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Leer Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) Capítulo 52 online gratis en español

🏴 Grupo: Alejey✍️ Traducción: Alejey
Arthur desactivó el campo de contención magnética mediante su terminal y retiró el manuscrito con extrema cautela: —Aquí tienes. El tomo que solicitaste. Tomé el compendio con la mano izquierda. El cuero frío desprendía un ligero tufo a tierra de cementerio y humedad rancia. Sin dudarlo, pasé una correa de sujeción y lo enganché directamente a la hebilla lateral de mi cinturón táctico. Al instante, los caracteres escarlatas de advertencia del Sistema destellaron frente a mis ojos: \[¡ADVERTENCIA DE REQUISITOS INCOMPLETOS!\] \[No cumples con los atributos mínimos de Dominio (DOM) para sintonizar el «Tomo de la Viuda Negra»\] \[Requisito: Dominio 10 | Tu Atributo Actual: Dominio 5\] \[Penalización por Falta de Dominio: Si el portador comanda o invoca entidades, existe una probabilidad del 25% de que las criaturas invocadas se vuelvan hostiles contra el propio usuario\] Asentí en silencio mientras la alerta se disipaba en el aire. Al no poseer invocaciones activas ni bestias bajo mi mando en este momento, la penalización de hostilidad era completamente inerte, sumándose como una simple restricción latente en mi panel de estado. —El intercambio está oficialmente completado —decretó Arthur, extendiendo la mano para sellar el pacto comercial—. Disponemos de departamentos de descanso en las plantas superiores si deseas pasar la noche antes de regresar a la metrópoli oriental. —Planeo quedarme un poco más a recorrer las instalaciones —respondí con calma mientras iniciábamos la retirada de la bóveda. Arthur sonrió, asintiendo con total aprobación. Ahora que la transacción estaba cerrada, la lógica común de cualquier novato dictaba consumir el Núcleo de Lobo Lunar de forma inmediata para desbloquear una técnica. Sin embargo, para mí aquello habría sido un error táctico garrafal. Lo prudente era esperar hasta poder garantizar al menos una habilidad de categoría especial o superior, y para inclinar esa balanza necesitaba incrementar mi estadística de Suerte. En mi vida anterior existían elixires de fortuna y catalizadores de gracia que aumentaban la Suerte de forma temporal, pero eran recursos que recién harían su aparición en las oleadas de asimilación posteriores. Abandonamos la cámara acorazada y abordamos el elevador de alta seguridad junto a su escolta. Mientras el ascensor ascendía hacia los niveles superiores, Arthur rompió el silencio: —Por cierto, Alwyn... Tenemos bajo supervisión varias Zonas de Integración menores que necesitan ser despejadas de monstruos. No sé si estarías interesado en tomar algunas asignaciones de limpieza en solitario. —Justo pensaba preguntarte si la Asociación tenía ubicadas zonas con infestaciones de Escarabajos Excavadores o Slimes—respondí, mirándolo de reojo. Llegamos a la planta intermedia y nos adentramos en una sala de reuniones privada, mientras el Caballero permanecía apostado en el pasillo exterior resguardando el acceso. Arthur tomó asiento frente a una mesa de cristal y encendió su tableta de operaciones: —Me temo que ya no disponemos de zonas con presencia de escarabajos bajo nuestro control. La gran mayoría de esos perímetros han sido intervenidos y acordonados por las fuerzas armadas del gobierno nacional, prohibiendo el acceso a Despertados independientes bajo amenaza de arresto. De hecho, la situación en las fronteras se ha vuelto caótica: hay reportes continuos de Despertados emboscando y asesinando a otros combatientes para arrebatarles el botín. El diplomático deslizó varios informes con sellos estatales en la pantalla: —Incluso la última Zona de Integración donde operaste para rescatar a la señorita Alicia ya fue tomada en su totalidad por el ejército. Luego de que emitimos la alerta de fuga masiva de la colmena, el Ministerio de Defensa desplegó brigadas blindadas y artillería pesada para sellar la carretera. Nuestras unidades ya no tienen autorización para desplegarse allí. La reacción de las autoridades encajaba con el libreto histórico. Las burocracias estatales no podían tolerar que gremios o firmas privadas monopolizaran los recursos de las anomalías; necesitaban proyectar la ilusión de control ante la opinión pública y abastecer a sus propios batallones de reclutas a cualquier precio. Arthur continuó navegando entre los mapas satelitales del dispositivo: —En cuanto a los Slimes... tenemos registrada una Zona de Integración boscosa donde esa especie proliferaba. Sin embargo, nuestros propios escuadrones de vanguardia llevan semanas cazando en ese sector. Fue precisamente en ese bosque donde mi escolta personal abatió a una variante conocida como Slime Armero y obtuvo la habilidad única «Masa Slime». —Debo asumir que la densidad de monstruos en esa área ya cayó drásticamente —deduje de inmediato. —Así es —suspiró Arthur con evidente resignación—. Desplegamos a tantos combatientes en ese radio que apenas quedan ejemplares dispersos para cazar. En nuestras manos solo quedan sectores atiborrados de Goblins comunes o Lobos Degolladores estándar, pero dudo mucho que alguien con tu capacidad esté interesado en perder el tiempo con presas que apenas aportan un puñado de experiencia. La capacidad de monopolio de la Asociación aún era incipiente. No contaban con el personal de