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Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 497 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
!Roar! ¿Cómo es posible... este poder...? Contemplando a la colosal bestia en la distancia, cuyo tamaño y aura rivalizaban con los del Rey del Abismo Negro” quizás incluso los superaban”, la Bestia Colosal Dragón Espada dejó escapar un rugido incrédulo. Hace apenas medio día, esta Bestia Colosal y trascendente estaba a su altura. ¿Quién iba a imaginar que, tras un breve letargo, el otro se volvería de repente tan temible? No podía discernir si el mundo se había vuelto loco o si simplemente estaba alucinando. No solo el Dragón Espada quedó en shock; incluso los ojos del Rey del Abismo Negro se volvieron solemnes al percibir el gran peligro que representaba la forma actual del Emperador Dragón de Fuego del Trueno. En cuanto a las dos bestias colosales de nivel 9 en su fase final, se acobardaron instintivamente bajo el aura destructiva de color rojo oscuro. Todo rastro de su poder de nivel 9 se desvaneció por completo; sus extremidades temblaban y sus ojos se llenaban de terror. En medio de la oscura y devastada región, la colosal bestia, envuelta en relámpagos carmesí, exhalaba un aliento abrasador. Sus pupilas verticales, de un rojo dorado, rebosaban de una ferocidad sin fin. !Roar! Soy la destrucción carmesí. ¡Boom! El espacio que rodeaba a la colosal bestia de color rojo oscuro colapsó a una escala masiva, formando grietas negras que se extendieron por el cielo y provocando que el Rey del Abismo, en la distancia, rugiera de furia. !Roar! El Rey del Abismo lanzó un violento bramido, y llamas púrpuras brotaron de su cuerpo. Las llamas se transformaron en una cabeza de dragón negra que se alzó sobre el cielo, y dentro de su boca, el espacio se desvaneció silenciosamente. A diferencia de su proyección invocada anteriormente, cuando ejercía la ley de la devoración sobre la superficie del océano, la verdadera forma del Rey del Abismo ahora mostraba un dominio aún más intimidante de sus leyes. La bestia carmesí, sin embargo, no la tenía como objetivo en absoluto. A pesar de que su forma rojo oscuro afectaba su velocidad, aún podía confiar en su habilidad de Agilidad. Con treinta veces su tamaño original, la Bestia Colosal apareció instantáneamente frente a las bestias colosales de nivel 9. ¡Boom! ¡Boom! Antes de que las dos bestias de nivel 9, en su fase final, pudieran reaccionar, fueron aniquiladas por el rayo negro-rojizo de sus garras. La carne estalló y sus cuerpos destrozados se desplomaron desde el cielo. A continuación, la hoja de la cola, de quinientos metros de largo y envuelta en relámpagos carmesí, cortó el vacío y apareció frente al Dragón Espada, de trescientos metros de largo, en un instante. !Roar! El abrumador aura de muerte envolvía al Dragón Espada. Su furioso rugido iba acompañado de una deslumbrante luz dorada, mientras interminables corrientes de finos fragmentos metálicos convergían a su alrededor. ¡Boom! La cola carmesí desgarró la cascada metálica de leyes, destrozándola y arrasando su dominio. Una enorme cicatriz negra en forma de abanico, de más de un kilómetro de longitud, atravesó al Dragón Espada. En un instante, la colosal bestia, antes igualada en fuerza, se paralizó. Un rayo carmesí estalló a través de su cuerpo y, con un chorro de sangre, se partió en dos, estrellándose sus restos contra el suelo. ¡Boom! Una garra de dragón, envuelta en llamas infernales, descendió del cielo. Bajo su aterrador poder, el espacio mismo se distorsionó, y la garra se clavó en el lomo de la bestia carmesí. Los relámpagos negro-rojizos que rodeaban a la bestia carmesí se dispersaron. Una oleada de energía negra pura estalló, haciendo temblar las escamas rojo oscuro, y entonces... nada. Con una amplificación base de nueve veces, seis habilidades de nivel superior y la fusión de una habilidad de transformación divina, la defensa de la bestia carmesí se había disparado hasta el nivel conceptual de novecientas veces. Con una defensa tan formidable, ni siquiera una Bestia Colosal mítica podría quebrantarla. Mientras el fuego infernal y los relámpagos negro-rojizos se expandían y explotaban, anillos de violentas ondas de energía se propagaban hacia afuera. La bestia carmesí permanecía firme en el cielo mientras giraba lentamente la cabeza para mirar a la bestia negra, gruñendo con voz profunda. !Roar! Tu poder... es insuficiente. ¡Crash! La hoja de la cola, envuelta en relámpagos negro-rojizos, rasgó el vacío, destrozando el dominio de la ley construido con fuego infernal y golpeando el pecho del Rey del Abismo Negro con una fuerza abrumadora. ¡Boom! Un meteorito de color púrpura llameante descendió del cielo, estrellándose contra el suelo con un impacto devastador. En un instante, la tierra tembló en un radio de decenas de kilómetros, y la tierra fundida y las rocas fragmentadas salieron disparadas al aire, formando un tsunami de lava que lo arrasó todo a su alrededor. !Roar! Saixitia, yo me encargo de este. Tú ocúpate de sus subordinados. Tras la derrota de todas las bestias colosales bajo el mando del Rey del Abismo Negro, nada dentro del vasto dominio infernal podía amenazar el poder del Dragón Colosal Plateado. !Roar! ¡Sin