Leer Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) Capítulo 25 online gratis en español
🏴 Grupo: Alejey✍️ Traducción: Alejey
Ajusté la guardia, afianzando ambas manos alrededor de la empuñadura de la Espada Negra Sangrienta.
La figura del Lobo Lunar ocupaba casi la totalidad del ancho del pasillo del segundo piso. Su pelaje platinado, manchado de polvo y hollín, rozaba los marcos de las puertas laterales. Para una bestia acostumbra a la libertad de movimiento de las alturas y la superficie, este espacio reducido era una trampa mortal.
—Debe estar convencido de que soy una presa fácil a punto de colapsar... —analicé en silencio, conteniendo la respiración.
Y la lógica del alfa era comprensible. Me hallaba sin una sola gota de maná en la reserva, exhausto por la maratón de combates continuos y manando sangre de la laceración vendada en mi abdomen. Para cualquier depredador, mi figura no representaba más que un cadáver que aún respiraba, listo para ser ejecutado.
El Lobo Lunar no se apresuró. Avanzó a paso lento sobre las baldosas, crujiendo los vidrios rotos bajo sus garras metálicas con una arrogancia calculada, disfrutando la idea de prolongar mi agonía antes del bocado final.
Me replegué despacio escaleras arriba, atrayéndolo hacia el tramo más estrecho de la estructura para imposibilitar cualquier intento de retirada rápida.
Cuando el lomo del Lobo Lunar quedó justo bajo el ángulo vertical del descanso de los escalones, ejecute la maniobra que había perfeccionado.
¡HUMMM!
Me arrojé hacia adelante desde los escalones, dejando caer todo el peso de mi cuerpo en un impacto aéreo rasante.
¡PLASSSH!
El acero azabache cruzó el aire con un silbido metálico. La bestia, dotada de unos reflejos feroces, intuyó la emboscada en la última fracción de segundo y dio un giro brusco de cadera. El filo no logró penetrar en la columna vertebral como tenía previsto, pero abrió un tajo profundo de extremo a extremo a lo largo de su muslo trasero derecho.
¡ROOOOOAAAR!
El alfa soltó un aullido de rabia pura que hizo retumbar los vidrios restantes del piso. Se giró sobre su eje con una intención asesina tangible en la mirada, lanzando una dentellada ciega hacia mi garganta.
Flexioné las rodillas y rodé sobre el hombro izquierdo a ras de suelo, esquivando las fauces por milímetros. Gané su punto ciego tras la columna estructural y descargué una ráfaga corta.
¡ZAKKK!
El acero penetró el costado izquierdo del torso de la bestia, arrancándole jirones de pelaje y masa muscular.
Ciego de furia al verse acorralado en un pasaje donde no podía desplegar su velocidad, el Lobo Lunar embistió con todo el peso de su cuerpo de buey, utilizando su masa corporal para acorralarme violentamente contra la pared de ladrillos.
¡PAM-CRUNCH!
El impacto físico fue aplastante. La pared cediendo detrás de mí y salí proyectado hacia el interior de una oficina contigua, rodando entre escombros y escritorios volcados. Una bocanada de sangre tibia brotó de mis labios por la conmoción del choque en mi tórax.
\[Puntos de Vida (PV): 85 / 200\]
Me incorporé con esfuerzo, escupiendo el carmesí sobre la moqueta.
Pero el alfa sufría el mismo desgaste. A diferencia del Goblin Progenitor, que poseía una masa de vitalidad absurda imbuida por la bendición divina, la mayor fortaleza del Lobo Lunar residía en su Agilidad duplicada bajo la luna y su capacidad de lanzar proyectiles mágicos. Sin maná, sin su manada y con el cuerpo atrapado en pasillos estrechos, su agilidad envidiable había quedado completamente neutralizada.
El monstruo vaciló. Entendiendo que había cometido un error garrafal al juzgarme como un objetivo indefenso, dio media vuelta e intentó emprender la huida por la escalera hacia la salida. Sus garras resbalaban torpemente sobre el pavimento en ruinas.
—¿Ahora pretendes escapar, cobarde? —sonreí con frialdad.
Me puse de pie de un salto. En estos pasillos claustrofóbicos, mis puntos de Agilidad me hacían infinitamente más rápido que su masa entorpecida. Acorté la distancia en tres zancadas y alcancé su retaguardia.
¡ZAK! ¡ZAK!
Conecté una ráfaga de dos cortes pesados.
El primer tajo rozó el lomo, pero el segundo impactó de lleno en la base de la cola del animal, cercenándola de un solo golpe.
¡PUSSSSSHHH!
Un chorro de sangre salpicó el techo mientras la cola caía sobre las baldosas.
¡AWOOOOOOOO-AGH!
El Lobo Lunar soltó un aullido de agonía e indignación que erizó mis vellos. Consumido por un frenesí suicida, abandonó todo intento de retirada, giró sobre sus patas traseras y lanzó un zarpazo con las garras metálicas de su pata delantera derecha.
¡CLANK-CHISPAM!
Interpuse la hoja de la Espada Negra Sangrienta en un bloqueo parabólico. El choque entre las garras y el acero azabache produjo un estruendo metálico y una lluvia de chispas. La superioridad de masa del alfa me hizo retroceder tres pasos contra el marco de la puerta, haciendo crujir mis antebrazos por la fricción.
El alfa no dio tregua. Renunció a la táctica y se lanzó a un intercambio feroz de dentelladas y zarpazos continuos.
¡CLANK! ¡CLANK! ¡CLANK!
