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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 708 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Noah tocó con más ahínco que nunca en su vida. Juraría que debería haber salido humo de donde la cuerda de su arco se unía a las del violín, pero no se atrevió a comprobarlo. Su mundo entero era la música. El suyo, y el de la Sombra de la Noche. El sonido de su violín era como el zumbido de una abeja frente a una explosión nuclear, un grito escalofriante que emergía del enorme zarcillo gris que pendía muy por encima de él. Noah ni siquiera estaba seguro de si la Sombra de la Noche lo había notado. Era tan pequeño en comparación con el monstruo que bien podría haber sido una hormiga, y le costaba un mundo mantener la Formación a su alrededor. El bosque que lo rodeaba se transformaba lenta pero inexorablemente en una pradera de piedras aullantes. Nada se había salvado salvo Noé, y al ritmo que iban las cosas, no sabía cuánto tiempo más duraría esa situación. Sentía cómo su alma se retorcía como un gusano atrapado en un tornillo de banco. La música de la Sombra de la Noche le exigía un cambio, que se doblegara a su voluntad y encajara en el mundo que ella imaginaba, como una pieza más de un rompecabezas. De no ser por el entrenamiento de Garina en la manipulación del alma, Noah estaba bastante seguro de que ni siquiera se habría dado cuenta de lo que sucedía. Era la única razón por la que podía defenderse. Eso, y el patrón que se retorcía a su alrededor. Noah nunca había intentado usar activamente su patrón personal y crear una Formación al mismo tiempo. Existía una diferencia sutil pero muy significativa entre simplemente permitir que la magia fluyera hacia una Formación y usar un patrón mientras se creaba una Formación. Era como intentar girar una mano en círculos mientras movía la otra en línea recta de arriba abajo. La mente de Noah se esforzaba al máximo por controlar las distintas partes de la Formación en constante cambio para asegurarse de que el poder que había reunido en ella no se disipara, mientras recurría a las habilidades que había usado la noche anterior en su lucha contra Garina. Cremosos destellos de magia del Caos se arquearon alrededor de Noah. Penetraron el poder invisible que lo rodeaba, enviando ondas rojas por el aire como ondas en un estanque tranquilo. Estaba casi seguro de que su magia estaba tocando las notas musicales que la Sombra de la Noche estaba interpretando y destruyéndolas antes de que pudieran convertir su alma en una roca chirriante. Pero eso era prácticamente todo lo que podía hacer. El mero hecho de estar tan cerca del monstruo consumía hasta la última pizca de poder y energía de Noah. Si abandonaba su Formación, no tendría forma de atacar al monstruo. Si bajaba la guardia o perdía la concentración, su alma se enredaría y quedaría atada en un nudo que ni la muerte podría deshacer. Estaba atrapado. Por mucho que se esforzara en sus pensamientos, no encontraba forma de luchar contra algo así. La fuerza de la Sombra de la Noche superaba todo lo que jamás había visto. La mera presencia de un fragmento del monstruo bastaba para inmovilizarlo por completo y amenazaba con destruir toda la región de las Acres Quemadas. Si Noé se hubiera encontrado en cualquier otra situación, solo habría tomado una medida. Correr. La Sombra de la Noche era prácticamente una fuerza de la naturaleza. Era imparable. Ni siquiera un personaje de Rango 5 podía detenerla. Pero Noah no estaba solo. Moxie, Lee, sus alumnos... todos seguían en las Acres Quemadas. Su patrón podía deshacer la magia de la Sombra de la Noche antes de que destruyera su alma, pero ninguno de ellos tenía esa posibilidad. Si no encuentro la forma de intervenir, podrían convertirse en rocas gritonas. ¡Y que me parta un rayo si eso ocurre mientras siga respirando! Pero, ¿qué puedo hacer? El arco de Noah se deslizaba aún más rápido sobre las cuerdas de su violín. Un dolor punzante le recorría los tendones de la mano por la velocidad a la que la obligaba a moverse. El Fragmento del Yo lo había convertido en una imagen borrosa que habría provocado la envidia del mismísimo Paganini. Y aun así no fue suficiente. —¡Mascota! —gritó Noé por encima de la cacofonía que lo rodeaba. Apenas podía oír sus propias palabras entre la música estridente. El gato blanco que tenía sobre el hombro lo miró de reojo. La cara de Mascot estaba tan cerca de la suya que podía sentir los bigotes del pequeño monstruo en su mejilla. A pesar de la situación, a Mascot no pareció molestarle lo más mínimo. El gato simplemente se posó en el hombro de Noah, observando todo con el interés indiferente de un transeúnte distante. Noah podría haber pensado que el gato era demasiado tonto para entender lo que sucedía si no lo supiera. —¡Ayuda! —gritó Noé—. ¡Hagan algo! Mascot no respondió. Y, aunque Noah no pudo dedicarle la atención necesaria para observar bien al gato, tuvo la fuerte impresión de que Mascot se estaba acicalando. ¡Maldito seas! ¡Estoy luchando por nuestras vidas! ¡Lo mínimo que podrías hacer es… algo! Lo único que impedía que Noah entrara en pánico era saber que Brayden estaba con los demás. Su magia espacial sin duda les habría dado algo de margen de maniobra… pero eso no importaría si Noah no encontraba la forma de ralentizar o detener a la Sombra de la Noche. ¿Tengo que esperar a que Garina gane la pelea? ¡Ni siquiera parecía muy segura de poder lograrlo! Tengo que encontrar la forma de deshacerme de esta maldita cosa o desviar su atención hacia otro lado. Pero nada de eso le indicaba a Noah cómo lo lograría. Sentía