Leer El Sistema de Ancla: Dominación y Venganza en Lux Aeterna (Novela) Capítulo 6 online gratis en español
Lux Aeterna – Patio de Armas – 9:00 AM
El patio de armas era una explanada de piedra negra rodeada de gradas de obsidiana. En el centro, un círculo de arena roja marcaba el área de combate. Las paredes estaban llenas de garras, quemaduras y manchas oscuras que nadie se había molestado en limpiar. En lo alto de las almenas, dos gárgolas de piedra observaban con los ojos entrecerrados, inmóviles, pero atentas.
Las gradas estaban llenas. Vampiros, licántropos, súcubos, nigromantes. Todos con uniformes negros y dorados. Todos mirando al único humano con collar de plata.
Adrian caminó hacia el círculo con los hombros ligeramente encorvados y la mirada baja. La cara de tonto estaba en su sitio. El collar le rozaba la garganta cada vez que tragaba. Por dentro, sus ojos no dejaban de moverse, registrando cada rostro, cada gesto, cada posible amenaza.
El profesor aún no ha llegado. Tiempo para observar.
Celeste estaba en la tercera fila, vestido blanco impecable, sonrisa dulce. Valeria al fondo, en su traje gris, en silencio. Iris, Freya y Lyra no habían venido.
Caspia sí. Primera fila. Piernas cruzadas. Corsé de cuero. Sonrisa cruel. A su lado, un grupo de vampiresas cuchicheaba y se reía.
Ahí está.
—¡Silencio!
La voz cortó el murmullo de golpe. Una mujer alta de piel rojiza y cuernos negros retorcidos entró en el círculo. Armadura de cuero negro que marcaba cada músculo. Ojos amarillos. Trenza gruesa hasta la cintura. Olía a hierro y sangre seca.
—Soy la profesora Hela. Esta es la clase de Prácticas de Combate. Aquí no se enseña magia. Se enseña a sobrevivir. Sin hechizos. Sin armas. Solo cuerpo, instinto y mente.
Su mirada se detuvo en Adrian.
—Tú. El humano. Ven aquí.
Adrian se acercó con pasos un poco torpes.
—S-sí, profesora.
Hela lo midió de arriba abajo con interés clínico.
—Eres el único humano de este año. El más débil. El más lento. El más frágil. Si no aprendes, mueres.
Señaló a las gradas.
—Kael. Ven.
Un demonio de piel rojiza y cuernos cortos saltó al círculo. Alto, musculoso, cicatrices en los brazos. Olía a azufre. Le sacaba una cabeza a Adrian.
—Este es Kael. Demonio de tercera generación. Dos años en esta clase. Uno de los mejores de su generación —dijo Hela—. Tú vas a pelear contra él. Si sobrevives más de un minuto, apruebas.
Kael sonrió.
—Esto no es una pelea, profesora. Es una masacre.
—Exacto. Empieza.
Kael no esperó. Se lanzó con una velocidad brutal.
El primer puñetazo rozó la oreja de Adrian. El segundo le rozó el hombro. El tercero le dio de lleno en el costado. El aire se le escapó de los pulmones. Cayó de rodillas, tosiendo.
Joder. Más rápido de lo que esperaba.
Kael no le dio tiempo a recuperarse. Una patada le alcanzó las costillas. Adrian rodó por la arena, el sabor metálico de la sangre llenándole la boca. Las risas de las gradas se oían claras.
Levvántate. Usa lo que tienes.
Activó la Percepción de Energía. Las líneas de poder de Kael se volvieron visibles: cada vez que iba a golpear, el aura se concentraba en el brazo o la pierna un instante antes.
Ahí. Derecha.
Adrian se agachó. El puño pasó por encima. Aprovechó el impulso, se deslizó entre las piernas de Kael y le dio una patada seca en el hueco de la rodilla. El demonio gruñó y cayó de rodillas. El eco resonó en el patio. El silencio fue inmediato.
Un segundo. Solo necesito un segundo.
Kael se giró rugiendo. Su aura se intensificó. Energía se acumuló en sus manos. El aire vibró.
Magia. La profesora lo dijo: sin magia.
Adrian sonrió por dentro, aunque le costaba respirar.
