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Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 498 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
!Roar! El Rey del Abismo Negro estalló con un poder aterrador, absorbiendo las interminables llamas púrpuras del cielo. Gradualmente, aparecieron oscuros patrones púrpuras por todo su cuerpo. ¡Crack! ¡Crack! Una a una, peligrosas púas moradas brotaron de su cuerpo, y en un abrir y cerrar de ojos, el Rey del Abismo se había transformado en una forma aún más feroz, todo en un instante. ¡Boom! En esta nueva forma, la velocidad del Rey del Abismo aumentó drásticamente. En un abrir y cerrar de ojos, se lanzó hacia adelante con la fuerza de un tsunami, sus garras afiladas desgarrando el espacio. Al mismo tiempo, la colosal bestia carmesí hizo añicos el suelo al desaparecer con una velocidad aterradora, gracias a su habilidad de Agilidad, abriendo un pasaje completamente negro de cientos de metros de largo a través de la tierra. ¡Boom! La inimaginable fuerza cinética derivada de su velocidad destrozó instantáneamente la garra derecha de la colosal bestia negra, provocando que el fuego infernal que la rodeaba explotara y que las escamas de su pecho se desplomaran. El enorme cuerpo de la bestia negra salió disparado con un estruendo ensordecedor. Se deslizó por la tierra durante decenas de kilómetros, destrozando montañas a su paso y formando un canal destructivo mientras el polvo y el humo se elevaban en el aire. Finalmente se detuvo tras estrellarse contra una montaña; la onda expansiva y el viento de la explosión se extendieron en un radio de más de diez kilómetros y envolvieron una ciudad alienígena en las lejanas llanuras. El cambio inesperado sobresaltó a las decenas de miles de extraterrestres que vivían cerca. Mientras observaban a la bestia negra, feroz y colosal alzarse lentamente de entre las llamas y el humo negro en medio de los picos destrozados, el aura opresiva y aterradora que se cernía sobre ellos como una montaña o una prisión hizo que todos se arrodillaran instintivamente. ¡Es nuestro dios! ¡Saludos, Dios mío! "Supremo e inigualable, maestro del magma y las llamas, tu llegada..." ¡Boom! Justo cuando todos los alienígenas contemplaban la figura distante con expresiones de fervor, la tierra tembló. Una imponente Bestia Colosal de color rojo oscuro, de más de seiscientos metros de altura, apareció. Un rayo negro y rojo envolvía su cuerpo, emanando un aura que hacía temblar el cielo y la tierra. !Roar! !Roar! Sin tiempo para palabras, las dos bestias colosales pisotearon el suelo y se lanzaron una contra la otra, rodeadas de fuego infernal y relámpagos carmesí, mientras ondas de choque rugían a su alrededor. ¡Boom! Ante el poder absoluto de la bestia carmesí, ni siquiera el Rey del Abismo en su estado explosivo pudo hacerle frente. Su enorme cuerpo fue lanzado por los aires una vez más por la bestia de color rojo oscuro. "¡No!" ¡Mi dios no puede ser vencido! Al presenciar cómo la feroz bestia negra y colosal se abalanzaba sobre ellos a una velocidad aterradora, rodeada de olas de aire en expansión, todos los alienígenas mostraron horror ante la destrucción de su fe. ¡Boom! El aterrador impacto provocó la explosión de la ciudad, destrozando el suelo en un radio de varios kilómetros, con lava incandescente que entró en erupción y destruyó todo a su paso. Las llamas púrpuras, que irradiaban el poder de aniquilar almas, borraron instantáneamente el aura de cada alienígena. El fuego infernal del Rey del Abismo era increíblemente temible; no solo podía quemar el vacío, sino que también podía incinerar almas. Por desgracia, el rayo negro y rojo que envolvía a la bestia carmesí era demasiado poderoso, aniquilando todo a su alrededor. El fuego infernal ni siquiera pudo acercarse. ¡Tararear! De la boca de la bestia carmesí brotó una luz brillante, y un rayo rojo azulado de decenas de metros de ancho se disparó. Impactó en las montañas lejanas justo cuando el Rey del Abismo lo esquivó. ¡Boom! Las montañas se derrumbaron y una explosión nuclear de fuego brilló con intensidad. Justo cuando el aliento explosivo de la bestia carmesí se detuvo, la colosal bestia negra, en su forma feroz, se abalanzó hacia adelante, envuelta en fuego infernal. ¡Boom! Las dos bestias volvieron a chocar, pero esta vez la bestia carmesí ignoró por completo las garras que se clavaron en su pecho, juntando sus patas para sujetar al Rey del Abismo por el cuello. !Roar! Apuntando al hombro del Rey del Abismo, la bestia carmesí mordió con fuerza, mordiendo incluso el fuego infernal abrasador del alma. