Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 496 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Mundo mítico.
El Emperador Dragón pasó casi media hora devorando la mitad restante de la Bestia Colosal de nivel 9, aumentando su cuerpo hasta alcanzar una longitud de 294 metros.
Tras alcanzar la fase final del nivel 9, su fuerza aumentó aún más, pero al mismo tiempo, requería mucha más energía biológica. Sin ella, la única alternativa sería absorber energía trascendente y crecer lentamente.
En comparación con la velocidad de crecimiento normal de las bestias colosales de nivel 9, que normalmente tardaban años o incluso una década en crecer solo un poco, el Emperador Dragón, acostumbrado a un progreso vertiginoso, no toleraría un desarrollo tan lento.
Al pensar en esto, el Emperador Dragón giró lentamente la cabeza y contempló el horizonte lejano. Sus pupilas doradas y verticales estaban llenas de una frialdad glacial. !Roar! Saixitia, vamos a matar a esa Bestia Colosal mítica.
!Roar!
Con un rugido que hizo temblar el aire, el Emperador Dragón desplegó sus alas de rayo, que se extendían a lo largo de más de 600 metros. De los cuernos plumosos de sus alas brotaban llamas doradas.
¡Boom!
En un instante, el aire explotó y la colosal bestia de casi 300 metros de largo se disparó hacia el cielo a varias veces la velocidad del sonido, dejando tras de sí una estela de luz dorada y azul de mil metros de largo.
!Roar! ¡Liderados por la gran Saixitia, hoy otro imperio de bestias colosales, nada menos que un mítico imperio de bestias colosales, será destruido por el Palacio del Dragón!
!Roar! Cuando volvamos y se lo contemos a Thorsafi, ¡seguro que se queda de piedra! A ver si todavía se atreve a llamar estúpida a la gran Saixitia. ¡Qué lista soy!
El Dragón Colosal Plateado lanzó una serie de rugidos de júbilo, rodeado por una tormenta verde. En un instante, su velocidad aumentó, transformándose en un torrente de luz azul plateada que lo siguió velozmente.
Como dragón colosal, el Dragón Colosal Plateado era naturalmente diestro en el vuelo, y con su habilidad basada en el viento, era incluso más rápido que el Emperador Dragón, cuya velocidad había sido acelerada por llamas doradas.
Poco después, las dos bestias colosales llegaron al borde del dominio infernal, oculto tras nubes negras.
¡Boom!
Llamas doradas brotaban sin cesar del cuerpo del Emperador Dragón, irradiando un calor aterrador de casi 100.000 grados Celsius, formando un enorme sol dorado con un diámetro de mil metros.
Al instante, toda la zona quedó iluminada por la luz cegadora.
Al mismo tiempo, rayos negros y azules crepitaban entre las aletas dorsales de su espalda, confluyendo en cientos de dragones relámpago que giraban en espiral alrededor de su dominio, explotando y destruyendo todo a su alrededor.
Aunque su cuerpo se había expandido hasta casi 300 metros y su fuerza había aumentado desde la etapa inicial del nivel 9 hasta la etapa final, el dominio del Emperador Dragón solo se extendía un kilómetro.
Para una criatura de su tamaño, un kilómetro estaba a solo unos pasos.
Pero el dominio no se trataba de distancia; se trataba del control absoluto sobre el espacio circundante y la presión aplastante ejercida durante los encuentros de combate cuerpo a cuerpo.
En comparación con las bestias colosales de nivel 9, los dominios de las bestias colosales míticas ya se habían fusionado con los cielos y la tierra circundantes. Cada movimiento que realizaban podía desatar un poder aterrador, capaz incluso de afectar al entorno.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
Mientras se adentraban 4.000 kilómetros en el dominio infernal, el dominio circundante del Emperador Dragón chocaba violentamente con las fuerzas invisibles que impregnaban los cielos y la tierra.
En medio de la explosión de luz, una pequeña ciudad alienígena apareció ante los ojos de las dos bestias colosales que se encontraban abajo.
Al mismo tiempo, los extraterrestres de abajo, que no habían recibido ninguna orden de evacuación, alzaron la vista y vieron el sol resplandeciente en el cielo, y sus ojos se iluminaron.
De repente, un rayo de luz azul violáceo atravesó los cielos, descendiendo a una velocidad aterradora hacia la ciudad.
¡Boom!
La ciudad explotó instantáneamente bajo el impacto del aliento láser del True Lightning, imbuido con la Toxina Mortal del Vacío Púrpura. La lava brotó y las ondas de choque destructivas, cargadas de rayos, arrasaron kilómetros a su paso, aniquilando todo a su paso.
En un abrir y cerrar de ojos, la ciudad alienígena de miles de habitantes fue borrada del mapa.
!Roar! El Emperador Dragón dejó escapar un rugido salvaje.
