Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 761 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El padre contempló los fragmentos de la Larga Noche que yacían a los pies de Noé. Sus ojos inertes, finalmente, ardieron con emoción, mientras la incredulidad y el miedo luchaban por imponerse en ellos. La mano del anciano aún permanecía parcialmente extendida, como si intentara atravesar el tiempo para arrebatarle el artefacto a Noé antes de que lo destruyera.
Pero el pasado ya estaba escrito, y la Larga Noche no era más que dos palos en el suelo. Ni el terror ni la ira jamás cambiarían ese hecho.
El miedo en el rostro de mi padre se transformó en furia desenfrenada en un instante. Un aullido de ira muda brotó de su boca. Su mano se alzó de golpe.
Una onda recorrió el aire sobre su cabeza. Revin se materializó a su lado; su guadaña se detuvo a escasos centímetros de atravesar la cabeza de Padre. Con un grito, Padre arrancó el arma de sus manos y la arrojó lejos.
Padre extendió la otra mano, desatando una onda de magia blanca. La espada de Garina chirrió al chocar contra la magia. Retrocedió, pero se mantuvo en pie. Su espada continuó su trayectoria, atravesando el poder de Padre y haciéndolo pasar a su lado en dos haces.
—Voy a destrozarte el alma —gruñó Garina—. Tu tiempo prestado se ha acabado, padre.
Los gritos de la Sombra de la Noche se acercaban cada vez más. Resonaban en los oídos de Noé como una docena de campanas de iglesia repicando sin cesar. El sonido no hacía más que aliviar el dolor punzante que le martillea el cráneo.
Cada movimiento le provocaba punzadas de dolor, como si tuviera agujas en la sangre. Sus pensamientos estaban envueltos en una espesa niebla que lo atraía con hilos de agotamiento, intentando arrastrarlo a un olvido apacible.
Lo único que lo mantenía allí era su padre. La lucha no había terminado. Mientras respirara, los alumnos de Noé seguirían en peligro; aunque Noé tenía que admitir que la furia en el rostro de su padre le ayudaba enormemente a mantener la lucidez.
¡Al fin te tengo, maldito!
—¿Crees que me derrotan tan fácilmente? —gritó el padre, escupiendo saliva mientras clavaba un pie en el suelo.
El aire a su alrededor se deformó.
Los oídos de Noé estallaron. Se vio lanzado hacia atrás como una hoja al viento. El mundo daba vueltas a su alrededor. Le zumbaba la cabeza, como un tambor, y cayó al suelo con un quejido de dolor, rodando dos veces antes de detenerse.
Forzó sus ojos para abrirlos. Su visión se nublaba y se volvía borrosa mientras intentaba enfocar con desesperación. La lucha entre los tres guerreros de Rango 7 era demasiado rápida para que pudiera seguirla en ese estado. Lo único que alcanzaba a distinguir era el estruendo ensordecedor del choque de magias.
Olas de poder estallaron para azotar la costa de su dominio vacilante, ahogadas por el creciente grito de la Sombra de la Noche a medida que se acercaba cada vez más.
Una tos forzada escapó de los pulmones de Noah. Salió húmeda, salpicando su pecho desnudo en motas de un rojo oscuro. La oscuridad le punzó la vista.
Él murió.
En algún lugar recóndito de la mente de Noé, resonó un fuerte crujido.
Entonces abrió los ojos de golpe. Inspiró con dificultad, incorporándose de un salto en un nuevo cuerpo. Ni siquiera recordaba que su alma se hubiera desprendido de su cadáver. Incluso ahora, mantenerse consciente era una lucha.
Noah se puso de pie tambaleándose junto a Lee, quien permanecía rígido junto a los demás. Todos observaban la pelea con atención, con los cuerpos tensos por el miedo y la adrenalina.
Padre es fuerte. Incluso sin la Larga Noche, se ha estado preparando para este momento durante mucho tiempo. Soy el único que puede seguir interviniendo sin que Garina o Revin se preocupen por los daños colaterales.
Noah apretó la mandíbula. Sus dedos temblaron a los costados, luego se tensaron formando puños. Entonces echó a andar. Su mente se centró únicamente en el siguiente paso y su andar, que comenzó como un tambaleo, se convirtió en una carga mientras aceleraba hacia la tormenta de magia.
