Leer Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 14 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
El tiempo transcurrió sin prisa y, en un abrir y cerrar de ojos, llegó el verano. El calor se tornó agobiante; el sol, suspendido en lo alto del firmamento como una inmensa esfera de fuego, calcinaba la tierra.
Durante ese período, Xu Chuan acogió de forma sucesiva a cuatro criados, todos ellos hombres jóvenes y vigorosos de unos veinte años que habían llegado como refugiados.
Uno de ellos se llamaba Zhou Ming y poseía un marcado talento para la administración. De mente despierta y ágil, era de gran ayuda para resolver los quehaceres cotidianos y apaciguar cualquier disputa.
Los otros tres habían entrenado artes marciales y contaban con cierta destreza física; sin embargo, debido a su humilde condición familiar y al constante esfuerzo por ganarse el sustento, todavía no habían conseguido abrir los treinta y seis puntos de acupuntura. Con todo, mantenían una firme rectitud moral y jamás se habían valido de su fuerza para cometer tropelías.
Por esa misma razón se ganaron la confianza de Xu Chuan y pasaron a ser los guardias encargados de custodiar la residencia, los sembradíos y las colinas boscosas del Clan Xu. Si Xu Chuan les suministrara recursos en abundancia, tales como tónicos medicinales e ingredientes para vigorizar la sangre y el qi, los tres tendrían la posibilidad real de convertirse en Artistas Marciales de Tercera Clase, e incluso de Segunda Clase.
En los alrededores de la propiedad del Clan Xu se levantaron unas cuantas cabañas de paja, rústicas y sencillas, destinadas a ellos. Aquellas chozas sólo servían como dormitorio; a la hora de las comidas, todos acudían al patio principal para compartir la mesa con Xu Chuan y su familia.
"Hermano Chuan, ¡las sandías del sembradío ya están maduras! ¿Cuándo las cosechamos?", preguntó Chen Ergou al llegar presuroso a la residencia del Clan Xu, con una mezcla de júbilo y entusiasmo reflejada en el semblante. Después de todo, era la primera vez que emprendía un negocio formal.
"Fui a revisarlas esta mañana; bastará con recolectarlas mañana para llevarlas a vender pasado mañana por todos los pueblos vecinos", respondió Xu Chuan con una sonrisa. "Que te acompañen Zhao Dalong, Sun Fugui y Qian Youcai. Poseen destreza marcial, de modo que enfrentar a una decena de hombres adultos no supondrá ningún problema para ellos".
"Excelente, así me ahorro tener que buscar a mi hermano mayor. A decir verdad, no tengo ningunas ganas de ver esa cara agria con la que mira a todo el mundo por encima del hombro".
"Tío Ergou", saludó Xu Mingyuan saliendo de su habitación con una sonrisa.
Chen Ergou se acercó, le dio una palmada en el hombro y comentó entre risas: "Ayuan, pasado mañana vendrás con tu tío Ergou a vender sandías por todas las comarcas vecinas, ¿estás emocionado?"
"Tío Ergou, el emocionado es usted. Es sólo vender sandías, tampoco es un negocio de proporciones celestiales", replicó Xu Mingyuan con aplomo.
"¡Oye! ¿Qué clase de modales son esos para responderle a tu tío Ergou? Me parece que estás pidiendo una buena paliza". Chen Ergou fingió levantar la mano, pero Xu Mingyuan ni siquiera pestañeó. Sabía a simple vista que sólo bromeaba; además, fuera como fuese, Chen Ergou jamás se atrevería a ponerle una mano encima en presencia de Xu Chuan.
Dos días después, Xu Mingyuan partió junto a Chen Ergou y los demás. El rostro de Bai Jing traslucía una honda inquietud y en sus ojos se adivinaba la tristeza de la despedida. A fin de cuentas, Xu Mingyuan apenas tenía siete años y se marchaba lejos por varios días. Cuando un hijo viaja lejos, el corazón de la madre nunca descansa.
Xu Chuan suspiró con suavidad para sus adentros, tomó la mano de Bai Jing y la tranquilizó: "Ergou, Dalong y los muchachos van con él; no pasará nada".
Zhao Dalong juntó las manos e hizo una reverencia hacia Xu Chuan: "Descuide, Patriarca. Nosotros nos aseguraremos de que el Segundo Joven Amo permanezca a salvo y regrese completo, sin un solo rasguño".
Xu Mingyuan también añadió: "Madre, sólo me ausentaré unos días; volveré muy pronto".
"Pónganse en marcha", ordenó Xu Chuan.
Llevaban decenas de carretas cargadas de sandías, con un valor conjunto de varios cientos de taeles de plata. De los beneficios, el Clan Xu recibiría tres décimas partes y media, mientras que la familia Chen obtendría las seis décimas partes y media restantes.
En la Aldea Dongxi todos sabían de sobra que los frutos cultivados por el Clan Xu eran de una calidad insuperable; por ello, antes de que Chen Ergou y los suyos lograran cruzar los linderos del pueblo, varias familias ya se habían acercado a comprar dos o tres para probar las primicias. En un abrir y cerrar de ojos, despacharon más de un centenar.
"Papá, quiero comer sandía", pidió Xu Mingxuan llegando a la carrera, sofocado por el bochorno.
Xu Chuan sonrió y aceptó de inmediato: "De acuerdo, pero deja que papá enfríe la fruta primero".
Buscó un gran cubo de madera, lo llenó de agua y arrojó dentro un cristal blanco; a continuación, sumergió una sandía de cuatro o cinco jin en el recipiente. La fruta flotaba meciéndose arriba y abajo.
Xu Mingxuan metió la mano y miró a Xu Chuan con los ojos muy abiertos: "¡Papá, esta agua está heladísima!"