Ya fuera por la sed de sangre innata de las bestias colosales o simplemente por su destino de ser una criatura capaz de acabar con el mundo, en ese momento, el Emperador Dragón pareció deleitarse con la destrucción que había causado.
Tras aniquilar la ciudad de un solo aliento, batió sus alas y giró, volando hacia otro objetivo.
El Dragón Colosal Plateado que estaba detrás se quedó perplejo y gritó: !Roar! Ao Tian, ¿se encuentra el Rey del Abismo Negro en lo profundo del dominio infernal?
El Emperador Dragón, rodeado por su dominio, se volvió con un gruñido bajo.
Lo sé, pero esta vez no solo quiero acabar con esto. Quiero destruir toda esta civilización. Hoy soy la destrucción. Soy el desastre.
Al oír esto, los ojos del Dragón Colosal Plateado se iluminaron de emoción. !Roar! ¡Sí! ¡Por la paz del vasto mundo, la gran Saixitia destruirá hoy mismo a esta malvada raza de seguidores!
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
En la zona central de aquel dominio infernal, que se extendía a lo largo de más de diez mil kilómetros, las dos bestias colosales desataron la destrucción.
Con cada pulso de aliento láser azul-violeta, con cada explosión de llamas doradas y con cada aliento de fuego y hielo del Dragón Colosal Plateado, una ciudad alienígena tras otra fue aniquilada.
Cada vez que su aliento tocaba tierra, aniquilaba a miles o decenas de miles de la Raza Ígnea Escamosa; su salvajismo era ilimitado.
Sin embargo, el Emperador Dragón no mataba por matar. Estos alienígenas, corrompidos por el poder del Rey del Abismo Negro y convertidos en sus seguidores, debían morir.
Para bestias colosales de nivel mítico como el Rey del Abismo Negro, que prosperaban gracias a la fe y a la concentración de naciones divinas, cada seguidor fanático formaba parte de su poder.
Matar a estos alienígenas equivalía a debilitar la fuerza del Rey del Abismo Negro y el poder potencial del dominio infernal.
Pero justo cuando el Emperador Dragón y el Dragón Colosal Plateado alcanzaron los tres mil kilómetros dentro de la zona central del dominio infernal, fueron avistados por el Ojo del Infierno.
Tras confirmar que los intrusos eran dos bestias colosales trascendentes de nivel 9, Kartos, que ya había regresado al centro del dominio infernal, ajustó los límites sensoriales del Ojo del Infierno.
Cuando Kartos vio que las dos bestias colosales estaban masacrando a sus creyentes, un feroz deseo de matar surgió en sus ojos.
Sin embargo, al mismo tiempo, el Emperador Dragón, que ya había crecido hasta casi 300 metros y cuyo aliento poseía la fuerza destructiva de una Bestia Colosal mítica común, dejó a Kartos atónito.
El ritmo de crecimiento de este ser trascendente era aterrador. La primera vez que Kartos lo vio, medía poco más de 140 metros. Ahora, en el transcurso de un solo día, había alcanzado la etapa final del nivel 9.
Dada su fuerza en combate, comparable a la de seres míticos comunes, Kartos sabía que debía ser eliminado. Si se le dejaba crecer hasta convertirse en una Bestia Colosal mítica...
¡Boom!
Desde un cráter volcánico brotó un fuego infernal que se transformó en una gigantesca columna de magma de cientos de metros de espesor. Al elevarse decenas de miles de metros hacia el cielo, explotó en llamas púrpuras sin fin que se extendieron por los firmamentos.
!Roar! ¡Taar, Kaith, Bru, síganme! ¡Destruyamos a esos dos seres trascendentes que se atreven a desafiar al Imperio Kurong!
Con un rugido, la gigantesca bestia negra, tan grande como una cordillera, se elevó hacia el cielo. Canalizando el poder de un ser mítico en su última etapa, agitó los cielos, haciendo aullar vientos feroces y temblar la tierra.
Al mismo tiempo, la Bestia Colosal Dragón Espada y otras dos bestias colosales de nivel 9 de etapa avanzada se unieron a ella, activando sus dominios mientras cargaban hacia adelante con una fuerza abrumadora.
En la superficie, más de 200.000 alienígenas se congregaban en el centro de la ciudad. Allí, una estatua negra de una bestia colosal, de mil metros de altura, se alzaba imponente sobre ellos.
Frente a la multitud, un alienígena de diez metros de altura, parecido a un dinosaurio negro bípedo, levantó los brazos en alto y cantó alabanzas a su Dios Supremo del Abismo Negro, guiando a los alienígenas en una ferviente oración.
Impulsadas por su fe fanática, las llamas púrpuras que cruzaban el cielo ardían con aún más intensidad.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
Mientras el Emperador Dragón seguía los ríos de lava a través de la tierra, destruyendo siete pueblos alienígenas sucesivamente, un tsunami masivo de llamas púrpuras surgió desde el horizonte lejano.
