Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 585 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Noah no podía describir el inmenso alivio que sintió al ver a todos sus alumnos sanos y salvos. Estaban magullados y exhaustos, pero ninguna de sus heridas era demasiado grave. Isabel parecía ser la que peor lo había pasado.
Con un pie, enganchó la poción que Verrud había dejado caer al suelo y la lanzó al aire, agarrándola y entregándosela a Isabel. Ella la tomó con una sonrisa cansada, arrancó el corcho y se bebió el líquido curativo de un trago.
Una leve molestia recorrió el subconsciente de Noah. No era una sensación desconocida, pero sí una a la que no estaba acostumbrado estando aún en su propio cuerpo. Noah hizo una mueca y apartó la sensación. Todavía tenía tiempo.
—Profesor Vermil —dijo Emily, limpiándose unas motas de sangre de la cara con el dorso de la mano—. ¿Dónde está Moxie? ¿Está...?
—A salvo —dijo Noah, levantando las manos para evitar preguntas. Tenían tanto de qué hablar, pero ese no era el lugar. Extendió su dominio en todas direcciones, activando su sentido sísmico para comprobar si había alguien cerca. Una leve sonrisa se dibujó en sus labios. Parecía que Verrud se había asegurado de que no hubiera nadie alrededor, y eso le había salido a pedir de boca. Exhaló levemente—. Y Lee también está a salvo. Todos estamos bien.
—¿Podemos traerlos de vuelta también? —preguntó Emily, tragando saliva con dificultad—. Echo de menos a Moxie.
Emily ha madurado bastante, si es que es capaz de admitirlo. ¡Caramba! ¿Cuánto me he perdido?
“Todos volveremos pronto”, prometió Noé. “Puede que tardemos unos días, pero volveremos”.
—¿Nosotros? —preguntó Todd—. ¿Acaso no habéis vuelto ya?
—Solo un rato —respondió Noah. Se arrodilló junto al grimorio que descansaba al lado de Isabel y lo cerró—. Tuvimos que improvisar. No podía esperar a llegar aquí como es debido, así que tuvimos que acelerar las cosas. Yo…
—Tu profesor es un demonio —dijo Yulin, dando un paso atrás mientras su rostro palidecía como un fantasma—. Has invocado a un demonio para el examen.
Noah la miró de reojo. Casi había olvidado que el alumno de Jakob seguía allí. Inclinó ligeramente la cabeza mientras la observaba. Marley había sido un cretino, pero el chico yacía muerto junto a Jakob, con un agujero entre los ojos. Yulin no había sido ni de lejos tan mala como él, pero aun así había sido una rival.
Si alguien le cuenta a los Torrin o a cualquier otra familia noble lo que pasó aquí, estamos todos jodidos.
Alexandra se interpuso entre Yulin y ella. —Por favor, espere, profesor. Yulin fue quien me contó lo que Jakob planeaba. Arriesgó su vida porque no estaba de acuerdo con las acciones de él y de Marley. Podemos confiar en ella.
—Se ha comprometido a ayudarme a mí en lugar de a Marley —dijo Emily tras un momento de silencio—. Sigo en la Rama Principal. Eso significa que obedece cualquier orden directa mía o de mi mentor. Moxie es mi única mentora, aunque la hayan exiliado. Se ha unido a nosotros.
¿Me he vuelto tan insensible que piensan que sería capaz de asesinar a una niña solo porque podría contarle a su familia lo que pasó?
Ese pensamiento provocó que Noah frunciera ligeramente el ceño, al que siguió otro gesto.
Lo haría. Cuando se trata de Lee, Moxie y todos los demás, no hay vida que no sacrificaría para mantenerlos a salvo.
—No voy a matar a Yulin —dijo Noah, negando con la cabeza y apartando esos pensamientos. No podía permitirse el lujo de dedicarles tiempo en ese momento, y no se había visto obligado a matar a nadie cuya muerte el mundo fuera a extrañar. Eliminar a Verrud y Jakob había sido un favor para todos los que los conocían—. La vi luchando para protegerlos a todos. Si confían en ella, los escucharé… suponiendo que no le importe lo que le acaba de suceder a su profesor.
