Leer El último jugador veterano del apocalipsis (Novela) Capítulo 23 online gratis en español
🏴 Grupo: Eila_Juts✍️ Traducción: Eila_Juts
Mientras tanto, en la sala de reuniones de los oficiales.
La reunión de oficiales, que había sido suspendida temporalmente tras la muerte del teniente general Batom, la sesión que se reanudaba ese día tenía como objetivo decidir quién ocuparía el puesto vacante que había dejado el teniente general Batom.
Aunque llamarlo una "reunión" era exagerar; el ascenso ya se había decidido de antemano.
El comandante había aceptado no convertir la muerte del teniente general Batom en un problema, a cambio de que el puesto fuera ocupado por alguien de la facción de Daphne.
Como resultado, el comandante anunció que no asistiría a la reunión de ese día, y los oficiales de la facción de Hayden tampoco habían aparecido.
Los oficiales de la facción de Daphne estaban reunidos conversando sobre el hijo del teniente general Batom, quien había sido reasignado a la policía militar del instituto de investigación, cuando uno de ellos cambió de tema con cautela.
“Por cierto... ¿ya lo vieron todos?”
“¿Ver qué?”
“Al monstruo de tamaño mediano que ese chico trajo de vuelta.”
Anton, líder de la facción de Daphne, frunció ligeramente el ceño, pero los demás oficiales parecían bastante interesados en el tema; se inclinaron hacia delante y comenzaron a intervenir uno tras otro.
“¿Cómo no iba a verlo alguien con ojos? Arrastró esa cosa hasta la mansión del comandante para que todo el mundo la viera.”
“La verdad, me preocupa. Un niño de apenas diez años esforzándose tanto por llamar la atención.”
“Ya sabía que Su Excelencia era un hombre despiadado, pero jamás imaginé que llevaría a su propio hijo hasta ese extremo.”
Ante esas palabras, otro oficial frunció el ceño, como si no estuviera de acuerdo.
“¿De verdad cree que Su Excelencia le ordenó hacer eso?”
“Entonces, ¿qué? ¿Me va a decir que un niño de apenas diez años ideó por su cuenta salir a cazar un monstruo de tamaño mediano y además organizar una comida con niños de su edad?”
“Estoy de acuerdo en que no fue idea del chico. Igual que con el incidente del teniente general Batom, Su Excelencia debe de estar utilizando al niño para llevar a cabo algún plan. ¿Acaso no es evidente viendo cómo el mayor general Meursault no se separa de él?”
Otro oficial chasqueó la lengua con fuerza al oír eso.
“Ja. Eso lo dicen porque no conocen al mayor general Meursault. Ese bastardo no es de los que van detrás de un crío solo porque Su Excelencia se lo ordene.”
“Yo tampoco creo que sea un niño común. Cuando murió el teniente general Batom, el chico ni siquiera pestañeó. Ese nivel de sangre fría no se le puede enseñar a nadie.”
Fue entonces cuando Anton, que había permanecido en silencio todo ese tiempo, finalmente habló.
“Sea idea del muchacho o no, lo cierto es que todo lo que está haciendo mantiene a Daphne bajo control. Aunque no sea su intención, representa una amenaza para nosotros.”
Los demás oficiales asintieron al unísono.
“Tiene toda la razón.”
“Entonces, ¿qué hacemos? Aunque quisiéramos acercarnos a hablar con él, Meursault no se despega del chico con la excusa de su arresto domiciliario.”
“¿Lady Daphne ha dicho algo?”
“Tampoco hemos podido contactar con Daphne.”
“¡¿QUÉ?!”
“Rechazó reunirse con ese chico alegando que se encontraba mal... ¿de verdad está enferma?”
“¡Eso no puede ser!”
Cuando varios oficiales alzaron la voz, Anton hizo un gesto para calmarlos y continuó.
“No es eso. Si de verdad estuviera enferma, habría reaccionado de forma mucho más agresiva. Lo más probable es que esté reflexionando. Decidiendo qué hacer con ese chico.”
“Ah…”
“Así que ninguno haga ninguna tontería. Dejen en paz a ese arrogante bastardo de Meursault... y también al hijo de Batom.”
“Pero lo del teniente general Batom…”
“¿Ya olvidaron por qué estamos reunidos hoy? Nos convocaron para ocupar el puesto que dejó vacante el teniente general Batom. Fue Su Excelencia quien propuso que ese cargo lo ocupara alguien de nuestra facción en lugar de uno de los suyos. No creo que haya nadie aquí que no entienda lo que eso significa.”
“......”
Todos los oficiales sentados en esa mesa habían sobrevivido a incontables luchas de poder para llegar hasta allí.
El comandante había hecho parecer que cedía generosamente un puesto de oficial, pero el verdadero mensaje era muy distinto: tomen este puesto y den el asunto por terminado.
Una amenaza apenas disimulada, si convertían la muerte del teniente general Batom en un problema, hasta ese puesto desaparecería.
