Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 544 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
—¿Cómo es posible? —preguntó Axil. Miró fijamente las palmas de sus manos, como si en ellas se encontrara la respuesta que buscaba, pero no halló nada. La mirada de la pequeña demonio se alzó hacia la mitad de su cadáver que aún yacía inmóvil en el suelo—. ¿Cortaste mi conexión conmigo misma? Moriste… ¿pero viviste? Este es el dominio de Lord Sievan. No debería ser posible que…
Las palabras de Axil se le congelaron en la boca como si se hubieran convertido en hielo. Sus ojos se clavaron en Noah y lo taladraron con una intensidad mayor que la de su propio dolor de cabeza. La incredulidad se reflejó en su rostro y sus labios se entreabrieron mientras daba un paso atrás.
Por su parte, Noah no tenía ni idea de lo que le pasaba por la cabeza. La amenaza que representaba prácticamente había desaparecido con ella. Aunque no la descartaba por completo como oponente, le preocupaba un poco lo que acababa de suceder.
Sunder jamás había logrado algo así. Había atravesado personas, atravesado runas, pero esto era algo completamente distinto. Algo en Axil, en su totalidad, había sido destruido. O eso, o algo en su resurrección había salido terriblemente mal, pero dado que exactamente la mitad de su cuerpo había quedado atrás al regresar, sería demasiada coincidencia pretender que la Runa Maestra no tuviera nada que ver.
¿Cuánto me falta por comprender de Sunder? Sé que aún estoy lejos de poder controlar por completo todo su poder. Pensaba que simplemente haría más daño, no… lo que sea que sea esto.
Los dedos de Noah se crisparon a su lado. Si aún tuviera acceso a su magia, se habría sentido fuertemente tentado de intentar Separar el Eje por segunda vez.
Me pregunto si moriría definitivamente o si volvería siendo una cuarta parte de su tamaño anterior. De hecho, eso podría ser incluso peor. Ahora mismo es manejable, pero no me gusta la idea de tener a un Axil del tamaño de un chihuahua corriendo por ahí e intentando mordisquearnos los tobillos.
Noah salió de sus pensamientos cuando Axil agarró su hacha de nuevo y la alzó en el aire. Se tambaleó, pero la mantuvo en alto apoyándola contra su hombro. Extendió la mano libre hacia Noah y el hacha cayó de nuevo. Axil la atrapó rápidamente y se estabilizó antes de fulminar a Noah con la mirada.
—¿Es esto una prueba? —preguntó Axil con voz mesurada y cargada de suspicacia. Sus ojos recorrieron la plaza, pasando rápidamente de Lee a Moxie—. ¿Acaso no he vuelto a la vida?
—Quédate quieta y lo averiguaremos —dijo Lee, flexionando la mano.
—¡Un momento! —dijo Moxie mientras levantaba un brazo para detener a Lee—. Ten cuidado. No sabemos de lo que es capaz. Podría ser solo una actuación, y podría tener habilidades que van más allá de la fuerza bruta. Puede resucitar. No es algo que se deba tomar a la ligera.
—Muerte —repitió Axil. Frunció el ceño. Luego palideció. La sorpresa se reflejó en su rostro y aflojó el agarre, haciendo que el hacha se le escapara de las manos. La hoja se estrelló contra la piedra y la punta la golpeó en la barbilla, haciéndole retroceder la cabeza.
Axil tropezó y se agarró el moretón que le crecía, maldiciendo. “Maldito sea este cuerpo. Es tan débil. Torpe. Lo odio”.
Por un instante, pareció que iba a decir algo. No creo que pueda culparla por olvidarlo después del golpe que recibió. Pero ¿qué se supone que debemos hacer al respecto?
Noah observó a Axil con disgusto. La situación no se había desarrollado como él esperaba. Axil ya no parecía una amenaza, pero no iba a arriesgar a Lee ni a Moxie enviándolos a matarla y descubrir que ocultaba otro truco. Él tampoco podía hacer mucho: su cuerpo seguía sin poder usar su magia.
