arrow_back

Leer Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) Capítulo 23 online gratis en español

🏴 Grupo: Long Manyue & Lezz✍️ Traducción: Long Manyue & Lezz
°❀⋆.ೃ࿔\*:・°❀⋆.ೃ࿔\*:・ —Por eso no me agradan mucho los Kaician. Mira nada más: cuando pensaba que eras un hada se mostró tan cordial, y en cuanto escuchó el apellido Aidellis, su expresión se endureció. —No pasa nada. En cierto modo, ya lo esperaba. —… —Gracias por la ayuda de hoy, señor Diel. Cuando regresé a la mansión del marqués y le ofrecí mi agradecimiento, Diel me recorrió en silencio con la mirada durante un momento. Al ver mi vestido rasgado y cubierto de tierra aquí y allá, movió ligeramente su dedo, y el vestido volvió a lucir como nuevo, como si nada hubiera ocurrido. \[\ La favorabilidad de Diel Marsotis ha aumentado un 2%. Favorabilidad con Diel: 15% → 17%\] —Considéralo un regalo por haberme ahorrado una molestia. Lo de hoy seguramente me será de ayuda. Sonriendo suavemente, Diel desapareció de inmediato. Al verlo irse, solté un largo suspiro. En ese momento, un destello iluminó mi vista y apareció la ventana del sistema. \[\ ¡MISIÓN COMPLETADA! ¡Has logrado rescatar a Peridelin Kaician!\] \[\ ¡RECOMPENSA POR COMPLETAR LA MISIÓN! La confianza de Peridelin Kaician ha aumentado en un 4%. Confianza actual de Peridelin: 60% → 64%\] Miré la ventana del sistema una y otra vez, incapaz de creer esas cifras, pero los números no cambiaban. —¿64%? ¿Pero por qué…? No, ¿qué fue exactamente lo que hice? Los números que mostraba el sistema eran tan altos que resultaba difícil de comprender para mi sentido común. Si yo la hubiera salvado directamente, lo entendería. Pero, siendo estrictos, quien la rescató fue Diel. Negué con la cabeza, apartando la mirada que tenía fija en la ventana del sistema como si estuviera hechizada. —Pensémoslo de forma positiva. Aunque es una pena que ese 64% de confianza no corresponda a un objetivo de conquista, de todos modos una confianza alta siempre es mejor que una baja, ¿no? Aunque, siendo sincera, habría sido mejor que aumentará la favorabilidad del Gran Duque en lugar de la confianza. Entonces recordé de pronto que nunca había comprobado la favorabilidad de Estierne. Me sorprendió haber olvidado algo tan básico como revisar la favorabilidad de un objetivo de conquista, pero al pensar en todo lo que había ocurrido desde que se abrió su ruta, comprendí que era comprensible. Me llevé la mano a la frente por un momento y solté un suspiro leve, despejando mis pensamientos. —Da igual. Supongo que ni subió ni bajo la favorabilidad, y es por eso que no hubo ninguna notificación. Cuando todo empezó a calmarse, el cansancio llegó de golpe. Caminé tambaleándome hasta la cama y me dejé caer sobre ella. Con la sensación mullida de las mantas, mis párpados se volvieron cada vez más pesados, hasta que el mundo se apagó. °❀⋆.ೃ࿔\*:・°❀⋆.ೃ࿔\*:・ ¡Bang! La puerta se abrió bruscamente. Peridelin, que estaba sentada en la cama recibiendo tratamiento, se estremeció y miró hacia la entrada. Al reconocer a la persona que estaba en el umbral, su rostro palideció. —H-hermano… Tragando saliva, Peridelin observó con cautela el semblante de su hermano. Estierne entró a grandes zancadas en la habitación, y el mago del cuerpo de caballeros, Lev, que estaba atendiendo la herida de Peridelin, se puso de pie. —¿Ha llegado, capitán? —¿Cuál es su estado? —Por suerte no usaron veneno, así que el tratamiento fue sencillo. Si se aplica magia curativa de forma constante durante unos tres días, no quedarán cicatrices. —Gracias. Ve a cobrale los honorarios\[1\] a Randolph. —Bueno, si me los da, no los rechazaré. Lev respondió con una sonrisa y una ligera reverencia antes de salir de