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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 773 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En el instante en que la mano de Noah rozó la de Hollow Symphony, la habitación gris se desvaneció. Se encontró de nuevo dentro del cadáver de la Sombra de la Noche. Hebras de piedra, alargadas como masa, lo rodeaban, pero nada era como antes. Noah necesitó un momento para comprender que no era la Sombra de la Noche la que había cambiado. Era él. Esta no era ni mucho menos la primera runa que Noah había absorbido. Aunque aún no había formado Sinfonía Hueca, ya se había acostumbrado bastante a la sensación. Pero esta vez era diferente. Había varias razones para ello. Pero la que se hizo más evidente fue el hecho de que las runas se almacenaban en el alma, y él no tenía acceso a las suyas en ese momento. No parecía tener acceso a casi nada más que a los fragmentos de la Línea que aparecían y desaparecían como luciérnagas psicodélicas. Pero eso no detuvo a Hollow Symphony. Se entrelazó con él, su presencia atravesando su mente como una brisa pasajera mientras buscaba refugio en su interior. Una tenue melodía parecía enroscarse a su paso, acariciando el fondo de los pensamientos de Noah. Y él lo siguió. Casi al instante, una tensión punzante le abrumó la mente. La música se desvaneció tan rápido que ni siquiera pudo distinguir qué instrumentos oía. Era simplemente… música. Quizás más el concepto que la música en sí. Pero aun así, Noah lo siguió. Su mente se sumergió en su interior, como si intentara darse la vuelta por completo, mientras trataba de seguir la estela de Hollow Symphony. Sin duda, parecía saber adónde se dirigía. Había una única ventaja en estar tan desencarnado que ni siquiera podía saber si su alma seguía ahí. Un alma, un cuerpo, cualquier forma de existencia, todo eso podía resultar herido. Podía sufrir daños. Él lo sabía mejor que nadie. Pero lo que fuera ahora… parecía más un concepto que algo tangible. Simplemente era Noé. Y era muchísimo más difícil dañar eso. Un alma podía quebrarse. Un cuerpo podía morir. Una vaga y abstracta representación de Noé en el cadáver de un antiguo monstruo rodeado por un mar blanco infinito… eso era simplemente eso. Pero claro, supongo que esa parte de mí también puede resultar herida. Sin embargo, no sé cómo, ni qué le estoy haciendo. Así que me hago la tonta y finjo que todo está bien. Armado con las defensas perfectamente impenetrables de la ignorancia, Noé siguió a Hollow Symphony hacia su interior. Algo estaba cambiando en su interior. No podía precisar qué era. La magia era tan difícil de seguir que apenas sabía dónde se encontraba. Había fragmentos de algo casi familiar, pero eran tan escasos y dispersos que sentía como si intentara reconstruir un tapiz observando solo unos pocos hilos sueltos. Pero a Hollow Symphony parecía no importarle. La presencia de la runa se intensificó en su interior, sincronizándose con el latido de su corazón. Una parte de Noah era consciente de que su corazón no tenía ninguna utilidad allí, dado que se encontraba en una especie de reino espiritual, pero supuso que probablemente lo que contaba era la intención. Siguió la canción hasta donde pudo, con los dientes apretados y los ojos cerrados con fuerza para bloquear todo lo que no fuera su propia conciencia. No había nada más que Noah. Ni un vacío blanco. Ni un cadáver de piedra. Solo él. Y entonces descubrió Hollow Symphony. Decir que la runa residía en lo más profundo de su ser podría haber sido una mentira. Noah no tenía ni idea de dónde se encontraba. Desde luego, no estaba en su espacio mental en ese momento. Noah permanecía inmóvil dentro del cadáver de la Sombra de la Noche. Tenía los ojos cerrados. No podía ver absolutamente nada. Pero podía sentir. Y supo, sin necesidad de una sola