Leer El príncipe demonio quiere volver a la normalidad (Novela) Capítulo 3 online gratis en español
El sol estaba aumentando su intensidad, la lona cubría los rayos solares en la zona, sin embargo, no podía hacer nada contra la temperatura del lugar. Superando los 40°C y sumándose a la acalorada discusión que hubo hace tan solo un momento, me sentía sofocado y con una presión creciente en el pecho, sudor empezaba a emerger de mis poros y mi mirada se sentía un poco difusa, tampoco ayudaba que me hubieran tapado la boca de nuevo con él bozal de tela.
"Haa..."
Y parece que no solo era yo, respiraciones pesadas se alcanzaban a escuchar de Liria, su pecho subía y bajaba con más fuerza, como si le costara mantenerse mucho tiempo bajo estas condiciones.
"Joven Lyria, ¿se encuentra bien? La noto un poco afligida físicamente "Al parecer el subgeneral también se dio cuenta de esto.
"Haa... lo siento, estoy bien...es solo que desde ayer cuando terminó la pelea me he sentido un poco débil, pero no se preocupe, me repondré pronto"
Honestamente no da la impresión de ser solo un poco, pero lo mismo se aplica en mi caso, a pesar de sentirme cansado y descoordinado al poseer este cuerpo por primera vez, todavía sentía que poseía una gran fuerza y aguante, sin embargo, desde la vinculación de almas me he sentido como si hubiera reiniciado las estadísticas de mi personaje. El sistema de igual forma presentaba estadísticas que no esperarías de un jefe final de tal calibre como lo es un príncipe demonio.
"Entiendo, pero, aun así, si siente que su estado empieza a empeorar por favor comuníqueselo inmediatamente al comandante Darnel."
"Así es señorita" —Dice Darnel para acompañarle— "No dude en comentarlo para tomar un descanso"
"Gracias, pero estoy bien, por favor no lo tomen en cuenta, todo se están esforzando incluso ahora que la guerra está resuelta, no puedo quedarme atrás por algo como esto."
"Entiendo, en ese caso tomaré su palabra." — Le contesta antes de girarse al comandante — "comandante Darnel, necesito que dirija a la joven Lyria y al demonio con la señorita Iris para que investigue y nos aporte información acerca del cruce de almas y si es posible revertirlo de alguna forma."
"Entendido subgeneral, ¿puedo preguntar si hay algún motivo por el que no va directamente usted? No me malinterprete, Normalmente he visto que prefiere obtener la información lo antes posible de primera mano."
"Oh, no se preocupe, es verdad que ahora que la batalla ha acabado tenemos un poco más de tiempo libre, pero por otro lado tengo que hacerme cargo del cuerpo de mi amigo Elfred, Además hay algunas pequeñas cosas que me gustaría investigar por mi cuenta."
"Padre..." mi oído alcanza a detectar una pequeña voz que se apaga rápidamente.
"Entendido subgeneral, en ese caso me pondré en marcha a cumplir sus órdenes."
Al decir esto, el comandante, sosteniendo la cadena amarrada en mis muñecas, me jala ligeramente para instarme a seguirlo.
"Andando, Demonio, vamos a exponer tu sucia mentira" —Me dice antipáticamente antes de dirigirse a Lyria — "igualmente por favor acompáñeme, señorita Lyria."
¡Hey!, ¡eso es discriminación!, ¿qué he hecho para merecer este tipo de trato? Definitivamente me quejare más tarde por el pésimo servicio.
Intentando aliviar un poco mi estado mental pensando en una ligera broma, finalmente empezamos a dirigirnos hacia la sala de investigación de la chica conocida como Iris.
\*\*\*
Un poco lejos de las otras tiendas de acampar, se encontraba una carpa solitaria, apartada del bullicio del campamento principal, como si su ubicación hubiera sido elegida deliberadamente para evitar miradas curiosas.
"Disculpe la intromisión..." Comenta el comandante al entrar, seguido de nosotros.