"¿Verdad que sí? Espera una hora y podremos comer sandía helada".
"¡Viva!", exclamó Xu Mingxuan, saliendo disparado a un lado para jugar con Li Zhi.
Para entonces, Li Zhi ya no tenía aquel aspecto escuálido y famélico de antaño; había recuperado la complexión propia de un niño sano de tres o cuatro años: regordete y con facciones que dejaban entrever cierta apostura.
Tras meditarlo un instante, Xu Chuan colocó otras dos sandías más pequeñas en el cubo.
Transcurrida una hora, llamó a Xu Mingwei, señaló los frutos sumergidos y le indicó: "Shitou, ve a llevarle una a la casa del Tío Chen y otra a la de tu tío Ergou".
"Entendido, papá".
Xu Mingwei salió cargando ambas sandías. Llegó con rapidez a la vivienda de Chen Ergou y, tras entregar la primera, se dirigió a la del Tío Chen.
"Abuelo Chen, esta sandía helada se la manda mi papá. Con este calor tan bravo, cómala para refrescarse".
"¿Helada?", el Tío Chen palpó la corteza y exclamó con asombro: "¡Cielo santo, de verdad lo está! Tu padre cada día demuestra ser más capaz".
Xu Mingwei sonrió con timidez.
"Agradécele de mi parte".
Cuando Xu Mingwei volvió a casa, Xu Chuan, Bai Jing y Li Er junto a su pequeño ya estaban disfrutando de la fruta. Se acercó a la mesa, tomó una rebanada ya cortada y se sentó junto a Xu Chuan para darle un buen mordisco. Al instante, el dulce jugo rojizo salpicó en su boca.
"¡Qué dulce está!"
Cinco días después, la comitiva regresó. La travesía había resultado un éxito absoluto: vendieron hasta la última sandía, recaudando un total superior a los trescientos taeles de plata.
En la casa de Chen Ergou, los ojos de Xu Yan se curvaron en dos medialunas de puro deleite al ver los casi cien taeles que su esposo traía consigo. Contó las piezas de plata y las monedas de cobre una y otra vez.
Y aquello correspondía únicamente a las sandías; sumando las cosechas de las demás estaciones, podrían embolsarse entre cien y doscientos taeles adicionales. En cuanto a los frutales plantados en los treinta mu de colinas boscosas, lo más pronto que comenzarían a rendir sería entre el próximo año y el siguiente. En conjunto, fácilmente redondearían entre trescientos y cuatrocientos taeles.
"Mujer, te lo aseguro, la venta fue sobre ruedas. En cuanto la gente de los otros pueblos se enteraba de que venían de las tierras del hermano Chuan, prácticamente nadie se atrevía a regatear", relató Chen Ergou, bebiendo un sorbo de té con parsimonia mientras en su rostro brillaba una sonrisa henchida de orgullo.
"Si es así, la próxima vez podríamos aumentar un poco el precio".
"Ni hablar; yo mismo lo propuse, pero Ayuan lo rechazó de inmediato. Dijo que nuestras sandías ya eran más caras que las ordinarias y nos dejaban un margen de ganancia muy generoso, por lo que no valía la pena manchar nuestra reputación por unas cuantas monedas. Es más, a quienes compraban más de cinco de una sola vez, incluso les obsequiaba un presente".
"¿Qué clase de presente?"
"Al parecer era una especie de piedra. Al arrojarla al agua reduce la temperatura y sirve para hacer sandía helada".
"¡Así que de ahí salió la sandía helada que trajo Shitou la otra vez!" Xu Yan se sorprendió sobremanera; vislumbró al instante una oportunidad de negocio inmensa en aquellas piedras, pues debían de venderse como pan caliente en pleno rigor veraniego. "¿Y de dónde salieron esas piedras? ¿Le preguntaste?"
"Se lo pregunté, pero Ayuan tampoco lo sabía. Se las entregó el hermano Chuan, y la cantidad era poca".
Chen Ergou movió los ojos con picardía y estiró las piernas, apoyándolas sobre una banqueta. "Mujer, ahora que has comprobado las dotes de tu marido, ¿por qué no vienes a masajearme los hombros y darme unas fricciones en las piernas? ¡Estos días me han dejado molido!"
Chen Ergou pretendía hacer valer su autoridad conyugal.
Xu Yan le clavó una mirada cargada de elocuencia, dejándolo a su suerte. Chen Ergou suspiró abrumado.
'¡Vaya con esta mujer! ¡Incluso cuando traigo buen dinero a casa me trata de este modo, qué difícil es lidiar con ella!'
"Por cierto, esta noche cenaremos en casa del hermano Chuan para festejar las ganancias de este viaje".
Llegada la noche, Xu Yan no desaprovechó la ocasión e indagó sobre el origen de aquellas piedras blancas. Xu Chuan se limitó a contestar que las había encontrado por azar en la montaña y que dio con su utilidad de forma fortuita.
En rigor, no era del todo incierto. Tras explorar e investigar los alrededores, había descubierto un yacimiento de salitre; el inconveniente residía en que aún carecía de los medios para explotarlo, por lo que no le quedaba más remedio que aplazar el asunto por el momento. Lo principal era que aquel paraje pertenecía a tierras comunales sin dueño reconocido y, en sentido estricto, estaban bajo la jurisdicción oficial del Condado Qingjiang.
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• Novela: 从族谱开始打造长生世家
• Autor: Jiang Laosi
• Traductor: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 14 de Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela), un novela. **【Construcción de Clan + Gestión de Linaje + Protagonista Astuto y Decidido + Ascenso Generacional + Despertar de Talentos + De Mortales a Inmortales】** En el implacable mundo de la cultivación, los inmortales tratan… Este capítulo tiene publicado el 25 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.