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Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 500 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
!Roar! La bestia negra dejó escapar un rugido aún más feroz. Envuelto en leyes, desató una erupción interminable de fuego infernal capaz de incinerar incluso a las bestias colosales míticas más comunes, envolviendo todo en un infierno de fuego. En medio del tsunami de fuego infernal, la bestia carmesí se erguía como una montaña inquebrantable, cargando río arriba con un ímpetu imparable hacia la bestia negra. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! La aterradora batalla estalló una vez más. La bestia carmesí se movía como un maestro de artes marciales; sus garras relampagueaban y rebosaban del poder capaz de destrozar montañas. Su cola, envuelta en rayos destructivos, cortaba el vacío como un sable. A pesar de estar fortalecido por el dominio infernal, Kartos, con todo su poder, fue vencido por la bestia carmesí. Las leyes del infierno temblaron en los cielos y la tierra. ¡Boom! La hoja de la cola golpeó el suelo, destrozando instantáneamente la tierra cubierta de lava y creando una grieta de varios kilómetros de largo. ¡Zas! Un rayo surgió del Ojo del Infierno, capaz de aniquilarlo todo, pero la bestia carmesí lo esquivó por poco a corta distancia. El rayo atravesó varios picos montañosos, creando un túnel recto de una docena de metros de ancho. !Roar! La bestia carmesí retrocedió un paso, esquivando el ataque de la bestia negra, que había desatado un mar de llamas. En un instante, sus garras se clavaron en la cabeza y los hombros de la bestia negra. ¡Boom! El suelo bajo la bestia negra se resquebrajó cuando estalló una ola de energía destructiva. En ese instante, la bestia carmesí giró su cuerpo, y su cola rasgó el vacío. Con el impulso de su movimiento, atacó el cuello de la bestia negra. ¡Boom! Cuando la bestia negra se dio la vuelta, el golpe impactó en su lomo, abriendo una herida descomunal de más de trescientos metros de largo y decenas de metros de profundidad. La hoja penetró hasta el hueso, dejando al descubierto la carne púrpura, similar a una superaleación, a ambos lados y exponiendo la espina dorsal de color negro dorado que se encontraba debajo. Sin embargo, al infligir la bestia carmesí esta enorme herida, también fue repelida por el arrollador coletazo de la bestia negra. Retrocedió una docena de pasos, con las escamas agrietándose por el impacto. ¡Hurru! ¡Hurru! La bestia negra se irguió del suelo, jadeando con fuerza, con los ojos llenos de furia y destrucción mientras miraba fijamente a la amenazante bestia carmesí. En su lomo, la enorme herida comenzó a sanar rápidamente gracias al restablecimiento de las leyes y el poder de su dominio. La bestia carmesí permaneció fría e impasible ante la visión. En este mundo, nada era verdaderamente inmortal. Incluso los seres más poderosos, aquellos que trascendían para convertirse en criaturas basadas en principios, podían caer algún día, y mucho menos esta mítica bestia colosal. !Roar! !Roar! Con furiosos rugidos, las dos bestias míticas volvieron a enfrentarse. Hoy, ninguno tenía escapatoria. O la bestia negra sobreviviría a la bestia carmesí, debilitándola y matándola, o la bestia carmesí destruiría su cuerpo basado en la ley y lo haría pedazos. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! Todo a su paso, las dos bestias colosales, quedaron destruidas. Las consecuencias provocaron el derrumbe de montañas y el fluir caudaloso de ríos de lava. Si esta batalla hubiera tenido lugar en el Planeta Azul, las meras réplicas habrían bastado para convertir todo un continente en ruinas. !Roar! !Roar! Rugidos violentos y salvajes resonaron en el cielo y la tierra. En la frenética batalla, la bestia carmesí se valió de su destreza marcial para vencer a la bestia negra. Incluso cambió heridas leves por heridas graves, incrustando el devastador Rayo Rojo Oscuro en el cuerpo del Rey del Abismo, mientras que la hoja de su cola dejaba heridas masivas a su paso. Tras sufrir y recuperarse de repetidas heridas, el aura de la bestia negra comenzó a debilitarse gradualmente. Al mismo tiempo, la bestia carmesí notó que el poder de la fe que impregnaba los cielos se estaba debilitando, lo que provocaba que el dominio basado en la ley que lo reprimía también disminuyera. Sin embargo, la bestia carmesí no salió ilesa. Bajo la opresión del dominio infernal, su velocidad se vio mermada y, ocasionalmente, era alcanzada por los rayos de los Ojos del Infierno. Sin embargo, dado que los rayos no alcanzaron su cabeza, estas heridas sanaron instantáneamente gracias a su regeneración de máximo nivel. El agotamiento de su energía vital no representaba ningún problema. El cuerpo de la bestia carmesí, varias docenas de veces más fuerte que otros de su mismo nivel, no solo se basaba en la fuerza y la defensa. Al igual que el cuerpo de Chen Chu, había alcanzado el máximo de su resistencia, recuperación y aguante, y la energía biológica que contenía era inimaginablemente vasta. En consecuencia, incluso sin poder absorber energía trascendente del mundo, su fuerza de combate permanecía intacta. Poco después, las dos bestias colosales se abrieron paso a