Una oleada de presión lo golpeó con fuerza, pero el dominio de Padre no era ni de lejos tan opresivo como cuando Garina y Revin lo sometían. Lo único que podía hacer era ralentizarlo.
Ráfagas de magia blanca y negra resonaban a su alrededor. El mundo temblaba bajo sus pies y las sombras danzaban en todas direcciones. Sentía un hormigueo en la piel por la intensidad de la Fuerza Rúnica y la magia que se desplegaba a su alrededor. Irónicamente, lo único que le permitía seguir adelante era que los dominios de Garina, Revin y Padre se anulaban mutuamente.
Noah no podía verlos entre la maraña de magia, pero no le hacía falta. Solo tenía que dirigirse hacia donde la presión era mayor. La roca expuesta le cortaba las almohadillas de los pies al correr, pero apenas lo notaba.
Lo único que importaba era seguir adelante mientras aún tuvieran tiempo.
Y entonces Noé lo vio. En medio de la tormenta mágica, el rostro furioso de Padre floreció, rodeado por una tormenta blanca y aullante. El área alrededor del anciano amargado se distorsionó por la Magia Espacial, crepitando con una energía voraz.
Necesito sorprenderlo una vez más. Eso les dará a Garina y Revin la oportunidad que necesitan.
Noah ya no tenía nada más en qué pensar. Su violín cobró vida de repente mientras continuaba su tambaleante carrera hacia adelante. Colocó el arco contra las cuerdas, con los dedos temblorosos luchando por mantener el agarre.
Y entonces tocó. Fue solo una nota, pero la única que aún podía tocar. Incluso llamarla canción sería exagerar. Noé estaba tan despojado que ya no quedaba nada que revelar.
La nota que tocó fue ahogada por el estruendo ensordecedor que lo rodeaba. Fue un sonido que ni siquiera llegó a sus oídos, un sonido que jamás sería escuchado por nadie.
Pero en todo había un patrón. La sencillez no fue una excepción.
Se sumió en su estado de Despertar.
Una energía poderosa envolvió a Noah mientras se lanzaba hacia adelante. El más leve destello del patrón que había creado cobró vida. La magia de su padre lo impactó... y lo absorbió.
El padre hilaba—
El puño de Noé impactó contra su estómago.
Los ojos del anciano se abrieron desmesuradamente. Se dobló sobre sí mismo cuando la Fuerza Rúnica penetró en su cuerpo, haciendo que la saliva y la sangre brotaran de sus labios en un doloroso jadeo. La incredulidad se reflejó en su rostro.
Una hoja negra se clavó en su hombro. En un instante, le cortó el cuerpo, y la fría mueca de unos labios negros apareció entre la tormenta de magia. Garina se colocó detrás de Padre justo cuando su brazo derecho, junto con buena parte de su hombro, cayó al suelo con un golpe seco.
El cuerpo del padre se estremeció.
Bajó la mirada. La punta de una guadaña negra y curva brotaba del centro de su pecho. La sangre se extendía sobre sus ropas como una flor carmesí. A su lado, Revin brilló y se fundió con la realidad.
—No puedes matarme —gruñó el padre—. Yo soy…
—Un anciano que malgastó los últimos siglos de su miserable existencia escondiéndose de mí como una rata para robar una varita mágica —dijo Garina—. Y no tienes ninguna varita que mostrar, padre. No eres más que un renegado de rango 7.
Los ojos furiosos se clavaron en Noah. La espada de Garina se elevó como un rayo negro hacia el cuello del hombre.
Noé le dedicó a su padre una sonrisa torcida.
Entonces Padre se convirtió en un destello de movimiento.
Atravesó la guadaña de Revin de un tajo, dejándola desgarrarle el costado del pecho en un chorro de sangre mientras se lanzaba hacia adelante. Noah se preparó, pero Padre no lo alcanzó. El hombre pasó rozándole el costado y se dirigió directamente hacia sus alumnos, directo a Lee.
—¡No! —gritó Noé, girando hacia ellos, sabiendo ya que era demasiado lento para hacer otra cosa que observar cómo su padre acortaba la distancia entre ellos en cuestión de instantes.
La escarcha le picaba la piel a Noé.
Se oyó un estruendo ensordecedor. Un instante antes de que Padre alcanzara su objetivo, un enorme bloque de hielo explotó frente a él. Le golpeó el estómago y lo hizo retroceder varios metros. Espirales de hielo se alzaron del suelo cuando Fuyin salió, con los dientes apretados por la determinación.