—Nos entrenan para prepararnos para la muerte —dijo Yulin, tragando saliva con dificultad—. Tanto la nuestra como la de nuestros aliados. No echaremos de menos a Jakob. No estoy preparada para trabajar con un demonio, pero supongo que no será muy diferente de lo que ya he experimentado.
Noé resopló. “Me basta con eso, pero lamento decepcionarte”.
—¿Decepcionado? —Yulin parpadeó.
—No soy un demonio —dijo Noah. Un tirón en su mente lo hizo fruncir los labios—. Por eso mi tiempo ahora mismo es tan limitado. Invocarme no funciona igual que con un demonio. Pronto me llevarán de vuelta a las Llanuras Malditas. En cuestión de minutos, como mucho.
Los ojos de Isabel se abrieron de par en par. —Pero…
—No se preocupen —dijo Noé—. Como les decía antes, tenemos un camino de regreso. Volveremos pronto. Todos. Solo me quedan algunas cosas por resolver. Lo más importante es que todos estén bien.
—¿Cómo puede alguien invocarte si no eres un demonio? —murmuró Yulin.
Alexandra le puso una mano en el hombro. —Te acostumbrarás.
“¿Que convoquen a tu profesor muerto?”
—No entiendo qué demonios está pasando —corrigió Emily.
Noah arqueó una ceja. —Alguien ha tenido malas influencias.
Emily hizo una mueca. “Mierda. Por favor, no se lo digas a Moxie. ¿Cuánto tiempo tengo antes de que vuelva? Se va a enfadar muchísimo si se da cuenta de que ahora hablo así. Se pasó años intentando que hablara como una Torrin de verdad”.
—Creo que tenemos problemas un poco más importantes de los que preocuparnos —respondió Noah con una risita—. Pero volvamos al tema. Hasta que regrese, quiero que todos ustedes… bueno, que sigan haciendo lo que han estado haciendo, supongo. No pude ver toda su lucha, pero vi lo suficiente para decirles lo orgulloso que estoy de lo lejos que han llegado. Tenemos mucho de qué hablar.
—Por favor, no nos hagan esperar mucho —dijo Todd—. Aprecio a nuestros otros profesores, pero la verdad es que son bastante malos. Jalen nos obliga a jugar a los dardos con él, y Bird no para de intentar que nos desnudemos.
—¿Qué está haciendo ahora? —preguntó Noah, mientras sus pensamientos chocaban contra un muro y se estrellaban en una bola de llamas.
—No le hagas caso —dijo Isabel, dándole un golpecito en el hombro a Todd—. Es un idiota. Te echamos de menos, profesor. Lee y Moxie también. Espero que no hayas roto nada importante mientras estabas fuera.
Si tan solo lo supieras.
Noah se rascó la barbilla. —Eh. Lo de siempre.
—Así que las Malditas Llanuras han desaparecido —dijo Todd.
¿Qué? No. Están bien. Casi siempre. ¿Por qué piensas eso?
“¿No volaste Dawnforge por los aires cuando fuiste allí de vacaciones?”
¿Qué? ¡No!
—Sí —dijo Alexandra—. Sin duda.
—Eso no fue culpa mía —protestó Noah—. Y yo no destruí Dawnforge. Solo unos cuantos pasadizos subterráneos en su interior.
—Espera. ¿Fuiste tú el responsable de la explosión en Dawnforge? —preguntó Yulin—. He oído hablar de eso. Prácticamente arrasó una sección entera de la ciudad debido a la magnitud de los daños en el subsuelo.
—Es hora de cambiar de tema —dijo Noah, aclarando la garganta—. Este examen aún continúa, ¿verdad?
—¿Todavía te importa eso? —preguntó James. Echó un vistazo al claro destruido, deteniéndose su mirada en los cadáveres detrás de Noah—. ¿No te parece un poco… no sé… irrelevante?
—La educación siempre es importante —respondió Noah—. ¿Y por qué ibas a desaprovechar la oportunidad de obtener más recursos? Estos dos idiotas están muertos. La gente tardará en darse cuenta de lo que pasó, lo que significa que el resto del examen está a salvo.