“Así que no vuelvan a mencionar al teniente general Batom. Actúen como si esa persona nunca hubiera existido. Mantengan un perfil bajo por ahora. No caigan en las provocaciones de ese chico. Eso es exactamente lo que él quiere.”
“¿Lo que él quiere?”
“Por lo que puedo ver, ese chico pretende participar en la campaña de subyugación.”
Un murmullo recorrió la sala.
“¿La campaña de subyugación?”
“Si no, ¿para qué montar semejante espectáculo con sus habilidades de caza? Lo hizo para demostrar que tiene la capacidad necesaria para participar en la campaña.”
“Pero ¿por qué querría unirse a una campaña de subyugación?”
“La razón no importa. Si eso es lo que el chico necesita, lo único que tenemos que hacer es impedir que vaya.”
“Yo también creo que sería precipitado. No solo porque debamos mantenerlo bajo control, sino porque... todavía es demasiado joven. La campaña de subyugación se celebra todos los años; nadie podría reprocharle esperar unos años más.
“Yo tampoco sé cuál es su motivo. Por qué está tan desesperado. Es como si estuviera luchando contra una fecha límite…”
Anton estaba murmurando esas palabras cuando las puertas de la sala de reuniones se abrieron y los oficiales de la facción de Hayden entraron con total tranquilidad.
“¿Qué estaban tramando? En cuanto entramos, todos se quedaron callados.”
Varios oficiales fruncieron el ceño, pero Anton respondió con calma.
“Estábamos hablando del joven maestro Heidam. Sus habilidades para la caza son bastante impresionantes.”
“Ah, ¿se refieren al hipopig?”
La mención del hipopig hizo que los oficiales de la facción de Hayden empezaran a conversar entre ellos con naturalidad.
“¿No les recuerda exactamente a Luna Moon?”
“¿De qué estás hablando? Ella no disparaba tan bien.”
“No, me refiero a que le encantaba la carne de hipopig. A mí nunca me gustó, era demasiado grasosa, pero ella insistía en comerla al menos una vez por semana, ¿recuerdan? “
“Ah, es verdad. Aunque el aroma era increíble.”
“Estoy deseando que llegue el día en que podamos luchar junto a ese chico en una campaña de subyugación. Si Su Excelencia lo permite, hay muchísimo que podríamos enseñarle…”
“¿Qué fue lo que acaba de decir?”
Anton, que había permanecido escuchando en silencio, escupió esas palabras con evidente desagrado.
“¿Acaso han perdido la cabeza? ¿Lo primero que se les ocurre es mandar a un niño tan pequeño a una campaña de subyugación?”
En cuanto Anton marcó la pauta, los demás oficiales, que apenas unos momentos antes habían recibido de él la orden de impedir que Heidam participara en la campaña, se sumaron de inmediato.
“Ese es el problema de compararlo constantemente con Luna Moon y poner sobre él expectativas desmedidas. El pobre niño se sintió tan presionado que salió de la zona para cazar monstruos. ¿Eso no les dice nada?”
“El propio chico dijo que él y su madre son personas distintas, pero ustedes siguen tratándolos como si fueran la misma persona.”
“¡Por eso es imposible razonar con un grupo de lunáticos obsesionados con la guerra!”
“¿Perdón? ¿Lunáticos obsesionados con la guerra? ¿Y quién cree que mantiene esta zona segura para que ustedes vivan cómodamente?”
Justo cuando las voces de ambos bandos empezaban a subir de tono…
Un soldado irrumpió de golpe en la sala de reuniones.
“¡H-ha ocurrido algo terrible...!”
Tenía el rostro pálido y respiraba con dificultad. Era uno de los soldados de la residencia de Daphne, y los oficiales de la facción de Daphne lo reconocieron al instante; sus expresiones se endurecieron de inmediato.
Algo le pasó a Daphne.
Los oficiales de la facción de Hayden esbozaron sonrisas burlonas, preparados para regodearse.
Pero las palabras que salieron de la boca del soldado al instante siguiente hicieron que ambos bandos gritaran al mismo tiempo.
“¡E-el joven maestro Heidam acaba de trepar el muro y entrar en la residencia de Lady Daphne!”
“¡¿QUÉ?!”
\*\*\*
Desde el principio, mi intención no era trepar el muro.
Hacer que los oficiales de ambos bandos salieran corriendo era bastante sencillo.
Solo había que meterse con la única persona a la que nadie debía acercarse.
Y, en ese sentido, Daphne era el objetivo perfecto.
La facción de Daphne acudiría corriendo por miedo a que yo la acosara, mientras que la facción de Hayden haría lo mismo por temor a que ella intentara envenenarme.
Lo único que tenía que hacer era sentarme a tomar el té con Daphne y esperar a que todos aparecieran.
El problema era que, incluso después de haber ido personalmente hasta su residencia, Daphne seguía negándose a recibirme.
“Lady Daphne aún no se encuentra bien. Lamenta mucho la situación, pero le pide que, por favor, regrese.”
