Leer Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) Capítulo 45 online gratis en español
🏴 Grupo: Alejey✍️ Traducción: Alejey
Al irrumpir en la superficie, el aire se saturó de un miasma sofocante a tierra removida, sangre caliente y ozono residual. No existía un solo palmo de terreno sobre la carretera que estuviera libre de carnicería.
¡HUMMM!
\[HABILIDAD ACTIVADA: «Sentido Sísmico»\]
Consumo: 10 PM (PM Restante: 150 / 200)
El pulso sónico se expandió a ras de suelo, proyectando en mi mente la topografía del conflicto con una nitidez matemática: las líneas de choque, las grietas del asfalto y el perímetro seguro de la retaguardia donde se alzaban las unidades blindadas y las carpas médicas.
Aferré con firmeza las muñecas de Alicia y de la criada, abriéndonos paso entre la humareda de los proyectiles.
—Esto es... increíble... La magia realmente existe... —balbuceó Alicia, con los ojos dilatados al contemplar las estelas azulinas de los conjuros cruzando el cielo nocturno.
—No te distraigas ni mires arriba —advertí con tono cortante—. Un paso en falso sobre este asfalto y perderás las piernas antes de que un cometa toque el suelo.
La línea de contención de la Asociación comenzaba a resquebrajarse. Aunque una docena de magos bombardeaba desde la retaguardia, el volumen de la estampida era insostenible: la marea de caparazones quitinosos avanzaba con la fuerza de un ariete ciego. Todos esos combatientes habían sido desplegados bajo contrato de la Asociación para asegurar el corredor de extracción de la heredera; en cuanto el objetivo fuera asegurado, la asociación no dudaría en ordenar el repliegue estratégico para no sacrificar a sus activos de élite.
Rompimos la última línea defensiva y alcanzamos el puesto de mando. Entre los camiones artillados, un oficial de operaciones con traje táctico y tableta digital en mano me reconoció de inmediato, corriendo hacia nosotros con los ojos encendidos de alivio:
—¡Por todos los cielos... realmente lo lograste, Alwyn!
—¿Dónde se encuentra Arthur? —inquirí sin frenar la marcha, escaneando el perímetro.
—El señor Arthur tuvo que abordar un vuelo de emergencia hacia la sede central para coordinar operaciones de expansión internacional —explicó el delegado mientras ingresábamos a la carpa principal—. Dejó órdenes estrictas de recibirlos, asegurar la extracción y liquidar el protocolo en el acto.
Hizo una seña imperativa a dos enfermeros de guardia:
—¡Ustedes dos, trasladen a la señorita y a su acompañante a la unidad médica blindada para una evaluación inmediata!
Alicia me dedicó una mirada de asombro y gratitud antes de ser escoltada hacia el vehículo sanitario. El delegado me señaló una silla de campaña y desplegó una carpeta con sello dorado sobre la mesa:
—Tomemos asiento y cerremos los términos formales. Como estipula tu Contrato de Rango Oro, te corresponde exactamente el setenta por ciento netos de la prima fijada por el consorcio del cliente. La transferencia en moneda ya ha sido depositada en tu cuenta bancaria privada.
Recibir el 70% era un privilegio exorbitante en esta era. Los afiliados estándar de Rango Plata apenas percibían el 50% de sus comisiones operativas, sufriendo retenciones por seguro de equipo y logística.
—Con respecto a tu petición privada —continuó el agente, deslizando una ficha cifrada—, nuestros informantes rastrearon el registro digital del foro. La Clérigo que buscas reside en el área norte de la metrópoli. La dirección exacta y su identidad han sido enviadas a tu teléfono móvil.
—Excelente —asentí, guardando el dispositivo.
—Tengo un par de items que desearía colocar en el mercado —dije, descolgando el morral y depositando sobre el tablero el Colmillo de Lobo Degollador y el Ojo de Goblin Explorador.
El hombre abrió los ojos con genuino interés profesional tras examinar las etiquetas de la interfaz:
—Materiales de drop de Rango F... ¿Deseas liquidarlos por divisa o intercambiarlos por algo de nuestra armería?
—Prefiero equipo o consumibles de valor táctico.
—En la sede metropolitana mantenemos una bóveda con reliquias y objetos rescatados de las zonas de asimilación. En cuanto retornes a la ciudad, el señor Arthur te autorizará el acceso directo al catálogo de intercambio.
—Me parece un trato justo —concluí, poniéndome en pie.
—La Asociación iniciará la retirada de la barricada en diez minutos —anunció el oficial, guardando las piezas—. Hemos dispuesto una camioneta blindada para trasladarte a la metrópoli cuando gustes.
—¿Y qué pasará con las bestias que están desbordando el cerco hacia las autopistas?
El hombre encogió los hombros con frialdad corporativa:
—Ese no es nuestro asunto. Ya informamos de la fuga al Ministerio de Defensa; que el ejército despache sus batallones de contención. La Asociación no derramará la sangre de sus reclutas en una batalla sin compensación contractual.
Era la lógica mercantil de la primera era: las corporaciones protegían sus activos y dejaban que el estado absorbiera las pérdidas operativas.
—Entiendo... —sonreí con una chispa oscura en la mirada, desenganchando la mochila y la Placa Metálica de mi espalda para arrojárselas en los brazos—. Guarda mi equipaje en el transporte. Voy a hacer un poco de calentamiento antes de subirme al auto.
—¿Eh? ¡Espera, Alwyn! ¡No hay necesidad de arriesgar el pellejo si las fuerzas armadas vienen en camino!