—¿Y qué hacemos con ellos? —preguntó Isabel—. ¿Nadie se va a enterar?
—Por lo que a ustedes respecta, no han sabido nada de Marley, Jakob ni Verrud hoy. —Noah agarró el cuerpo de Verrud y lo arrastró hasta el de Jakob, luego repitió el proceso con Marley para añadirlo a la pila—. Hagan como si nada de esto hubiera pasado.
“¿Entonces qué vas a hacer al respecto…?”
Isabel se quedó callada cuando Noah extendió la mano hacia la pila de cuerpos. Una energía gris emanó de su palma y engulló los cadáveres, fractales cúbicos retorciéndose sobre sus formas mientras eran consumidos. Cuando la magia se desvaneció, solo quedó una hendidura irregular en el suelo.
Yulin tragó saliva de nuevo mientras miraba fijamente el lugar donde habían estado su antiguo profesor y su compañero de estudios. No quedaba ni rastro de ellos.
Noah flexionó los dedos y sacudió la mano. Usar Materia Deformada seguía siendo un fastidio. Había agotado casi toda la magia que le quedaba en la runa. Era poderosa, pero consumía magia a un ritmo vertiginoso.
Otro tirón sacudió su nuca, este más fuerte que el anterior. La conexión entre su cuerpo y sus runas no era lo suficientemente poderosa como para que el ritual de invocación demoníaca lo mantuviera ligado al reino mortal.
La conexión pronto se rompería y lo enviaría de vuelta a las Llanuras Malditas, donde, irónicamente, su camino de regreso aquí pronto estaría listo.
Los dedos de Noah brillaron. Sus puntas se volvieron translúcidas, y Mascot se acurrucó contra su pierna. Se agachó y alzó al gato, colocándolo sobre su hombro mientras se ponía de pie.
—Mi tiempo casi se acaba —dijo Noé. Recogió su grimorio del suelo y se lo echó al hombro.
—¿Volverás en unos días? —preguntó Isabel—. ¿Lo prometes?
—Te lo juro —dijo Noah asintiendo con firmeza—. De hecho, te daré más detalles. Mañana ven al lugar donde entrenamos por primera vez. Allí te estaré esperando.
—Estaremos esperando —dijo Todd con una sonrisa.
“Solo les pido una cosa a todos ustedes”, dijo Noé.
Todos se volvieron hacia él.
—¿Qué es? —preguntó Alexandra.
—Aplasta el resto del examen —dijo Noah, con la mirada oscurecida—. Nadie más va a interferir, así que puedes concentrarte por completo en ganar. Quiero aprovechar hasta el último recurso que ofrece el Programa Avanzado.
—Lo tienes, profe —dijo Todd, esbozando una sonrisa mientras se crujía el cuello.
Más del cuerpo de Noah se volvió translúcido. Echó una última mirada a los estudiantes que lo rodeaban, y luego a los restos destruidos del claro donde se encontraban.
Estaban a salvo.
—Buena suerte —dijo Alexandra.
“Más te vale contarnos qué pasó en las Llanuras Malditas cuando regreses”, dijo Todd.
—Lo haré —prometió Noé con una risita. Su cuerpo centelleó, y entonces el mundo se distorsionó como si lo hubieran metido en una licuadora. El claro se desvaneció y la oscuridad engulló su vista mientras era desgarrado a través del tiempo y el espacio, arrastrado de vuelta hacia las Llanuras Malditas.
Mientras se marchaba, solo una cosa permanecía en la mente de Noé.
Solo le quedaba una tarea por realizar antes de que todos pudieran regresar de las Llanuras Malditas.
Tenía que crear una runa, y cada runa requería tres componentes: energía, un incidente desencadenante e intención.
Noah poseía el Fragmento de Pegajosidad para obtener la energía. Los deseos de Lee como demonio serían el detonante, y su intención la guía. Finalmente, todo encajaba a la perfección.
Era hora de solucionar un problema que había desconcertado incluso a un dios.

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela)
Capítulo 586
El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 585
Estás leyendo el capítulo 585 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.