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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 485 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Violet abrió los ojos lentamente. El mundo zumbaba y giraba a su alrededor, danzando al son de una melodía que solo él podía oír. Tenía los labios pegajosos y le palpitaba la cabeza. Spider, en cambio, ni siquiera parecía inmutarse. Violet tragó saliva. Era lo único que podía hacer. Dolor y una nueva fuerza se arremolinaban en su interior. Había logrado reprimir sus dudas cuando Spider compró la poción de Fusión Mental. Si ese hubiera sido el precio del poder, ella habría estado más que dispuesta a pagarlo; pero rápidamente quedó muy claro que Spider no tenía ninguna intención de usar la poción para el propósito previsto. Le había hecho decenas de preguntas sobre sus metas y lo que quería lograr. Violet apenas recordaba sus respuestas. Lo único que quería era ser fuerte. Poder proteger a Aylin, Edda y Rorick. Nada más importaba. Spider estaba dispuesta a dárselo todo a cambio. El demonio le había entregado runa tras runa, ordenándole que las absorbiera en su alma. La vergüenza envolvió a Violet como una capa de metal al recordar aquello. Resultó que su absoluta falta de experiencia dibujando runas la había vuelto pésima en ello. Aunque el poder había estado justo frente a ella, le había llevado minutos dibujar cada una. La impaciencia en la postura de Spider evidenciaba que Aylin había aprendido las nuevas runas mucho más rápido que ella. Todo lo que Violet había deseado estaba justo delante de ella, y no lograba comprenderlo. Al final del plazo de treinta minutos del que Spider le había advertido, Violet logró traer seis nuevas runas y extraer energía de una runa que el demonio más fuerte había destrozado para llenar su actual Runa Demoníaca. Llegó el momento de combinarlos. Aún ahora, Violet sentía un nudo en el estómago. Spider le había dado todo, y ella había fracasado. Aun siguiendo las instrucciones de Spider, la combinación había sido un desastre. Lo supo enseguida. La runa estaba casi llena al sesenta y cinco por ciento. Un fracaso total. Entonces, los efectos de la poción cesaron y Violet se encontró sentada en el suelo de la tienda. Había sido humillante. Pero, mientras su estómago se retorcía en nudos tan apretados que podrían haber cortado metal, su mirada derrotada solo se encontró con la mano de Spider que sostenía una segunda poción. Una segunda oportunidad. Una que la endeudó de forma tan abrumadora que ni siquiera alcanzaba a comprender la magnitud de la deuda. Violet la aprovechó sin dudarlo. La vergüenza no le afectaba. Aunque tuviera una runa dañada, no podía permitirse otra cosa que aprovechar cualquier ventaja que Spider estuviera dispuesto a ofrecerle. No tenía ni idea de por qué estaba dispuesto a dedicar tanto esfuerzo a un demonio sin potencial ni habilidad, pero le daba igual. Cualquier cosa que Spider quisiera de ella sería suya si la dejaba seguirle el ritmo a Aylin. Pero cuando volvieron a su mente, Spider no le proporcionó nuevas runas. En cambio, simplemente le ordenó que cerrara los ojos y se preparara. Violet casi soltó una carcajada burlona al recordarlo. Tenía tanta confianza que estaba preparada para cualquier cosa que Spider le exigiera. Se había equivocado. Sus recuerdos de lo que sucedió después eran borrosos. Un muro de dolor, tan inmenso que amenazaba con engullirla por completo, la invadía. Gritó hasta que se le quemó la garganta, pero ni una sola vez abrió los ojos. Y entonces no hubo nada. El dolor se había desvanecido como si nunca hubiera existido. Spider le ordenó que abriera los ojos una vez más, y Violet se encontró en su alma, rodeada por las runas que no había logrado combinar. Fue en ese instante cuando Violet comprendió la diferencia entre ella y Spider. Él había deshecho su error como si nunca hubiera ocurrido. Ella era un demonio, pero él era un dios. Esa era la única explicación que su mente podía concebir. Violet no se equivocó la segunda vez. Combinó las runas en una de Rango 2, y la única respuesta de Spider fue manifestar una nueva de Rango 2 en su alma. Y así continuaron. Aún estaba lejos de ser rápida en su trabajo, y le tomó los treinta minutos completos reunir el resto de las runas de Rango 2 en su alma. Esta vez no la desanimó. A Spider no le importaba cuánto tiempo le llevara. El tiempo no tenía sentido para un dios. Y, por alguna razón, eso la reconfortaba. Violet se concentró, apartando el miedo y la preocupación para enfocar su mente por completo en lo que importaba. ¡Éxito! Contó con la ayuda de un dios. No había otra opción. Su recién adquirida confianza resultó acertada. Cuando combinó sus runas por segunda vez bajo la guía de Spider, no volvió a cometer errores. El efecto de la poción desapareció apenas unos instantes después. —¿Y bien? —preguntó Spider, y sus palabras destrozaron los pensamientos de Violet como un puño contra un cristal. Bajó la mirada a sus manos, flexionando los dedos y tragando saliva con dificultad. Su cuerpo, al igual que el de Aylin, no había sufrido cambios significativos desde su ascenso al Rango 3. Eso no significaba que no hubiera cambiado en absoluto. Sus músculos habían rellenado su delgada figura y, al pasarse una mano por la cara, Violet notó que sus facciones se habían