Leer Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 17 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Frente al asedio simultáneo, Xu Mingwei se concentró ante todo en defender y esquivar.
Trazando un desplazamiento sinuoso en forma de ese, alzaba las rodillas y movía los brazos para repeler las arremetidas. Al tocar tierra, la punta de sus pies apenas rozaba el suelo antes de liberar una fuerza explosiva concentrada en un único punto, lo que disparaba su velocidad y le permitía escabullirse entre sus tres atacantes.
Se movía igual que un dragón de fuego al atravesar un pantano: aunaba flexibilidad y una potencia fulminante. Aquel movimiento pertenecía a las técnicas de desplazamiento del \*Arte Menor del Dragón-Elefante\*, conocido como «El Dragón Vaga por la Ciénaga».
Tras desplazarse de un lado a otro durante una decena de respiraciones, la coordinación del trío reveló una fisura.
Un destello implacable cruzó la mirada de Xu Mingwei.
Con una barrida rasante, despidió por los aires a dos de sus rivales y, aprovechando el impulso del giro, se elevó en un salto grácil. Su pierna derecha cayó sobre el hombro del último adversario con el peso demoledor de un hacha de batalla.
¡Pum!
Aquel poder colosal, semejante a la caída de una pesada mole de mil jin, aplastó la resistencia del hombre y lo obligó a clavar una rodilla en el polvo, mientras un sudor frío y profuso le empapaba la frente.
"Suficiente por hoy", intervino de pronto Xu Chuan.
Al escuchar la orden, Xu Mingwei retiró la pierna de inmediato.
Exhaló una larga bocanada de aire; mantenía la serenidad en su semblante y en su piel no se apreciaba ni el rastro de una sola gota de sudor.
Zhao Dalong y los otros dos se pusieron en pie con presteza. Juntaron las manos e inclinaron la cintura hacia él, mostrando en sus rostros una admiración sincera mientras exclamaban al unísono:
"Agradecemos que el Joven Amo haya contenido sus golpes."
"Son demasiado amables; solo tuve la fortuna de estar un paso por delante."
Al presenciar la cortesía entre ellos, Xu Chuan asintió con satisfacción.
En ese instante se acercó una pequeña de mejillas sonrosadas y piel tersa como de porcelana. Con una voz cantarina y dulce, avisó:
"¡Papá, hermano mayor, segundo hermano! El desayuno ya está servido."
Li Er, Zhao Dalong y los suyos aprovecharon para despedirse:
"Patriarca, con su permiso, nosotros también nos retiramos a nuestros hogares."
"Vayan", concedió Xu Chuan con una leve inclinación de cabeza.
Años atrás, cuando vivían solos, no representaba ningún inconveniente que comieran juntos en la misma mesa. Sin embargo, ahora que cada uno de ellos había formado su propia familia y tenía descendencia, seguir alimentándose a expensas de la casa principal ya no resultaba apropiado. Además, el Clan Xu los trataba con suma generosidad, otorgándoles un sueldo mensual de cinco taeles de plata: un beneficio extraordinario y sin parangón en toda la Aldea Dongxi.
"Ven aquí, mi pequeña Xueji."
Xu Chuan se adelantó y la levantó en brazos. Frotó con ternura su nariz contra la de ella, arrancándole una cascada de risitas juguetonas:
"¡Papá, me da cosquillas!"
La pequeña no era otra que Xu Mingshu. Al ser la única niña de la familia, concentraba todos los mimos y el cariño absoluto de los miembros del Clan Xu.
En el comedor, sobre una mesa cuadrada tradicional para ocho comensales, descansaba al centro una gran vasija de gachas de arroz con carne picada, rodeada de tortas de cebolleta, tortillas de huevo, encurtidos y rábanos marinados. El desayuno matutino era ciertamente abundante.
Aunque el Clan Xu contaba con siete integrantes, solo seis ocupaban sus lugares.
El ausente era Xu Mingxuan. Tres años atrás, había sido enviado al Pabellón Marcial Tianlong, en el Condado Qingjiang, junto con Li Zhi. Ambos regresaban al hogar únicamente un día cada siete jornadas.
