Leer Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) Capítulo 27 online gratis en español
🏴 Grupo: Long Manyue & Lezz✍️ Traducción: Long Manyue & Lezz
El lugar al que él me condujo fue una pequeña cafetería situada a cierta distancia de la plaza central de Erhel. No tenía salas privadas, pero como apenas había clientes, no era un mal sitio para conversar tranquilamente con él.
Lo curioso era que la mayoría de los clientes eran mujeres.
—Es un lugar al que suelo venir cuando estoy en la capital. No es muy conocido.
Asentí de manera distraída y eché un vistazo alrededor. En ese momento, sentí que cruzaba miradas con una mujer que me observaba de reojo.
—Por favor, tome asiento.
—Ah, sí. Gracias.
Le agradecí con una leve inclinación de cabeza mientras él apartaba la silla para mi, y me senté. Luego tomó asiento frente a mí y habló:
—Pensé en ir a un lugar con habitaciones privadas, pero creí que podría resultarle más incómodo estar conmigo en un espacio cerrado.
No supe si estar de acuerdo o negarlo, así que solté una risa incómoda. Pareció divertirle que mis emociones se reflejaran tan claramente en mi rostro, pues la comisura de sus labios se elevó.
Gracias a eso, el ambiente no fue tan malo. Sin embargo, apenas era nuestra segunda vez viéndonos, así que me resultaba difícil iniciar la conversación.
«Ir directo al tema parece un poco descortés…».
Justo entonces, el camarero se acercó a la mesa con el té que habíamos pedido y lo colocó frente a nosotros.
—Pruébelo. Tiene un sabor bastante bueno.
—Ah, sí. Gracias.
Le di una mirada rápida y después sostuve la taza entre mis manos. El aroma suave del té calmó un poco mi mente, que estaba llena de pensamientos.
Respiré hondo y, con calma, abrí los labios.
—Hoy fui a ver al príncipe del ducado porque quería pedirle que me ayudara a encontrar a alguien.
—¿A alguien?
—Sí, estoy buscando a una persona experta tanto en magia como en medicina… ¿cree que sería posible?
Al escuchar mis palabras, sus ojos se entrecerraron levemente. Durante un instante pareció ordenar sus pensamientos, y de pronto su mirada se volvió aguda.
—¿Tiene esto relación con el Maestro de la Torre Mágica?
Sus palabras dieron justo en el blanco, y mis dedos se tensaron alrededor de la taza. Al principio pensé en negarlo, pero enseguida cambié de opinión.
Negarlo no serviría de nada; era una mentira que pronto saldría a la luz.
—No puedo decir que no.
—¿Ese sujeto le lanzó algún hechizo a la señorita?
Al admitirlo, la pregunta regresó de inmediato, como si la hubiera estado esperando. Parpadeé un momento y negué con rapidez.
—No, no fue a mí, sino a mi doncella.
—¿Se refiere a la doncella que estaba con usted hoy?
—Sí, exactamente. El señor Diel utilizó magia de petrificación sobre mi doncella. Por eso busco a alguien. Quiero comprobar si a Marie no le han quedado efectos secundarios de la magia de petrificación.
Ante mis palabras, los ojos azules de Estierne se posaron tranquilamente en mí. Sus largos dedos golpearon suavemente la taza de té. Al no obtener respuesta, la ansiedad me invadió y me apresuré a continuar.
—Sé que es magia de alto nivel y que, al no estar aún ampliamente aceptada, no se ha investigado mucho al respecto. Pero creo que la torre mágica debe tener cierto conocimiento sobre ello. He oído que cuando se crea un hechizo, la torre debe investigar y demostrar su estabilidad.
—…
—Así que, si es posible, ¿podría Su Alteza el Gran Duque averiguar si conoce a algún mago o médico que esté investigando la magia de petrificación?
Aunque lo dije así, yo misma sabía muy bien lo difícil que era la petición que estaba haciendo en ese momento.
Desde el principio había venido con la intención de pedirle a Allen que me ayudara a buscar a alguien con esas capacidades, pero no tenía la certeza de que él pudiera lograrlo.
Mientras yo esperaba nerviosa su respuesta, Estierne, que me observaba en silencio, finalmente separó los labios que tenía firmemente cerrados.
—Señorita, usted realmente logra despertar muchas dudas en mí.
Al oír eso, pensé que quizá había cometido un error. Me quedé sin palabras por un instante, pero él me dedicó una sonrisa amable y añadió:
—Pero para responder primero a su pregunta, le diré que no es algo particularmente difícil para mí encontrar a alguien con los requerimientos de la señorita.
—¿E-en serio?
—Sí.
Su respuesta, dicha con un tono despreocupado, me sorprendió tanto que abrí los ojos de par en par.
La verdad es que lo habría considerado una señal de éxito incluso si me hubiera dicho que lo intentaría, así que su seguridad me alegró… pero también me hizo dudar.
—¿Conoce a alguien que lo esté investigando?
él asintió brevemente y luego añadió con una sonrisa ligera:
—Aun así, creo que necesitaremos hacer algunos preparativos, así que me pondré en contacto con usted dentro de tres días.
—¿T-tres días? ¿De verdad bastan solo tres días?
Él respondió con una sonrisa juguetona ante mi pregunta.
—¿No se lo dije, señorita?
—…
—Que mis capacidades son mejores de lo que parecen.
