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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 471 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Un trago y exactamente treinta minutos después, Aylin murió. Al menos, una parte de él sí. Un demonio era su alma, y sus runas eran ellos mismos. Era difícil precisar dónde comenzaba la mente y dónde terminaba el alma, pero se creía comúnmente que cada paso hacia la cima del poder alejaba a la persona de su antiguo yo. Acababa de llevarse más de una docena. Spider lo había atiborrado como a un cerdo en la mesa de algún archidemonio, listo para ser devorado. Había sido cortés pero implacable, invocando runa tras runa en el aire ante Aylin y esperando a que la absorbiera antes de pasar a la siguiente. Spider parecía tener un suministro ilimitado. A Aylin le había llevado minutos dibujar cada una, y temía pensar qué habría pasado si lo hubiera hecho más rápido. Creía que todo terminaría cuando Spider dibujara la sexta runa seguida, pero en cuanto Aylin la asimiló, Spider le dio instrucciones precisas sobre cómo combinarlas y en qué debía concentrarse. Y, milagrosamente, había funcionado; pero Spider no había terminado. Mientras Aylin contemplaba su runa de rango 2 recién forjada, Spider no hizo más que invocar otra runa en el alma de Aylin. Luego la hizo añicos, ordenando a Aylin que absorbiera el poder en su nueva runa. Spider repitió eso hasta que la runa estuvo llena; y aun así, de alguna manera, no habían terminado. Cuando Aylin finalmente logró llenar su runa, Spider no hizo más que invocar otra y mirarlo expectante. Luego repitieron el ciclo. Ya no era un milagro. La conmoción y la incredulidad se habían transformado en asombro. Spider no era un simple demonio. Tampoco podía ser un Archidemonio; ningún Archidemonio que se preciara habría cedido jamás tanto poder a un capo de la calle, y mucho menos a un niño hambriento. No cabía duda de que las runas tenían tantas connotaciones que Aylin bien podría haber sido entretejida en un tapiz, pero no había forma de negarse a Spider. Incluso si hubiera querido, no estaba seguro de haber tenido la fuerza de voluntad suficiente. Y así, el viejo Aylin murió al borde del vial de cristal, con tan solo una raída runa demoníaca en su haber. En su lugar, despertó un demonio de rango 3 recién forjado. La energía que fluía por su alma se extendió por su cuerpo, haciendo que cada músculo ardiera como si estuviera en llamas. —¿Aylin? —La voz preocupada de Violet se abrió paso entre el zumbido en sus oídos y el latido palpitante de la sangre en su cráneo—. ¿Estás bien? No estaba seguro de saber la respuesta a esa pregunta. Todo se sentía tan caliente. Tan… diferente. Era su cuerpo, pero no lo era. La energía rúnica lo recorría y reforjaba la carne a su paso. Su estómago se hinchó y el poco músculo que tenía se endureció y fortaleció. Sus uñas sucias se oscurecieron hasta adquirir un tono gris ceniza y sintió cómo sus dientes se afilaban. Sus orejas se alargaron y se estrecharon en las puntas. El calor abrasador comenzó a disminuir, reemplazado por una reconfortante calidez en su interior. Un fugaz temor a convertirse en un armatoste como Golon lo invadió, pero no sucedió tal cosa. Se pasó la lengua por el labio. Podía saborear el mundo, y su sabor era vibrante. Tan lleno de energía y potencial... pero eso no era todo. A Aylin le temblaron las orejas. Todos estaban tan... presentes. El latido acelerado del corazón de Violet a su lado se mezclaba con el sabor de su miedo y preocupación. Podía percibir sus emociones. Sin siquiera mirarla, sabía exactamente dónde estaba. Sus pensamientos eran tan vívidos y descriptivos que podía adivinar con precisión lo que estaba pensando. ¿Así que esto es el poder? Siento que lo sé todo. Como si tuviera el control por primera vez en mi vida. Es increíble. Yo… Los pensamientos de Aylin se detuvieron en seco. No era solo Violet a quien podía detectar. Todo el poder recién descubierto que fluía a través de él pareció congelarse en seco cuando sus sentidos recorrieron a los demás en la habitación. La pequeña demonio, con sus rasgos juveniles que la hacían parecer poco mayor que él, tenía un sabor a mar de sangre. Aylin retrocedió instintivamente, presa de sus instintos. Mirarla era como asomarse a las fauces abiertas de una bestia enorme y enloquecida, mil veces más grande que él. La demonio más alta no era mucho mejor. En lugar de sangre, tenía un sabor... extraño. Aylin no lograba identificar los sabores que la envolvían. Era una extraña mezcla de lo que solo podía describir como dulce y terroso, que podría haber sido agradable de no ser por el persistente regusto a putrefacción. Y luego estaba Spider. Los sentidos de Aylin siempre habían sido agudos. No había sido el más fuerte, ni el más inteligente, ni