Leer Estudié en el extranjero en la época moderna. (Novela) Capítulo 12 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En el crepúsculo, Zheng Fa vio claramente a su hermana pequeña, Zheng Shan, bajo el gran olmo de la entrada del pueblo.
Frente a ella había tres chicos, todos más altos que ella por lo menos una cabeza. Era evidente que el chico del centro lideraba el grupo. Zheng Fa reconoció inmediatamente su rostro: una figura alta y delgada, con nariz aguileña y cejas escasas, lo que le daba un aspecto austero.
Se trataba de Wang Gui, el único hijo del mayordomo Wang de la finca, y el anterior ocupante del actual puesto de Zheng Fa como ayudante de estudio. Zheng Fa recordaba haber oído a su madre hace unos días que Wang Gui había sido castigado severamente por la Señora y enviado a de vuelta a casa. Al parecer, cuando llegó estaba postrado en cama, aún inconsciente. Sin embargo, aquí estaba, ya en pie, acosando a su hermana pequeña.
La tez de Wang Gui era más pálida de lo habitual, su rostro estaba casi desprovisto de color, lo que oscurecía aún más su expresión. Su postura parecía rígida e inestable; tenía un brazo apoyado en el hombro de un muchacho a su lado, como si le faltaran fuerzas para mantenerse en pie.
Zheng Shan les hablaba, su tono y su postura sugerían una confrontación. Estaba sola, con su pequeño cuerpo tenso y los puños apretados. En su mano derecha sujetaba medio pan plano, mientras que la otra mitad yacía en el suelo, rota y cubierta de tierra.
Zheng Fa reconoció el pan como algo que había hecho su madre, un raro manjar que había reservado especialmente para su hermana. Aunque el pan plano no era caro, para Zheng Shan era un bocado raro y preciado, y desde luego no era algo que se le hubiera caído a menos que hubiera forcejeado. Zheng Fa se dio cuenta por su postura desafiante de que estaba asustada, pero se esforzaba por disimularlo.
Acelerando el paso, Zheng Fa se acercó al grupo.
"¿Crees que tengo miedo de tu hermano?" Wang Gui carraspeó, con la voz ronca. Se volvió hacia el chico que tenía al lado. "¿Lo tienes?"
"En absoluto", respondió el chico con una sonrisa burlona.
"¿Y tú?", preguntó a otro.
"Ni siquiera tengo padre. ¿A quién iba a temer?", se burló el chico.
Sus bromas provocaron la risa de Wang Gui, aunque éste se agarró el cuello a medio carcajear, claramente convaleciente aún de sus heridas.
Zheng Shan no pudo contenerse más. "Cuando mi hermano te vea robándome la comida, la señora volverá a pegarte", declaró. Para ella, el castigo de la Señora era el castigo definitivo.
"¡Pah! ¿Quién se cree que es tu hermano? ¿Dando órdenes a la Señora?" Wang Gui se burló. La mención de la Señora detuvo su risa, pero su ira estalló. "¿De verdad crees que tu hermano puede ocupar mi lugar como ayudante de estudio del joven maestro? Tu hermano apenas sabe leer. ¿Crees que la Señora le elegiría a él?"
El tono de Wang Gui dejaba claro que no creía que Zheng Fa pudiera sustituirle, aunque hoy su temperamento parecía inusualmente volátil. Zheng Fa supuso que Wang Gui, frustrado por haber perdido toda posibilidad de volver a su antiguo puesto, había dirigido su ira contra él y su hermana.
Al acercarse Zheng Fa, el sonido de sus pasos llamó su atención. Ambos grupos se volvieron para mirarle. Zheng Shan había estado mirando a Wang Gui y sus compañeros con los labios apretados, negándose a retroceder, pero en el momento en que vio a Zheng Fa, las lágrimas corrieron por su rostro.
"¡Hermano, me han robado el pan!", sollozaba.
Un destello de pánico cruzó los rostros de los muchachos. Zheng Fa era más alto y más ancho que los tres, y su expresión oscura transmitía una sutil intimidación.
Ignorando a los chicos, Zheng Fa estrechó entre sus brazos a su llorosa hermana, con el corazón compungido por ella. Le puso delante una caja de comida que le había dado el carretero. "Mira, hermanita, ¿adivinas lo que te he traído?".
