Leer Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 4 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"¡Bai Jing, puja con fuerza!"
"¡Cuñada, un poco más de fuerza!"
"¡Fuerza, vamos!"
"¡Aaaah!"
Los desgarradores gritos de dolor de Bai Jing resonaban desde el interior de la alcoba.
En el fogón de la cocina, Xu Chuan los oía con total nitidez, con el alma en vilo y el corazón atenazado por la angustia.
"¿Ya está hirviendo el agua?"
Xu Yan asomó la cabeza por el umbral y gritó con urgencia hacia la cocina.
"¡Ya va, ya voy!"
Xu Chuan corrió de inmediato cargando dos calderas humeantes de agua hirviendo y se las entregó a Xu Yan. "¿Cómo va todo?"
"Falta poco, ya falta poco".
Apenas terminó de hablar, la puerta se cerró de golpe con un portazo seco.
El tiempo transcurría segundo a segundo.
"¡Bai Jing, ya asoma la cabecita del bebé, puja un poco más!"
"Cuñada, ya casi termina, un último esfuerzo".
"¡Aaaah!"
De pronto, un llanto vigoroso y cristalino de recién nacido rasgó el aire desde la alcoba.
"¡Ya nació!"
"¡Ya nació!"
Una radiante sonrisa iluminó el semblante de Xu Chuan, y la angustia que oprimía su pecho por fin se disipó por completo.
"Hermano Chuan, mira, te dije que mi cuñada estaría bien. Por la fuerza de ese llanto, seguro que es otro varón", lo felicitó Chen Ergou con alborozo.
Xu Chuan rio con franqueza. "No me compares contigo, que ya gozas de la dicha completa con un hijo y una hija, alcanzando la bendición perfecta".
En ese instante se abrió la puerta. La partera salió cargando un lebrillo de agua teñida de sangre y, con evidente agotamiento en el rostro, anunció: "Madre e hijo están a salvo. Es un varoncito sano; entra a verlos".
Sin demorarse un segundo, Xu Chuan asintió y cruzó con presteza el umbral.
Al llegar junto al lecho y contemplar a Bai Jing, exhausta y consumida por el esfuerzo, se acercó acongojado, le tomó la mano con infinito cariño y le susurró: "Esposa mía, cuánto has sufrido".
"No ha sido sufrimiento. Darle descendencia al Clan Xu es el deber sagrado que me corresponde".
Al escucharla, a Xu Chuan se le encogió aún más el corazón de ternura. "Descansa, descansa en paz".
Solo entonces Bai Jing cerró los ojos con lentitud, vencida por el sueño.
"Primo, tómalo en brazos".
Xu Chuan recibió a la criatura con una inmensa sonrisa, haciéndole mimos y arrullándola con afecto paternal.
Poco después, la familia de su suegro también llegó apresuradamente.
Todos rodearon al pequeño recién nacido, celebrando el acontecimiento con animada charla.
"Sanshu, ¿has pensado ya qué nombre ponerle al niño?", preguntó su suegro, Bai Fu, con mirada bondadosa.
"Sí". Xu Chuan asintió, posando los ojos con orgullo en el pequeño. "Se llamará Xu Mingxuan: resplandeciente, majestuoso y de porte imponente. Y de apodo familiar, lo llamaremos Tantou".
\*\*\*
Más tarde pasaron a felicitarlo los miembros de la familia de Chen Ergou, y tras ellos, los parientes de su suegro.
En cuanto nació Tantou, Ergou trajo consigo a Xu Mingwei y a Xu Mingyuan.
"Padre, la piel del hermanito está toda arrugada, parece un viejito", comentó Shitou con un mohín de evidente desdén infantil.
"Tú estabas exactamente igual cuando naciste", respondió Bai Jing con una sonrisa tenue. Xu Chuan le había suministrado una Píldora de Qi y Sangre, por lo que su rostro ya no lucía demacrado y pálido, sino sonrosado y lleno de vitalidad; incluso sentía fuerzas suficientes para ponerse en pie.
Sin embargo, Xu Chuan no se lo permitió y le insistió en que guardara reposo absoluto.
Xu Mingwei pareció desconcertado ante aquella revelación y se palpó las mejillas con gesto incrédulo.
"Ayuan, hoy tu padre cumplirá su promesa. Dime cuál fue la gallina que te molestó".
Al oír que habría carne para saborear y caldo caliente para beber, a Xu Mingyuan se le hizo agua la boca al instante.
Tiró con prisa de la manga de Xu Chuan hacia afuera. "¡Padre, ven, yo te llevo!"
"Shitou, cuida bien de tu madre".
"Descuida, padre", respondió Xu Mingwei dándose una palmada de firmeza en el pecho.
\*\*\*
Varios días después.
Concluidas las fatigas en los arrozales, llegó el momento de la cosecha de las Peras de Jade Verde.