‘¿Aún no quiere verme?’
Lo de que Daphne estuviera enferma era claramente una mentira.
Si de verdad estuviera enferma, habría tomado algún tipo de medida para ocultarlo… cualquier cosa para mantenerme bajo control.
‘¿Por qué no quiere reunirse conmigo?’
Cuando Daphne rechazó mi visita por primera vez, pensé que era porque todavía no sabía qué clase de niño era.
Pero desde entonces le había demostrado bastante.
El incidente en la reunión de oficiales. La caza del monstruo de tamaño medio. El banquete de panceta con los niños.
Si se había enterado de todo eso, ya debería haberse formado una idea clara de qué tipo de persona soy.
Por eso mismo había venido a verla primero.
‘No hay forma de que todavía no sepa cómo soy… Nunca fue una NPC tan tonta.’
‘Entonces, ¿por qué no quiere verme?’
Está ocultando algo.
Tras llegar a la conclusión de que Daphne me estaba evitando para esconder algo…
Salté directamente la muralla hacia su residencia.
“¡E-Eek! ¡J-joven maestro, no puede hacer eso…!”
Por supuesto, no lo hice de forma sigilosa, así que los sirvientes de la mansión de Daphne, que habían estado observando mi repentino movimiento con expresiones desconcertadas, entraron en pánico e intentaron detenerme.
“¡Joven maestro! ¡Esta es la residencia privada de Lady Daphne! ¡Por favor, deténgase…!”
Pero ninguno se atrevió a ponerme una mano encima, así que entré caminando sin detenerme.
La razón por la que no me había infiltrado era simple.
Necesitaba causar un escándalo, era la única forma de que Daphne, esa mujer, bajara a recibirme personalmente.
Y como para confirmar que mi juicio era correcto…
En el momento en que entré al vestíbulo, Daphne apareció en la parte superior de la escalera.
‘Esa es… Daphne, ¿verdad?’
Por un instante dudé de si realmente era la NPC que conocía, así de deslumbrante era la mujer que descendía hacia mí con pasos silenciosos y fluidos.
El cabello plateado que le caía hasta la cintura, el grueso abrigo de piel blanca sobre los hombros… sí, se parece a la NPC que conozco, pero…
Era decenas de veces más hermosa de lo que mostraba el juego.
Tan hermosa que pensé: los gráficos del juego literalmente no podían contener todo esto… no les quedó otra que “nerfearla”.
Incluso podía entender, hasta cierto punto, la obsesión de Meursault con Daphne ahora.
Y el hecho de que el comandante Hayden hubiera elegido a Luna Moon en lugar de alguien así de impresionante… me provocó algo parecido a la admiración.
El comandante de verdad amaba a Luna Moon.
“¿Es algo tan urgente lo que necesitas decirme como para armar todo este escándalo?”
No fue hasta que Daphne llegó al pie de las escaleras y habló conmigo que pude apartar la vista de su apariencia.
Y entonces me di cuenta de que esto no era una reacción normal.
‘Espera… ¿esto es…?’
Aprovechando ese instante de lucidez, cambié el título “Amigo Cercano de Luna Moon” por el título “Ojos que ven el oro como piedra”.
Un mensaje inesperado apareció frente a mis ojos.
\[El efecto del objeto Ojos Cautivadores del Atractivo ha sido neutralizado.\]
Solo entonces pude ver a Daphne con claridad.
Más allá de su belleza, no parecía estar enferma en absoluto, lo cual confirmaba que me había estado evitando deliberadamente todo este tiempo.
Levanté la vista hacia Daphne.
Como si algo me atrajera, abrí el visor de personaje.
Normalmente, al abrir el visor de un NPC aparece una ventana como esta:
\[Nombre: Meursault
Afinidad: 67/100
Zona afiliada: Cola
Rango: Mayor general\]
Pero el visor de personaje que apareció frente a mis ojos para Daphne no se parecía en nada al de un NPC.
Y tampoco al nuestro.
\[Nombre: Esposa de Meursault
Ruta de estrategia: Final malo “feliz” (Hayden)
Zona afiliada: Cola
Objeto equipado: Ojos Cautivadores del Atractivo
Este jugador utiliza una versión diferente del sistema. No es posible enviar solicitud de amistad.\]
Una jugadora con una versión diferente del sistema.
‘…Pero ¿por qué demonios su nombre de usuario es ese?’

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El último jugador veterano del apocalipsis (Novela)
Capítulo 24
El último jugador veterano del apocalipsis (Novela) Capítulo 23
Estás leyendo el capítulo 23 de El último jugador veterano del apocalipsis (Novela), un novela. Todos fueron transportados al mundo de un juego. Y yo soy el único jugador veterano que ha visto todos los finales de ese juego. En un mundo donde cada decisión puede cambiar el destino de la humanidad, mi experiencia… Este capítulo tiene publicado el 3 de julio de 2026, Traducido por el grupo Eila_Juts. El último jugador veterano del apocalipsis (Novela) tiene 41 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.