Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 576 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El examen estaba previsto para durar todo el día. Cazar monstruos requería tiempo, y cazar los suficientes para que una runa se manifestara en Catchpaper aún más. Un mago promedio podía tardar horas solo en conseguir algo que valiera la pena, y eso sin tener en cuenta la calidad de la runa.
Todd y el resto de los estudiantes de Noah consiguieron todas las runas necesarias en menos de cuatro horas, aunque esto no era del todo cierto. Cada uno necesitaba obtener una runa para aprobar el examen, lo que significaba que el grupo necesitaba un total de 5 runas; sin embargo, Alexandra se había adelantado y había reducido el requisito del grupo a 4.
Actualmente tenían 20.
Solo unas cuatro de ellas provenían de la caza de los monstruos. El resto provenía de estudiantes que, con amabilidad, donaban sus pertenencias al grupo intentando atacarlos.
—Sabes, empiezo a pensar que este examen se trata más de luchar contra otros magos que de cazar monstruos —dijo Todd mientras observaba a Isabel hojear las runas que habían ganado—. Quizá los demás recibieron información errónea y pensaron que era un examen para cazar a otros estudiantes.
—Creo que es algo más específico —dijo Isabel. Recogió las runas y le dio la mitad a Emily, quien guardó los papeles en una bolsita que llevaba en la cintura. Isabel echó un vistazo al pequeño claro donde habían descansado, luego estiró los brazos por encima de la cabeza y se sacudió. —La cantidad de gente que nos ha perseguido es mucho mayor de la que debería ser.
—Verrud y Jakob están moviendo los hilos —dijo Emily—. Tiene que ser así.
—¿Qué, con todo el programa avanzado? —preguntó Todd.
—Para ser justos, menos de la mitad de la gente con la que nos hemos topado es del Circuito Avanzado. Creo que la mayoría solo piensa en ganar. Aprobamos el examen si conseguimos una runa cada uno, pero tenemos que conseguir la mayor cantidad de runas para ganar la competición del Circuito Avanzado —Isabel se rascó la nuca—. Aunque, a este ritmo, ya ni siquiera tendremos que luchar contra monstruos. Podemos seguir eliminando a todos los estudiantes que nos ataquen.
—Me pregunto cómo les pagó. —El aire junto a Emily se agitó cuando James tomó forma a su lado.
—¡James! —exclamó Todd—. ¿Dónde has estado, hombre? ¡Fuiste a explorar hace media hora!
“Lo siento. Me quedé dormido.”
“¿Mientras explorabas?”
Sí. Fue muy aburrido.
“Creo que necesitamos un nuevo ojeador”, dijo Todd.
—Posiblemente, sí —convino Isabel, lanzándole una mirada de reojo a James. James ni siquiera tuvo la decencia de mostrarse disgustado. Simplemente se encogió de hombros y se limpió la nariz.
—¿Encontraste algo? —preguntó Emily.
—Más estudiantes. Hay muchos por aquí —dijo James. Echó el cuello hacia atrás para mirar un hongo que se alzaba sobre él—. Deberíamos prepararnos para que llegue más gente. Parece que todo el mundo ha decidido que esta zona del Bosque de los Hongos es la mejor.
—Quizás sí que sobornó a gente —dijo Emily frunciendo el ceño—. Pero eso sería demasiado descarado. Es imposible hacer algo así sin que al menos alguien sospeche. Además, el Circuito Avanzado está lleno de nobles. No es fácil sobornar a nobles. Verrud y Jakob no son tan ricos.
—Hay más de una forma de conseguir que la gente se vuelva contra alguien o lo persiga —dijo Isabel—. Lo único que tenía que hacer era decir la verdad. Probablemente ya mencionó que tenemos un montón de runas, y que derrotarnos le garantiza aprobar todo el examen.
—Da igual —dijo Todd—. Al final, nos lo han puesto más fácil. No debemos estar lejos de ganar la competición de pista avanzada. Quizá deberíamos empezar a cazar a quienes nos cazan. Así todo irá más rápido.