Canasto tras canasto, la preciada fruta fue transportada y apilada en el patio de la casa.
Tratándose de una variedad tan singular como la Pera de Jade Verde, lo más lucrativo habría sido trasladarla a la capital del Condado Qingjiang para su venta; después de todo, ni siquiera en la capital de la comandancia se la consideraba una fruta común y corriente.
No obstante, la Aldea Dongxi distaba más de ciento ochenta li de la ciudad del condado, y por aquellos caminos desolados solían merodear salteadores de cuando en cuando. No era una travesía segura, y aunque el riesgo fuese bajo, Xu Chuan no estaba dispuesto a tentar a la suerte ni a poner en peligro su vida. Por tal motivo, prefirió contactar a su antiguo patrón para venderle la cosecha al por mayor, tal como había hecho el año anterior.
En el patio de Xu Chuan.
"Tercer Maestro Xu, aquí tiene los frutos de jade verde de este año; suman un total de seis mil cuatrocientos jins", anunció Xu Chuan con modales respetuosos.
Frente a él se hallaba un hombre de unos cuarenta años, de complexión robusta, porte distinguido y con una cuidada barba corta.
"¿Cuatrocientos jins más que el año pasado?"
"La producción prácticamente ha tocado techo. A menos que se amplíe la plantación, no dará para más, y usted bien sabe, Tercer Maestro, que la Pera de Jade Verde es un árbol sumamente delicado y difícil de cultivar".
El Tercer Maestro Xu asintió complacido. "Se pagará al mismo precio del año pasado".
"Por supuesto".
"Empiecen a pesar la carga. Si todo concuerda, te liquidaré la plata en el acto".
Los sirvientes de la Familia Xu comenzaron a pesar los canastos de inmediato, concluyendo la faena al poco rato.
Junto al Tercer Maestro Xu iba un joven engalanado con ricas vestiduras de brocado, quien contemplaba aquellas Peras de Jade Verde con una mirada ardiente de codicia; luego desvió la vista hacia Xu Chuan, con el rostro cargado de abierto desdén.
"Señor, el peso es exacto".
El Tercer Maestro Xu asintió levemente y, en ese mismo instante, le entregó a Xu Chuan tres mil doscientos taeles en billetes de plata.
"Xu Chuan, tu talento agrícola es ciertamente admirable. ¿Tendrías interés en venderle la fórmula secreta del cultivo de la Pera de Jade Verde a nuestra Familia Xu? Estamos dispuestos a pagarte un precio sumamente generoso por ella".
"Tercer Maestro, experiencia tengo alguna, pero en verdad no poseo fórmula secreta alguna".
"Si el Tercer Maestro lo precisa, le compartiré todo cuanto sé sin reservas; no obstante, lo mío no ha sido más que un golpe de fortuna, y no tengo la menor seguridad de lograr que nuevos perales sobrevivan en una próxima ocasión".
"Invertir seis o siete años, o incluso más tiempo, para al final quedarse con las manos vacías, no solo sería perjudicar al Tercer Maestro Xu, sino también faltar a la memoria de mi difunto padre".
El Tercer Maestro Xu bajó la mirada, sopesó aquellas prudentes palabras durante unos instantes y, esbozando una sonrisa amable, replicó: "Solo era una simple curiosidad".
"Bien, ya que el trato ha quedado zanjado y tengo otros quehaceres pendientes en la aldea, me retiro".
"Que le vaya bien en el camino, Tercer Maestro".
Xu Chuan acompañó a la comitiva de la Familia Xu hasta el portón exterior y, una vez que se hubieron alejado a una distancia prudente, soltó un largo suspiro de alivio antes de regresar a la vivienda.
Apenas abandonaron el hogar de Xu Chuan y ganaron el camino vecinal, el joven de las ropas de brocado no pudo contenerse más y reprochó:
"Padre, ¿por qué te muestras tan comedido con un simple campesino plebeyo?"
"En el pasado no era más que un peón asalariado que comía del grano que le daba nuestra casa".
"Esas Peras de Jade Verde son una mina de plata. Habría bastado con arrebatarle el método de cultivo; ¿acaso se habría atrevido a negarse frente a nosotros?"
"¿De verdad te crees que nuestra Familia Xu es el mismísimo cielo de la Aldea Dongxi?"
El Tercer Maestro Xu fulminó a su hijo con la mirada; al escuchar semejante arrogancia imprudente, sus ojos se llenaron de una profunda decepción.
"Dejando a un lado si esa fórmula secreta existe en realidad o no, el cultivo de la Pera de Jade Verde es extraordinariamente complejo. Solo tengo noticia de que algunos clanes aristocráticos de la capital de la comandancia dominan ese arte; ¿crees en verdad que un campesino solo habría podido desentrañarlo en unos pocos años?"