"Mañana vuelve Tantou; quién sabe si habrá adelgazado", comentó Bai Jing mientras servía un cuenco de gachas blancas a Xu Chuan, con la mirada nublada por la añoranza de una madre.
"En el Pabellón Marcial Tianlong lo tienen en alta consideración; no pasará penurias ni sufrirá injusticias", replicó Xu Chuan con tono sobrio.
Aquel comentario bastó para desatar los reparos guardados de Bai Jing, quien protestó con leve reproche:
"En casa sobran hombres que dominan las artes marciales, ¿qué necesidad había de enviar a Tantou a ese pabellón? Allí se mezcla toda clase de gente; ¿cómo puedes garantizar que no lo intimiden?"
Xu Chuan no se molestó en dar demasiadas explicaciones.
Mandar a los dos muchachos al pabellón obedecía a un propósito bien trazado: por un lado, recibirían una formación de mayor envergadura; por el otro, ampliarían su red de relaciones. Gracias al extraordinario talento marcial de ambos, un instructor situado en la Cúspide del Reino Houtian los había aceptado formalmente como discípulos personales. Mediante ese lazo, el instructor marcial también cultivaba una relación cercana y cordial con el Clan Xu.
Terminado el desayuno, Xu Chuan dejó los palillos sobre la mesa y miró a su segundo hijo:
"Mingyuan, hace un par de días tu tío Ergou propuso que nuestras dos familias invirtieran en conjunto para abrir un negocio de frutas y verduras en la ciudad del condado. ¿Qué opinas al respecto?"
"¿Abrir una tienda en la ciudad? Seguro que fue idea de mi tía política", respondió Xu Mingyuan con indiferencia, quitándole importancia al asunto. "Hace poco escuché de Daniu que su familia tiene la intención de mudarse al condado. Con el rendimiento que ofrecen hoy en día nuestros campos de cultivo y los huertos en la montaña, nos sobra cosecha para abastecer dos o tres tiendas de ese tipo sin la menor dificultad.
"Ahora bien, si de verdad vamos a abrir un local, sugiero que lo hagamos por nuestra propia cuenta. Con la calidad superior de nuestras frutas y verduras, sumada a la Pera de Jade Verde como nuestro producto estrella, el negocio no solo prosperará, sino que será un éxito rotundo, aun si no monopolizamos el mercado."
Recordando un detalle, Xu Mingyuan sonrió y prosiguió:
"Si no me falla la memoria, en poco más de medio mes madurará la Pera de Jade Verde. Utilizarla como fruto de temporada bastará para forjarnos renombre con rapidez. No obstante, si tomamos este camino, el asunto con la Familia Xu..."
Xu Mingyuan se detuvo y observó con cautela el semblante de su padre. Sabía a la perfección que Xu Chuan siempre había actuado con prudencia y paciencia ante las provocaciones de la Familia Xu, motivo por el cual, durante años, continuaron vendiéndoles las cosechas de Pera de Jade Verde. Sin embargo, cada vez que los emisarios de la Familia Xu se presentaban a recolectar la fruta con aquella actitud soberbia y despectiva, a Xu Mingyuan le hervía la sangre de furia y le daban ganas de cruzarlos de dos bofetadas.
"La Familia Xu...", murmuró Xu Chuan en un tono bajo, dejando escapar una sonrisa serena. "Ya que has trazado un plan tan claro, a partir de este año no volveremos a venderles una sola fruta."
"¡Es una excelente noticia, papá!"
"Haré que Zhou Ming te asista en los preparativos del establecimiento comercial en la ciudad del Condado Qingjiang. Pídele a tu madre toda la plata que requieras para los gastos. Li Er, Zhao Dalong y los suyos también quedarán bajo tus órdenes."
Xu Mingyuan asintió satisfecho, frotándose las manos y rebosante de entusiasmo. Aquel representaría el primer paso formal del Clan Xu para expandir su poder hacia la capital del condado.
En ese momento, Bai Jing expresó con evidente preocupación:
"Si rechazamos la sociedad con la casa de Ergou, ¿no causaremos resentimientos entre nosotros?"
Xu Mingyuan intervino de inmediato:
"Mamá, tú no estás al corriente de lo que ocurre. En el pasado, cuando el tío Ergou administraba las cosas, marchaban bien; pero desde que mi tía tomó las riendas, no ha dejado de hacer trampas a nuestras espaldas: vende cargamentos por su cuenta, incrementa los precios a su antojo y recurre a artimañas deshonestas.