Incluso su acceso al Fragmento del Ser había sido bloqueado. Su velocidad de reacción había vuelto a sus límites humanos normales. Noah no era más que un humano normal sin poderes hasta que la niebla en su mente se disipó.
—Tal vez podamos lanzar algunas piedras —sugirió Lee en voz baja—. Si lanzamos suficientes piedras, al final daremos con algo.
“Lapidar a un demonio hasta la muerte tiene su ironía, pero no creo que se quede de brazos cruzados mientras le tiramos cosas. Podría correr hacia ella y hacer que me mate para poder acceder brevemente a Sunder otra vez, pero acabaría en coma otra vez.”
—¡De ninguna manera! No podemos permitir que te hagas pasar por un cadáver mientras estamos en medio de las Llanuras Malditas —siseó Moxie con un firme movimiento de cabeza.
—¡Ajá! —exclamó Axil. Apuntó de nuevo a Noah con un dedo, esta vez sin el peso del hacha y capaz de realizar el gesto sin lastimarse—. Dame tu runa.
Noah miró fijamente a Axil. Tardó un segundo en darse cuenta de que no estaba intentando hacer ninguna broma. Entrecerró los ojos. —No.
“Tienes que hacerlo. Lo necesito.”
“¿Por qué demonios iba a darte mi runa? No eras lo suficientemente fuerte como para quitármela cuando eras el doble de mujer que eres ahora.”
Axil se miró a sí misma y luego volvió a mirar a Noah. Cruzó los brazos sobre el pecho y apretó los labios. —Eso fue un golpe bajo.
“Todos los golpes que te lancen serán bajos”, dijo Lee. “Tienen que serlo si queremos acertar a algo”.
La diminuta demonio iba a responder, pero su voz se apagó al fijar la vista en algo en el aire, sobre la cabeza de Lee. Movió los labios y permaneció en silencio durante varios segundos antes de sacudirse como un perro mojado.
—No —murmuró Axil para sí misma, sacudiendo la cabeza con firmeza—. Nada de mirar. Sus lienzos distraen demasiado, Axil. No podemos distraernos. Lord Sievan nos encomendó una misión. Debemos cumplirla. No puedo fallar. No otra vez.
¿Por qué está todo el mundo tan jodidamente loco? ¿Sería mucho pedir que nos topáramos con un demonio perfectamente lógico? ¿Uno que nos diera un apretón de manos firme y se largara cuando se diera cuenta de que no tiene ninguna posibilidad? ¿Por qué me toca a mí lidiar con la criatura espeluznante que vuelve a la vida como un munchkin diminuto y empieza a hablar sola?
—No te voy a dar ninguna de mis runas —dijo Noah negando con la cabeza—. Ya te partí por la mitad una vez, Axil. La próxima vez, te haré algo peor. Esta es tu única advertencia. No me tientes.
—Pero necesito una de tus runas —dijo Axil, frunciendo el ceño con fastidio—. No puedo irme hasta que me la des. Esas fueron las instrucciones de Lord Sievan.
Habló con una seguridad tan natural que hizo dudar a Noah por un instante. Axil ni siquiera parecía estar intentando amenazarlos. Formulaba sus palabras como si tuvieran que darle lo que quería. No porque ella fuera a imponerlo, sino porque Lord Sievan lo haría.
Juro que he oído su nombre antes, pero tengo la cabeza tan nublada que no recuerdo dónde. ¿Tenía alguna relación con el tal Belkus?
—¿Me recuerdas quién es Lord Sievan? —preguntó Noé, frotándose el puente de la nariz.
Los ojos de Axil se contrajeron.
“¿Afirmas desconocer la existencia de Lord Sievan? Es imposible. Todos los que transitan por las Llanuras Malditas lo conocen. Es el Soberano de la Ciudad Dorada. El guardián de los Páramos Negros. El Amo de la Muerte. El Fin Eterno. El demonio viviente más poderoso de este plano de existencia.”