problema, Ao Tian! ¡La gran Saixitia adora la destrucción! El Dragón Plateado dejó escapar un rugido de júbilo, extendiendo sus alas mientras se transformaba en un destello de luz azul plateada y se alejaba a toda velocidad. !Roar! Buscando la muerte. En el suelo, en medio del mar de lava, los ojos del Rey del Abismo brillaban con una intención asesina. Un destello de luz surgió de su boca, y un aliento negro dorado explotó, surcando el cielo. La bestia carmesí ni siquiera intentó apartarse del rayo infernal. ¡Boom! Una explosión atronadora estalló en los cielos, iluminando el mundo con una luz carmesí, como si se hubiera producido una explosión nuclear. Una onda expansiva circular roja se propagó, atravesando la densa capa de nubes de kilómetros de espesor y creando un vacío circular de varios kilómetros de diámetro. Un pilar plateado de luz de luna descendió inmediatamente, atravesando el cielo y la tierra. Cuando la violenta onda expansiva amainó y la explosión se disipó, la bestia carmesí reapareció, envuelta en relámpagos rojos e ilesa. Al ver esto, el Dragón Plateado, que había volado decenas de kilómetros a distancia, dejó escapar un rugido de júbilo. !Roar! ¡Ao Tian, invencible, acaba con él! Con un rugido, el Dragón Plateado batió sus alas, y el dominio circundante se transformó en una destructiva tormenta de hielo negro mientras se adentraba en las profundidades del reino infernal. En el suelo, los ojos del Rey del Abismo revelaban una expresión grave. La defensa del oponente era aterradora; ni siquiera los ataques más simples podían penetrarla. !Roar! Un violento rugido sacudió los cielos, la tierra se resquebrajó bajo las llamas púrpuras arremolinadas, y el Rey del Abismo se elevó hacia el cielo, chocando de frente con la bestia carmesí que descendía. ¡Boom! Las dos bestias chocaron en el aire como montañas. El mundo se puso patas arriba, y el cielo y la tierra se invirtieron. La fuerza imparable de su colisión provocó grietas en el espacio circundante. Mientras tanto, las llamas infernales y los relámpagos carmesí que los rodeaban se entrelazaban y chocaban, explotando continuamente y formando un deslumbrante halo de energía. De un solo golpe, la bestia carmesí, aprovechando su impulso, derribó al Rey del Abismo desde el cielo. Ambas bestias cayeron al suelo, envueltas en un resplandor púrpura rojizo. ¡Boom! En un instante, la lava subterránea hizo erupción, sacudiendo la tierra en un radio de decenas de kilómetros. El suelo se resquebrajó e incontables chorros de roca fundida fueron lanzados al aire, mezclados con ondas de choque que resonaron como el rugido de montañas y mares. En medio de las caóticas corrientes de energía, una hoja de cola envuelta en relámpagos rasgó el vacío, chocando contra la gruesa cola negra, semejante a una montaña. En un instante, estalló una explosión de energía. ¡Boom! Una llamarada estalló sobre las gruesas escamas negras, y la hoja de la cola, envuelta en rayos, abrió una grieta de cien metros de largo y varios metros de profundidad. Sin embargo, aquel daño no significó nada para la colosal bestia negra, cuyas escamas tenían más de diez metros de espesor. La herida sanó en un abrir y cerrar de ojos bajo el fuego infernal. Incluso la herida en el pecho causada por el golpe anterior con la hoja de la cola ya se había curado. !Roar! !Roar! Las dos feroces cabezas de dragón se mordieron entre sí, chocando y provocando una explosión en el vacío. Las bestias se miraron fijamente, con los ojos llenos de furia. En ese instante, la bestia carmesí retrocedió medio paso. Al no encontrar resistencia alguna, el Rey del Abismo se inclinó hacia adelante sin control, solo para que las enormes garras de la criatura carmesí lo sujetaran por el cuello. ¡Boom! Una fuerza indescriptible explotó, y la colosal bestia negra, de más de mil metros de largo, fue violentamente lanzada, estrellándose contra una montaña distante a más de diez kilómetros de distancia. La montaña se derrumbó instantáneamente, el suelo se hizo añicos y una nube de polvo se elevó hacia el cielo. !Roar! La bestia carmesí se erguía imponente en el mar de lava, alzando la cabeza y dejando escapar un rugido violento mientras emanaba un aura destructiva de extrema brutalidad. ¡Boom! A lo lejos, las rocas estallaron y llamas púrpuras surcaron el cielo, formando un mar de fuego infernal que se extendía a lo largo de miles de metros. Entre la lava fluyendo, emergió la enfurecida bestia negra colosal. Esta era la zona central del dominio, y con el impulso infernal, su fuerza se había multiplicado varias veces. Sin embargo, frente a la bestia carmesí, que había combinado siete habilidades principales, se encontraba en clara desventaja en todos los aspectos. Esto enfureció enormemente al Rey del Abismo, pues el verdadero nivel de la bestia carmesí era simplemente el de una criatura trascendente de nivel 9 en etapa avanzada. Ser reprimido por un mero ser trascendente era imperdonable.
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Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 497

Estás leyendo el capítulo 497 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 8 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 799 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.