Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 786 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Noah no tenía previsto pasar mucho tiempo en el Punto de Acceso una vez que este reveló que desconocía cómo salir de la Ciudadela. Pero habría sido una completa insensatez si simplemente se hubiera dado la vuelta y marchado ahora.
Llevaba meses desaparecido y no tenía ni la más remota idea de dónde estaban Moxie ni los demás. Le tentaba la idea de salir corriendo como un loco, de lanzarse a toda velocidad para regresar al mundo exterior y lanzarse a buscarlos como un sabueso rabioso.
La impaciencia y la desesperación eran poderosos motivadores. Pero las grietas que ahora atormentaban la mente de Noah no eran nada comparadas con lo que había sentido al llegar a Arbitage. En aquel entonces, casi no le quedaba nada por lo que luchar. Nada de qué preocuparse más allá de sí mismo.
Ahora las cosas eran diferentes. Y esas grietas, por muy dispersas que parecieran sus pensamientos, no eran ni mucho menos suficientes para nublar por completo su mirada.
La Ciudadela Perdida no era una simple trampa. Era una oportunidad. Moxie, Lee, todos estarían bien. Lo sabía con tal certeza que ni un dios podría haberle hecho cambiar de opinión. Por mucho que ardiera su deseo de reunirse con ellos… aún tenía que mirar hacia el futuro.
A lo que harían una vez reagrupados.
El arbitraje había desaparecido, pero su educación distaba mucho de haber concluido. Incluso la comprensión que Noah tenía de las runas demostraba cada día ser insuficiente. Cuanto más aprendía, menos se daba cuenta de lo que realmente sabía.
Y después de todo el fiasco con el Profeta de la Renewal, por no mencionar la presencia de los Apóstoles, Noé tuvo la sensación de que encontrar un lugar alejado de miradas indiscretas se convertiría en algo realmente importante.
Y eso sin mencionar a Og y su maldito ejército de demonios chiflados. Me gustaría pensar que la destrucción de Arbalest acabó con ellos… pero algo me dice que quizá ni siquiera era de Arbalest.
Nadie más que conocí en el Imperio, ni siquiera mi padre, tenía acceso a esa magia. Pero no puedo permitirme el lujo de asustarme con cosas sin importancia ahora mismo. Siempre habrá enemigos. Es la vida. No puedo buscar pelea hasta que no haya nada que hacer.
Noah examinó el ojo brillante de magia blanca que flotaba en el centro de la habitación. Seguía mirándolo expectante.
Según sus cálculos, llevaba allí poco más de unas horas. Había aceptado la oferta de analizar los combates de personas con estilos y puntuaciones similares a los suyos. Noah no sabía qué esperar, pero se había quedado completamente asombrado.
En el instante en que confirmó su interés, el ojo emitió un haz de luz tenue, como si se hubiera transformado en un proyector gigante. Todas las superficies que tocó la luz se cubrieron de un halo brillante. Acto seguido, el ojo procedió a escanear toda la habitación, impregnando cada superficie con su magia.
Y de ese poder blanco y brillante surgió una realidad alternativa. La figura de un hombre de aspecto sencillo, vestido con ropas informales, apareció a pocos pasos de donde se encontraba Noé, y frente a él había un gólem de runas blancas resplandecientes, idéntico al que Noé acababa de combatir.
La lucha comenzó al instante. Arcos dorados de viento aparecieron sobre la mano del hombre y los lanzó hacia el gólem mientras se ponía en movimiento, cargando contra él con un rugido silencioso.
De hecho, el sonido también parecía estar ausente de la grabación. La pelea que se desarrollaba ante él era completamente silenciosa, un hecho que el ojo aprovechó para comenzar a descifrar información sobre las runas del hombre.
Y, para asombro de Noah, le había revelado todo. Su combinación. La eficacia de cada runa que la componía. Pero eso no era todo. Había desmantelado sus propios patrones de lucha, identificando fallos en sus movimientos y puntos en los que su estilo no encajaba bien con la magia que había elegido.
La pelea duró apenas dos minutos antes de que terminara la grabación.
Noah tardó menos de un segundo en pedir otro.
Ni siquiera sabía cuántas había visto. Después de Arbalest, tras acostumbrarse a que las familias nobles se enfurecieran al menor indicio de que alguien siquiera oliera sus combinaciones de runas, la idea de un lugar tan abierto al respecto que se las contaba sin tapujos a los extraños era… desconcertante.
Una parte de él deseaba quedarse allí viendo las grabaciones durante una semana entera. Contenían muchísima información, y gran parte de ella era algo que jamás se le habría ocurrido. Era como tener a una mini-Garina, sin sus tendencias asesinas, a su lado para mostrarle todo aquello en lo que podía mejorar.
—Esto es increíble —murmuró Noah. Su incredulidad era tan intensa que incluso las grietas de su mente parecían demasiado desconcertadas como para perturbar sus pensamientos—. Si pudiera entrenar con esto durante unas semanas, olvídate de meses, ¿hasta dónde podría llegar?
“¿Desea un plan de entrenamiento personalizado?”, preguntó el Punto de Acceso. “El grado de personalización será algo limitado debido a su negativa a guardar el registro de sus pruebas. También se sugiere recuperar su lectura desde el Punto de Acceso 1. La recuperación automática no es posible actualmente debido a los daños sufridos por la red eléctrica”.