cómo su cuerpo se resiente cada vez más. Solo contaba con una cantidad limitada de magia. A Noah se le agotaría mucho antes de lo que podía permitirse. Su patrón había destruido previamente los hechizos de otros magos, dejando su energía dispersa. Pero eso no parecía funcionar contra la Sombra de la Noche. Las notas de su canción que chocaban contra su patrón simplemente… se anulaban. Era como si la magia de la Sombra de la Noche fuera el reverso perfecto de la suya. Dondequiera que se tocaban, la energía de ambos simplemente dejaba de existir. Eso habría sido genial si Noah se hubiera acercado siquiera al nivel de poder del enorme monstruo. Quizás habría podido igualarlo o incluso contraatacar. Pero, tal como estaban las cosas, lo único que podía hacer era mantenerse en pie. Si tan solo pudiera acercarme, tal vez podría hacerle algo de daño con la Formación que estoy construyendo. No hay forma de herir gravemente a la Sombra de la Noche… pero si logro dañarla un poco, quizá pueda hacerla retroceder o que centre su atención en otra parte. ¡Maldita sea! ¡No esperaba estar tan confinado que ni siquiera pudiera moverme cuando apareció esa cosa! —¡Mascota! —gritó Noé de nuevo—. ¡Vamos, pequeño cabroncete! ¡Sé que eres más que capaz de hacer algo! ¡Necesito que me acerques a la Sombra de la Noche! Mascot presionó su rostro contra la mejilla de Noah. Parecía como si el gato intentara atravesarle el cráneo con la cabeza. Sin duda, Mascot no se tomaba la situación con la seriedad que merecía. —¡Vamos! —exclamó Noé—. ¿No hay nada que puedas hacer? ¡Tú también te vas a convertir en piedra! ¿No puedes ayudarme a subir ahí arriba de alguna manera? En realidad, no estaba tan seguro. Incluso después de todo este tiempo, seguía sin tener ni idea de qué era Mascot. Quizás había estado malgastando su energía pidiendo ayuda. Mascot también había dejado muy claro que teletransportar seres vivos no era una opción. Noah no tenía otra opción. No se le ocurría ninguna manera de llamar la atención de la Sombra de la Noche sin tener que abandonar su Formación y perder todo el poder que ya le había infundido. —¡Mierda! —siseó Noah entre dientes. Sentía un nudo en la garganta. La presión que se acumulaba sobre él comenzaba a resquebrajar sus defensas. Solo podía resistir un tiempo limitado contra un monstruo como ese… y no tenía la sensación de que Garina fuera a aparecer pronto para salvarlos. ¿Tendré tiempo de abandonar la formación, volar hasta allí manteniendo mi patrón y luego reconstruir una nueva formación? No parecía probable. No había forma de que pudiera terminar la Formación sin gastar toda la magia que contenía, y no podía crear la Formación y usar sus runas para volar al mismo tiempo. —Si no logro acercarme al monstruo, estamos perdidos —siseó Noé—. Vamos. Te traeré pescado extra o algo así. Sé que eres capaz de hacer algo. ¿No hay algún truco para teletransportar el suelo donde estoy parado o algo parecido? Los ojos de Mascot parecían taladrarle el alma. Entonces algo los atravesó. Antes de que Noah pudiera distinguir qué era, el gato desapareció. A Noah le habría temblado un ojo si hubiera tenido energía para ello. Parecía que el gato se había aburrido de estar sentado sin hacer nada y… El cielo se oscureció. Y, por un instante, los ojos de Noé se abrieron desmesuradamente por la incredulidad. Sobre él se alzaba una montaña en el aire. No se refería a una gran roca ni a una colina enorme. Era una montaña, literalmente, y estaba al revés. Su cima pendía suspendida a cientos de metros sobre el enorme tentáculo de la Sombra de la Noche. Se extendía mucho más allá de las nubes, ocultando por completo el sol. El mundo quedó suspendido en un breve instante, suspendido en el silencio. Noah no pudo hacer más que mirar atónito. Casi pierde el control de su Formación, pero incluso la Formación parecía tan atónita que no se percató de la nota desafinada. ¿Qué carajo? Entonces la montaña se derrumbó. Se estrelló contra el enorme tentáculo con un estruendo ensordecedor. Los gritos que salían de los agujeros del cuerpo de la Sombra de la Noche se hicieron más fuertes a medida que el enorme tentáculo aceleraba, el peso tremendo de la montaña que se cernía sobre él lo lanzaba hacia el suelo… Y hacia Noé. ¡Me estás jodiendo! Mascot no había podido llevarlo hasta el tentáculo, pero parecía que el gato había encontrado otra forma de acceder a la petición de Noah. Él le había traído el zarcillo. Noah volvió a deslizar el arco sobre las cuerdas del violín, sujetando su Formación antes de que se desmoronara. Los gritos le taladraron los oídos mientras la magia del Caos retumbaba a su alrededor. Esta magia impactó contra la de la Sombra de la Noche, impidiendo que convirtiera a Noah en piedra. Apenas se dio cuenta. El tentáculo había llenado el cielo sobre él y crecía a un ritmo vertiginoso. Solo quedaban unos instantes antes de que se abalanzara sobre él y arrasara con todo a su alrededor. Lo siento, Moxie. A pesar de la situación, Noah no pudo evitar que las comisuras de sus labios se curvaran hacia arriba. Parecía que Mascot había empleado su modus operandi habitual. Preparó su formación. No habría escapatoria, aunque quisiera. Mascot bien podría haberlo matado… pero también le había cumplido el favor que Noah le había pedido. Por un instante fugaz, la Sombra de la Noche estaría justo frente a él. Y después de eso... bueno, no volvería a usar su magia en mucho tiempo. Solo voy a tener una oportunidad. Más vale que valga la pena.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 708

Estás leyendo el capítulo 708 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.