élite suficiente para retener múltiples perímetros de alta letalidad, limitándose a explotar zonas de Rango F antes de que el ejército o los sobrevivientes interfirieran. —¿Y qué hay de las zonas asimiladas que aún no han sido reclamadas por ninguna facción? —propuse con tono firme—. Podría internarme en esos sectores de forma independiente. Arthur enarcó las cejas y dejó la tableta sobre la mesa, mirándome con una advertencia implícita: —Existen varias zonas periféricas donde ni el gobierno ha logrado establecer bases de contención ni la Asociación tiene personal para intervenir. Podría facilitarte las coordenadas satelitales de esas regiones, pero carecemos de informes de campo fidedignos. No sabemos qué aberraciones anidan allí ni el nivel del terreno. Además, en esas tierras de nadie es casi seguro que te topes con Despertados hostiles o cuadrillas de bandidos que cazan humanos para robar equipo. En una zona inexplorada y sin ley, la amenaza de otros Despertados carroñeros era una certeza matemática; pero, al mismo tiempo, la ausencia de gremios garantizaba un ecosistema colmado de bestias vírgenes para cosechar experiencia masiva y acelerar mi escalado antes de la segunda ola. —Envíame los datos de esas zonas inexploradas —decreté sin vacilar—. Me haré cargo del riesgo por mi cuenta. Arthur esbozó una sonrisa de respeto ante mi determinación: —No hay problema, Alwyn. En cuanto compile las coordenadas y los puntos de acceso te enviaré el archivo cifrado a tu terminal. Debo retirarme a coordinar asuntos del consejo directivo; eres libre de recorrer las instalaciones o salir a la ciudad si gustas. El diplomático se puso de pie, estrechó mi mano y abandonó el salón escoltado por su guardia. Al quedar a solas en la estancia, desenganché el Tomo de la Viuda Negra de mi cinturón para examinarlo a fondo. A los ojos de cualquier tasador común o de un guerrero inexperto, aquel manuscrito con fisuras en el lomo parecía un simple libro deteriorado sin utilidad práctica si no pertenecías a la rama de Invocadores. Sin embargo, la historia de este artefacto pertenecía a una Zona de Integración algo avanzada de Elysium, donde eventualmente existiría la manera de restaurarlo y transformarlo a su forma original. Quienquiera que hubiese extraído este tomo de algún cofre oculto en las primeras semanas del caos había tenido una suerte descomunal, ignorando por completo el verdadero secreto que yacía sellado entre sus páginas. Abrí el manuscrito despacio. Cada página de pergamino amarillento estaba cubierta de runas doradas superpuestas y caracteres de lenguaje arcano muerto. Para la masa de despertados, aquellos trazos no eran más que garabatos ilegibles debido a que sus atributos no cumplían con el umbral cognitivo requerido. Para descifrar la fórmula espiritual grabada en el papel y asimilar la técnica se exigía un requisito mínimo de 20 Puntos en Fe. Este compendio no contenía un hechizo de invocación, sino un milagro sagrado de primer orden: «Vínculo de Fe». En mi vida pasada, gracias a los análisis históricos que realicé junto a mi Constelación, logré reconstruir el trasfondo de esta reliquia: en eras remotas de Elysium, el tomo fue el arma principal de un infame domador de bestias que arrasó provincias enteras comandando enjambres arácnidos. Cuando una coalición de héroes logró abatir al tirano, entregaron el manuscrito a un cónclave de clérigos de alto rango para que purificaran su esencia maldita. Mediante un ritual masivo, los sacerdotes canalizaron el milagro sagrado «Vínculo de Fe» para fracturar la estructura nigromántica del compendio, reduciéndolo a un tomo agrietado antes de sellarlo en un cofre. Lo que aquellos clérigos ancestrales jamás previeron fue que la matriz rúnica del propio encantamiento que utilizaron para neutralizar el arma quedaría impregnada de forma permanente en la memoria mágica del pergamino. Aquel descubrimiento en mi primera existencia me demostró que cada objeto en Elysium poseía una crónica viva esperando ser desentrañada. Lo extraordinario de esta técnica residía en su naturaleza evolutiva: comenzaba como una habilidad de Rango F, pero su potencia, alcance y beneficios escalaban de forma orgánica a medida que la estadística de Fe de su portador se incrementaba. Había adquirido este tomo con un propósito estratégico innegociable: ponerlo en manos de Vicky. Con su devoción nata y el techo de crecimiento más abrumador que jamás conoció la casta clerical, ella era la única en este mundo capaz de desbloquear el poder latente del pergamino. Cerré el manuscrito con un chasquido seco y lo aseguré nuevamente a mi cinto. Salí de la sala privada hacia los corredores de la sede; ya tenía perfectamente claro cuál sería mi siguiente paso en la capital.
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Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) Capítulo 52

Estás leyendo el capítulo 52 de Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela), un novela. La humanidad enfrentaba la extinción. La aparición de bestias y monstruos de fantasía azotó el mundo, pero con ellos vino una esperanza: los Despertados, personas que recibieron la facultad de usar el Sistema para… Este capítulo tiene publicado el 7 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Alejey. Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) tiene 59 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.