Leer Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) Capítulo 15 online gratis en español
🏴 Grupo: Alejey✍️ Traducción: Alejey
Las ventanas translúcidas del Sistema estallaron en ráfagas superpuestas frente a mi visión, tiñendo el túnel con un resplandor escarlata y amenazante.
No imaginé llamar la atención de un espectador tan pronto. No obstante, la razón era lógica: la especie goblin en este sector estaba siendo borrada del mapa y la quema de su incubadora golpeó directamente su orgullo.
La manifestación de una Constelación solía acarrear dos caminos: una oferta de Contrato o un Desafío Celestial. Las deidades menores solían proponer pruebas cuando un jugador llamaba su atención o cuando la ira las cegaba, tentando a los mortales con recompensas jugosas para empujarlos a una muerte casi garantizada. Rechazar el reto por lo general conllevaba penalizaciones severas... o la ejecución inmediata.
—¿Qué tipo de prueba propones, alimaña divina? —sonreí con toscedad en la oscuridad, ajustando el agarre sobre el mango gastado de mi hoja.
Nuevos caracteres arcanos brotaron en el aire:
\[DESAFÍO DIVINO: LA IRA DEL DIOS GOBLIN\]
\[La deidad menor «Dios de las Hordas Verdes» ha presenciado el fuego en la guardería de su estirpe\]
\[Estado de la Deidad: Enfurecido / Sediento de Sangre\]
\[CONDICIONES DEL DESAFÍO: «LA PRUEBA DEL PROGENITOR»\]
* Misión: Incursionar en la cámara y erradicar al Goblin Progenitor junto a su Guardia Real en un tiempo límite de 30 minutos.
* Condición Especial: El Dios Goblin ha imbuido al Progenitor con la \[Bendición de Sangre\] (+30% de masa corporal y daño físico bruto).
* Penalización por Rechazar o Fallar: Muerte por asfixia (Las salidas de la caverna quedarán selladas mágicamente).
Un desafío diseñado explícitamente para cobrar mi vida. Descarado, pero predecible. Las entidades de planos superiores pecaban constantemente de soberbia.
—Aceptaré la prueba —declaré, escupiendo al suelo de piedra—. Pero la recompensa debe estar a la altura del riesgo.
¡DING!
\[La Constelación responde que la vida de un humano común carece de valor frente a la sangre de su estirpe\]
—Je... Podrás pensar lo que quieras, pero acabo de convertir a cientos de tus descendientes en ceniza y sigo respirando —provoqué con una sonrisa de desprecio puro.
\[¡La Constelación ha estallado en rabia desmedida!\]
\[En respuesta a tu insolencia, la deidad ofrece como recompensa un «Fragmento de Autoridad Divina»\]
Mordió el anzuelo.
Eso era exactamente lo que buscaba. A diferencia de los Contratos Celestiales —donde la entidad te presta habilidades que puede revocar si rompes el pacto—, un Fragmento de Autoridad se fusiona con el alma del combatiente, otorgándole un dominio o habilidad pasiva permanente que jamás podrá ser retirada.
En mi vida pasada, las Constelaciones mantuvieron ocultos los Fragmentos hasta quince años después de la Fusión, cuando el estancamiento de los jugadores obligó a los espectadores a tentar a la humanidad con recompensas divinas para mantener el espectáculo vivo. Revelar que conocía la existencia de estos fragmentos antes de tiempo habría levantado sospechas mortales, pero forzar a la deidad a ofrecerlo por orgullo ciego era una jugada limpia.
\[Otras Constelaciones Menores han enfocado su mirada en la cueva\]
\[Múltiples espectadores se mofan de la torpeza del Dios de las Hordas Verdes\]
\[El Dios de las Hordas Verdes mantiene su fe ciega en que la bestia te masacrará\]
—Acepto el desafío —decreté.
¡HUMMM!
Un temporizador translúcido de treinta minutos comenzó su cuenta regresiva en el borde de mi visión.
Cualquier combatiente convencional consideraría esta prueba un suicidio: un arma con la durabilidad casi al límite y un objetivo colosal imbuido con una bendición. Pero en una guerra de supervivencia, no existe la caballerosidad.
