Leer Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) Capítulo 14 online gratis en español
🏴 Grupo: Alejey✍️ Traducción: Alejey
Al amanecer del día siguiente, tras un descanso profundo que estabilizó mis constantes vitales, me puse en marcha hacia la espesura.
Aunque la señalización del Sistema catalogaba el Bosque Profundo como una «Zona Sugerida Nivel 1 – 5», esa etiqueta era un espejismo para novatos. Solo indicaba el umbral mínimo para no ser masacrado en el primer minuto, pero no garantizaba la victoria ante emboscadas o nidos subterráneos, mucho menos para un combatiente en solitario.
Mi meta inmediata era arrebatar un reemplazo para mi hoja de combate. La vía más directa era incursionar en un Nido Goblin: complejos de cavernas y pasadizos húmedos que estas alimañas utilizaban para gestar, acumular carroña y guardar objetos metálicos despojados a sus víctimas. Entre su tesorería debía yacer un arma de calidad decente.
Me desplacé entre las copas de los árboles durante horas hasta rastrear a un explorador solitario. Lo seguí a distancia desde la canopia vertical. El rastreo me condujo hasta un grupo de recolección que retornaba con las manos vacías. Los vi replegarse hacia la grieta de una ladera rocosa, donde dos goblins corpulentos con cornamentas colgadas al cuello custodiaban el acceso.
—Incluso entre alimañas hay jerarquías grotescas... —murmuré desde los matorrales.
Me retiré unos cincuenta metros ladera abajo y preparé la carnada. Extraje de mi mochila un filete grueso de carne que había condimentado con sal y grasa frita, encendiendo una pequeña fogata sin humo. El aroma a grasa asada se extendió rápidamente con la brisa de la tarde. Dejé el cebo expuesto y trepé a la copa de un pino cercano.
En cuestión de minutos, los dos centinelas salieron de la cueva olfateando el aire, salivando mientras abandonaban su puesto para devorar la carne.
Sin perder un segundo, descendí en silencio y me deslicé hacia la penumbra de la entrada.
El túnel era espacioso pero sofocante, impregnado de un tufo rancio a humedad, heces y sangre coagulada. Me ajusté unas gafas tácticas de visión nocturna recuperadas de la finca; el entorno verde monocromático reveló manchas de arrastre en el suelo de tierra. Alcancé una bifurcación de tres caminos y elegí el pasaje de la izquierda.
A medida que avanzaba, los lamentos ahogados y sollozos humanos resonaron desde las celdas laterales.
Al forzar la entrada de la primera cavidad, la imagen me revolvió el estómago: varias mujeres humanas yacían desnudas, encadenadas a las paredes de roca con los cuerpos cubiertos de magulladuras y laceraciones macabras. En el centro, un goblin adulto embestía con frenesí el cuerpo inerte de una joven cuyas pupilas dilatadas confirmaban su muerte física momentos antes. La bestia ni siquiera notó mi presencia.
¡CHAK!
Efectué un tajo horizontal limpio. La cabeza del goblin rodó por el suelo en un charco de sangre viscosa.
Las sobrevivientes se encogieron aterrorizadas contra la roca, sollozando mientras intentaban cubrirse.
—Tranquilas. Soy humano... no les haré daño —dije en voz baja, proyectando el haz tenue de una linterna militar.
Tres mujeres continuaban con vida, pero sus miradas estaban completamente muertas, vacías de todo rastro de humanidad.
—Puedo romper sus cadenas y guiarlas fuera de la cueva —les hablé con objetividad helada—. Pero la superficie es un infierno de sangre y bestias. ¿Qué es lo que desean?
La primera levantó el rostro, con lágrimas limpiando la mugre de sus mejillas:
—Por favor... mátame... Libérame de esta pesadilla... —suplicó con un hilo de voz.
—A mí también... por favor... termina con esto... —susurró la segunda.
—Por favor... —rogó la tercera.
Habían sido mutiladas y usadas como ganado para la gestación de la horda. En el estado psicológico en que se encontraban, forzarlas a regresar a la sociedad solo las conduciría al suicidio en el refugio.
—Entiendo. Al menos tendrán la paz que este mundo les negó —murmuré.
Apagué la linterna. La penumbra volvió a devorar la celda.
¡SQUELCH... SQUELCH... SQUELCH!
Un minuto después, salí de la habitación en silencio. El pasillo quedó libre de sufrimiento.
Recorrí cada una de las cavidades del sector. En todas se repetía la misma carnicería: mujeres usadas como nidos de incubación, algunas con vientres deformados a punto de colapsar. En cada celda, erradicaba a los reproductores y concedía la última voluntad a las víctimas. Ninguna pidió ser salvada.
