Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 486 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
—Alguien se dirige hacia acá, pero aún tenemos un poco de tiempo antes de que llegue —dijo Aylin, con las orejas alerta al oír un ruido fuera de la tienda. Se humedeció los labios intentando identificar el sabor, pero había demasiada gente en el campamento como para distinguir nada ahora que todos habían salido de sus tiendas.
Él y Vrith se levantaron de donde estaban sentados y Aylin se sacudió el polvo de la parte trasera del pantalón. No le hacía ninguna gracia parecer un paleto cuando aparecía algún demonio arrogante.
—Todavía me debes más comida. No creas que una interrupción te va a librar del resto —dijo Vrith. Hizo una pausa—. Dado en la forma que acordamos, claro.
Aylin reprimió una risa. —Lo sé. Podrás quedarte con el resto cuando me asegure de que todos los que quieran comida la consigan. Todavía necesito darles tiempo a los demás niños de la calle para que se enteren. Dudo que los demonios que envié para anunciar que la gente puede tener comida hayan llegado a todos todavía.
“¿De verdad crees que todos van a aceptar tu propuesta?”
“No. Solo los verdaderamente desesperados. Está bien. No se trata de si aceptan mi ayuda o no. Se trata de cumplir mi promesa.”
“¡Menudo capo de la calle eres!”
—¿De verdad eres fuerte si tienes que mentir para proteger lo que es tuyo? —preguntó Aylin—. Actúa como quieres ser, no como eres. Así es como lograrás tus metas.
Vrith frunció los labios y se cruzó de brazos. —No me vengas con frases rebuscadas. Hace menos de un día estabas temblando tanto que seguro que subiste un poco la temperatura del aire a tu alrededor.
“Sin embargo, sonaba bastante sabio e informado, ¿no?”
“Cualquier cosa suena sabia y con conocimiento si eres lo suficientemente críptico. Las palabras que pronuncias manifiestan la realidad que experimentas. ¿Ves? Yo también puedo hacerlo.”
—Es una frase bastante buena, la verdad —dijo Aylin rascándose la barbilla—. Me la quedo.
Vrith dejó escapar un suspiro resignado. —Todo tuyo, jefe.
Las orejas de Aylin volvieron a moverse. Él le dio un codazo en el hombro y asintió hacia la entrada de la tienda mientras su rostro se volvía serio. —Ya están aquí.
Vrith ajustó su postura y retrocedió para que las sombras de la esquina de la tienda la cubrieran. No desapareció del todo, pero aunque Aylin sabía dónde estaba, apenas podía verla.
Aylin volvió a percibir el aroma del aire. Dos demonios se dirigían hacia la tienda. Reconoció a uno de ellos al instante. Un escalofrío le recorrió la piel y sintió una opresión en el pecho.
Araña.
Probablemente el demonio venía a comprobar cómo había ido su inversión. Aylin repasó rápidamente todo lo que había hecho. Estaba bastante seguro de haber actuado exactamente como Spider hubiera querido.
Eso no impidió que el miedo se apoderara de nosotros. Había cosas en la vida que era prudente temer. El miedo no existía en vano. Era el sistema de alerta más primitivo. Mantenía a la gente con vida.
Pero el miedo que sentía Aylin estaba teñido de algo más: curiosidad, y no solo hacia Spider. El otro demonio que lo acompañaba le resultaba extraño. Familiar, pero a la vez, diferente. Era una mezcla de sensaciones que no había podido identificar por falta de experiencia antes de que se apartara la solapa de la tienda.
Spider entró y abrió la puerta para que una demonio lo siguiera. Era de baja estatura, con hermosos cuernos de marfil que se curvaban alrededor de su cabeza y terminaban en puntas afiladas como navajas. Su cuerpo estaba cubierto de músculos definidos y parecía caminar como una roca deslizándose por la ladera de una montaña.
Hubo un momento de silencio mientras los dos grupos se miraban fijamente. Algo le hizo cosquillas en la nuca a Aylin. La familiaridad se hizo más evidente. Sus ojos se abrieron de par en par al darse cuenta, por fin, de quién era el segundo demonio.
—¿Violet? —exclamó Aylin incrédula. Si hubiera estado sentado en una silla, habría saltado de ella. Sus ojos se dirigieron rápidamente a Spider y se recompuso antes de ofenderla. Saludarla delante del demonio increíblemente poderoso era sin duda una falta de respeto. —Discúlpame. Me sorprendió. Maestro Spider. Espero que haya aprobado el trabajo que he realizado en su nombre.
Spider soltó una carcajada y agitó la mano. “Creo que ya he dicho que me importan un bledo los honoríficos y esas tonterías. Mientras obedezcas mis órdenes, me da igual si dices mi nombre primero o segundo. Y yo solo soy un observador. Ignórame. Has hecho un trabajo estupendo, pero solo estoy aquí para escoltar a Violet”.