Ignoré su advertencia. Dejar que los tanques del ejército acribillaran a una masa de bestias de 190 XP por baja era un desperdicio que mi progreso no podía tolerar. Con los Despertados absorbiendo el impacto frontal, las criaturas estarían divididas: el escenario perfecto para una siega unilateral de experiencia.
Caminé con paso firme hacia la línea de artillería. Varios magos permanecían arrodillados en el barro, pálidos y jadeando por el consumo de maná o sosteniendo báculos con las manos temblorosas.
—Oye, tú... ¿no deberías estar en la primera línea aguantando los golpes en lugar de pasearte como turista? —escupió un hechicero exhausto, mirándome con resentimiento al ver mi atuendo táctico limpio de sangre.
Ni siquiera me molesté en mirarlo. Pasé a su lado como una sombra silenciosa, desenvainando la Espada Negra Sangrienta con un susurro metálico que heló el aire.
—¿Quién demonios se cree ese imbécil...? —masculló a mis espaldas.
Al cruzar la barrera de sacos terreros, el rugido de la guerra me golpeó de lleno: el metal crujiendo, los chillidos agudos de la quitina y el alarido de los heridos. Una corriente de adrenalina pura recorrió mi espina dorsal; esa pulsación violenta y familiar de los campos de batalla que llevaba décadas sin experimentar.
Una sonrisa fría y depredadora se dibujó en mis labios.
A veinte metros, un Escarabajo Excavador Gigante presionaba a un Caballero de la Asociación, abollándole el escudo de acero con las mandíbulas mientras varias flechas rebotaban inútilmente contra su lomo quitinoso.
¡HUMMM!
\[HABILIDAD ACTIVADA: «MAREA PROGENITORA»\]
Consumo de Maná: 20 PM (PM Restante: 130 / 200)
Efecto: +20% Velocidad de Movimiento y Ataque
El maná ardió en mis venas como fuego líquido. Mi cuerpo se convirtió en una exhalación negra sobre el asfalto.
Llegué a la espalda del Caballero, planté la bota sobre el marco superior de su escudo y me catapulté en una trayectoria vertical por encima de la bestia. En el cenit del salto, invertí el agarre del arma y descargué todo el peso de mi cuerpo directamente sobre la juntura de la nuca.
¡PLUSSSHH!
\[¡GOLPE CRÍTICO!\]
La hoja azabache partió la médula en un crujido sordo. La sangre purpúrea brotó como un surtidor mientras el monstruo colapsaba pesadamente.
Sin tocar el suelo, me impulsé desde su caparazón inerte hacia un segundo escarabajo que cargaba con las tenazas abiertas.
¡HUMMM!
\[HABILIDAD ACTIVADA: «PASO FALSO LUNAR»\]
Consumo de Maná: 35 PM (PM Restante: 95 / 200)
Un destello de luz plateada dibujó un espejismo en su línea de embestida. En un parpadeo, reaparecí en su punto ciego lateral. Clavé la Espada Negra profundamente en el tejido blando del paladar y tiré del acero con un corte ascendente.
¡CRAC-SQUELCH!
El monstruo emitió un grito agónico y se desplomó decapitado. Dos bajas completadas en menos de cuatro segundos.
—¡¿Quién es ese tipo?!
—¡Destrozó a dos de un solo impacto!
—¡Se mueve tan rápido que deja estelas de luz!
Los murmullos de asombro de los combatientes se ahogaron entre el tintineo incesante de las notificaciones que inundaban mi interfaz:
\[¡Has eliminado a un Escarabajo Excavador Gigante!: +190 XP\]
\[¡Has eliminado a un Escarabajo Excavador Gigante!: +190 XP\]
Entré en un trance marcial absoluto. Me desplacé por el frente como un verdugo invisible, alternando el parpadeo del Paso Falso Lunar para esquivar las tenazas y la sobrecarga muscular de la Marea Progenitora para quebrar articulaciones y decapitar a las presas que asediaban a los escuadrones. Cada muerte reducía el consumo de estamina gracias a la pasiva de inercia, permitiéndome sostener un ritmo de matanza implacable sobre el pavimento destrozado.
Durante casi una hora de asedio continuo, el acero azabache no cesó de beber sangre.
Al comenzar a despuntar los primeros rayos dorados del amanecer sobre el horizonte, los sensores fotosensibles de los escarabajos supervivientes colapsaron ante la claridad. Incapaces de sostener la ofensiva bajo la luz solar, la docena de bestias restantes dio media vuelta y se zambulló de vuelta en las profundidades de la tierra en una retirada desordenada.
El silencio cayó sobre la carretera nacional.
El pavimento era un cementerio de caparazones partidos en dos y regueros de fluido viscoso. De los más de cincuenta especímenes que componían la vanguardia migratoria, treinta y cinco yacían decapitados bajo mi propia mano.
\[XP Ganada: +6,650 XP\]
\[Nivel Actual: 11 (9,150 / 19,850 XP)\]
Envainé la Espada Negra Sangrienta con un chasquido seco, sintiendo el aire fresco de la mañana limpiar mis pulmones. Con el contrato cumplido, los bolsillos llenos de oro y la dirección de la Clérigo en mi teléfono, era momento de abordar el transporte y retornar a la metrópoli.

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Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) Capítulo 45
Estás leyendo el capítulo 45 de Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela), un novela. La humanidad enfrentaba la extinción. La aparición de bestias y monstruos de fantasía azotó el mundo, pero con ellos vino una esperanza: los Despertados, personas que recibieron la facultad de usar el Sistema para… Este capítulo tiene publicado el 28 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Alejey. Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) tiene 59 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.