Leer Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) Capítulo 31 online gratis en español
🏴 Grupo: Alejey✍️ Traducción: Alejey
Conducir por las avenidas de la metrópoli oriental resultaba una experiencia casi surrealista.
A través del parabrisas de la camioneta Ranger, las calles lucían una normalidad pasmosa: familias haciendo compras en los centros comerciales, vehículos transitando bajo los semáforos y agentes policiales realizando patrullajes de rutina en cada esquina. Parecía que la carnicería, los nidos subterráneos y el colapso social de las ciudades tragadas por las Zonas de Integración pertenecían a un planeta completamente diferente.
Saqué mi teléfono móvil del bolsillo hermético y lo encendí. Apenas el sistema operativo inició, la señal satelital se restableció de golpe, desplegando un alud ininterrumpido de notificaciones, mensajes atrasados y alertas de emergencia. Abrí la aplicación de mapas, fijé la ruta hacia un hotel en el distrito financiero y aceleré el motor.
Diez minutos después, estacioné la camioneta en la cochera subterránea del edificio.
El vestíbulo principal del hotel lucía techos altos, lámparas de araña y acabados de mármol. Me aproximé al mostrador de la recepción para solicitar una reserva por varios días. Afortunadamente, los sistemas bancarios tradicionales continuaban operativos en las metrópolis no integradas, por lo que la transacción con mi tarjeta de débito no presentó el menor inconveniente.
El ascensor me depositó en el octavo piso. Al abrir la puerta de mi suite, arrojé la mochila militar sobre un mueble de cuero y me dejé caer de espaldas sobre el colchón. La sensación de confort puro tras semanas de dormir sobre losas de piedra y escombros fue un bálsamo milagroso.
Me di una ducha caliente prolongada, lavando cada rastro de sudor y mugre acumulados. Salí al dormitorio con una toalla atada a la cintura, agarré el control remoto y encendí la pantalla de televisión de la pared.
Como era de esperarse, la totalidad de los canales de señal abierta y plataformas digitales giraban en torno a la misma temática: las ciudades afectadas, el estado de los Despertados y las normativas que los gobiernos intentaban implementar para someter a los usuarios de la interfaz.
Sintonicé un canal de transmisión en vivo de un creador de contenido juvenil que acumulaba cientos de miles de espectadores en simultáneo:
«...Despertados en distintas latitudes del planeta han logrado romper los cercos urbanos y rescatar a miles de civíles de las garras de las bestias...» proclamaba el joven frente a la cámara con tono apasionado\*. «Es gracias a estos combatientes independientes que la esperanza renace, mientras las divisiones militarizadas continúan sin hallar una vía efectiva para penetrar las anomalías...»\*
El streamer hizo una pausa dramática y se acomodó los audífonos:
«¡Los Despertados son nuestra única salvación! No sabemos cuándo o dónde emergerá la siguiente catástrofe, por lo que todos aquellos con interfaz deben unirse bajo una sola bandera para proteger a la raza humana... A continuación, les compartiré varios metrajes filtrados que hemos recopilado de combates reales en las fronteras...»
La imagen del creador se redujo a la esquina de la pantalla y un video grabado con la cámara vertical de un teléfono celular se superpuso en el centro.
La toma enfocaba una habitación oscura desde el interior de un departamento. La lente se aproximó lentamente a la ventana, revelando a un Escarabajo Excavador Gigante de dos metros de altura rascando el asfalto con sus mandíbulas de quitina. De pronto, un hombre alto, de complexión musculosa y sujetando un hacha pesada de hierro con ambas manos, irrumpió en la escena corriendo a su máxima velocidad hacia la bestia.
El Escarabajo soltó un chillido agudo de tono metálico y cargó de frente en embestida.
Sin frenar el paso, el sujeto apretó el agarre de su hacha mientras una densa aura escarlata comenzaba a envolver sus hombros y el filo del arma, intensificándose con cada zancada. Al conectar el choque, el hacha atravesó el caparazón quitinoso del monstruo con la facilidad con que un cuchillo caliente corta manteca. La fuerza del impacto fue tan descomunal que la criatura dio una vuelta completa sobre su eje, quedando volteada de espaldas con las patas retorciéndose inútilmente.
Un solo golpe devastador.
—Esa técnica... no pensé toparme con un metraje del joven Barthon tan temprano en esta línea temporal —murmuré, contemplando la repetición del impacto.
Era Barthon, la figura que en mi vida pasada sería aclamada como "El Destrozador de Huesos". Su habilidad activa insignia, \[Impulso Devastador\], era el terror de las líneas de vanguardia. La habilidad canalizaba maná a lo largo de una carrera lineal, escalando el daño físico en tres etapas continuas: un +20% de potencia en el tramo inicial, un +30% en el intermedio y un +40% de impacto destructivo adicional si lograba conectar el golpe en la tercera fase de aceleración. Además de destrozar cualquier armadura o caparazón natural, el impacto forzaba un retroceso gravitacional que dejaba a la víctima aturdida.
—Esa habilidad debió ser concedida por su Constelación... Es una bendición perfecta para triturar la defensa quitinosa de las bestias de rango superiores—analicé.