Desplegué mi interfaz y asigné sin vacilar los puntos acumulados:
\[VENTANA DE ESTADO\]
* Puntos Libres: 3 Asignados a Fuerza (STR)
* Fuerza (STR): 6 9 (+3)
Una corriente de calor denso recorrió la masa muscular de mis brazos y espalda.
A continuación, extraje un paño espeso de mi mochila, lo empapé con agua de mi cantimplora y esparcí carbón vegetal triturado sobre la tela. Me até el pañuelo firmemente alrededor del rostro, cubriendo nariz y boca a modo de filtro artesanal.
Tomé las botellas de combustible restantes y rocié las paredes de la galería central, cubiertas de paja seca, excrementos y leña acumulada. Prendí fuego.
¡FWOOSH!
Densas columnas de humo negro y monóxido de carbono comenzaron a propagarse con rapidez, asfixiando los pasillos.
El rumor de pasos apresurados resonó en la penumbra. Varios goblins de patrulla irrumpieron en el corredor, tosientes y con los ojos irritados.
¡CHAK! ¡CRAC! ¡SQUELCH!
Avancé en un borrón de velocidad gracias a mi Agilidad, decapitándolos a medida que cruzaban el humo. No me detuve a rematarlos; el gas tóxico se encargaría de sofocar a los supervivientes. Mi prioridad era la cámara del Progenitor.
Me interné en el segundo túnel central, abriéndome paso entre almacenes atestados de carroña humana y ósea. El fuego se extendía tras de mí, haciendo crujir las vigas de madera de la estructura.
—Si no los encuentro rápido, el fuego consumirá todo el nido conmigo adentro —murmuré, sintiendo el aire volverse sofocante.
El pasaje se estrechó drásticamente mientras descendía. El suelo de tierra dio paso a una capa gruesa de cráneos humanos y huesos fracturados que crujían bajo mis botas.
Al cruzar el umbral de la cámara principal, la escena me recibió con una conmoción grotesca.
Tres goblins corpulentos de la Guardia huían despavoridos por el recinto. Detrás de ellos, una mole monstruosa de casi cuatro metros de altura avanzaba a zancadas pesadas.
El Goblin Progenitor.
Un espécimen hipertrofiado, de vientre abultado y piel verdosa cubierta de venas púrpuras a punto de reventar. Un aura escarlata —la \[Bendición de Sangre\]— emanaba de su cuerpo, sumiéndolo en un frenesí ciego. Blandía un garrote de madera reforzado con púas de hierro del tamaño de un tronco de roble.
¡ROAAAR!
El rugido del Progenitor retumbó con tal potencia que hizo temblar la bóveda de piedra. Un destello de furia ciega lo llevó a aplastar a uno de sus propios guardias de un garrotazo descendente.
¡PAM-SQUELCH!
El guardia quedó reducido a una mancha de masa encefálica y sangre salpicada contra la roca.
—Perdió todo indicio de razón... —comenté, sintiendo un escalofrío helado recorrer mi columna.
El monstruo ajustó la zancada. Sus ojos inyectados en sangre se clavaron directamente en mi posición. Las venas de su cuello se hincharon mientras soltaba un segundo aullido que hizo retumbar mis entrañas, adormeciendo mis piernas por un instante por la pura presión del pavor.
¡BAM... BAM... BAM!
La mole avanzó hacia mí, encorvado por la falta de altura del techo, haciendo vibrar el suelo con cada pisada.
—¡Vamos, bestia! ¿No quieres vengar a tu camada? —provoqué en voz alta, girando sobre mis talones para replegarme hacia el pasaje estrecho.
Mi plan era simple: atraerlo al túnel inundado de humo denso. Con el tamaño que poseía y la \[Bendición de Sangre\] acelerando su estado, su consumo de oxígeno era el doble que el de un organismo normal. El monóxido de carbono intoxicaría sus pulmones en cuestión de minutos, reduciendo su resistencia.


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Estás leyendo el capítulo 15 de Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela), un novela. La humanidad enfrentaba la extinción. La aparición de bestias y monstruos de fantasía azotó el mundo, pero con ellos vino una esperanza: los Despertados, personas que recibieron la facultad de usar el Sistema para… Este capítulo tiene publicado el 9 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Alejey. Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) tiene 59 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.