mirada, que Sinfonía Hueca se había unido a él. El poder de la runa ascendió como agua que fluye a un pozo. Y casi al instante, Noah se dio cuenta de que esta runa era diferente a cualquier otra que hubiera tenido. Si era realmente más poderosa que Sunder y el Fragmento de Renewal o no, no lo sabía. La runa era simplemente… diferente. No se parecía en nada a lo que había sido Sinfonía Miserable. La base, el núcleo de la runa, era el mismo. Pero ahí terminaban las similitudes. Si bien Noah podía sentir un poder inmenso en Sinfonía Hueca, no se acercaba ni remotamente a algo que pudiera considerarse divino. ¿Cuánto de sí mismo se arrebató? Esta runa no tiene acceso a la habilidad de Desgarrar. Y aunque lo tuviera, no hay nada que reconstruir. Simplemente se arrancó un pedazo enorme de sí misma porque se dio cuenta de que no le gustaba el camino que estaba siguiendo. Sabía que algunas runas podían desarrollar personalidad, pero ¿acaso esta no destruyó cientos y cientos de años de trabajo solo porque cambió de opinión? Hay muchísimos humanos que no tendrían el valor de tomar una decisión así. ¡Qué fuerza de voluntad tan aterradora! Pero eso no significaba que lo hubiera eliminado todo. Noah podía sentir la Sinfonía Hueca de una forma que nunca había experimentado con ninguna de sus otras runas. Había algo más que magia en ella. Había intención. Deseo. Determinación. Y muchas otras cosas más; emociones que se arremolinaban con la misma claridad e intensidad que las de cualquier persona que hubiera conocido. Ciertamente no eran el mismo tipo de emociones, pero estaban ahí igualmente. —Una ley hecha realidad —murmuró Noé—. Así que esto es en lo que se pueden convertir las runas. ¿O es una forma de ser completamente distinta, similar solo en el hecho de llevar la palabra “runa” en su nombre? Desde luego, no le gustó que la compararan con mis otras runas. En cuanto salga de aquí, tendré que estudiarla. Pero salir de allí era el verdadero problema. A pesar de todo el poder que Noah sentía dentro de Hollow Symphony, a la espera de ser descubierto, supo al instante que esa runa no podría escapar del vacío blanco, al igual que él. Ambos estaban igualmente atrapados. Vaya, qué irónico. En fin, esa idea quedó descartada. Noé abrió los ojos. Seguía de pie sobre el cadáver de la Sombra de la Noche. El malestar y el dolor le carcomían la mente, adentrándose poco a poco en ella. Fuera lo que fuese aquello, el vacío no le hacía ningún bien. “¿Dónde demonios estoy?”, murmuró Noah, adentrándose en el cuerpo de la Sombra. Espirales de la Línea aparecieron a su vista, pero esta vez las ignoró. No quería pisar la Línea ni un ápice más de lo estrictamente necesario. * * * Noah tardó varias horas en encontrar la forma de salir de la Sombra de la Noche por sus propios medios. Al menos, eso creía. En realidad, no sabía con certeza cuánto tiempo había transcurrido. Era imposible calcularlo dentro del grisáceo cadáver de la Sombra. Cuando por fin salió, lo recibió la intensa luz blanca del vacío que los rodeaba. Aquello no era ninguna recompensa. Noah se subió al cadáver gris, con el rostro lleno de cansancio y fastidio. A su alrededor solo había vacío. Estaba de pie sobre el único parche de color que parecía existir. —¡Mierda! —exclamó Noah. La realidad de la situación apenas comenzaba a calar hondo. Ni siquiera con su nueva runa podía sentir su magia. No sentía su cuerpo, ni tampoco la llamada de la calabaza. No había absolutamente nada. Solo él y ese manto blanco e infinito que cubría el mundo. Se sentó sobre la Sombra de la Noche, abrazando sus rodillas contra su pecho y apoyando su cabeza palpitante sobre ellas mientras contemplaba el horizonte. No estaba lo suficientemente loco como para salir corriendo en cualquier dirección. No cambiaría nada. Un recuerdo se desvaneció de su mente. Aunque se había formado