"En algo tiene mucha razón Xu Chuan: invertir siete u ocho años y despilfarrar una cuantiosa suma de mano de obra, tierras y dinero para quedarse al final con las manos vacías sería una torpeza mayúscula".
"Ahora que podemos comprarle la cosecha ya lista y transportarla a la ciudad del condado para su reventa, nos embolsamos limpiamente de ochocientos a mil taeles de beneficio directo. ¿Acaso existe en esta comarca una manera más sencilla y segura de ganar plata?"
"Tienes razón, padre".
Al notar que su primogénito aún guardaba cierta renuencia en el semblante, el Tercer Maestro Xu añadió con severidad:
"No subestimes a Xu Chuan; en su día su habilidad como labrador llamó la atención incluso de tu difunto bisabuelo".
"Si la Familia Xu ha prosperado hasta el día de hoy, ha sido a fuerza de honrar su palabra, su crédito y su reputación".
"No vayas a mancillar el buen nombre de la Familia Xu por unas míseras frutas, o de lo contrario seré yo mismo quien te castigue sin contemplaciones".
Desde la muerte del viejo patriarca, la Familia Xu no había contado con un sucesor verdaderamente talentoso y apenas si lograba conservar las tierras heredadas.
Ahora que entre los jóvenes de la estirpe comenzaban a proliferar el dispendio y la soberbia de los señoritos ociosos, la casa iniciaba ya su lenta cuesta abajo.
\*\*\*
De vuelta en el hogar del Clan Xu.
"Esposo, ¿cómo fue la venta de las Peras de Jade Verde?"
"Tres mil doscientos taeles limpios".
Xu Chuan extrajo los billetes de plata y los puso sobre la mesa. Bai Jing se llevó la mano al pecho, suspirando de alivio:
"Con eso me vuelve el alma al cuerpo; de verdad temía que la Familia Xu simplemente decidiera quitárnoslas por la fuerza".
"No llegarían a tanto descaro ahora, aunque en el futuro quién sabe".
"¿A qué te refieres, esposo?"
"Noté que Xu Tao, el primogénito del Tercer Maestro Xu, albergaba malas intenciones en la mirada".
"¿Y qué haremos si intentan algo?" El corazón de Bai Jing volvió a llenarse de zozobra, ensombreciendo su rostro con viva inquietud.
"No te inquietes, el Tercer Maestro Xu es un hombre pragmático y sensato". Xu Chuan le tomó la mano con firmeza. "No destruirá el prestigio y la respetabilidad que la Familia Xu tardó décadas en labrarse por una ganancia mezquina".
"Mi esposo siempre es el más prudente". Al constatar la agudeza y temple de su marido, Bai Jing no escatimó admiración: "Con mi esposo al mando, estoy segura de que en el futuro nuestro Clan Xu también prosperará hasta erigirse en una casa ilustre y respetada, tal como la suya".
Afuera, los dos chiquillos andaban correteando por el campo, jugando a sus anchas.
Todavía eran muy pequeños y Xu Chuan no deseaba coartar la alegría inocente de su infancia, de modo que los dejaba disfrutar a su albedrío.
Al verse a solas y reparar en la figura voluptuosa y recuperada de Bai Jing, las manos de Xu Chuan no tardaron en perder la compostura.
"Esposo, a plena luz del día... no está bien".
"¿Qué tiene de malo? Shitou y Ayuan andan jugando lejos".
"Tantou sí está aquí".
Xu Chuan volvió la cabeza hacia la cuna y descubrió que el recién nacido acunado por Bai Jing se había despertado sin hacer ruido. Con sus ojillos negros y vivaces bien abiertos, contemplaba a su padre con total fijeza.
Ojos grandes frente a ojos pequeños; ambos se quedaron mirándose en un duelo silencioso y desconcertante.
Entre divertido y resignado, Xu Chuan le acarició la tierna mejilla al pequeño y murmuró:
"Vaya ocurrencia... pues es verdad".
"En fin, aprovecharé para ir a casa de Ergou. Esa Píldora de Qi y Sangre es sumamente valiosa y no conviene demorar el pago de esa deuda".
Apenas Xu Chuan cruzó la puerta, Tantou cerró los ojos con lentitud, como si ya no quedara espectáculo alguno que mereciera la pena contemplar.
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• Novela: 从族谱开始打造长生世家
• Autor: Jiang Laosi
• Traductor: Inmensurable
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Capítulo 5
Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 4
Estás leyendo el capítulo 4 de Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela), un novela. **【Construcción de Clan + Gestión de Linaje + Protagonista Astuto y Decidido + Ascenso Generacional + Despertar de Talentos + De Mortales a Inmortales】** En el implacable mundo de la cultivación, los inmortales tratan… Este capítulo tiene publicado el 25 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.