Noah se rascó la mejilla. Le estaba empezando a salir barba. Probablemente pronto tendría que afeitarse.
Recuerdo vagamente haber oído algo sobre Sievan en relación con las Tierras Negras. Creo que de ahí provienen muchas de las runas que usé para mis combinaciones. Si es el amo del lugar, ¿por qué permitió que alguien entrara tranquilamente en sus tierras y le robara?
Además, nadie realmente fuerte va a andar por ahí ostentando títulos tan estúpidos.
Si este tipo quiere algo de mí, que me lo pida él mismo. No soy un hombre irracional. A veces estoy dispuesto a negociar. No me gusta tratar con nadie que intente enviarme un asesino antes de presentarse. Las palabras existen por algo, ¿sabes?
Axil ladeó la cabeza. Se rascó el cuerno que le sobresalía de la mejilla con un movimiento muy parecido al que acababa de hacer Noah.
“Tus palabras no tienen sentido. Pides que alguien negocie. Y, sin embargo, cuando vengo a negociar, me rechazas.”
“No negociaron. Intentaron asesinarnos.”
“Una parte fundamental del proceso.”
—Desde luego que no —espetó Noah. Cruzó los brazos sobre el pecho y miró a Axil con desdén—. ¿O es que te diste cuenta de que no podías ganar y por eso decidiste fingir que venías a negociar desde el principio?
—No. Siempre he venido a negociar. Ya te lo dije —dijo Axil.
—¡Mentira! —dijo Moxie—. Dijiste que querías bailar con Spider. Luego intentaste matarlo, pero él te mató primero. Basta de mentiras. Casi me dan ganas de ver hasta dónde te puede mandar volando una buena patada en el pecho.
—Ningún pacto está completo sin sangre. Quien no sea digno de mi espada no merecerá ni una palabra más —insistió Axil. Sus ojos brillaban con fanatismo mientras miraba fijamente a Noah—. El mismísimo Lord Sievan me trajo de vuelta a este lugar. Tu poder era tan inmenso que él fue testigo de ello. No volveré a luchar contra ti. Alzar mi espada contra ti sería interponerme en el camino de Lord Sievan.
No estoy muy seguro de que me guste cómo suena eso.
—Puedo darle una patada por ti, Moxie —ofreció Lee—. Apuesto a que podría lanzarla por encima de los edificios.
—¿De verdad esperas que me crea algo de esto? —preguntó Noé, frotándose el puente de la nariz.
Axil parpadeó. Una genuina confusión se reflejó en su rostro y ladeó la cabeza. —¿Por qué no lo harías? Un demonio de tu inmensa fuerza no tiene absolutamente nada que temer de mí. No soy más que un insecto en tu camino. Seguir luchando no serviría de nada para ninguno de los dos, excepto para que escupieras en la cara de Lord Sievan.
Alrededor de la plaza, algunas cabezas comenzaron a asomar de los edificios cuando los demonios se percataron de que la lucha había cesado. Noah no tenía duda de que no eran los únicos testigos del combate.
Sin duda, había gente que había visto lo sucedido. Habían visto morir a Axil y regresar, y también lo habían visto hacer lo mismo. Durante varios segundos que se hicieron eternos, Noah pensó: “Si Axil dice la verdad, tiene razón”.
No tardaría en correrse la voz. A partir de ese momento, cada acción que realizara no podía ser solo obra de Noah. Tenía que ser de Spider. Una leve sonrisa se dibujó en sus labios al concebir una nueva idea.
Había revelado aún más de sus cartas. Y, en situaciones como esa, había una estrategia en la que era mejor que en ninguna otra.
Muy bien, Sievan. Juguemos a tu juego y veamos qué es lo que quieres de mí.
Axil lo había planeado todo demasiado a la perfección como para no aprovechar la situación.
Era el momento de redoblar la apuesta.

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 544
Estás leyendo el capítulo 544 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.