Lo primero que nos da la bienvenida es un olor penetrante, una mezcla acre y terrosa, similar al aroma de hierbas trituradas y compuestos hervidos. Al fondo, se encontraba una pequeña mesa improvisada hecha con tablones de madera, la cual sostenía libros y algunas probetas llenas de un líquido verdoso. Finalmente, sentada frente a la mesa, se encontraba una chica dormida. Tenía el cabello negro, cortado a la altura de los hombros, enmarcando un rostro delicado. Llevaba unas gafas redondas de montura delgada, similares a las que se usan para lectura, descansando ligeramente sobre la punta de su nariz.
"señorita Iris, por favor despierte, necesito discutir un tema con usted..."
La chica emitió un suave murmullo, "Mmm...", seguido de un ligero sonido de su respiración mientras alzaba lentamente la cabeza de la mesa, donde había estado recostada, acto seguido se frota los ojos con una mano antes de ajustar las gafas que se habían deslizado un poco por su nariz. "
"Buenos días...comandante...Darnel...—" Murmuró, todavía adormilada —" Tu también, Lyria" posteriormente revisa la sala y nuestros ojos se encuentran, al verlos inmediatamente la recuerdo, era una de las chicas que estaban en el campo de batalla, si Aule era la chica de apariencia infantil, entonces Iris era la que parecía una maga.
Así que en realidad es una alquimista, en ese entonces no podía verle la cara muy bien por su atuendo, pero es una gran belleza, aunque sigue teniendo unas grandes ojeras como las que vi en ese momento, ¿no habrá podido dormir correctamente?
"Buen día" —Le devuelve el comandante— "Me mandó el subgeneral Beildolf, necesita que investigue el caso del día anterior y nos comunique si hay alguna manera de revertirlo."
"Entiendo... aunque debo decir que como bien sabe, la magia de alma se encuentra estrictamente prohibida en todo el continente...no se tiene casi nada de información al respecto más allá de ser increíblemente peligrosa en su manipulación. Aunque mis habilidades me permitan identificar compuestos y en cierta medida el estado de las personas... son magias incompatibles con algo tan profundo y tabú como lo es la manipulación de almas." Hablaba de manera lenta y pausada, lo que la hacía parecer que todavía no se encontrara del todo despierta."
"Lo comprendo, de todas formas, por favor analícelos para ver si encuentra alguna información adicional que nos permita manejar la situación más cómodamente. También, no sé si sabrá que tuvimos una reunión hace un momento, considerando que se encontraba entre los caballeros que presenciaron la batalla, me parece raro que no le hayan informado."
"Ah... ahora que lo pienso, creo que sí fui informada hace unas horas por algún soldado, sin embargo, me acababa de comenzar a dormir y honestamente no le presté mucha atención, me disculpo..."
"Por favor, tómeselo más enserio, comprendo que su situación en el campo es peculiar pero aun así debe atender a las ordenes si no quiere ser sancionada."
"Entiendo..." Aun tras ser regañada, no lucía como si le hubiera tomado especial importancia, al ver esto el comandante simplemente suspiro y decidió pasar al siguiente tema.
"Por cierto, también intentamos hablar con el demonio, pero afirma que no recuerda nada de lo ocurrido, quisiera que también investigara acerca de este asunto, si puede llegar a ser esto posible o si solo es otra de sus artimañas para confundirnos."
Vamos, es alrededor de un 99% real, prácticamente no recuerdo nada de lo que ha hecho el príncipe demonio.
"¿Enserio? En ese caso, por favor destapa su boca...lo primero es escuchar su parte de la historia..." después de instigar al comandante a quitarme la mordaza, finalmente soy capaz de hablar de nuevo.
"Buenos días...mi nombre es Iris Dunewell...un gusto conocerte..." Un saludo, con el mismo tono adormilado es dirigido hacia mí.
"H-Hola..." Un saludo desconcertado es devuelto de mi boca, no esperaba en lo más mínimo que alguien me dirigiera algún saludo en mi situación.
"S-Señorita Iris...no debería perder su tiempo presentándose ante esa inmundicia, no merece siquiera conocer nuestros nombres."
"Eh... ¿pero no dices que ha perdido su memoria? Si ese es el caso no debe ser consciente para nada de la situación en la que se encuentra... Presentarse lo hará familiarizarse un poco más para obtener su cooperación"
"¿Obtener su cooperación? ¿Para qué necesitaríamos la cooperación de ese despojo?, nuestra dominancia es absoluta." Argumenta el comandante.