Aylin dudaba que Violet hubiera hecho algo para merecer la escolta del mismísimo Spider, pero no iba a cuestionar al otro demonio. Observó a Violet, captando cada detalle mientras su mente luchaba por superponer su nueva forma a la que ya tenía en mente.
Sus rasgos faciales eran todos similares. Sus cuernos sin duda se habían vuelto más bonitos, pero cuanto más la miraba Aylin, más se daba cuenta de que Violet no había cambiado realmente. Simplemente se había convertido en el demonio que siempre estuvo destinada a ser.
—¿Qué pasó? —preguntó Aylin—. Te ves tan… bueno, tan tú. Es como si alguien te hubiera añadido a ti misma.
—Elocuente —dijo Violet con una enorme sonrisa. Se acercó a él y lo agarró por los costados. Aylin soltó un gritito cuando Violet lo levantó sin esfuerzo en el aire y lo hizo girar antes de volver a bajarlo—. A ver si adivinas qué pasó.
"¿Araña?"
“Tal vez debería haberte dado menos pistas.”
—Es casi gratis —convino Aylin. Miró a Spider antes de volver la vista a Violet. Un escalofrío de inquietud le recorrió el estómago—. ¿Cuánto tuviste que pagar por esto? ¿Estás bien, verdad?
—Estoy bien —dijo Violet, rodeando a Aylin con una mano y dedicándole una sonrisa tranquilizadora—. De todas formas, todos estamos metidos en esto. Spider me dio el poder para defendernos. Tu trabajo es sin duda mucho más difícil que el mío.
—Si crees que mantener viva a esta pequeña chiflada es fácil, estás muy equivocada —dijo Vrith, pero el sarcasmo en su voz quedó eclipsado por la sorpresa—. ¿De verdad eres la chica que estaba aquí antes?
—Soy ella y más, cortesía de Spider —respondió Violet. Entrecerró los ojos y apretó la mandíbula—. ¿Por qué sigues por aquí? ¿No tienes una banda que dirigir?
“No. Aylin me invitó a ser su segundo y acepté. Habrá que elegir un nuevo segundo para los Ravagers.”
—¿Qué? —exclamó Violet. Se giró para mirar a Aylin—. ¿La elegiste a ella? ¿Por qué?
—¿Por qué no iba a hacerlo? —preguntó Aylin—. Me ha ayudado muchísimo. Si no fuera por Vrith, Rekeba me habría aplastado. Vrith no es tan intimidante como parece. De hecho, es muy simpática.
—Es una asesina —dijo Violet, con evidente sospecha en su tono—. Menos mal que ayudó, pero ahora te cubro las espaldas. No tienes por qué tener a un monstruo como ella vigilándonos.
Vrith entrecerró los ojos. Dio un paso al frente, apretando los labios. —Guarda tus palabras para…
Aylin levantó una mano. Vrith cerró la boca de golpe.
Vaya. No pensé que eso realmente funcionaría.
—Te quiero, Violet, pero aún no conoces a Vrith —dijo Aylin, eligiendo cuidadosamente sus palabras—. Sacar conclusiones precipitadas no ayuda a nadie. Vrith y yo tenemos un buen acuerdo, y necesitamos toda la ayuda posible.
—Pero ¿de verdad puedes confiar en ella? —preguntó Violet, señalando con el dedo al demonio peludo—. Un trato solo es bueno si ambas partes obtienen algo a cambio. ¿Cómo sabes que no te traicionará a la primera oportunidad?
—Porque no pienso dejar que Spider me destripe —dijo Vrith. Salió de las sombras y se colocó justo frente a Violet.
Los dos demonios se miraron fijamente. Aylin iba a abrir la boca, pero se encontró con la mirada de Spider. El demonio enmascarado negó con la cabeza y, sabiamente, Aylin cerró la boca.
—Así que la única razón por la que estás aquí es porque tienes miedo —dijo Violet. Se cruzó de brazos e imitó la postura de Vrith—. Eso es justo lo que decía. Obviamente eres competente, pero no veo ningún motivo para mantener cerca a alguien que solo se preocupa por sí mismo. Lo único que te importa en este juego es sobrevivir.
Vrith entrecerró los ojos. —Sí, lo creo.
—¿Sí? ¿Qué pasa? —insistió Violet.
—No voy a decir nada —dijo Vrith secamente—. No es asunto tuyo.
“¿Entonces cómo sabemos que realmente estás de nuestro lado?”
“Porque lo digo yo. Aylin y yo tenemos un acuerdo que no puedo reemplazar en ningún otro lugar. Esa es la única explicación que vas a recibir.”
—No puedes esperar que crea que cualquier acuerdo es irrepetible. Ese argumento no me convence en absoluto —dijo Violet, mirando a Aylin expectante—. No puedes decirme que me equivoco, ¿verdad? No sé en qué consiste este acuerdo, pero nombrarla tu mano derecha es un compromiso enorme. Necesitas poder confiar en tu mano derecha más que en nadie. Una mala mano derecha puede destruirte por completo y acabar con todo lo que has construido.
