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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 668 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Noah tuvo tiempo de sobra para darle a Tillian información básica sobre dónde encontrarlo antes de que el Cañón de Transporte lo recogiera. Se planteó si realmente quería que el Inquisidor lo rastreara o no, pero al final, Tillian le pareció una persona bastante decente. Noah estaba bastante seguro de que Tillian lo encontraría, le diera información o no. No había necesidad de crearse enemigos. Ya tenía de sobra. El Inquisidor no parecía tener el menor interés en sus alumnos, y eso era justo lo que Noah necesitaba de él. Le puso al Inquisidor al tanto de los aspectos básicos de lo sucedido en las Llanuras Malditas, con el acuerdo de que, después de que Tillian lo encontrara de nuevo en Arbitage, el Inquisidor compartiría todo lo que sabía sobre Wizen y Orlen. Tillian también cumplía otra función. Alguien tenía que llevar a Eline hasta Arbitage. Al fin y al cabo, el Cañón de Transporte no la iba a traer de vuelta. Siendo sincero, Noah no tenía mucho interés en acoger a Eline. La primera vez que se conocieron, se había portado fatal, desafiando a Emily y menospreciándola durante toda la interacción. Eline había sido una Torrin de pura cepa. Pero entonces Revin la había atrapado. La chica que Noah veía ahora no se parecía en nada a la que recordaba. Toda la altivez había desaparecido, y un aura de peligro la envolvía como un manto. Revin la había adiestrado bien. Algo le decía a Noah que la experiencia no había sido nada agradable. Pero, independientemente de cómo hubiera llegado Eline allí, ya no era la misma persona. Noah no sabía si eso era para bien o para mal. Eso quizá no habría importado si hubiera hecho algo realmente atroz. Pero, al fin y al cabo, solo había sido una noble caprichosa. Noah no iba a dejarla abandonada en medio de la nada solo por cómo se había comportado en el pasado, sobre todo después de haber pagado con creces su precio al ser asignada a Revin. Y así, con cierta reticencia, le dijo a Tillian que llevara a Eline a Arbitage y que lo buscara cuando llegaran. Entonces el Cañón de Transporte finalmente se reactivó y él desapareció. El regreso a Arbitage fue… un poco incómodo. Todos lo miraron sorprendidos al llegar uno tras otro. Noah estaba bastante seguro de que la mayoría se sorprendía de que hubiera reaparecido ileso. Se vio obligado a explicar que, de hecho, todo había salido a la perfección. Moxie murmuró algunas palabrotas sobre lo que le haría si volvía a ver a Revin, pero todos tenían que ir a trabajar y a entrenar. El grupo pronto se dispersó cuando los humanos regresaron a sus aposentos y los demonios se instalaron en la torre para practicar sus patrones junto a Tim. Incluso Noah tenía mucho trabajo pendiente: su aprendizaje sobre su Patrón había sido enorme últimamente, y no tenía intención de detenerse ahora. Tenía que seguir a toda velocidad. Después de todo, no había manera de que pudiera enseñarles a sus alumnos si se le adelantaban. Y, a diferencia de ellos, Noé no tenía por qué andarse con rodeos. Podía arruinar su estrategia y volar por los aires cuantas veces hiciera falta para extraer los secretos que contenía. Y eso era precisamente lo que planeaba hacer. * * * “Jamás lo admitiría, pero siento un poco de envidia de la capacidad de Noah para suicidarse”, murmuró Moxie para sí misma. Se encontraba en el centro de su extenso Espacio Mental, al que había entrado poco después de regresar a su habitación junto con Noah. La espesa vegetación se alzaba a su alrededor, extendiéndose hacia el cielo. Sus runas centelleaban entre las sombras de la selva, como si esperaran a que las invocara. Muy por encima, una runa verde parduzca se alzaba en el firmamento. La Runa Maestra que Sievan la había ayudado a crear: Ciclo Eterno. Moxie aún no había tenido muchas oportunidades de probarla a fondo, pero no por falta de intentos. Invocarla ya la había llevado al límite de sus runas. No se arriesgaría a canalizarla por completo hasta comprenderla mejor. Si hubiera sido Noé, se habría lanzado a intentarlo sin más. Probablemente se habría matado, pero habría aprendido cómo funcionaba la runa. Pero ella no era Noé. Y ella no quería serlo. Por muy eficaces que fueran sus métodos, su camino era pura fuerza bruta. No había sutilezas ni estrategias calculadas. No tenía que preocuparse por las consecuencias, y eso le permitía lograr cosas que deberían haber sido imposibles. Fue conveniente. Increíblemente conveniente. Moxie se había beneficiado de su ayuda incontables veces. Pero, por mucho que apreciara sus habilidades, ese camino le pertenecía a Noah. No es suya. Las comisuras de los labios de Moxie se curvaron ligeramente hacia arriba mientras echaba la cabeza hacia atrás para poder mirar la Runa Maestra que flotaba sobre ella. Recuerdo que cuando era más joven, antes de comprender del todo que los Torrins nunca me darían opción, quería ser investigador. Quería estudiar las runas y descubrir cómo funcionaban. Sinceramente, probablemente sea mejor que nunca sucediera. Los investigadores no viven mucho. No con todos esos