golpes hasta el centro del dominio infernal. Allí, las leyes que envolvían a la bestia negra se volvieron aún más poderosas. Sin embargo, la bestia carmesí, confiando en su defensa superior, siguió luchando de frente contra su oponente. ¡Es mi dios! “¡El gran Rey del Abismo Negro está luchando contra el dios invasor del mal!” Bajo el volcán se encontraba la Ciudad Divina, donde muchos alienígenas ya se habían retirado. Más de doscientos mil miembros de la Raza Ígnea Escamosa observaban con expresiones fanáticas la batalla que se libraba en el cielo. “¡Por el gran Señor del Infierno, el Rey del Abismo Negro! ¡Todos los guerreros fieles, cargad conmigo!” Liderados por un sumo sacerdote que emanaba el aura de un guerrero de nivel 9 en su etapa inicial, un ejército de más de cien mil alienígenas, todos de nivel 4 o superior, avanzó desde la Ciudad Divina. Llamas púrpuras danzaban sobre sus cuerpos mientras cargaban con un ímpetu arrollador. ¡Boom! En ese instante, un rayo rojo oscuro atravesó el cielo e impactó contra la bestia negra, barriendo la tierra y arrasando con el ejército alienígena. En un instante, explosiones cegadoras estallaron por toda la tierra, aniquilando a decenas de miles de soldados. Antes de que los aterrorizados alienígenas pudieran reaccionar, una presión que aplastó el vacío y derrumbó el cielo explotó, obligando a todos los alienígenas por debajo del nivel 8 a caer al suelo con un fuerte estruendo. !Roar! La bestia negra, debilitada por el golpe, enloqueció, rugiendo mientras un estallido de poder legal brotaba de su cuerpo. ¡Boom! Un imponente volcán de más de cinco mil metros de altura colapsó repentinamente, desatando un flujo interminable de lava infernal que arrasó con todo a su paso, incluyendo la Ciudad Divina y a todos los alienígenas. Atrapados en este apocalipsis repentino, los alienígenas restantes fueron engullidos antes de que pudieran siquiera reaccionar. ¡Boom! Tras devorar la sangre, la carne y las almas de cientos de miles de sus seguidores, el Rey del Abismo recuperó instantáneamente la mayor parte de su fuerza. Su cuerpo incluso se hinchó aún más, envuelto en aterradoras llamas púrpuras. !Roar! La bestia carmesí hizo añicos el suelo bajo sus patas, y el mar de lava estalló cuando la bestia negra fue golpeada y lanzada por los aires. !Roar! !Roar! !Roar! En lo alto del cielo, las dos bestias colosales se enzarzaron en una feroz lucha. Al estrellarse contra el suelo, el impacto creó un cráter gigantesco de más de una docena de kilómetros de ancho. En el centro del cráter, la bestia negra estaba firmemente atrapada en las garras de la bestia carmesí. Mientras la bestia negra se debatía con furia, sus garras abrían profundas heridas en su oponente. La bestia carmesí, con los ojos llenos de una destrucción y violencia sin fin, clavó sus dientes en la nuca de la bestia negra. Las gruesas escamas de la bestia negra se hicieron añicos, la carne se desgarró, e incluso las increíblemente duras vértebras emitieron horribles crujidos. !Roar! !Roar! !Roar! Por primera vez, la bestia negra sintió la amenaza de la muerte. Se agitó violentamente, desatando una interminable oleada de fuego infernal desde su interior. El abrasador fuego infernal quemó el alma de la bestia carmesí, causándole un dolor agudo y sumiéndola en una locura aún mayor. Sus pupilas doradas y verticales se tornaron rojo sangre, y la poderosa fuerza de sus fauces estalló. ¡Boom! En un instante, un chorro de sangre brotó cuando la bestia carmesí decapitó a la bestia negra. !Roar! La cabeza cercenada dejó escapar un grito lastimero. En ese instante, un cegador rayo negro-rojizo brotó de la boca de la bestia carmesí, envolviendo su cabeza y devorando su alma sin piedad. Ese era el desafío de luchar contra una criatura mítica. Sus cuerpos, regidos por leyes, eran inmensamente resistentes, y la voluntad de su alma era increíblemente difícil de destruir. A diferencia de los cultivadores, que transformaron sus almas en almas divinas y condensaron cuerpos basados en leyes a través del cultivo, las bestias colosales siguieron el camino de la evolución física, fusionando sus almas con sus cuerpos después de alcanzar el nivel mítico. Sin embargo, las bestias colosales de nivel mítico aún no habían fusionado por completo sus almas con sus cuerpos. El alma del Rey del Abismo solo se había fusionado con su cabeza y torso. Una vez que el alma de una Bestia Colosal mítica se fusionara por completo con todo su cuerpo, de modo que sus leyes, carne y alma se convirtieran en una sola, estaría a punto de alcanzar el nivel de titán. Bajo la explosión interminable del destructivo rayo carmesí, el alma del Rey del Abismo Negro fue aniquilada, su cabeza gradualmente aplastada y reducida a cenizas. !Roar! La bestia carmesí, erguida sobre la tierra, lanzó un rugido triunfal hacia el cielo. Su forma feroz y salvaje, unida a su aura aterradora, la hacía parecer inimaginablemente amenazadora.
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Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 500

Estás leyendo el capítulo 500 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 9 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 794 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.