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! Las gruesas escamas del lomo del Rey del Abismo se hicieron añicos, seguidas de un enorme trozo de carne que se desprendió. !Roar! El Rey del Abismo, con una herida abierta de casi cien metros, aulló de agonía. Sus ojos se llenaron de ferocidad y brutalidad, y una escama en su frente se abrió, revelando un Ojo del Infierno negro como la boca del lobo. En un instante, la bestia carmesí sintió una abrumadora sensación de peligro emanando de aquel ojo. Un rayo oscuro salió disparado de él. ¡Crash! Bajo ese rayo capaz de aniquilar todo, el relámpago que envolvía a la bestia carmesí se disipó, y sus gruesas escamas de color rojo intenso se hicieron añicos, atravesándole el pecho y creando un agujero sangriento de más de diez metros de diámetro, de adelante hacia atrás. Ante las habilidades divinas del Rey del Abismo a corta distancia, ni siquiera la bestia carmesí, que contaba con una defensa novecientas veces mayor, pudo resistir el ataque. Tal poder provocó que la bestia carmesí, que contaba con ventaja en fuerza, defensa, velocidad y el Rayo Rojo Oscuro, sintiera una punzada de inquietud. Sus defensas habían sido penetradas. ¡Boom! Con una fuerza explosiva, las dos bestias colosales fueron lanzadas hacia atrás varios kilómetros, jadeando y exhalando vientos abrasadores. Mientras respiraba, llamas púrpuras danzaban sobre el cuerpo del Rey del Abismo, y con una oleada de poder de la fe, sus heridas se regeneraron instantáneamente, devolviéndole su estado anterior. En este dominio infernal, intentar sobrevivir al Rey del Abismo era una idea temeraria. Como Bestia Colosal mítica, el cuerpo del Rey del Abismo había sido templado hacía mucho tiempo por las leyes, lo que lo hacía increíblemente resistente. Además, fortalecido por el dominio infernal que abarcaba más de diez mil kilómetros, su poder era inagotable, sin temor a recibir daño a cambio de otro. Sin embargo, cuando los ojos del Rey del Abismo brillaron con frialdad, notó que las heridas de la bestia carmesí a lo lejos ya habían sanado, incluido su corazón atravesado. Tal regeneración increíble provocó que el Rey del Abismo fijara su mirada con intensidad. Como Bestia Colosal trascendente, el Emperador Dragón también poseía una formidable capacidad regenerativa; mientras consumiera energía, podía recuperarse rápidamente de las heridas, a menos que fueran inmediatamente letales. !Roar! ¡Me niego a creer que tu energía vital sea ilimitada! ¡Boom! Las dos bestias volvieron a embestirse, y estalló la feroz batalla. Esta vez, ambos estaban aún más enardecidos, intercambiando heridas que les destrozaron las escamas y les hicieron brotar sangre. Mientras luchaban, las montañas se derrumbaban y la tierra se resquebrajaba. A menudo salían despedidos por los aires, continuando el choque. Ondas de aliento comparables a explosiones nucleares barrían la tierra, y las secuelas de su batalla casi arrasaron todo en un radio de mil kilómetros. ¡Boom! De repente, una luz rojo púrpura descendió del cielo, provocando el derrumbe de los picos de miles de metros de altura que se encontraban debajo y la separación de los ríos de lava de cientos de metros de ancho que fluían a sus bases. !Roar! En medio de la tierra devastada, la colosal bestia negra, con numerosas escamas rotas, se alzaba imponente, rugiendo ferozmente a la criatura que crepitaba sobre ella con relámpagos negros y rojos. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! Al instante, cientos de kilómetros a la redonda entraron en erupción con columnas de lava de cientos de metros de espesor que se disparaban hacia el cielo, retumbando y sacudiendo la tierra mientras transformaban el cielo y el suelo en un reino infernal. Las llamas púrpuras solidificadas del Rey del Abismo lo rodeaban, formando un verdadero infierno a su alrededor, mientras su aura surgía y irradiaba una fuerza opresiva. Con su consciencia intacta, el Rey del Abismo ya había alcanzado el núcleo de dos mil kilómetros del dominio infernal. Mientras las dos bestias colosales "míticas" se enfrentaban, una criatura aterradora de más de cuarenta kilómetros de largo, parecida a una montaña, entró en el dominio infernal. Esta criatura tenía cumbres que se extendían hasta el infinito, cascadas que descendían en tropel y una exuberante vegetación a lo largo de los arroyos serpenteantes. Árboles imponentes, de decenas a cientos de metros de altura, proporcionaban hábitat a diversos animales. En la ladera de las montañas, un rugido aterrador surgió de una boca abierta que parecía partirse como un abismo. !Roar! ¡Coman, cielos!...
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Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 498

Estás leyendo el capítulo 498 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 8 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 799 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.