—¡Vaya idea! —Una voz familiar y aduladora resonó en el claro.
Todos se volvieron al unísono, con más molestia que sorpresa reflejada en sus rostros, cuando Marley emergió de entre los árboles. Era imposible no verlo: el noble prácticamente tintineaba al caminar.
Iba cubierto de pies a cabeza con brazaletes, anillos, muñequeras y prácticamente cualquier otro objeto imbuido que se pudiera colocar. Marley incluso llevaba una armadura ligera similar a la de un Soldado.
Todd parpadeó al ver la inmensa cantidad de riqueza que Marley llevaba consigo. Había una diferencia entre los fondos de un noble y usar… lo que fuera que eso fuera. La enorme cantidad de Imbuiciones que portaba era aterradora.
¡Madre mía! Alguien se gastó una barbaridad en equiparlo… pero seguro que es puro postureo. Tantos Imbuiciones a la vez van a interferir entre sí. La sencillez es la clave. Este idiota se ha sacado la lotería.
—¿Qué ocurre? —preguntó Marley, mientras dos espadas brillantes, hechas de energía azul arremolinada, cobraban vida en sus palmas—. ¿Demasiado asustado para hablar?
—¿Quién está ayudando al imbécil? —preguntó Isabel—. Dudo que hubiera podido encontrar el granero en medio del campo sin ayuda.
La ira se reflejó en el rostro de Marley. Apuntó con sus espadas a Isabel. —Sigue hablando con tanta seguridad, zorra. Ya veremos qué pasa cuando…
Una flecha de hielo silbó en el aire y se clavó en el pecho de Marley. Un escudo surgió a su alrededor con un chillido ensordecedor. Sus ojos apenas tuvieron tiempo de abrirse de par en par antes de que la fuerza de la magia lo lanzara por los aires y lo enviara a través del tallo de una seta, directo al bosque.
—Es un escudo resistente —dijo Emily, bajando el arco con el ceño fruncido.
—Es equipo de soldado —dijo Todd, con los labios tensos—. Alguien lo está alimentando. Es un idiota, pero no lo subestimen mientras tenga energía. Esas Imbuiciones harán todo el trabajo sucio por él.
—Así es —dijo Marley, riendo entre dientes mientras salía del bosque completamente ileso. Dudó un instante—. Espera. No, no es eso. ¡Estoy luchando contra ti! ¡No contra mi equipo! Esto es solo para equilibrar la balanza. Tienes todo un grupo.
Todd apenas le prestaba atención. Sus ojos recorrían el entorno en busca de cualquier señal de calor.
Los encontró.
Otras tres personas se movían por el claro, intentando posicionarse. Todd alzó la mano hacia una de ellas y lanzó un chorro de fuego concentrado en un fino haz. La magia cortó el aire y atravesó el tronco de una seta. Se oyó un golpe sordo y una maldición cuando alguien se apartó de un salto del hechizo.
—Tú también —dijo Todd—. Dos detrás de nosotros. Uno en la dirección hacia donde acabo de brindar.
“¡Tramposo!”, escupió Marley.
—¿Me estás tomando el pelo? —preguntó Emily—. ¿Qué tan denso eres?
Marley blandió una espada al aire. Los hongos a su alrededor se estremecieron y se partieron por la base. De su interior brotaron filamentos supurantes como zarcillos, que se alzaron hasta alcanzar el tamaño de árboles y se yerguen imponentes a su espalda.
—¡Basta de hablar! —gruñó Marley. Bajó sus espadas—. ¡Mátenlos!
Los tentáculos de los hongos se extendieron hacia adelante con fuerza. Los tres magos del bosque se pusieron en movimiento de inmediato.
Isabel golpeó el suelo con el pie. Un muro de piedra surgió de repente y se extendió a su alrededor como una enorme onda en un estanque. Los elevó lo suficiente como para darles unos segundos de respiro.
—Yo me encargo de Marley —dijo Isabel—. Todd, apóyame. James, Emily, encárguense de los demás.
—En ello estoy —dijo Emily.