Simultáneamente, una presión aterradora surgió de las míticas bestias colosales, y una fuerza invisible descendió de los cielos, ejerciendo un peso aplastante lo suficientemente poderoso como para someter a bestias colosales ordinarias de nivel 9.
Los ojos del Emperador Dragón se entrecerraron de repente y dejó escapar un rugido sordo. Saixitia, retrocede.
!Roar! ¡Vamos, Ao Tian! ¡Aplasta a esa gran criatura negra! ¡La gran Saixitia le pisoteará la cabeza!
Ante la mítica Bestia Colosal que estaba a punto de llegar en su verdadera forma, el Dragón Colosal Plateado no mostró temor, solo emoción. Sus alas batieron mientras volaba a más de veinte kilómetros de distancia, preparándose para presenciar el espectáculo.
¡Boom!
El horizonte lejano se iluminó cuando un aliento negro dorado, de más de cincuenta metros de diámetro, surcó el cielo. En un instante, el espacio tembló, la atmósfera explotó y las nubes se abrieron ante él, dejándolo aparecer ante el Emperador Dragón.
Al mismo tiempo, la presión alrededor del Dominio Ígneo del Trueno aumentó varias veces, volviéndose casi tangible, comprimiendo el dominio azul dorado y obligándolo a encogerse.
!Roar! El Emperador Dragón de Fuego del Trueno desató un aura comparable a la de una Bestia Colosal mítica, con halos púrpuras que brillaban a su alrededor.
¡Boom! Fusionada con el poder de la Toxina Mortal del Vacío Púrpura, la luz del Dominio Ígneo del Trueno brilló con intensidad, y su fuerza se disparó. En una sola explosión, destrozó la fuerza opresiva del dominio infernal circundante.
¡Boom! El aliento negro dorado surcó el aire, portando un poder devastador al posarse sobre una lejana cordillera. Al instante, una explosión de tipo nuclear iluminó el suelo, provocando el derrumbe de montañas y la explosión de la tierra.
Su fuerza era tan inmensa que incluso el Emperador Dragón sintió el peso de su poder.
En efecto, se trata de una criatura aterradora en la etapa final del nivel mítico; sumamente poderosa.
En el cielo lejano, llamas púrpuras giraban, formando un enorme vórtice. En el centro, el Rey del Abismo Negro descendía lentamente, y su aterradora aura se extendía de inmediato por todo el campo de batalla.
La colosal bestia, de más de 1.100 metros de largo y con hombros de cientos de metros de altura, era casi del tamaño de una pequeña montaña.
Su inmensa presencia aplastó el vacío, y el aire a su alrededor se comprimió hasta convertirse en líquido, enviando ondas de choque que se propagaron durante varios kilómetros.
En contraste con el tamaño descomunal del Rey del Abismo Negro, las tres bestias colosales que lo seguían, incluyendo la Bestia Colosal Dragón Espada, parecían simples niños.
Mientras tanto, en la superficie, ríos de magma en un radio de cien kilómetros se precipitaban violentamente. Columnas de magma se elevaban hacia el cielo, fundiéndose en nubes de fuego infernales.
En un instante, las llamas se tornaron de un color rojo púrpura, e incontables chorros de magma cayeron del cielo, creando una escena aterradora.
En medio del ardiente mar de llamas púrpuras, con fuego como de meteoritos cayendo del cielo, la colosal bestia negra fijó su mirada en el Emperador Dragón, dejando escapar un rugido que sacudió los cielos y la tierra.
!Roar! Ser trascendente llamado Trueno Ígneo, hoy te pulverizaré poco a poco, y aprenderás que la dignidad de una criatura mítica no puede ser provocada.
!Roar! ¿Crees que puedes aplastarme? La profunda voz del Emperador Dragón retumbó con autoridad mientras un poder ilimitado emanaba de su interior.
¡Boom!
Un relámpago rojo brotó del cuerpo del Emperador Dragón al activar su habilidad de Gigantificación, adoptando un estado rojo oscuro. En medio del cegador relámpago, su cuerpo se expandió desmesuradamente.
400 metros, 500 metros, 700 metros...
A medida que el Emperador Dragón crecía, su inmensa fuerza física se desataba. Con la fusión de siete habilidades de alto nivel, una presión indescriptible explotó hacia afuera.
En un abrir y cerrar de ojos, apareció una Bestia Colosal de color rojo oscuro, de más de 1100 metros de largo, tan imponente como el Rey del Abismo Negro. Rodeada de relámpagos negros y rojos, la fuerza opresiva del dominio infernal se desmoronó al instante y el espacio se hizo añicos.
En ese instante, un aura ominosa se extendió por los cielos y la tierra, provocando que incluso el Rey del Abismo Negro, a lo lejos, sintiera una punzada de miedo.
Era como si esa criatura carmesí no debiera existir en este mundo.

Continúa leyendo
Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela)
Capítulo 497
Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 496
Estás leyendo el capítulo 496 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 7 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 799 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.