Si la usa, se descalifica. Si no la usa, solo tiene fuerza bruta. Y yo ya sé cómo se mueve.
Kael se lanzó de nuevo. Esta vez no fue un puñetazo directo. Fue una combinación. Izquierda al rostro. Adrian la esquivó por poco. Derecha al estómago. Adrian bloqueó con los antebrazos, pero el impacto le sacudió los huesos. Demasiado fuerte. No puedo bloquear muchos de esos.
Kael giró sobre sí mismo. Una patada circular al costado de la cabeza. Adrian se agachó. El aire silbó por encima. Si me da eso, me noquea.
Adrian retrocedió. Dos pasos. Kael avanzó. Tres pasos. Adrian tropezó con el borde del círculo. Mierda. Los bordes. Energía residual. Peligro. Se apartó justo a tiempo. La mano de Kael rozó la piedra. Chispas. El demonio ni parpadeó.
No puedo ganarle en fuerza. No puedo ganarle en velocidad. Solo puedo ganarle en timing.
Adrian esperó. Kael se lanzó otra vez. Puñetazo directo. Adrian lo esquivó por un pelo. Otro puñetazo. Otra esquiva. Sus golpes son fuertes, pero predecibles. Siempre carga el peso en la pierna derecha antes de lanzar la izquierda. Siempre.
Kael rugió, frustrado. Lanzó un golpe más amplio. Más lento. Ahí. Adrian se agachó, se deslizó por debajo del brazo de Kael, y le dio una patada en el costado. No fue un golpe fuerte. Pero Kael soltó un gruñido. El primer sonido de dolor real.
Las gradas dejaron de reír.
Kael se giró, furioso. Esta vez no se lanzó a lo loco. Esta vez estudió a Adrian. Mierda. Está pensando. Eso es peor.
El demonio avanzó despacio. Los puños cerrados. Los ojos fijos en Adrian. Adrian retrocedió. Un paso. Otro. Kael lo siguió. Sin prisa. Como un depredador que sabe que su presa no tiene a dónde ir.
Adrian miró el borde del círculo. No puedo retroceder más. Kael sonrió. Lo había acorralado.
—Se acabó, humano.
Kael se lanzó. Un golpe directo al pecho. Adrian no pudo esquivarlo del todo. El impacto le dio en el hombro y lo hizo girar. Cayó de lado, con el hombro ardiendo. Joder. Joder. Joder.
Kael se acercó. Adrian intentó levantarse. Las piernas no respondían. El pánico fue real. Un flash del cuchillo. La sangre. El miedo que había sentido al morir. Por un instante, Adrian Cole no fue un depredador. Fue un hombre asustado que no quería morir otra vez.
No. No otra vez.
Forzó los ojos abiertos. Kael se acercaba. Su aura se concentraba en el puño derecho. Ahí. Adrian rodó, apenas, lo justo para esquivar. El puño de Kael golpeó la arena y levantó una nube de polvo rojo. Adrian aprovechó el impulso, se levantó con las pocas fuerzas que le quedaban, y activó Golpe Preciso.
\[GOLPE PRECISO ACTIVADO – Coste: 1 Esfera\]
\[Esferas restantes: 4/10\]
Concentró toda su energía en el puño. Un segundo. Solo un segundo. El puño brilló con un destello dorado apenas visible. Y golpeó.
El impacto fue seco. Directo al plexo solar de Kael. El demonio abrió los ojos de par en par. El aire se le escapó de los pulmones. Cayó de rodillas, tosiendo, con las manos en el pecho.
El silencio fue total.
—¡Basta!
La voz de Hela cortó el aire. Kael se detuvo, confuso, todavía jadeando.
—Ha pasado un minuto —dijo Hela—. El humano ha sobrevivido.
Kael abrió la boca.
—Pero—
—He dicho basta. Y tú —añadió, mirando a Kael con dureza—, has estado a punto de usar magia. Eso es descalificación automática. Si vuelve a pasar, pierdes la clase.
Kael bajó la mirada, furioso.
Hela miró a Adrian. Había interés real en esos ojos amarillos.
—Has usado la cabeza. Has usado el cuerpo. Has sobrevivido. Eso es lo que importa aquí.