¿Cuándo aprendió Violet tanto sobre las pandillas y cómo operan?
Aylin luchó por mantener sus poderes reprimidos. Lo último que quería era absorber accidentalmente la energía de Violet.
—Este trato es irrepetible —dijo Vrith antes de que Aylin pudiera decir nada—. No es algo que pueda conseguir en ningún otro sitio. No le diré nada al resto del gremio, pero puedo contar con Aylin y él lo sabe.
Aylin se sorprendió un poco al percibir la verdad en las palabras de Vrith. Él creía que tenían un acuerdo de trabajo, pero su afirmación iba más allá.
—Está diciendo la verdad —dijo Aylin.
Violet parpadeó sorprendida. —¿Cómo lo sabes?
—Puedo saborear la verdad —respondió Aylin—. Soy una enciclopedia andante. Hay mucho que aún no he tenido la oportunidad de contarte, Violet. Debemos remediarlo cuanto antes, pero puedes confiar en mí, y también en Vrith.
Spider ladeó la cabeza al oír sus palabras. Algo le había llamado la atención, pero no dijo nada y Aylin no preguntó.
Violet los observó a él y a Vrith en silencio durante unos segundos. Luego descruzó las manos y las dejó caer a sus costados. —Bien. Si confías en ella, confiaré en tu criterio. No me gusta nada. Soy yo quien nos protegerá a todos.
Había algo más en su voz que simple cariño fraternal. Era la determinación que solo un demonio podía comprender. Aylin reprimió sus poderes, pero era demasiado tarde. Su mente se cruzó con la de Violet y los ojos de ella se abrieron de par en par.
"¿Qué fue eso?"
—¿Le acabas de dar un mordisco? —preguntó Vrith.
—No —dijo Aylin, exhalando aliviada—. Pero puede que inconscientemente lo haya intentado. Lo siento, Violet. Aprendí algo importante sobre ti y casi te robo energía sin querer. Todavía estoy aprendiendo a controlar mi fuerza.
—¿Es inmune? ¡No me lo puedo creer! —murmuró Vrith mientras miraba sus manos—. ¿Eso significa que su energía rúnica es más fuerte que la mía? ¡Araña es injusta!
—Creo que deberíamos sentarnos y hablar seriamente de lo que somos capaces de hacer —dijo Violet lentamente.
—Esa podría ser una buena idea —dijo Aylin.
Vrith lo fulminó con la mirada. —Claro que tú y tu hermana lo creéis. No sois vosotros los que vais a sufrir las consecuencias por compartir. Paso.
—¿Ah, sí? —Violet arqueó una ceja—. Vaya lealtad. Spider me ordenó proteger a Aylin. Eso incluye conocer las habilidades de sus subordinados.
—Entonces te lo diré en privado —dijo Vrith. Miró de reojo a Aylin—. Cuando él no esté.
—Podrías mentir. Aylin es la única que puede saber si dices la verdad o no —replicó Violet. Se cruzó de brazos de nuevo—. Le creo a Aylin, pero tampoco voy a dejar que me tomen por sorpresa porque decidiste ocultarme algo. Me lo tomo en serio. ¿Y tú?
—Violet, está bien —dijo Aylin—. No tenemos por qué…
—No —dijo Vrith. Dejó escapar un suspiro cansado—. Violet tiene razón, y ya he visto demonios como ella. Es una acumuladora compulsiva.
—¿Una acumuladora compulsiva? —preguntó Aylin—. ¿Te refieres a cómo se siente? ¿Cómo lo sabes? ¿Y qué tiene que ver eso con nuestra conversación?
—Porque los Acaparadores son de los mejores guardias que existen. He trabajado para casas nobles que los emplean, y nunca han salido bien —dijo Vrith mientras se frotaba el puente de la nariz—. Los Acaparadores son excelentes protegiendo cosas. Al fin y al cabo, no les gusta desprenderse de su tesoro. Y por cómo habla Violet, estoy bastante segura de que su tesoro somos nosotros.
—Me refiero a la gente que me importa —corrigió Violet—. No te incluyas en esa lista.
Vrith abrió la boca para responder, pero dejó escapar un siseo de dolor. Miró con furia a Aylin, quien hizo una mueca de dolor.
"Lo siento."
Vrith suspiró. “Ya me lo imaginaba. En cualquier caso, Violet tenía razón. No me he enfrentado a una Acaparadora que reúna a otros demonios, pero me imagino que será una guardia formidable si la dejas hacer lo que quiera. Si esto forma parte del plan, lo haré, pero sentada, no de pie. Presiento que no me va a resultar nada divertido”.
Violet asintió a Vrith en señal de aprobación y se sentó frente a ella. Aylin dudó un instante antes de sentarse a su lado.
Quizás deba empezar a darle más comida a Vrith. Y más tiempo. Voy a tener que alimentarla un tiempo para compensar esto.

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela)
Capítulo 487
El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 486
Estás leyendo el capítulo 486 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.