría curiosidad por los conjuros de los inmortales?'
'Menos mal que se topó con alguien accesible y de buen talante como yo. De haber sido cualquier Cultivador Independiente, dudo mucho que hubiera aceptado'.
Xiao Changyuan se había llevado una grata impresión de Xu Chuan. En adelante residiría en el Condado Qingjiang por una larga temporada, y siendo el Clan Xu una familia acomodada y de recursos abundantes, era seguro que tendrían que tratar a menudo. Al fin y al cabo, al haber dejado su clan para asumir el cargo de Oficial Inmortal, el Clan Xiao apenas le brindaría ayuda adicional; además, con una distancia de miles de li de por medio, su influencia resultaba inalcanzable.
Xiao Changyuan se aproximó al borde de un estanque cuadrado, seco y resquebrajado como el caparazón de una tortuga. Formó un sello con la mano derecha mientras el poder mágico fluía a través de su cuerpo.
De pronto, un haz de luz cian se elevó hacia el cielo.
En cuestión de instantes, densos nubarrones cubrieron el cielo sobre el estanque y, poco después, comenzaron a caer gotas de lluvia del tamaño de habas.
Aquel manto de nubes abarcaba un área muy reducida, limitándose con exactitud a los bordes del estanque.
El repiqueteo del agua arreció con fuerza torrencial.
En un abrir y cerrar de ojos, la tierra reseca del estanque se empapó; poco a poco comenzó a acumularse agua y el nivel empezó a subir con lentitud.
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• Novela: 从族谱开始打造长生世家
• Autor: Jiang Laosi
• Traductor: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 56 de Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela), un novela. **【Construcción de Clan + Gestión de Linaje + Protagonista Astuto y Decidido + Ascenso Generacional + Despertar de Talentos + De Mortales a Inmortales】** En el implacable mundo de la cultivación, los inmortales tratan… Este capítulo tiene publicado el 27 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.