El sonido de la espada respondiendo a cada estocada resonaba en el pasillo. Sentía los músculos de mis brazos entumecerse bajo la presión. La bestia, desesperada por triturarme antes de que sus heridas la desangraran, abrió las fauces de par en par y ejecutó una embestida frontal directa a mi rostro.
Di un salto acrobático hacia atrás, pero el espacio comenzaba a colapsar. Las embestidas del monstruo destruían las columnas de carga; el edificio no resistiría otro minuto de combate sin venirse abajo. Tenía que sellar la cacería en el siguiente movimiento.
Aguardé el instante exacto.
El Lobo Lunar se lanzó nuevamente con las fauces abiertas en una mordedura descendente.
En lugar de retroceder, aceleré de frente. Flexioné las rodillas y me deslicé por el suelo cubierto de vidrios, pasando por debajo de sus mandíbulas y atravesando el espacio inferior de su abdomen.
¡PLASHH! ¡PLASHH!
Durante el deslizamiento, arrastré la hoja de la espada a lo largo de su vientre expuesto, abriendo dos laceraciones profundas.
Emergí a su espalda. Giré sobre mis talones, sujeté el mango con ambas manos y descargué un tajo vertical de trayectoria descendente.
¡CRAC-SQUELCH!
El acero penetró las fibras musculares de su columna. Y en ese preciso instante, la interfaz del Sistema estalló en un resplandor dorado:
\[¡HABILIDAD PASIVA ACTIVADA: «VOLUNTAD DEL TIRANO»!\]
* Efecto de Autoridad: La probabilidad del 20% se ha consolidado. El objetivo sufre el estado alterado de \[Parálisis\] durante 3 Segundos.
El cuerpo colosal del Lobo Lunar se congeló de golpe en mitad de su movimiento. Los músculos de sus patas se pusieron rígidos y sus ojos plateados quedaron petrificados en un gesto de pavor puro.
—Ahora es mi turno... —declaré con helada serenidad.
Tres segundos. Un abismo de tiempo para un combatiente experimentado.
Traspasé el lomo platinado de la bestia en un salto fluido y me posicioné sobre su nuca. Alcé la Espada Negra Sangrienta con ambas manos y clavé la hoja con todo el impulso de mis puntos de Fuerza directamente en la coyuntura del cuello.
¡PLUUUUSSSSSTTTT!
\[¡GOLPE CRÍTICO!\]
Un géiser de sangre caliente salió disparado hacia el techo. Retiré el acero en una fracción de segundo y volví a incrustarlo en la misma incisión abierta.
¡PLUUUUSSSSSTTTT!
\[¡GOLPE CRÍTICO!\]
Los tres segundos de parálisis expiraron.
El alfa recuperó el control y comenzó a sacudirse violentamente en un frenesí agónico, intentando arrojarme de su lomo. Aferré la empuñadura incrustada en su garganta con fuerza sobrehumana, manteniendo la postura mientras el monstruo saltaba y embestía el techo con la espalda para aplastarme contra la mampostería.
¡BAM! ¡BAM! ¡BAM!
Los impactos contra la losa de piedra hicieron retumbar mi columna, arrebatándome los últimos alientos.
\[Puntos de Vida (PV): 55 / 200\]
Pero el forcejeo agónico duró apenas unos segundos.
La pérdida masiva de sangre por la yugular cercenada y el de daño crítico combinado destruyeron los puntos de vida restantes del alfa. Sus patas traseras se doblaron, su cuerpo tembló en una última convulsión e inerte se desplomó pesadamente sobre las baldosas.
¡DING!
\[¡HAS ELIMINADO AL LOBO LUNAR!\]
\[¡HAS GANADO 7,000 XP!\]
\[¡HAS SUBIDO DE NIVEL!\]
\[Nivel Actual: 10 (290 / 15,849 XP)\]
\[Puntos Libres Disponibles: 1\]
Las notificaciones en mi campo de visión comenzaron a brotar como una cascada:
\[Un grupo de Constelaciones Menores observa con asombro tu maestría combativa\]
\[Múltiples espectadores han disfrutado del desenlace de la cacería\]
\[La deidad menor «Dios de las Hordas Verdes» emite un alarido de furia al ver que sobreviviste al enfrentamiento\]
—Ese imbécil verde no se cansa de mirar... —solté una risa rasposa, limpiándome la sangre del rostro.
La atención de las Constelaciones era una espada de doble filo. Atraer la mirada de los dioses de planos superiores en esta etapa temprana traía riesgos impredecibles, pero también abría la puerta a beneficios únicos.
Y justo cuando me disponía a bajar del cadáver del alfa, las antorchas arcanas de la interfaz resplandecieron con una tonalidad azul estelar:
\[¡UNA CONSTELACIÓN MENOR HACE SU PRESENCIA!\]
\[La «Constelación de la Estrella Rota» ha quedado fascinada por tu temple y te ofrece formalmente un Contrato Celestial\]
Contemplé la notificación con los ojos entornados en la penumbra del pasillo. La primera oferta de patrocinio divino había tocado a mi puerta.

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Capítulo 26
Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) Capítulo 25
Estás leyendo el capítulo 25 de Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela), un novela. La humanidad enfrentaba la extinción. La aparición de bestias y monstruos de fantasía azotó el mundo, pero con ellos vino una esperanza: los Despertados, personas que recibieron la facultad de usar el Sistema para… Este capítulo tiene publicado el 25 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Alejey. Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) tiene 59 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.