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Los tres días pasaron más rápido de lo que esperaba.
El rostro de Marie se relajó visiblemente al saber que el Gran Duque se encargaría de buscar a un médico. Me sentí aún más culpable al darme cuenta de que, aunque fingiera lo contrario, ella también estaba muy preocupada.
Mientras caminaba de un lado a otro de la habitación, dominada por la ansiedad y esperando noticias de él, noté que Marie me miraba de reojo con expresión inquieta. Pensando que incluso ella se estaba poniendo ansiosa por mi comportamiento, sonreí fingiendo tranquilidad y dije:
—Marie, ¿podrías traerme una taza de té?
—¡Sí, señorita!
Cuando la puerta se cerró con un clic, me senté en el sofá y mordí con fuerza mis labios.
Recordé la conversación que había tenido con él tres días atrás.
—Si no le importa, cuando me contacte dentro de tres días, ¿podría hacerlo solo a través de mí, en secreto?
—¿En secreto?
—No quiero que mi padre ni mi hermano se enteren de este asunto.
Ante mi petición cautelosa, su expresión se volvió compleja. Frunció ligeramente el ceño y preguntó:
—¿Es porque yo soy un Kaician?
—¿Eh? ¡No, no! No es eso, es solo que temo que castiguen a Marie. Después de todo, que terminara de esta manera fue por mi culpa.
Aunque no era del todo falso que también influyera el hecho de que él fuera un Kaician, por suerte pareció aceptar mi explicación.
«Después de haber suplicado hasta ese extremo, debería estar bien. Pero entonces… ¿cómo planeará ponerse en contacto conmigo?»
En realidad, había hecho esa petición porque, cada vez que Bvien, Diel o Allen tenían algo que decirme, aparecían sin avisar en mi casa. Temía que Estierne hiciera lo mismo, por eso lo había mencionado, pero…
Nunca habíamos hablado con claridad de cómo se pondría en contacto conmigo, y ahora esa duda volvía a inquietarme.
«Si ven el emblema de la casa del Gran Duque, Darren seguro se lo contará a mi padre. ¿No irá a mandar una carta, verdad?»
Justo cuando pensaba que debería haber aclarado que ni siquiera una carta era aceptable, escuché un suave golpeteo en la ventana.
Al volver la cabeza, vi una paloma mensajera completamente blanca, con un papel atado a la pata, ladeando la cabeza.
«¿Una paloma mensajera?»
Con un presentimiento, me acerqué rápidamente a la ventana. Al desatar el papel, la paloma alzó el vuelo de inmediato. Cerré la ventana, me senté y desplegué la nota cuidadosamente doblada.
En el papel estaban grabados el emblema de la casa del Gran Duque Kaician y unas líneas que parecían escritas por Estierne.
(Nota)
Tras consultar con el mago que se encargará de examinar las posibles efectos secundarios de la magia de petrificación, me han dicho que lo mejor sería realizar la consulta en la mansión de nuestra gran casa ducal. Y, buscando la forma más natural posible de recibirla, me vi obligado a recurrir a la ayuda de otra persona. Es alguien de confianza, así que no debe preocuparse por los rumores.
Comprendí su situación.
Pero no tenía ni idea de a quién le había pedido ayuda.
«¿A quién demonios recurrió?»
En ese momento, alguien llamó a la puerta.
Doble apresuradamente la nota y la escondí, después permití que la persona pasará. Marie entró con el té que le había solicitado y me miro con curiosidad.
—¿Qué estaba haciendo ahí, señorita?
—N-no, nada.
—¿Tomará el té en el sofá?
—Sí.
Me senté apresuradamente en el sofá y Marie dejó la taza junto a mí, colocando también una invitación a una fiesta.
—Iba a no traerla, pero como vi que la señorita se mostraba bastante preocupada por mi causa, decidí hacerlo.
—…
—Creí que quizá le haría bien salir aunque fuera a una fiesta.
Aunque Marie me hablaba con cuidado y observaba atentamente mi reacción, no tenía ninguna intención de asistir a una fiesta. Estuve a punto de decirle que rechazara todas las invitaciones cuando, de repente, recordé la nota que él había enviado.
Con una corazonada, me acerqué a Marie. Hojee las invitaciones de la bandeja y, al encontrar una frase familiar, me levanté de golpe.
«Casa del Gran Duque Kaician».
Al comprobar la fecha y el remitente de la invitación, comprendí quién era la persona a la que Estierne había pedido ayuda.
—¿Qué ocurre, señorita?
—El té lo tomaré más tarde. Ayúdame primero a prepararme para salir, Marie.
—¿Oh? ¿Va a ir a la fiesta?
Le entregue la invitación que tenía en la mano a Marie, quien sonreía brillantemente.
—Sí, pero hoy Marie también vendrá conmigo.
—¿Y-yo también?
Le sonreí suavemente a la desconcertada Marie y me dirigí apresuradamente al vestidor.

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Estás leyendo el capítulo 27 de Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela), un novela. \[Has muerto\] Ardi, atrapada en el tedioso ciclo de regresión después de reencarnar en el juego La Flor de Arbonis, debe alcanzar un final con los protagonistas masculinos según las reglas del sistema. Pero esta… Este capítulo tiene publicado el 4 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Long Manyue & Lezz. Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) tiene 31 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.