"No se trata de quien tiene poder sobre quien comandante... en este momento lo más importante es identificar la situación, me será más difícil hacerlo con una persona que no está dispuesta a ayudar en la investigación, ¿no estás de acuerdo, Lyria?" Para confirmar este hecho busca la opinión de Lyria.
"Sí..." Suelta con una voz apagada, a pesar de pasar todo lo que llevo de día con ella las palabras que han dicho siguen siendo mínimas, como si no quisiera ser parte de su propia situación.
"¿Lo ves comandante? Por favor no interrumpas mi proceso de investigación."
"Tch, por eso detesto a los mocosos..." —Susurra el comandante Darnel antes de sentarse en uno de los taburetes presentes en la carpa. — "En fin, solo realiza la investigación como lo consideres pertinente, estaré observando que no se le ocurra hacer nada gracioso."
“Bueno... entonces empecemos, dices que no tienes recuerdos... ¿verdad? ¿Podrías hablarme un poco acerca de eso?” Todavía me encontraba sorprendido de por primera vez desde que llegué no me hablaran con una mirada de desagrado.
"Sí... Mi primer recuerdo viene de esta mañana, cuando me levanté, no entendía dónde estaba, me encontré encadenado y ni siquiera podía pedir ayuda por la mordaza que había en mi boca." Le narro como me había sentido al encontrarme en un lugar extraño sin conocer a nadie ni saber lo que me ocurría; no fue difícil hacer que pareciese creíble, después de todo no estaba muy alejado de lo que en realidad me había pasado, solo tenía que ocultar el hecho de que recordaba la batalla del día anterior.
"... Y finalmente el subgeneral nos ordenó venir con usted... señorita Iris" Concluyo mi monologo un poco indeciso de si llamarla por su nombre, no quería causar una mala impresión, mucho menos considerando que parecía haber encontrado la primera persona que no me repudiaba, al menos activamente.
"Entiendo...comandante Darnel, ¿esta versión concuerda con su versión de los hechos?"
El comandante, el cual estuvo junto con Lyria escuchando mi monologo sin intervenir, abre su boca y responde.
"Sí, por lo menos los hechos son de la manera que él contó"
Ahora es cuando tengo que presionar para mostrar mi docilidad.
"¡Es verdad que no comprendo nada de lo que está pasando! Por favor, tienen que creerme, no busco hacer daño a nadie, solo quiero vivir una vida normal"
"¿Entonces estas diciendo que no tienes curiosidad por saber de tu pasado? ¿...No has pensado en que podrías tener aliad— familiares o amigos que quieran que recuperes tus recuerdos?"
Mierda...
Esta sin duda era una pregunta muy importante, dependiendo de lo que responda podrían considerarme como un potencial enemigo incluso si creen que he perdido mis recuerdos, pero negarlo de forma tajante también me haría parecer muy sospechoso, lo normal sería que sintiera al menos curiosidad... debo hacer un balance si quiero dar una opinión creíble que no los haga sentirse amenazados.
"En realidad... No quiero recuperar mis recuerdos, algunas personas pueden querer buscar sus recuerdos, familiares o su amante, pero tengo la sensación de que no hay nadie así para mí... con total honestidad mi único deseo es tener una vida normal, tú los llamas recuerdos, pero yo los considero memorias ajenas."
"Tener una vida normal dices..." Sentía la rabia de Lyria emergiendo nuevamente al decir estas palabras.
Mierda, a este paso volverá a perder los estribos, debo cambiar de tema rápidamente.
"Creo que comprendo... por ahora pasemos a la siguiente parte de la investigación..." Afortunadamente no sé si Iris también se dio cuenta de esto o simplemente quiso pasar al siguiente tema, pero sin duda fue un alivio; Lyria simplemente se mordió el labio y no dijo nada más.
"Ahora...vamos a comprobar las características de este vínculo de almas... Acércate un poco, príncipe demonio."
"Vale, aunque no me acostumbro a ser llamado así." Le hago caso y me acerco como me lo indicó.