la habitación. Cuando la puerta se cerró con un clic, Peridelin volvió a mirar con nerviosismo a Estierne. Al ver la actitud de su hermana menor, que claramente tanteaba su humor, él soltó un suspiro leve y se sentó en el borde de la cama. —¿Por qué fuiste al Bosque Fronterizo? —… —¿Prefieres que se lo pregunte a Emma, o vas a decírmelo tú? —… —Ten en cuenta que el castigo que reciba Emma por no servir adecuadamente a su señora dependerá de tu actitud, Peridelin. Ante esas palabras, Peridelin, que había mantenido los labios apretados, lo miró sobresaltada. Al ver a Estierne inclinar la cabeza como exigiendo una respuesta, ella habló finalmente con voz apenas audible. —Emma no tiene la culpa. Yo fui porque quería encontrar al hada. —¿Al hada? Ante esa respuesta, a Estierne le empezó a doler la cabeza y se llevó la mano a la frente. Peridelin era siete años menor que él. Desde hace ocho años hablaba de un hada que la había salvado, una historia absurda que él conocía bien. Hasta ahora había decidido ignorarlo, pensando que no era un problema grave que su hermana creyera en algo así. Pero ahora que sabía que su hermana menor casi había muerto por culpa de esa creencia, no podía seguir ignorándolo. —…No crees lo que acabo de decir, ¿verdad? Estierne suspiró suavemente y volvió la mirada hacia ella. Al ver a su hermana menor inflar las mejillas con enfado, habló con voz más baja. —Sí, es verdad. —… —Cuando empezaste a hablar de hadas, debería haberte dicho desde el principio que esas cosas no existen. Ante esas palabras, Peridelin bajó la cabeza y guardó silencio durante un momento. Luego alzó la vista; su mirada se había vuelto firme, y Estierne parpadeó sorprendido. —Hermano, tienes razón. El hada no existía. —…¿? —Simplemente confundí a la benefactora que me salvó con un hada. —¿De qué estás hablando? Ante la pregunta de Estierne, Peridelin apretó con fuerza las sábanas. Tras dudar un instante, continuó: —La persona que me salvó cuando estaba a punto de ser devorada por una bestia hace ocho años… es la misma que hoy volvió a salvarme. —…¿Qué? Ella volvió a abrir la boca, encarando a Estierne, que la miraba con una expresión que parecía decir que no entendía la situación. —Ardi Aidellis. Ese es el nombre del hada que he estado buscando durante estos ocho años. °❀⋆.ೃ࿔\*:・°❀⋆.ೃ࿔\*:・ —Las palabras de la señorita Peridelin son ciertas. Hoy, en el Bosque Fronterizo, la señorita estuvo a punto de perder la vida tras ser atacada por la tribu Elkar, y fue salvada por el maestro de la Torre Mágica y por la señorita Ardi, que iba con él. —Aceptaré cualquier castigo por no haber protegido adecuadamente a la señorita. He cometido un crimen imperdonable, Su Alteza. Los dedos de Estierne golpeaban suavemente el escritorio. Sus pensamientos regresaron al momento en que había ido a la Torre Mágica para confirmar los hechos. —Si has venido hasta ahora, parece que la capacidad para obtener información de la orden de caballeros deja mucho que desear. Incluso es peor que la de una lady que está bajo arresto domiciliario y no puede dar ni un paso fuera de su habitación. —…He oído que salvó la vida de mi hermana. Deseo ofrecer una recompensa. Si la casa del Gran Duque Kaician puede concederle algo, por favor dígalo. —Estrictamente hablando, no fui yo quien salvó a tu hermana, pero tampoco puedo decir que no forme parte de ello. Así que, aceptaré la gratitud. Ante esas palabras de Diel, el rostro de Ardi apareció fugazmente en la mente de Estierne. Sentado con las piernas cruzadas, Diel sonrió como si supiera lo que él estaba pensando y dijo. —He oído que la familia Imperial te concedió una mina de piedras mágicas por los méritos en la batalla de la Réplica. —… —Creo