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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 10 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Todo a su alrededor se desvaneció mientras unos densos tonos azules lo envolvían y la torre se desvanecía, dejándolo flotando en el espacio. Sentía como si cada parte de su cuerpo fuera jalada en una dirección distinta. Apretó los dientes, intentando instintivamente retraerse por completo. Sorprendentemente, pareció funcionar. La sensación se desvaneció, dejando solo una energía azul arremolinada a su alrededor. Por un instante, casi recordó lo que sucedió cuando murió Noé. Entonces la luz azul se desvaneció. La tierra seca se pegaba a la mejilla de Noah. Le hormigueaban las yemas de los dedos de las manos y de los pies, pero la sensación desapareció rápidamente. Abrió los ojos y se puso de pie. Árboles chamuscados sobresalían a su alrededor. Una oleada de pánico le subió al pecho a Noé, pero la reprimió y se incorporó, haciendo una mueca al sentir las ramitas crujir bajo sus pies. No tengo nada que temer. El dolor es pasajero, y lo del cañón me traerá de vuelta mañana. Eso significa que tengo veinticuatro horas para practicar lo que quiera, sin preocuparme de que aparezca alguien. Noé giró sobre sí mismo para orientarse, listo para lanzarse a un lado al primer indicio de un mono. Lo único que vio fueron hileras e hileras de árboles ennegrecidos y raquíticos. Un escalofrío involuntario le recorrió la espalda al verlos de nuevo. Apretó los dientes y apartó la sensación. La muerte ya no tenía poder sobre él. Aunque su conexión mágica con la calabaza no fuera permanente, había visto el más allá. Suponiendo que Renewal no fuera la única diosa de la reencarnación, siempre habría otra oportunidad. No, no era la muerte lo que asustaba a Noé. Era la inactividad. La mera idea de volver a esperar sentado en fila durante cientos o miles de años le producía tal repugnancia que no podía expresarla con palabras. No pienso volver allí. Renewal al menos estaba a la par con ese monstruo. Si logro ser tan fuerte, nunca más tendré que preocuparme por esperar eternamente, y eso empieza por arreglar esta base tan horrible que Vermil construyó a las apuradas. Noé se incorporó de un salto, agarrándose a una rama baja de un árbol y arrastrándose con un gruñido poco digno y con bastante dificultad. Rebotó un par de veces para asegurarse de que la rama soportaría su peso, luego se recostó contra el tronco y dirigió su atención hacia su interior y las Runas que lo aguardaban en su interior. Un abismo negro floreció ante sus ojos, envolviéndolo y aislándolo de la tenue brisa y el olor a ceniza del bosque. Siete runas brillantes cobraron vida alrededor de Noé, flotando en la oscuridad como antorchas. Una presión asfixiante lo abrumaba, haciendo vibrar y deformando el aire como olas de calor a su alrededor. Instintivamente, Noah sabía que aquella fuerza debería haberlo aplastado, pero en lugar de eso, solo le causó una leve incomodidad. Noé se concentró en la runa de viento menos cargada de sus cinco runas. No le cabía duda de que debía reemplazarla, pero no sabía con qué. El libro de Vermil contenía bastantes runas, muchas de ellas mayores. Eso hacía aún más peculiar su decisión de usar cinco runas débiles en lugar de algunas de las mejores. A Noah le habría encantado preguntarle a Vermil qué había estado pensando, pero era imposible. Aparte de los vagos recuerdos que habían estado aflorando y ayudándolo a leer, parecía que no quedaba mucho de Vermil. Y, a juzgar por lo que todos pensaban de él, Noah tuvo la sensación de que aquello no era del todo malo. Extendió la palma de la mano y la más débil de las Runas del Viento flotó en el aire. La energía estática danzaba sobre la palma de Noah y le hacía cosquillas en las yemas de los dedos al contacto con ella. La runa