"Entiendo... en ese caso, ¿Cómo debería llamarte? ¿Tienes algún nombre en mente?"
"No, pero no me siento cómodo llamándome así, al nombrarlo la mirada de todos se vuelven aterradoras."
Vamos, este acto de pobre chico que le tiene miedo a todos debe funcionar, digo, claramente le tengo miedo a todos, me podrían matar en cualquier momento por un ataque de furia, pero actuar como si temblara de miedo le da el toque."
"En ese caso... ¿te parece si te llamo Rein? Es un nombre simple que se me vino a la mente... ¿qué te parece, Rein?
¿así de sencillo me piensas poner un nombre? Además, parece que ni siquiera piensas discutirlo...Bueno, No me desagrada especialmente...pero las personas normalmente piensan un poco más en ello, ¿sabes?
"N-No me disgusta..." Asiento siguiendo con mi fachada de chico asustado.
"Que estupidez..." Dice el comandante, Lyria dejó de fijarse en nosotros para perderse en sus pensamientos.
"Bueno, en ese caso de ahora en adelante te llamaré Rein..." —Finalmente me dice antes de seguir— "Bueno, ahora necesito que me digas si puedes sentir mi mano" Tras decir esto me agarra de la muñeca.
"Sí, ¿te refieres si me duele o algo así? "Le respondo un poco confundido de cómo debería responder.
"No... solo con saber si podías sentir el tacto es suficiente" —Me responde y se dirige a Lyria— "Lyria, ¿tú también lo sientes?"
"No, no siento nada" Le responde.
"Entiendo, ¿y qué tal ahora?"
"Aaagh!"
"?!"
Siento un pellizco en mi brazo, no fue tan fuerte, pero fue muy repentino, lo que me hizo pegar un pequeño grito.
Aaaah, Que vergüenza, Se acopla al acto, pero que me saliera natural me hace daño mental.
"Parece que sí... Y tú, Lyria, ¿lo sentiste?"
"Sí, sentí una pulsada en mi brazo en el momento en que se lo hiciste"
"Entiendo... parece que hay cierto umbral que se debe superar para compartir la sensación..." —Empieza a escribir en uno de los libros de la mesa— "Cuando Rein se desmayó Lyria seguía consciente... por lo tanto, debe ser correcto suponer que el estado de conciencia tampoco se comparte..."
Aún no me acostumbraba a sus pausas en las frases, pero comprendía su explicación.
Parece que, a pesar de tener nuestras almas unidas, todavía existen ciertas divisiones entre nosotros, aunque es obvio si lo piensas... todavía conservamos nuestros egos, recuerdos y valores individuales.
"Para la siguiente prueba...necesito que salgamos de la tienda un momento..."
Como nos dijo, todos salimos de la carpa, habían pasado alrededor de unas 4 horas desde que me desperté y el sol seguía en auge, no me sentía muy bien, pero tampoco podía pedir un descanso, ya me imaginaba con las que sería recibido si las pidiera.
"Ahora... Comandante, por favor suelta la cadena de Rein, Rein, necesito que porfavor te vayas alejando de nosotros, camina hacia alguna dirección y no pares hasta que te lo indiqué" Sus indicaciones nos sorprendió tanto al comandante como a mí.
"¡Señorita Iris! ¡¿Qué está intentando hacer?! ¡Se podría intentar aprovechar de la situación e intentar escaparse!"
"No sé preocupe comandante Darnel... si mi hipótesis es correcta tampoco podría hacerlo, además parece estar bastante cansado...pero si aun así le preocupa, podría hacerlo Lyria en su lugar, pero tampoco se ve muy bien de salud, y sería rudo poner a una chica en esta de debilidad a caminar bajo este sol abrasador... ¿no cree?"
"N-No se preocupen por mí, lo haré si es necesario." responde Lyria un poco confundida de ser nombrada, no participaba en las conversaciones a no ser que se dirigieran a ella primero.
"No, no sé preocupe señorita, que lo haga el demonio, para eso estoy yo, si surge algún inconveniente me encargaré de asegurarlo en un momento."