"En más de una ocasión estuvo a punto de manchar la reputación del Clan Xu. De no haber sido por la amistad que une a papá con el tío Ergou, hace tiempo le habría pedido que rompiera relaciones con ellos."
"¿De verdad han estado haciendo semejantes bajezas?", inquirió Bai Jing, desconcertada.
Xu Chuan, en cambio, conservó una calma imperturbable y dictó sentencia con ocho palabras tajantes:
"Demasiada astucia y una codicia insaciable. Mingyuan, puesto que asumirás la dirección del negocio, ve tú mismo a hablar con Ergou. Sabes cómo poner las cosas en claro, ¿verdad?"
"Lo tengo muy presente, papá. Cuidaré de no lastimar los lazos que te unen al tío Ergou." Tras cavilar un breve instante, Xu Mingyuan agregó: "Iré a su casa ahora mismo; más vale resolverlo de inmediato para no dar margen a contratiempos."
Apuró con los palillos las últimas gachas de su cuenco y salió apresurado de la estancia.
"Papá, yo también subiré a la montaña un rato", avisó Xu Mingwei mientras se ponía en pie.
"Ve con cuidado", asintió Xu Chuan.
En ese instante, Xu Mingshu se levantó de un brinco, tiró del dobladillo de la túnica de Xu Mingwei y alzó la mirada con ojos brillantes:
"¡Hermano mayor, consígueme un animalito!"
Xu Mingwei dudó por un momento. Las criaturas que habitaban las profundidades del bosque eran fieras salvajes de naturaleza indómita; no era sensato llevarlas a casa a la ligera.
"Si encuentras alguna cría recién nacida, no hay inconveniente en que traigas un par", señaló Xu Chuan con naturalidad.
"Entendido." Xu Mingwei se puso en cuclillas, revolvió con afecto los cabellos de Xu Mingshu y sonrió: "Tu hermano te traerá uno."
"¡Muchas gracias, hermano mayor!"
A la pequeña Xu Mingshu ya se le había conferido el Talento de Destino 【Murmullos de los Diez Mil Espíritus】, el último talento sin dueño que quedaba disponible en el Libro de Sangre. Dicha habilidad le permitía comunicarse con toda clase de bestias y ganarse su devoción de manera innata. Por su parte, el talento 【Buscar el Beneficio y Evitar el Peligro】 había sido otorgado a Xu Mingxuan mucho tiempo atrás.
"Xueji, y también tú, Yunnu; ambos tienen ya seis años y ha llegado el momento de que comiencen su entrenamiento marcial. ¿Entendieron bien?", anunció Xu Chuan con tono solemne.
Las manos de Bai Jing temblaron ligeramente al escuchar la instrucción, pero guardó silencio y continuó recogiendo los cuencos de la mesa.
"¡Sí, papá!", respondieron los dos al mismo tiempo.
En los ojos de Xu Mingshu relucía una viva curiosidad; Xu Mingxian, por su parte, desbordaba entusiasmo mientras apretaba con firmeza sus pequeños puños.
"Papá, ¿y quién se encargará de enseñarnos?", inquirió Xu Mingxian con la mirada encendida.
Xu Chuan sonrió con orgullo paternal:
"Yo mismo los instruiré."
\-----
• Novela: 从族谱开始打造长生世家
• Autor: Jiang Laosi
• Traductor: Inmensurable
📜🩸 ¡Deja tu huella en el Libro de Sangre! Tu reacción y comentario son el incienso que alimenta el Salón Ancestral y apresura el florecimiento de los próximos capítulos. ¡Que nuestro linaje prospere por diez mil generaciones! 🙏

Continúa leyendo
Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela)
Capítulo 18
Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 17
Estás leyendo el capítulo 17 de Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela), un novela. **【Construcción de Clan + Gestión de Linaje + Protagonista Astuto y Decidido + Ascenso Generacional + Despertar de Talentos + De Mortales a Inmortales】** En el implacable mundo de la cultivación, los inmortales tratan… Este capítulo tiene publicado el 25 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.