juramentos rúnicos que los atan a su familia y teniendo que probar sus teorías en sí mismos. No es un campo envidiable… pero siempre me ha gustado la sensación de idear una estrategia para abordar algo y que luego funcione. —Tal vez solo soy egocéntrico —reflexionó Moxie. Fue la misma respuesta que le había dado a Sievan cuando él le preguntó si quería que se encargara de la creación de la Runa Maestra. La muerte era un dominio que conocía bien. Mejor que nadie. Ella había dicho que no. Crear una Runa Maestra a partir de otras runas, en lugar de formarla desde cero, era algo imposible. Una hazaña que nadie —ni siquiera Noé— había logrado. Y Moxie se negó a ser una chica indefensa que seguía a Noah a todas partes, buscando su ayuda o la de alguien más cada vez que necesitaba hacerse más fuerte. Así que, en lugar de dejar que Sievan creara para ella una Runa Maestra objetivamente más poderosa, le pidió que le enseñara a crear una desde cero. No era como crear una runa desde cero. Al fin y al cabo, tenía una Runa Maestra Rota con la que trabajar, pero aún no había servido de nada. Sievan le había complacido. Le había explicado qué eran realmente las Runas Maestras Rotas. Y, si Moxie era completamente sincera consigo misma, no lo había comprendido del todo. Todavía no lo comprendía. Las Runas Maestras Rotas eran fragmentos de una ley. Si las Runas Maestras eran la quintaesencia de un aspecto único y específico de algo, entonces las Runas Maestras Rotas eran lo que ocurría cuando alguien se acercaba lo suficiente a ese concepto como para rozarlo, pero no lograba plasmarlo con precisión. No porque la Runa Maestra Rota estuviera mal hecha, sino porque alguien más ya había llegado allí primero. Son la prueba de que solo puede existir una única Runa Maestra de un único tipo en el mismo mundo. Sievan insinuó algo sobre un universo mayor, pero no entendí del todo a qué se refería. Era demasiado filosófico, y al final, ahora mismo no importa. Lo que sí importa es que, si bien no tengo la capacidad de crear una Runa Maestra de la nada, podría reutilizar una. Y lo hice. Había requerido varios ajustes y un gran desperdicio de energía de las runas que Sievan le había proporcionado. Modificar la Runa Maestra había sido como intentar desviar a un caballo desbocado. Ya tenía una dirección fija. Moxie no podía cambiarla por completo, pero sí podía ajustarla ligeramente hasta que coincidiera con la suya. La muerte estaba íntimamente ligada al ciclo de la vida. En la práctica, lo abarcaba casi todo. Todo moría. La mayoría de los seres pasaban más tiempo muertos que vivos, y era la muerte la que daba origen a la vida. Y lo había logrado. Puede que la runa no fuera la más poderosa posible, pero ninguna otra le sentaba mejor; y aun así, todavía no se había permitido aprovechar todo su poder. En cambio, Moxie había dedicado cada momento libre a probar el patrón con el que había guiado la Runa Maestra. Lo había llevado al límite para intentar determinar todo su potencial. Moxie había recopilado toda la información posible. Su diario estaba repleto de los experimentos a los que había sometido su patrón. Y ahora, por fin, casi había terminado todas las pruebas que quería intentar. Su patrón distaba mucho de ser perfecto, pero lo entendía lo suficientemente bien como para darse cuenta de que no iba a mejorar simplemente dándose cabezazos contra la pared. Ya no quedaba nada por intentar, pero aún había mucho por descubrir. Y eso significaba que era hora de cambiar el enfoque de su investigación. Profundizar en el patrón no cambiaba nada. Pero eso formaba parte del plan. Nunca esperó dominar su patrón con tanta facilidad. Moxie conocía bien sus talentos. Los patrones y la magia no le resultaban naturales. No era una genio. La razón por la que había llegado tan lejos, hasta el punto de que los Torrin la eligieron para enseñar a la chica que habría sido su líder, se debía a un solo motivo. Trabajó con determinación. No desperdició ninguna información de su investigación. Quizás no fue el método más rápido ni el más eficiente, pero la llevó adonde necesitaba llegar y le garantizó que comprendía exactamente lo que estaba haciendo. Desde el momento en que Noah le mostró el poder de los patrones, ella comenzó a intentar descubrir cómo perfeccionarlos. Eran demasiado peligrosos como para lanzarse a ciegas. Necesitaba algo que los simulara mejor para obtener una investigación más precisa. Y lo había encontrado. O, para ser más exactos, lo había logrado. Moxie no había sido del todo sincera con Sievan. Quería crear su propia Runa Maestra por razones que iban más allá de su propio ego. Algunos podrían haber dicho que era una tontería elegir intencionadamente crear una Runa Maestra más débil solo para que encajara perfectamente con su patrón. Moxie simplemente lo llamó una inversión. Una de la que finalmente estaba lista para empezar a sacar provecho. Era hora de ver de qué era capaz realmente su Runa Maestra, no solo en términos de poder puro, sino también para que comprendiera mejor su patrón.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 668

Estás leyendo el capítulo 668 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.