el más rápido. La única razón por la que había sobrevivido tanto tiempo era el susurro de las calles, las advertencias que él encontraba donde nadie más las veía. Y, por primera vez en su vida, Aylin deseó que sus sentidos no hubieran sido tan agudos. Una oleada de terror le oprimió el pecho. Spider era la muerte ancestral. El final inevitable que llegaba para todos. Sabía a escombros y a civilización en ruinas. El demonio era tan antiguo que la ciudad misma parecía un niño en comparación. Una criatura que había vivido tanto tiempo apenas podía considerarse un demonio. Nunca antes había conocido a un Archidemonio, ni tenía el menor deseo de hacerlo, pero si Spider hubiera afirmado ser uno, Aylin le habría creído sin dudarlo un instante. Su alma era tan antigua, tan inmensa, que ni siquiera podía empezar a comprender qué más la había compuesto. —¡Aylin! —repitió Violet, esta vez con más urgencia. Lo agarró del hombro y él contuvo el aliento, parpadeando con fuerza. El sabor intenso que lo asaltaba finalmente cedió al desviar su atención. —Estoy bien —dijo Aylin con voz ronca, mientras sus ojos volvían a mirar a Spider a pesar de sus mejores esfuerzos. El antiguo demonio dio un paso atrás, recogió su enorme libro del suelo y se lo devolvió a la demonio más alta. —Lo hiciste bien —dijo Spider—. Diría que con eso ya puedes empezar. No creo que tengas muchos problemas al principio, así que tendrás tiempo para acostumbrarte. Aylin no pudo articular palabra. Ni siquiera sabía qué podría haber dicho, aunque hubiera podido. Casi todas las noches de su vida había soñado con conseguir una sola runa más, con avanzar un peldaño en la escala social para tener una mejor oportunidad de sobrevivir. Y, en un abrir y cerrar de ojos, Spider lo había elevado al nivel de un capo de la calle sin pensarlo dos veces. Como si nada. Casi parecía injusto, pero pocas cosas en la vida lo eran, y Aylin era muy consciente de que aquel don no había sido gratis. “Haré todo lo que esté en mi mano para estar a la altura de tus expectativas. No sé mucho de ser un jefe de la calle, pero cumpliré cualquier orden que me des.” —Intenta no ser tan imbécil —dijo Spider con una risa seca—. Concéntrate en hacerte más fuerte. Solo puedo llevarte hasta cierto punto, y también tengo que trabajar con otros. Lo único que tendrás que hacer es ser mi cara. “Si alguno de los otros capos de la calle intenta desafiarme, no estoy seguro de poder hacer nada. Tienen mucha más experiencia que yo.” —Déjame a mí el resto de los capos y sus pandillas —dijo Spider negando con la cabeza—. Tu única tarea es mantener a raya a este grupo. Confía en mí. Se someterán fácilmente. Mi poder será suficiente para mantener a raya a cualquier tonto durante los próximos días, y para entonces, ya serás lo suficientemente competente como para defenderte. Violet miró confundida de Aylin a Spider. Claramente había notado el cambio en su forma de hablar. Sabía que Aylin jamás habría podido enfrentarse a nadie de la banda, y mucho menos siquiera considerar la posibilidad de pelear contra un capo de la calle. Con buen criterio, optó por no expresar su confusión. Por mucho que Spider les invitara a hablar, el sabor del alma de aquel hombre seguía dejando la lengua de Aylin con una sensación de ceniza. “Permaneceré en esta zona por un tiempo breve. Si alguien causa problemas que no puedan resolver, llámenme. Yo me encargaré. Pero, si pueden, les sugiero que intenten solucionarlo ustedes mismos. A la larga será mejor.” Aylin asintió, comprendiendo. —¿Qué debo hacer que haga la banda? Dijiste que corrieran la voz sobre tu presencia, pero ¿cómo? Si van con otros jefes de la calle y los amenazan, los matarán. Un desafío así no es algo que un jefe de la calle pueda ignorar si quiere conservar su poder. —Espera un día... bueno, un ratito —aconsejó Spider tras pensarlo un instante—. No envíes a nadie todavía. Céntrate en acostumbrarte a tu nueva personalidad y en prepararte para el futuro. Yo me encargaré de sentar las bases para los mensajeros. Me alegra que ya pienses como un líder. ¡Bien hecho! Lo que intento es evitar que nos masacren a todos. ¿Acaso Spider se daría cuenta si eso sucediera? No estoy seguro de querer saber la respuesta. —Entonces haré lo que me pidas —dijo Aylin. “Bien. Me quedaré en la tienda de al lado. Si me necesitas, ven. Solo asegúrate de que realmente me necesitas.” Dicho esto, Spider salió de la habitación a toda prisa. Los otros dos demonios lo siguieron, dejando a Aylin y Violet en silencio. —¿Aylin? —susurró Violet—. ¿Qué acaba de pasar? Aylin tardó varios segundos en responder. “Creo que me acabo de convertir en un jefe de la calle.”
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 471

Estás leyendo el capítulo 471 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.