¿Significa eso que el sistema cree que ya debería haber hecho esta lectura?
—Por favor, aclara ese punto —dijo Noé.
—La lectura obtenida al entrar en la Ciudadela —aclaró el ojo— contiene información detallada sobre tu composición rúnica, tu intención de combinación y me permitirá ayudarte mejor a analizar tu progreso.
¡Madre mía! ¿Cómo pudieron hacer algo así? ¿Qué nivel de complejidad puede tener una Imbuición de este tipo? Es prácticamente humana. No. Más que humana. ¿Qué clase de persona puede mirar a alguien y llegar a conclusiones tan detalladas sobre sus runas?
—¿Qué metodología utilizas para llegar a estas conclusiones? —preguntó Noé.
“No puedo responder preguntas sobre el funcionamiento de este punto de acceso. Todas esas solicitudes deben dirigirse al Centro. Ninguna otra parte de la red posee un conocimiento profundo de la Ciudadela. No puedo consultar al Centro en este momento.”
De acuerdo. Ya lo entendí. Así que el Corazón es básicamente una especie de módulo de control. Todo depende de él. Parece que tendré que ir a visitarlo, y por más de una razón. Si hay algún lugar en la Ciudadela que tenga información sobre su ubicación… sin duda será ese.
—Ya veo —dijo Noé—. ¿Y no puedes darme ninguna información sobre la ubicación del Corazón? La Ciudadela ha sufrido daños. No se trata solo de la red troncal. Localizarlo puede ser difícil.
“Este punto de acceso no almacena información sobre nada ajeno a su función principal. ¿Desea activar…?”
—No —respondió Noé de inmediato. Por más tentador que fuera seguir explorando el lugar, tenía otras tareas que cumplir primero—. Ahora no. Volveré.
Entendido. El punto de acceso 4 se desconectará temporalmente. Gracias por su servicio.
El ojo parpadeó y se apagó. La sombra engulló la habitación en un instante, reclamando todo el territorio que había ocupado la luz y sumiendo todo de nuevo en la oscuridad. Noé se apartó del podio, y el débil chirrido de su ciempiés guía volvió a oírse.
—¿Sabes dónde está el Corazón? —preguntó Noé—. ¿En el lugar más recóndito, el más incómodo y exasperante de este sitio, supongo?
—Oración —dijo el ciempiés.
Noé lo interpretó como un sí.
Suspiró. Luego se crujió el cuello. Había 750 de estos Puntos de Acceso por toda la Ciudadela. Eso significaba que el lugar era enorme. Probablemente llegar al Corazón iba a ser un poco complicado, pero quedarse allí parado no lo acercaría en absoluto.
Es hora de ver qué más tiene para ofrecer este lugar.
Noah asintió hacia la puerta. “Tú primero. Guíame. Sé que puedes.”
A regañadientes, el ciempiés hizo clic contra el suelo con sus patas mientras regresaba por donde habían venido. Noah lo siguió, y ambos dejaron atrás el Punto de Acceso 4 camino de vuelta al vestíbulo principal.
El ciempiés salió del salón un instante antes que Noé, y se giró para adentrarse en la Ciudadela Perdida.
Y allí se congeló.
Un sonido como si se desinflara un globo por completo escapó de su interior mientras parecía desinflarse en el acto, sin siquiera molestarse en murmurar una de sus gorjeantes plegarias.
Noah salió de detrás de la puerta, buscando sus runas incluso antes de haber salido del todo del salón. Tenía la sensación de que ya sabía lo que les esperaba.
Ante ellos se alzaba nada menos que el Devorador. El lomo de la enorme criatura estaba pegado al techo, y las miradas de los numerosos rostros cosidos a su forma cubierta de quitina lo observaban fijamente.
En realidad, no fue una gran sorpresa que el monstruo estuviera allí. Al fin y al cabo, había admitido haber devorado la Ciudadela Perdida por completo. Eso sugería que no debería haber nada más.
—Otra vez tú. —El violín de Noah se materializó en sus manos—. Bueno, supongo que no puedo quejarme. No te derroté la última vez. No volveré a cometer ese error.
—¡Espera! —gruñó el Devorador, retrocediendo—. ¡Detente, no sea que quieras que la Ciudadela entera se derrumbe a nuestro alrededor y la destruya para siempre!
—¿Qué? —preguntó Noé, parpadeando. Luego se echó a reír—. Te prometo que puedo matarte sin destruir absolutamente todo lo que nos rodea. Quizá estés sobreestimando el miedo que te tengo.
—No —dijo el Devorador. Dudó un instante antes de volver a hablar, y sus incontables patas resonaron contra el suelo con un estruendoso redoble de tambor—. No lo soy. Me eres ajeno. No comprendo la magia que manejas. No ha sido investigada. Pero no puedes matarme. No sin destruir este lugar.
Noé frunció el ceño, confundido. —¿De qué estás hablando?
Los ojos del Devorador se clavaron en Noé durante varios segundos. Luego, lentamente, retrocedió, descendiendo hasta quedar lo más cerca posible de su altura, dentro de las limitaciones físicas de una criatura de su tamaño.
“Soy el Corazón de la Ciudadela… y he venido a negociar.”

Continúa leyendo
El Regreso del Profesor Runebound (Novela)
Capítulo 787
El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 786
Estás leyendo el capítulo 786 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.