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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 557 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
—Esta sería tu subordinada —respondió Noah, alzando un poco a Axil—. Es algo más pequeña de lo normal, pero si la miras bien, verás quién es. Ah... le confiscamos el hacha. Botín de guerra. —No ella —espetó Zath—. Obviamente es Axil. Me refiero a… Las palabras del demonio se apagaron. Inclinó la cabeza hacia un lado. Durante varios segundos, guardó silencio. Luego arqueó una ceja y se cruzó de brazos. Zath golpeó el suelo con el pie, asintiendo levemente como si estuviera de acuerdo con alguien. Noah y Moxie intercambiaron una mirada. —¿Qué le pasa? —susurró Moxie. —Esperaba que tuvieras la respuesta —respondió Noah. Giró a Axil para poder verle la cara. La demonio seguía con los ojos cerrados con fuerza y su rostro contraído en una mueca. Noah la sacudió un poco—. Oye. Despierta. —¿Qué es? —preguntó Axil, sin hacer el menor movimiento para abrir los ojos. —¿Qué está haciendo tu jefe? —preguntó Noah, mirando por encima de la cabeza de Axil a Zath. El demonio murmuraba algo entre dientes, con la mirada fija en un espacio vacío en medio del campamento de la Red. Cada interacción con los hombres de Sievan hacía que Noé sospechara que algo andaba muy mal con todos ellos. Claro que, ¿quién decidía voluntariamente servir a la mismísima muerte? —Está hablando —dijo Axil. Ah, sí. No me había dado cuenta de esa parte. —Me das asco —dijo Zath al vacío—. Axil asintió en señal de aprobación, aunque todavía no había abierto los ojos. —¿A quién? —preguntó Noé con exasperación. Axil frunció los labios. Cruzó los brazos sobre el pecho y no dijo nada más. Noah suspiró. Miró por encima del hombro a Lee, quien se encogió de hombros levemente. Ella tampoco parecía tener ni idea de lo que estaba pasando. “No haré eso”, informó Zath al aire. Noé tosió en su puño. Zath lo ignoró. —Esa no es una buena razón —dijo Zath, negando con la cabeza. El disgusto en su rostro se había transformado en una leve curiosidad, pero su postura aún denotaba incomodidad. En todo caso, eso fue lo que empezó a hacer saltar las alarmas en la cabeza de Noé. Un demonio de rango 7, uno que servía bajo las órdenes de Sievan, el mismísimo Señor de la Muerte en las Llanuras Malditas, se sentía incómodo. Zath pareció incómodo cuando vio a Noah salir de la tienda con Axil, pero dejó claro que la fuente de su disgusto no era el hecho de que Axil se hubiera encogido. El único otro cambio que se había producido en el lapso entre la partida de Noé y su regreso de la tienda… Sus ojos se posaron en el libro que llevaba a la espalda. Axil había reaccionado fatalmente a él por la cantidad de cadáveres de demonios aplastados que lo componían. Pero Zath estaba hablando con algo. A menos que se hubiera vuelto completamente loco... —Ni se te ocurra intentar comerme —dijo Zath, con la mirada llena de ira—. Te juro por Lord Sievan que si acercas esas asquerosas patas a mí, te haré pedazos y te meteré en la letrina más cercana. Vale. Hay bastantes probabilidades de que esté loco. Estoy casi seguro de que lo ha estado desde el principio. Pero esto es demasiado. Tiene que haber algo más. ¿De verdad mi grimorio tiene algo tan especial que desconcierta a todos los del grupo de Sievan que lo ven? —¿Es el libro? —preguntó Noah a Axil. Axil no respondió. Parecía haber dado por terminada la conversación por ese día. Los labios de Noah se apretaron. Fuera lo que fuese el libro, le daba más miedo a él que a él. Quizá fuera algo relacionado con los cadáveres reales que lo componían. ¿Tengo ahí dentro el equivalente a un montón de figuras religiosas? Quizá sea como si estuviera profanando su cultura sin querer. Eso sí que sería una falta de respeto. Aunque no me imagino que eso pudiera provocar que alguien se pusiera a hablar al aire. ¿Significa eso que realmente hay algo ahí? ¿Algo que solo Zath y Axil pueden ver? Noah entrecerró los ojos en la dirección hacia donde miraba Zath. Extendió su campo de visión y aguzó su percepción sísmica, intentando discernir si había algo que, de alguna manera, escapaba a su vista. Nada de lo que intentó dio resultado. Por lo que Noah podía deducir, Zath hablaba solo. Pero eso no podía ser. Zath no estaba loco de esa manera. Había algo allí, pero no lograba descifrarlo. —No lo haré —dijo Zath—. Búscate tus propias runas, parásito. ¿Algo que necesita runas? Podría ser el libro. O literalmente cualquier otra criatura viviente en la historia de las Llanuras Malditas. Todo ser inteligente que existe quiere más runas. ¡Por los dioses, esto es exasperante! —¿Con quién estás hablando? —preguntó Noé—. No te has olvidado ya de mí, ¿verdad? —Haz lo que tengas que hacer —dijo Zath, sin siquiera mirarlo—. Pediste tiempo para trabajar con tus nuevas runas. Te lo concedo. Regresa cuando hayas terminado. Luego volvió a hablar al aire. Noah se habría ofendido si no hubiera conseguido justo lo que quería. Dudó un segundo más, paralizado por la curiosidad y la inquietud. No le gustaba la idea de que el libro fuera… bueno, algo más que un libro. No podía ignorar esto, al menos no a largo plazo. Por el momento, le convenía dejar que las cosas siguieran