palpitaba con un extraño latido que hacía que su magia recorriera el cuerpo de Noah de vuelta a él. Inspiró lentamente y exhaló, concentrándose en la conexión entre la palma de su mano y la runa. El libro que había tomado prestado de la biblioteca distaba mucho de ser exhaustivo, pero incluso este contenía información suficiente para esto. Noah sintió la conexión con la runa en su mente. Podía percibir el poder que contenía, esperando ser doblegado a su voluntad. Noah retiró la mano, y un hilo de energía brillante lo siguió, adherido a su palma. Alzando la otra mano, Noah la deslizó a través del hilo. Un sonido nítido resonó en su mente. El hilo se desprendió de su palma y grietas recorrieron la runa brillante, cubriendo toda su superficie en segundos. Pequeños fragmentos se desprendieron, haciéndose añicos al impactar contra el suelo, y rayos de luz brotaron de su interior al liberarse la energía. Un gran trozo de la runa se rompió y se estrelló contra el suelo, explotando como un adorno navideño al caer. Hubo un último destello. Una profunda sensación de pérdida inundó el cuerpo de Noé y la última luz se desvaneció. No quedaba rastro de la runa. Solo un espacio vacío donde antes había estado. Toda la energía que había contenido había desaparecido. Según el libro, se había disipado en el éter. Un desperdicio total. Noé dejó caer la mano. Eso es todo. Mejor empezar de cero con algo que sea realmente útil. Puede que tarde un poco en ponerme al día, pero prefiero retrasarme a quedarme atrás definitivamente. Las otras cuatro Runas del Viento flotaban en los márgenes de la visión de Noé. Las contempló con el ceño ligeramente fruncido y luego negó con la cabeza. Empezaré con uno por ahora. Pero… ¿cuál? Noé dejó que la oscuridad se disipara y abrió los ojos. Por suerte, seguía sentado en el árbol. Ningún mono se le había acercado sigilosamente mientras estaba distraído, y tras unos instantes de mirar entre las ramas, Noé se tranquilizó al saber que nada iba a atacarlo. Sacó su libro y hojeó sus páginas. Vermil había reunido una impresionante colección de runas. Había decenas y decenas, aunque la mayoría eran de baja calidad. Las descartó de inmediato. Probablemente tuvieran alguna utilidad, pero no era lo que buscaba. Las Runas de Fuego captaron su atención, y una leve risita se le escapó de los labios. “Creo que ya sé por qué Todd e Isabel se sorprendieron tanto cuando les mostré esto. Aunque no entiendo muy bien el sentido de proteger las Runas. No es que pierda fuerza al mostrárselas. ¡Qué montón de avariciosos hay en este mundo!” Noah hojeó las páginas. El fuego era interesante, pero sentía que no tenía la versatilidad que buscaba. El fuego servía para destruir cosas y cocinar. Además, presentía que cuanto más únicas fueran sus runas, más fuerte sería. Las cosas no podían ser mucho más básicas que una Runa de Fuego. Aun así, Noah las tenía presentes. Aunque no planeaba especializarse en ella, el Fuego era un gran catalizador. Quizás elegir una de las Runas le resultaría ventajoso en algún momento. Noah pasó casi una hora hojeando las runas que Vermil había reunido, murmurando para sí mismo en voz baja. “La mejor manera de obtener ventaja es usar conocimientos de la Tierra que la gente de aquí no tiene, pero no es que sepa cómo fabricar un arma nuclear ni que recuerde la combinación para crear productos químicos complejos. Era profesor de música. ¿De qué demonios me va a servir eso aquí?” Noah hojeó una página. Su mirada se detuvo en la runa. Una Runa de Vibración mayor de rango 1. Vermil había anotado varios párrafos debajo que, en resumen, decían: “Esto es inútil, solo hace temblar las cosas. Quizás sea útil para combinaciones de runas, pero no vale la pena el esfuerzo ni el riesgo”. Una pequeña idea le rondó la cabeza a Noah. Hizo una pausa y luego, lentamente, comenzó a sonreír mientras la idea