En la primera era jamás se reveló la identidad exacta de la deidad que patrocinaba a Barthon, ya que el guerrero era un sujeto hermético que jamás exhibía su interfaz en público. No obstante, por la escala de daño de la habilidad, debía tratarse de una Constelación Media especializada en el dominio de la fuerza bruta. A pesar de esa potencia arrolladora, Barthon terminaría cayendo años más adelante, sepultado por las hordas del fin del mundo.
El streamer continuó reproduciendo videos breves: emboscadas de Goblins en callejones, Slimes gigantes corrosivos devorando automóviles y patrullas de Lobos Degolladores. La figura de los Despertados se había transformado en un espectáculo mediático de masas.
Cambié de canal. La emisión de un noticiero estatal transmitía en directo:
«...se confirma que nuevos ciudadanos continúan experimentando "el Despertar" de forma espontánea en diversas provincias... Se solicita a toda persona que manifieste la aparición del panel translúcido que se presente de inmediato en la estación de policía o destacamento militar más cercano para recibir orientación y registro obligatorio...»
—Avisos dirigidos para enviar a los novatos directo a la boca del lobo... —suspiré, negando con la cabeza.
Giré la perilla nuevamente y me topé con un canal de análisis táctico conducido por un analista de anteojos que proyectaba tablas comparativas sobre una pizarra digital:
«...para aquellos que acaban de desbloquear la interfaz y desconocen la mecánica de los videojuegos RPG, les comparto una guía de selección para no cometer errores mortales...» explicaba el hombre.
La pizarra desplegó el catálogo de Clases e inició su exposición:
«En primer lugar, la alternativa más poderosa para iniciar con ventaja es el Mago... Posee el pilar de daño mágico más elevado y la inmensa mayoría de las bestias carecen de resistencia mágica en su piel... Es la clase ideal para barrer grupos con un solo hechizo...»
Hizo una pausa y marcó una advertencia en la pantalla:
«Sin embargo, mientras el Mago canaliza sus hechizos, su cuerpo queda indefenso... Por ello, la segunda opción recomendada es el Caballero... Una clase que inicia con escudo y ostenta la barra de Vitalidad (VGR) más abrumadora del juego... Su función no es infligir daño, sino convertirse en el muro insuperable que absorbe los golpes mientras el Mago destruye al enemigo desde la retaguardia...»
El analista cambió la tarjeta a la Clase Guerrero:
«Si lo que buscan es daño físico desbocado en la vanguardia, la elección es el Guerrero... Inicia con la estadística de Fuerza (STR) más alta conocida, permitiendo decapitar presas de un solo tajo y lidiar con hordas sin depender de tiempos de canalización mágica...»
Aquella era precisamente la clase base de Barthon: una combinación de Fuerza bruta, resistencia física y una determinación despiadada.
«En la categoría de distancia tenemos al Arquero... Ideal para quienes prefieren atacar desde la seguridad de la cobertura sin exponer la piel en el cuerpo a cuerpo, con la única desventaja de depender del volumen de flechas disponible...»
El conferencista hizo una mueca de desaprobación al pasar a la siguiente tarjeta:
«Por otro lado, la Clase Clérigo es una de las opciones menos recomendables para iniciar... Es un rol especializado en soporte que carece de hechizos ofensivos en su nivel base... Salvo que cuenten con un escuadrón que los proteja, elegir Clérigo en solitario es prácticamente un suicidio...»
Sonreí con frialdad al escuchar el comentario.
Debido a esa pésima reputación infundada en los medios, el número de Clérigos en la primera era fue trágicamente reducido. La masa ignoraba que, sin sus milagros de purificación, curación y el encantamiento de «Arma Bendita», los frentes de combate colapsarían irreparablemente en cuanto los No-Muertos de la segunda Integración hicieran su aparición.
El analista concluyó la exposición señalando la última opción del catálogo:
«Y finalmente tenemos la Clase «Sin Clase» La única alternativa que jamás, bajo ninguna circunstancia, deben seleccionar... Inicia con sus atributos repartidos de forma plana en 5 puntos, por lo que no destaca en absolutamente nada: no posee el daño de un Guerrero, la vitalidad de un Caballero ni el maná de un Mago... Seleccionar esta casilla es una sentencia de muerte...»
—Sentido común para la ignorancia de la masa... —murmuré.
Nadie comprendía que el equilibrio plano del «Sin Clase» era la única vía para construir un personaje híbrido sin restricciones de atributo, capaz de imbuirse de pasivas de velocidad, fuerza y autoridades divinas al mismo tiempo.
Apagué la televisión con el control remoto, dejando la suite en penumbra.
Me acomodé entre las sábanas limpias de la cama kingsize y cerré los ojos, permitiendo que mi cuerpo descansara profundamente. Al día siguiente comenzaría la búsqueda del Clérigo que necesitaría para la segunda oleada.

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Estás leyendo el capítulo 31 de Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela), un novela. La humanidad enfrentaba la extinción. La aparición de bestias y monstruos de fantasía azotó el mundo, pero con ellos vino una esperanza: los Despertados, personas que recibieron la facultad de usar el Sistema para… Este capítulo tiene publicado el 10 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Alejey. Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) tiene 59 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.