Padre gruñó. Saltó a un lado, esquivando a Garina mientras ella cruzaba el aire a toda velocidad por donde él había estado. Enredaderas espinosas brotaron de la tierra y se enroscaron alrededor de sus pies. Se liberó de su agarre, pero un rayo de luz de luna brillante se estrelló contra sus hombros con un profundo y estremecedor golpe.
Se tambaleó. Un gruñido furioso brotó de los labios de Padre. Sus ojos, llenos de odio abrasador, taladraron a todos con la mirada. La sangre de su herida brotó a borbotones a su alrededor. Rompió las ataduras de Yoru, quien se irguió con un grito de furia.
Garina y Revin aparecieron de repente justo detrás de Padre, sus armas desdibujándose hacia su espalda en dos estelas negras.
Por un instante, los ojos del padre se encontraron con los de Noé. Luego, su mano restante se cerró con fuerza. Un anillo en su dedo se hizo añicos.
Padre explotó en una corriente de brillantes partículas blancas.
Las armas atravesaron su cuerpo, rozando inofensivamente las motas de luz. Se elevaron en un torrente y luego atravesaron la barrera que se alzaba alrededor del Imperio Arbalest. Cientos de diminutas ondas surcaron el cielo cuando Padre cruzó la barrera.
Y entonces desapareció, y lo único que quedó fue el grito de la Sombra de la Noche.
—¡No! —gruñó Noé—. ¿Me estás jodiendo?
—¡Maldito escurridizo! —Revin se giró para perseguirlo—. Esperó hasta que pensamos que estábamos concentrando toda nuestra atención en el golpe final. Nosotros…
La mano de Garina se posó con fuerza sobre su hombro. —No.
Revin parpadeó. —¿Qué? ¡No está lejos! Todavía podemos…
Garina señaló al cielo. Revin y Noah siguieron su dedo.
Espirales de piedra chirriante se retorcían en el aire a lo lejos como olas de un océano alienígena. Se extendían, cubriendo progresivamente los cielos sobre el Imperio Arbalest.
—Se nos acabó el tiempo —dijo Garina con voz sombría—. Podemos cruzar la barrera, pero quienes estén por debajo del rango 6 no. No sacrificaré a todos aquí solo para matar a Padre. Para esto se creó el Imperio. Ahora son mi deber.
—¡Maldita sea! —gruñó Revin—. Odio perder.
—¿Perder? —preguntó Garina con la mirada gélida—. Esto no es perder. A mi padre le llegará su hora. Ya se me escapó una vez. Me aseguré de que no volviera a suceder. Ahora puedo percibir su aroma. Su vida se mide en días. Pero esto es prioritario. La Larga Noche se ha roto, para bien o para mal. La Sombra de la Noche es libre.
—¿Libres? —preguntó Noé, pero sus palabras sonaron lejanas ante los gritos que se acercaban. Cayó de rodillas mientras el mundo se tambaleaba a su alrededor—. ¿Qué quieres decir?
—La Larga Noche no era solo un arma. Era la llave de la celda. Sinceramente, no sé cómo la rompiste tan fácilmente. El bastón era un artefacto imbuido de Orden… así que supongo que toda la maldita magia del caos que lo rodeaba mientras estaba guardado debió de desgastarlo. Tú fuiste el último empujón. Sí, eso debió ser. No se me ocurre otra posibilidad razonable —dijo Garina con gravedad, pero había duda en su voz—. Negó con la cabeza—. Pero ya no importa. Ahora no queda nada que mantenga la puerta cerrada. La Sombra de la Noche no se detendrá en la barrera que rodea el Imperio Arbalest. Escapar ya no basta.
Moxie corrió hacia Noah. Le echó la chaqueta sobre los hombros mientras miraba a Garina con preocupación. "¿Qué quieres decir?"
—Ninguno de ustedes puede correr lo suficientemente rápido —dijo Garina, alzando la vista al cielo con rostro sombrío—. Si alguno de ustedes ha de sobrevivir… la Sombra de la Noche debe ser destruida.
—¿Cómo? —preguntó Lee—. ¿Cómo podemos matar algo así?
Garina negó con la cabeza. Luego tragó saliva.
"No sé."

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 761
Estás leyendo el capítulo 761 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.