Al fondo del túnel, descendí por un tramo de escaleras talladas en piedra hacia una cámara iluminada por antorchas de grasa.
Un concierto de chillidos agudos y masticar voraz golpeó mis oídos.
Era la Cámara de Incubación. Pequeños nichos excavados en las paredes albergaban a cientos de crías de goblins, arrugadas y de piel verdosa, chillando con las fauces abiertas. Cinco goblins adultos repartían trozos de carne cruda que los embriones devoraban con ferocidad animal.
Si esta colonia lograba madurar, en cuestión de tres días una horda de más de trescientos guerreros emergería para erradicar los refugios humanos de la superficie.
Aceleré con mi Agilidad en 8 puntos.
¡CRAC-CHAK!
Cercené la cabeza del primer cuidador antes de que pudiera gritar. Avancé en un paso rasante y le atravesé el tórax al segundo. Los tres restantes intentaron abalanzarse en frenesí, pero la diferencia de velocidad era insalvable; mis cortes verticales los decapitaron en rápida sucesión.
Los chillidos de los cientos de crías retumbaron en la caverna al notar que la comida cesaba.
Extraje una lata de combustible de mi mochila, rocié el contenido sobre los cadáveres y lo esparcí por las paredes atestadas de nichos. Encendí un cerillo y lo dejé caer.
¡FWOOSH!
El fuego fatuo se propagó en una marea de llamas embravecidas. Los chillidos ensordecedores de las crías quemándose vivas resonaron a mis espaldas como un coro demoníaco mientras abandonaba la cámara a paso firme.
En cuestión de segundos, la interfaz del Sistema comenzó a emitir notificaciones continuas, tintineando como una alarma desbocada:
\[Has eliminado a un Goblin Bebé: +20 XP\]
\[Has eliminado a un Goblin Bebé: +20 XP\]
\[Has eliminado a un Goblin Bebé: +20 XP\]
...
\[¡NUEVO TÍTULO OCULTO OBTENIDO: «Cazador de la Raíz»!\]
* Rareza: Oculto | Rango: F
* Requisito: Extinguir la generación embrionaria de una colonia sin dudar.
* Efectos Permanentes:
* +1 a Fuerza (STR)
* Pasiva «Supresión de Mando»: Aumenta un +5% el daño infligido contra entidades que actúen como Líderes, Alfas o Cuidadores de una horda.
\[¡NUEVO TÍTULO OBTENIDO: «Cazador Goblin»!\]
* Rareza: Común | Rango: F
* Requisito: Aniquilar a 100 miembros de la especie Goblin.
* Efecto Permanente:
* Pasiva: Aumenta un +5% el daño total infligido a criaturas de la especie Goblin.
\[¡HAS SUBIDO DE NIVEL!\]
\[Nivel Actual: 7 (20 / 7364 XP)\]
\[Puntos Libres Disponibles en total: 3\]
Un Título Oculto de Rango F extraordinariamente raro. En la primera era, la mayoría de los gremios conservó las incubadoras para explotarlas como "Granjas de Experiencia", postergando la revelación de este logro hasta que la destrucción del Nido de Arañas Quimera de Rango D por parte de un cazador solitario sacó a la luz la recompensa. Reclamarlo en la primera semana era un impulso masivo de atributos pasivos.
Retorné al vestíbulo central de los tres caminos, listo para dirigirme en la cueva del centro.
Sin embargo, las antorchas de la pared chispearon violentamente y el aire de la caverna se volvió plomizo, sofocante, impregnado de un miasma verdoso y podrido.
Una serie de caracteres rúnicos de color carmesí estallaron frente a mi visión:
\[¡UNA CONSTELACIÓN HA DIRIGIDO SU MIRADA HACIA TI!\]
\[El «Dios de las Hordas Verdes» contempla la ceniza de sus descendientes con ira desmedida\]
\[La entidad exige expiación y te propone un desafío\]
Sonreí en la oscuridad, ajustando el agarre sobre el desgastado mango de mi espada corta.
—Parece que llamé la atención de un espectador de peso... —murmuré, esperando las condiciones del desafío.

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Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) Capítulo 14
Estás leyendo el capítulo 14 de Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela), un novela. La humanidad enfrentaba la extinción. La aparición de bestias y monstruos de fantasía azotó el mundo, pero con ellos vino una esperanza: los Despertados, personas que recibieron la facultad de usar el Sistema para… Este capítulo tiene publicado el 6 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Alejey. Elysium: El Regreso al Fin del Mundo (Novela) tiene 59 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.