hacía apenas un instante, le parecía que habían pasado años. Hollow Symphony describió este lugar como una brecha entre mundos. No creo que sea un sitio donde pueda correr sin rumbo fijo hasta encontrar un final. Incluso si pudiera… ¿cuánto tiempo me llevaría? ¿Estarían muertos todos mis seres queridos para cuando lograra escapar? Noé tragó saliva. El miedo y la ira lo invadieron mientras fragmentos brillantes de la Línea giraban a su alrededor. Ninguna de las dos emociones le servía de nada. Seguía tan perdido como antes. Los destellos dorados parecían burlarse de él. Era como si supieran que él, quien antes no había odiado nada más que verse obligado a caminar por un sendero interminable, ahora deseaba desesperadamente tener algún lugar al que ir. "¿Qué debo hacer?" No hubo respuesta. Mascot no iba a venir a rescatarlo. Renewal y su Profeta o bien ignoraban su presencia o no podían hacer nada al respecto. Moxie y los demás lo esperaban. Probablemente se preguntaban qué habría ocurrido durante la lucha contra Padre. Se preguntaban si aún quedaba algo de él. Noah alzó la vista. No podía rendirse. Tenía que haber una salida. ¿Qué haría Moxie si estuviera en mi lugar? ¿Y Lee? O, incluso, ¿qué haría mi padre? Sus ojos vagaban por el blanco infinito. Cada idea que se le ocurría se desvanecía en el instante en que surgía en su mente. Todas involucraban runas, y la única que podía usar allí le había dejado muy claro que no serviría para escapar del vacío. No hubo magia. Todo lo que tenía… Noé hizo una pausa. Se deslizó del suelo blanco donde estaba sentado, mientras un pensamiento le cruzaba la mente. Luego, su mirada se posó en su hombro y después en sus manos. Un violín y su arco surgieron de repente en su interior. Y entonces una sonrisa se dibujó en los labios de Noah. Una larga nota se enroscó en el aire vacío a su alrededor. Su magia había desaparecido, pero había patrones por doquier. Incluso en la nada, había un patrón. La sonrisa se ensanchó al empezar a tocar. No sabía cómo había llegado allí ni qué parte de él era esa. En realidad, solo había una cosa de la que estaba seguro. Los patrones tenían poder. Y, cuando los patrones fallaban, podían causar muchísimo daño. No importaba cuán vasto fuera el vacío blanco. Nada era indestructible. Ese mar blanco e infinito se interponía entre él y Moxie. Se interponía entre él y todos los que formaban esa mancha negra de petróleo que se mantenía firme en el mar de la eternidad. Y si ese pequeño puñado de recuerdos podía resistir la Línea, entonces no había manera de que permitiera que un insignificante vacío blanco lo mantuviera atrapado dentro de ella. La canción de Noé se extendió a su alrededor, y el poder de Sinfonía Hueca fluyó hacia ella para formar una Formación. Crear algo así sin saber realmente qué hacía la runa era, normalmente, una idea terriblemente estúpida. Invariablemente resultaría en la destrucción de la Formación. Y, unas cuantas notas después, así fue. Un crujido resonó. La magia de Noah se revirtió, como una casa que se derrumbaba a su alrededor. Se lanzó a un lado, esquivando el impacto con un grito, mientras un poder abrasador cortaba el aire a sus espaldas. Apenas logró apartarse de la magia que detonaba justo a tiempo para evitar la explosión. Aun así, la onda expansiva lo lanzó varios metros hacia adelante, haciéndolo deslizarse sobre el suelo blanco. Noé se puso en pie de un salto, girando hacia los fragmentos que se desvanecían de su Formación. Y entonces su sonrisa se ensanchó. En el mar de blanca impoluta nada había lo que solo podía describirse como una abolladura. ¡Al diablo con buscar una forma de escapar! Voy a romper todo hasta que no quede nada que me retenga.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 773

Estás leyendo el capítulo 773 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.