afinado. Sentía el cuerpo firme. Estabilizado. Como si la tierra misma hubiera surgido para llenarla desde dentro. Se sentía imparable, y sabía que nada más lejos de la realidad. Violet alzó la vista hacia el rostro de Spider, oculto tras su capa. ¿Por qué está aquí alguien así? ¿Un dios hecho carne… regalando poder a niños de la calle? ¿Es esto solo un juego para él? ¿O hay algo más que se nos escapa? —Yo... yo estoy bien. Me siento fuerte —dijo Violet, sin querer hacer esperar más a Spider. —Esas serían todas las Runas de la Tierra —reflexionó Spider—. ¿Y qué hay de la movilidad? ¿Rígida? ¿Tus pensamientos son lentos? Violet parpadeó. Levantó una mano y la agitó, luego negó con la cabeza. —No. No lo creo. No sé si diría que me siento más rápida, pero no me siento más tonta ni más lenta. —Ya veo. Así que el cambio tiene más que ver con tu runa demoníaca que con las normales —murmuró Spider. La miró de nuevo—. ¿Y qué hay de tu emoción? ¿Sabes de qué te alimentas? Es rápido, pero… Violet lo sabía. Antes incluso de que Spider terminara la frase, su corazón ya se había fijado en lo único que le importaba en la vida: “Quiero proteger a mi familia”. Eso hizo que Spider se detuviera. Inclinó la cabeza hacia un lado, con aparente curiosidad. “Es una emoción interesante para un demonio. Más amable de lo que esperaba. Aunque tampoco es realmente una emoción. Explícame”. ¿Qué clase de pregunta es esa? ¿Acaso intenta ver cuánto me conozco a mí misma? En realidad, da igual. Si con eso me fortalece, puede conseguir lo que quiera de mí. —No es solo emoción. Es sentimiento. El sentimiento de proteger lo que me pertenece —respondió Violet—. No soy lo suficientemente fuerte ni tengo la suerte de alimentarme de pura emoción. La mayoría de nosotros tenemos algo más específico. Un sentimiento que suele estar compuesto por un conjunto de emociones más pequeñas combinadas. “Pero tu instinto es proteger a los demás. ¿Acaso consumes tu propia energía?” No sé si puedo explicar algo que me resulta completamente instintivo… por eso pregunta. Para que profundice más. Violet frunció el ceño mientras pensaba y buscaba las palabras. “No es lo que siento. Quiero sentir su aprecio. Que comprendan que los estoy protegiendo”, dijo Violet. “Y no se trata solo de los demás. Es mi familia. Quiero proteger a los que me pertenecen”. Spider inclinó la cabeza. “Ya veo. Un deseo poderoso. Un deseo peligroso, si lo dejas escapar de tus manos. ¿Acaso algún ser vivo pertenece realmente a otro?” —Yo… no lo sé —admitió Violet frunciendo el ceño. La emoción se aferraba a la lógica mientras luchaba por encontrar un equilibrio—. No sé cómo decirlo. Quiero que sean míos. Mis hermanos. No me pertenecen, pero son míos. —Interesante. No muy diferente de Lee, pero… no. Olvídalo. No te diré cómo funcionan tus emociones, pero te animo a que explores hasta dónde puedes llevarlas. Qué tan fuerte puedes llegar a ser, no solo en los aspectos que conoces, sino también en los que desconoces —dijo Spider—. Te observaré con interés. Tienes potencial. ¿Yo? No logré combinar mis runas. ¿Cómo es posible que tenga algún potencial? ¿Acaso Spider solo intenta ser amable? Pero… ¿para qué molestarse? No lo entiendo en absoluto. Permanecieron en silencio unos segundos. Luego, Spider exhaló levemente. Puso una mano en el hombro de Violet. “Protege a tu familia. No le he encomendado una tarea fácil a Aylin. Tiene mucho peso sobre sus hombros. Necesita toda la ayuda posible, y recuerda que tú también eres parte de tu familia. Conozco esa mirada en tus ojos. Solo puedes protegerlos si te proteges a ti mismo. Sé que tú y Aylin se preguntan por qué haría algo así. Probablemente estén tratando de comprender qué me llevó a elegirte a ti.” Violet asintió en silencio. —La respuesta es sencilla. Estabas allí —dijo Spider—. Aylin sintió la curiosidad y la necesidad de buscarme. No vine con segundas intenciones más allá de las que ya has visto. Necesito a alguien que ocupe el lugar de Golon y a alguien que controle a las bandas que someto a mi control. Les daré a ti y a Aylin todo lo que esté en mi mano para lograrlo. Tu única tarea es manteneros con vida hasta entonces. Y, cuando lo consigas, tendrás una opción. —¿Una elección? —Violet frunció el ceño—. ¿Sobre qué? —Lo entenderás cuando llegue el momento —respondió Spider con una risita—. Hasta entonces, concéntrate en el presente. Ahora eres más fuerte, pero pronto nos enfrentaremos a enemigos más poderosos. Estos próximos días son solo entrenamiento. Pon a las bandas bajo el control de Aylin. Aprende a usar tus habilidades y a protegerlo, y prepárate para lo que viene. Violet apretó la mandíbula. Spider no había tenido que decir nada. Sus órdenes eran exactamente las que ella ya había acatado. Era extraño. A pesar de la inconcebible distancia que los separaba, por alguna razón inexplicable, Violet se sentía segura con Spider. Casi parecía que le importaba. —Lo haré —prometió Violet. —Bien —dijo Spider con una sonrisa. Extendió la mano y ayudó a Violet a levantarse. Luego señaló la entrada de la tienda con un gesto de cabeza—. ¿Vamos a ver cómo está Aylin? Creo que su pelea ha terminado, y tengo muchas ganas de ver su reacción cuando te vea.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 485

Estás leyendo el capítulo 485 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.