su curso. Si mantenía a Zath distraído, ganaría tiempo para que el dolor de cabeza desapareciera mientras decidía qué tipo de Runa Mental crearía. Tenía que aprovechar cada segundo. —¿Me vigilas mientras trabajo? —le susurró Noah a Moxie. Ella asintió. —Me quedaré aquí vigilando lo que pasa afuera —se ofreció Lee. Miró fijamente el punto donde Zath tenía la vista puesta—. Intento ver con quién está hablando. —Avísame si tienes suerte —dijo Noah. Le pasó a Axil a Lee, quien la levantó como si fuera un saco de patatas. Axil no dijo ni una palabra. Ni siquiera pareció darse cuenta de que la habían movido. Noah y Moxie regresaron a su tienda. Noah esperaba que Zath se enfadara de repente al ver que el libro había desaparecido, pero ni siquiera se inmutó. Siguió hablando solo como si nada hubiera cambiado. En todo caso, eso solo confundió aún más a Noé. ¿Le interesa siquiera ese libro? Negó con la cabeza y se quitó el grimorio de la espalda mientras cruzaba la tienda y se dirigía al lecho de lianas de Moxie. Se sentó sobre él y abrió el enorme libro en su regazo. —Espero que Zath esté muy distraído, porque van a pasar unas cuantas horas más antes de que mi magia regrese —dijo Noah mientras Moxie tomaba asiento en la silla de mimbre frente a él. Ella meció la silla sobre sus patas traseras y cruzó los brazos sobre el pecho, asintiendo levemente con la cabeza. —Parece una buena oportunidad para contarme qué pasó en la finca de Belkus —preguntó Moxie—. Estoy completamente perdida. Sí. Eso y planear qué runa voy a crear. Ayúdame a pensar en algunas excusas para entretener a Zath si decide irse pronto. Pero, con respecto a la finca… veamos. Es una historia larga, pero intentaré resumirla. Yoru también es Yoku. Nuestra suposición de que es mayor de lo que pensábamos es correcta. Es un demonio de rango 7. Una que, al parecer, está en un gran conflicto con Belkus. Además, apareció Mascot. —Recogí ese trozo —dijo Moxie secamente—. ¿Qué rompió? “Hasta ahora, nada. Denle tiempo. Supongo que al final lo hará. Pero… lo más importante es que hemos encontrado a Wizen.” Los ojos de Moxie se abrieron ligeramente. —¿En serio? ¿Dónde? —Por lo visto, está intentando provocar a Sievan para que luche contra él —respondió Noah encogiéndose de hombros—. No tengo ni idea de por qué ni cómo. De alguna manera, está derrotando a demonios de rango 7. Incluso mató a un Señor Demonio. Creo que esa clave debe de estar ayudándolo contra los demonios de alguna forma. Wizen era fuerte, pero no lo suficiente como para derrotar a enemigos de rango 7. —El artefacto solo debería servir de conexión entre planos —dijo Moxie, frunciendo el ceño—. Lo he leído con bastante detenimiento. No veo cómo podría fortalecer a Wizen. Lo pensaré bien a ver si recuerdo algo que pudiera estar haciendo mal. —También podrían ser sus runas mentales —dijo Noah—. Dada la estrecha relación que tienen los demonios con sus runas… —Sí —dijo Moxie con expresión sombría—. Puede que sea eso. ¿Supongo que por eso hablabas de las Runas Mentales cuando volviste? —Me las dio Belkus. Es sorprendentemente razonable. Lo único que quería a cambio era que nos perdiéramos y no nos aliáramos con Yoru contra él. —Noah hojeó las páginas del grimorio. Estaban todas en blanco, lo cual era una sorpresa. El libro solía ser más receptivo. Golpeó las páginas—. Dame esas Runas Mentales, por favor. Las necesito. Transcurrió un segundo. De repente, las páginas se pasaron, como si el grimorio acabara de recordar lo que era, y se abrieron paso hasta una página cubierta de Runas Mentales de Rango 5. Moxie arqueó una ceja en señal de pregunta; Noah se encogió de hombros. Su libro ya era bastante raro de por sí. Él simplemente estaba contento de que no intentara dibujar nada inapropiado. Moxie bajó la mirada hacia el grimorio, examinando las runas en sus páginas, luego volvió a mirar a Noah mientras ladeaba la cabeza. No parecía del todo sospechosa, pero había un dejo de incomodidad en su expresión. “¿Qué pretendes con estas? Runas mentales… no son realmente… bueno…” —Lo sé —dijo Noah. Su rostro se ensombreció—. No tengo intención de convertirme en Wizen. No voy a usar las barbaridades que él usa, pero necesito una forma de evitar que use esos poderes contra mí. Creo que la mejor manera de hacerlo es con más Runas Mentales. Moxie asintió. Su expresión se suavizó ligeramente. No había un alivio inmenso en su rostro, sino simplemente porque parecía que nunca había tenido suficientes dudas sobre sus acciones como para sentirse aliviada de haberlas evitado. “¿Entonces tienes en mente un desastre que de alguna manera se relaciona con la mente?” La expresión de Noah se tensó. Sus pensamientos volvieron al pasado. A la línea, a la agonía que se había apoderado de su mente como un molino, desgarrando recuerdos y pasado hasta que solo quedó la monotonía. La tortura mental de no poder hacer nada más que dar pasos en una caminata interminable, con un futuro incierto y un pasado que se desvanecía. —Sí —respondió Noé con tono sombrío, colocando la mano sobre la superficie del grimorio—. Creo que tengo una idea.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 557

Estás leyendo el capítulo 557 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.