Adrian bajó la cabeza, todavía tosiendo un poco de sangre.
—G-gracias, profesora.
Por dentro, algo se movía. No era solo alivio. Era euforia. Adrenalina. El placer de ver a Kael de rodillas, de escuchar el silencio de las gradas, de sentir que había ganado.
En mi mundo anterior no sentía nada cuando ganaba. Ahora… ahora quiero más.
El Sistema parpadeó en el borde de su visión.
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\[MISIÓN SECUNDARIA COMPLETADA: PRIMERA PRUEBA DE COMBATE\]
Objetivo cumplido: Has sobrevivido a la primera clase de Prácticas de Combate sin ser humillado.
Recompensa: +2 Esferas de Ancla
\[ESFERAS DE ANCLA: 4/10 → 6/10\]
\[RANGO ACTUAL: E (ESTABLE) – 6/10 ESFERAS\]
ÁRBOL DE HABILIDADES DE COMBATE – ACTUALIZADO
• Golpe Preciso (Nivel 1) – Ya adquirido
• Resistencia Mejorada (Nivel 1) – 1 Esfera
• Lectura de Movimiento (Nivel 1) – 2 Esferas
• Paso Fantasma (Nivel 1) – 2 Esferas
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Adrian leyó la interfaz sin cambiar de expresión. Dos esferas más. Seis de diez. Sigo en Rango E, pero más cerca del siguiente.
Hela se acercó y bajó la voz para que solo él la oyera.
—Tienes instinto. Eso no se enseña. Se tiene. Pero eres frágil. Si quieres sobrevivir el año, tendrás que ser más que un humano con collar.
Adrian asintió con la cabeza gacha.
—S-sí, profesora.
Hela se fue. Las gradas comenzaron a vaciarse. Adrian se quedó un momento en el círculo, sintiendo el peso de las miradas. Algunas ya no eran de desprecio. Eran de curiosidad. De recelo.
Mejor. Que me miren. Que se pregunten.
Salió del círculo cojeando ligeramente. El costado le dolía cada vez que respiraba. Pero sonreía por dentro.
Mientras caminaba hacia la salida del patio, una voz lo detuvo.
—Humano.
Adrian se giró. Caspia estaba apoyada contra una de las columnas de obsidiana. Los brazos cruzados bajo el pecho. La sonrisa cruel en su sitio. Pero los ojos rojos tenían algo distinto. Algo que no era desprecio.
—Has hecho caer a Kael —dijo ella—. El demonio que lleva dos años invicto en esta clase.
—Ha sido suerte, señorita.
—No. No ha sido suerte. —Caspia se acercó. Sus tacones resonaban en la piedra. Se detuvo a un paso de él. Olía a rosas y a hierro—. Ha sido instinto. Y los humanos con instinto son peligrosos.
—¿Peligrosos para quién?
Caspia inclinó la cabeza. La sonrisa se ensanchó.
—Para todos. Incluido tú mismo.
Se dio la vuelta y se fue. Moviendo las caderas con una lentitud deliberada. Adrian la observó alejarse. Cuando desapareció por la esquina, exhaló.
El sistema parpadeó.
\[CASPIA DRACUL\]
Confianza 0% | Miedo 10% | Deseo 5% | Rabia 5%
Algo se ha movido. Poco. Pero algo.
Adrian siguió caminando. El cuerpo le dolía. La sangre le secaba en la comisura de los labios. Pero por dentro, algo nuevo había empezado a arder.
No está mal para un humano con collar.

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El Sistema de Ancla: Dominación y Venganza en Lux Aeterna (Novela)
Capítulo 7
El Sistema de Ancla: Dominación y Venganza en Lux Aeterna (Novela) Capítulo 6
Estás leyendo el capítulo 6 de El Sistema de Ancla: Dominación y Venganza en Lux Aeterna (Novela), un novela. Adrian Cole llegó a Lux Aeterna como el único humano de un internado lleno de monstruos. Los vampiros lo desprecian. Los hombres lobo se burlan de él. Los nigromantes quieren estudiarlo. Y las súcubos... bueno, ellas… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026. El Sistema de Ancla: Dominación y Venganza en Lux Aeterna (Novela) tiene 19 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.