Zheng Shan moqueó y sus ojos llorosos se clavaron en la caja de comida desconocida. "¡Qué bien huele!", exclamó.
Zheng Fa sonrió y abrió la tapa. La capa superior contenía tres platos de pasteles: uno con forma de pétalos de flor, otro de mariposa y el último redondo y regordete.
"¡Bocadillos!"
"Así es", dijo Zheng Fa con una sonrisa. "¡Son pasteles de la Torre Juxing de la ciudad, traídos sólo para ti!".
"¿Para mí?" Zheng Shan señaló a su nariz con incredulidad.
"Todo para ti".
Su alegría era tan pura que se olvidó de secarse las lágrimas y esbozó una sonrisa tonta.
"¿Qué hay en la siguiente capa?", preguntó, inclinándose hacia delante con impaciencia.
"Echemos un vistazo". Zheng Fa la animó, levantando la segunda tapa.
"¡Carne! Tanta carne!", jadeó.
La segunda capa contenía un plato sencillo: montones de lonchas de carne apiladas. Para Zheng Shan, era la mayor cantidad de carne que había visto en su vida. Incluso se frotó los ojos para asegurarse de que no se lo estaba imaginando.
Cuando Zheng Fa destapó la tercera capa, reveló un pollo asado grande y brillante. Su tentador aroma hizo que a Zheng Shan casi se le salieran los ojos de las órbitas.
"Hermano, ¿todo esto es por mí?", preguntó, casi abrumada.
Zheng Fa se rió. "Sí, pero será mejor que te lo comas rápido, o se echará a perder".
"No sólo yo, ¡tú y mamá también! Podemos comer todos juntos", dice con decisión, señalando la caja de comida con alegría. "Yo comeré, mamá comerá y mi hermano también. Seguro que nos lo acabamos".
Se dio unas palmaditas en la barriga y frunció el ceño. "¡Hermano, mi barriga dice que puede comerse la mitad sola!", soltó una risita.
Su angustia anterior se había olvidado por completo.
Detrás de ellos, los tres chicos se removían incómodos. Wang Gui, aunque mejor situado que los otros dos, no podía ocultar su fastidio. Los otros chicos, de origen modesto, rara vez veían tanta abundancia de buena comida y no podían evitar quedarse mirando.
"Wang Ge, ¿has probado alguna vez los pasteles de la Torre Juxing?", preguntó uno de ellos, tragando saliva.
"¡Claro que sí! Ni siquiera son tan caros. Te traeré algunos la próxima vez". espetó Wang Gui, aunque su irritación no hizo más que aumentar.
Lo que le molestó más que la comida fue la actitud desdeñosa de Zheng Fa. Zheng Fa ni siquiera le había saludado y eso le irritaba profundamente. Desde que eran niños, Zheng Fa siempre le había ignorado, lo que incomodaba inexplicablemente a Wang Gui. Incluso después de convertirse en el asistente de estudio del joven maestro, se encontró incapaz de deshacerse de este sentimiento.
"¿Por qué debería tener miedo? ¿Y qué si ya no soy ayudante de estudio? Sigo siendo mejor que alguien que ni siquiera tiene padre". Wang Gui se consoló, dando un paso adelante para decir algo.
Antes de que pudiera hablar, les llegó el ruido de cascos y ruedas.
Un joven de pie en un carruaje saludó emocionado en dirección a Zheng Fa. "¡Hermano Zheng, estoy aquí para verte!"
Zheng Fa se giró para ver a Huang Yu que le sonreía desde el asiento del conductor. A su lado había un hombre de mediana edad, corpulento y bien vestido, que también saludó a Zheng Fa con una sonrisa cortés.

Continúa leyendo
Estudié en el extranjero en la época moderna. (Novela)
Capítulo 13
Estudié en el extranjero en la época moderna. (Novela) Capítulo 12
Estás leyendo el capítulo 12 de Estudié en el extranjero en la época moderna. (Novela), un novela. Al igual que las armas nucleares son solo un subproducto de la exploración científica, la inmortalidad no es más que un pequeño regalo en el camino hacia la búsqueda de la Verdad. El Nuevo Maestro Dao, Gran Sabio… Este capítulo tiene publicado el 30 de mayo de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Estudié en el extranjero en la época moderna. (Novela) tiene 611 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.