James asintió y desapareció de la vista. "Te cubro las espaldas".
El muro de piedra explotó. Marley lo atravesó de un salto, cabalgando sobre una ola de carne de hongo. Sus ojos estaban fijos en Isabel. Sin duda tenía un plan, pero eso no era nada nuevo.
—Prepárate. Yo lo distraeré —dijo Todd con una sonrisa. El suelo a sus pies estalló cuando se lanzó hacia adelante, lanzándose hacia Marley como un misil humano. Sintió un poder abrasador en los nudillos al canalizarlo hacia la cámara de explosión de sus guanteletes.
Veamos qué tan fuertes son sus defensas. Puede que no esté preparado para un ataque a máxima potencia al comienzo del combate.
Los ojos del noble se abrieron de par en par al ver acercarse a Todd. Cruzó los brazos. Uno de sus brazaletes brilló y de él emanó magia. Un escudo gris se formó sobre uno de sus brazos y Marley se apoyó contra él.
Todd giró en el aire, lanzando un puñetazo contra el escudo con toda la fuerza que pudo reunir. El impacto provocó una explosión masiva. Una onda expansiva lo hizo retroceder mientras el fuego brotaba del punto de impacto y fragmentos de roca se esparcían por el suelo y volaban a su alrededor.
Marley retrocedió un paso tambaleándose, con el escudo deformado y doblado. Lo miró incrédulo. "¿Cómo puedes causar tanto daño con un solo golpe?"
Todd se enderezó, recuperando la energía de la explosión y reprimiendo una mueca de dolor.
¿Ese es todo el daño que causé? Esto no pinta bien. Ese fue el ataque más fuerte que puedo realizar ahora mismo. ¿Cuánto poder tiene gracias a las donaciones? Esto va más allá de alguien que intenta ganar por la mínima en una competición. La cantidad de dinero que se necesitaría para que sea tan fuerte… alguien está buscando algo más que una simple victoria.
—Simplemente eres débil —dijo Todd, sin dejar que ninguno de sus pensamientos se reflejara en su rostro.
El rostro de Marley se contrajo de ira y blandió su espada en el aire.
El suelo bajo los pies de Todd se agitó. Se lanzó a un lado justo antes de que unas raíces blancas brotaran de debajo de donde había estado parado. Se agitaban en el aire como serpientes retorciéndose, cada una tan gruesa como un tronco de árbol. La tierra retumbó por la fuerza de la magia que emanaba de ellas.
¿Qué demonios? Esto es algo que Moxie podría hacer, no Marley. Es imposible que sea tan fuerte. Lo único que juega a nuestro favor es que es pésimo usando su magia.
Todd provocó una explosión a sus pies, lanzándose a un lado antes de que las raíces pudieran golpearlo. Rodó por el suelo y se irguió de un salto, invocando piedras del suelo para reconstruir su armadura con sus propias explosiones.
—Eso no es magia de nivel 2 —dijo Todd, entrecerrando los ojos—. ¿Quién te está ayudando a hacer trampa?
—Usar objetos que te pertenecen no es hacer trampa —respondió Marley, extendiendo la mano y enviando más raíces tras Todd.
—¡Tonterías! No lo controlas tú mismo. Alguien te está dando magia —dijo Todd mientras se lanzaba a un lugar seguro una vez más.
Tras el paso de Todd, las raíces se estrellaban contra el suelo una tras otra. Cada una hacía temblar la tierra con la fuerza del impacto. De reojo, vio una raíz que se dirigía directamente hacia su cabeza.
No parecía que Marley estuviera intentando dejar con vida a suficientes personas como para poder sacarlas del examen.
Todd apretó los dientes y desató una explosión con las palmas de las manos. El impacto lo lanzó hacia un lado y cayó al suelo con un gruñido, rodando hasta ponerse a salvo y tambaleándose hasta ponerse de pie.
Marley se giró hacia él, pero no tuvo oportunidad de atacar. Isabel se abalanzó hacia adelante, completamente enfundada en su pesada armadura. Empuñaba un enorme escudo torre en una mano y una gran espada azul brillante en la otra.