florecía. “El sonido es básicamente partículas vibrando, y es invisible a simple vista. También puedes causar daños considerables haciendo vibrar objetos a frecuencias muy altas”, reflexionó Noah. “O Vermil fue un idiota que descartó esto demasiado pronto, o no entienden cómo funcionan las ondas sonoras aquí. Si combino Vibración con mejores Runas de Viento, probablemente podría crear Sonido. No estoy seguro de dónde encajan las Runas de Ceniza, pero son las más poderosas que tengo ahora mismo, así que debería conservarlas hasta que todo lo demás esté al máximo”. Soltó una risita para sí mismo. Por desgracia, Vermil no tenía ninguna Runa de Viento Mayor en su libro, pero a Noah no le importaba. Estaba seguro de que podría averiguar cómo crear una o intercambiarla por alguna de las otras runas que Vermil había descubierto. Por ahora, las Runas de Vibración eran la mejor opción. La vibración será fundamental para el funcionamiento de mi magia, así que creo que debería intentar conseguir tres de ellas. Luego podré mejorar dos Runas de Viento y conservar las dos de Ceniza. Parece una buena idea, o al menos un punto de partida. Estudió la runa del libro, lo dejó a un lado y se sumergió de nuevo en sus pensamientos. La cruda ausencia de su séptima runa lo recibió, un vacío oscuro y sin luz que aguardaba una dirección. Noah visualizó la Runas de Vibración del libro, apretando los labios mientras se esforzaba por recordar cada detalle del complejo dibujo. No pasó nada. Noé frunció los labios. Abrió los ojos y volvió a mirar el libro. Lo tomó y deslizó un dedo por la runa. Un leve cosquilleo le recorrió la piel. Ah. La runa en sí tiene magia. Intentémoslo de nuevo. Cerró los ojos una vez más y repitió el proceso. Esta vez, unas líneas blancas y brillantes trazaron líneas en la oscuridad, entrelazándose lentamente hasta formar la imagen que había imaginado. Noé esperó a que las líneas dejaran de moverse y entonces bajó la concentración. La runa se derritió y se desintegró en cuestión de segundos. Noah rechinó los dientes y volvió de un salto al mundo real, repasando el libro una vez más antes de regresar a su espacio mental e intentarlo de nuevo. Ese intento resultó prácticamente igual. Noé lo intentó varias veces más, volviendo a su lugar en el árbol para comprobar la runa en el libro. Una cosa era mirarla, pero recrearla a la perfección era sorprendentemente difícil. Noah no sabía en qué intento estaba cuando, de repente, algo cambió. Las luces centelleantes eran más nítidas esta vez, más definidas y seguras. Al soltar el control sobre la magia, la runa vibró. Una energía punzante recorrió la piel de Noah, deslizándose por todo su cuerpo. Se estremeció de asco al sentirla pasar zumbando alrededor de sus ojos y a través de su cráneo. Le bajó por la columna vertebral y tuvo arcadas, pero la sensación ya se había desvanecido. Noah arrugó la nariz con disgusto. Su enfado se transformó rápidamente en una sonrisa de suficiencia. Flotando en el aire frente a él estaba la Runa de Vibración. Era completamente inútil y vacía en ese momento, pero lo había logrado. Había creado una runa. La oscuridad se desvaneció y Noé abrió los ojos hacia el bosque calcinado, riendo. Extendió la mano, visualizando la runa. Esta apareció sobre su palma, tan tenue que apenas podía distinguirla a la luz del día. Noé dejó que la runa se desvaneciera y guardó su libro en la funda. “Lo único que me queda ahora es recuperar fuerzas y averiguar qué puedo hacer.” Noé pasó la pierna por encima de la rama y se dejó caer al suelo. La madera seca crujió bajo sus pies y se enderezó, sacudiéndose la ropa. Ahora, a buscar monos. Es hora de vengarse un poco.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 10

Estás leyendo el capítulo 10 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 6 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.