que cobraré la recompensa de haber salvado la vida de tu hermana en forma de piedras mágicas de esa mina. La casa del Gran Duque Kaician poseía dos minas de piedra mágica. Una pertenecía a la familia desde hacía mucho tiempo, y la otra había sido otorgada hace dos años como recompensa por la batalla de la Réplica. El hecho de que Diel mencionara específicamente la mina obtenida por ese mérito indicaba que sabía que las piedras mágicas extraídas de allí no estaban bajo la supervisión imperial. —¿Cómo sabe algo que ni siquiera aparece en los informes de inteligencia? Apartando esa duda, Estierne abrió finalmente la boca: —Durante el próximo año, suministraremos gratuitamente a la Torre Mágica el 10% de las piedras mágicas producidas en esa mina. Ante la respuesta tan directa de Estierne, Diel pareció sorprendido por la facilidad con la que aceptó, pero pronto sonrió satisfecho. —Si hubiera sabido que recibiría una compensación así de fácil, incluso habría tratado personalmente las heridas de tu hermana. Estierne ignoró levemente los comentarios de Diel y llamó a Randolph. Tras recibir las hojas que Randolph había traído, redactó y entregó el documento notarial que certificaba el suministro gratuito del 10% de la producción de piedras mágicas a la torre mágica durante un año, y se lo entregó a Diel en el acto. Diel soltó una risa incrédula al ver la rapidez con la que se había cerrado el trato y el sello claramente estampado de la casa del Gran Duque Kaician al final del documento. —…¿Esto significa que de verdad puedes ver el futuro? Cuando Diel murmuró algo incomprensible, y se estaba levantando de su asiento con el certificado en la mano. —¿Por qué necesitas piedras mágicas sin que el Imperio lo sepa? En cuanto terminó de calcular el precio de la vida de Peridelin, su tono se volvió seco. Diel parpadeó un momento, sorprendido, y luego rompió a reír a carcajadas. Doblando exageradamente la cintura mientras reía, se secó las lágrimas de los ojos y dijo: —¿De verdad creerías lo que diría aunque fuera la verdad?. —Aunque viéndolo bien, eso no es lo importante. —… —¿Cómo supiste que las piedras mágicas que salen de esa mina no están bajo vigilancia de la familia imperial? Las comisuras de los labios de Diel, que habían estado crispadas, se elevaron a una extraña curva. Sus ojos grises se encontraron con los de Estierne. —Como he cobrado más caro de lo que esperaba, te daré la respuesta como un servicio extra. —… —Solo seguí el consejo de una lady. Me dijo que había una forma de conseguir grandes cantidades de piedra mágica sin la vigilancia del Imperio. —… —Y, por si sirve de referencia, también fue esa misma lady quien me avisó de que tu hermana estaba en peligro. … GLOSARIO: \[1\] El pago por honorarios es la retribución que recibe una persona por prestar servicios profesionales de forma independiente y autónoma, sin subordinación laboral a un empleador, a diferencia de un salario.
Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela)

Continúa leyendo

Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela)

Capítulo 24

Siguiente Capítulo ›

Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) Capítulo 23

Estás leyendo el capítulo 23 de Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela), un novela. \[Has muerto\] Ardi, atrapada en el tedioso ciclo de regresión después de reencarnar en el juego La Flor de Arbonis, debe alcanzar un final con los protagonistas masculinos según las reglas del sistema. Pero esta… Este capítulo tiene publicado el 26 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Long Manyue & Lezz. Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) tiene 31 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.