Las raíces se abalanzaron sobre ella, pero el suelo estalló a su alrededor en un mar de púas. Estas se clavaron en las raíces, frenándolas y dándole unos preciosos segundos para llegar antes que Marley.
Ella estrelló su escudo contra su cabeza. Sus escudos se encendieron, ardiendo con poder al resistir el golpe. La espada de Isabel brilló y Marley alzó la suya. Las armas chocaron con un fuerte crujido.
Isabel le propinó una patada en el pecho a Marley, quien retrocedió tambaleándose, mientras sus escudos la repelían una vez más. Intentó apuñalarla, pero tuvo que esquivar el ataque de Todd, quien lanzó una llamarada concentrada que pasó zumbando junto a su rostro, rozándolo por poco.
Fuertes estruendos y el rugido de la magia llenaban el claro a su alrededor, producto de la lucha de Emily y James contra los refuerzos de Marley. Una rápida mirada a Todd le reveló el motivo de la pelea. Todos llevaban equipo Imbuido. No parecía de la misma calidad que el de Marley, pero eran tres.
Isabel y Marley volvieron a cruzar sus espadas. Sus armas crepitaron, e Isabel descartó la suya, reformándola un instante después una vez que pasó la guardia de Marley.
La espada le habría entrado directamente en el hombro si no hubiera impactado primero contra su escudo. La magia gritó.
Isabel salió despedida varios metros hacia atrás cuando una enorme ola de presión emanó de Marley, levantando la tierra a su alrededor.
Un pilar de tierra surgió tras ella y la golpeó en la espalda, impidiendo su caída. Perder el equilibrio con la pesadísima armadura que llevaba puesta era como una sentencia de muerte.
Marley cruzó sus espadas y un arco de poder recorrió sus hojas, ondulando por todo su cuerpo. Alguien lo estaba infundiendo con aún más magia. Rizos mágicos se alzaron de él y mostró los dientes en una mueca entre gruñido y sonrisa. —¿Qué ocurre? No pareces tan seguro de ti mismo como antes.
Esto podría ser malo.
—¿Isabel? —preguntó Todd.
—¿Sí? —Su voz fue seca.
“Creo que vamos a tener que usar algunas de las cosas que has estado practicando.”
—¿En serio con este idiota? —preguntó Isabel, horrorizada—. ¿De verdad?
“No es solo él. Es él y todas las personas que lo respaldan.”
—¿De verdad crees que puedes hacerme algo? —preguntó Marley entre carcajadas. La diversión desapareció de su rostro al instante, reemplazada por una fría crueldad mientras cambiaba de postura—. Estás delirando.
—De acuerdo. Lo siento, profesor —dijo Isabel. Arrojó su escudo a un lado y empuñó su espada con ambas manos. Inspiró profundamente y luego exhaló lentamente.
Una raíz se desplomó sobre ella.
La espada de Isabel se deslizó hacia afuera, enganchándose en el plano de la hoja y desviándola hacia el suelo con un fuerte estruendo.
Había algo distinto en sus movimientos mientras se acercaba de nuevo a Marley. La magia ardía en cada paso, cada uno ligeramente más rápido que el anterior, cada movimiento como una piedra rodando por la ladera de una montaña.
Las raíces se lanzaron hacia Isabel. Su espada relucía arriba y abajo, y el repetido golpeteo de su hoja contra las raíces llenaba el aire.
La primera fue desviada hacia su izquierda.
El segundo fue desviado hacia su derecha.
El tercero se partió por la mitad. Cada golpe que Isabel asestaba era ligeramente más rápido y fuerte que el anterior, mientras continuaba su avance. La magia que imbuía sus movimientos y su espada se intensificaba a cada segundo.
Su cuerpo —su hoja— se estaba convirtiendo en una avalancha manifiesta.
Por primera vez desde que habían comenzado a entrenar, Isabel estaba desatando su Patrón contra un oponente real.

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela)
Capítulo 577
El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 576
Estás leyendo el capítulo 576 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.