Habiendo el comandante aceptado, Iris me arroja una mirada y empiezo a caminar hacia el frente de la tienda, era un terreno llano, aunque a lo lejos se podían observar árboles agrupados, probablemente siendo la entrada a un bosque.
"5 metros, 6 metros,7 metros..." a mí espalda Iris contaba la distancia a la cual me iba a alejando de ellos.
"...11, 12, 13..." empezaba a escuchar cada vez más bajo su voz.
Finalmente, alrededor de los 15 metros, empiezo a sentir un adormecimiento en mi cuerpo, se me dificultaba sentir las piernas y antes de darme cuenta, me encontraba en el suelo. Por el rabillo del ojo observé como el comandante sostenía a Lyria que parecía también haberse derrumbado. Al ver esto, Iris le dice algunas palabras al comandante y finalmente se acerca un poco apoyando a Lyria.
"Rein, intenta levantarte y volver!" Iris alza la voz.
Finalmente, empiezo a sentir de nuevo mi cuerpo, haciendo un esfuerzo, finalmente logro levantarme y volver hasta reunirnos de nuevo en la carpa"
"¿Ves?" — Iris inclinó la cabeza hacia el comandante — "Te dije que no había nada de qué preocuparse"
"¿qué fue lo que sucedió? Le dirige la pregunta.
"En base al experimento... Se puede concluir que al llegar a una separación de alrededor de 15 metros entre Lyria y Rein, ambos empiezan a perder la sensibilidad...su distancia debe mantenerse debajo de ese límite hasta que se halle la solución acerca de la vinculación de almas si no quieren presentar complicaciones."
"¿Entonces estás diciendo que tengo que mantenerme todo el tiempo cerca de él de ahora en adelante? Una pregunta sale de los labios de Lyria mientras su cuerpo empieza a temblar y me mira con enojo.
¡Espera, no quería que pasara esto para nada, mi única intención era asegurar mi vida, pero a este paso voy a terminar envuelto en todo tipo de problemas diferentes!
"¡Esperen por favor!" —Intento llamar su atención— "¿a qué se refieren con la vinculación de almas?" Debía seguir con mi acto de desconocimiento si no quería levantar sospechas.
"Cállate, no necesitas saberlo, solo haz lo que se te ordene si no quieres sufrir." —Obviamente solo recibo una amenaza por parte del comandante. — "Debo apresurarme a comentárselo al subgeneral"
"No se preocupe comandante...él ya debe saberlo en cierta medida." —Le explica— "Ayer mientras llevábamos a Lyria y a Rein inconscientes, hubo un momento en el que dejaron de respirar repentinamente... ahí fue cuando surgió la idea de que podría estar relacionado al vínculo, intentamos diferentes cosas rápidamente, entre esas acercarlos y volvieron a poder respirar... ahora buscaba encontrar el punto máximo de separación"
¿Eso significa que casi muero sin siquiera darme cuenta? Hace tan solo un par de días mi mayor preocupación era prepararme para los exámenes finales y ahora he estado a punto de morir repentinamente más veces que una persona promedio en toda su vida.
"Por esa razón se colocó la tienda de Lyria al lado de la carpa donde se encontraba encerrado Rein... de igual manera lo mejor es fijar la rutina de antemano para poder organizarse en las acciones de Lyria."
"No tenía ni idea... " —Dice el comandante mientras se levanta de su asiento— "De todas maneras le reportaré la situación al subgeneral, por otra parte, ¿puede confirmar que el demonio en realidad perdió sus recuerdos?"
¡Eso es!, dile que sí, confirmale que no soy el monstruo al que todos temen y quieren matar, no quiero seguir recibiendo miradas de muertes e insultos por donde quiera que pase.
"No, no puedo decir con certeza que todo no sea un acto para ganar nuestra confianza, o como mínimo bajar nuestra guardia..." —Pero destruyó mis esperanzas instantáneamente, sus manos empezaron a escribir en uno de los libros— "Aunque no parecer tener la personalidad que esperarías del enemigo de la humanidad, tampoco conocemos mucho del príncipe demonio...incluso si hubiera perdido sus recuerdos, sus gestos y sentido común están más alineados hacia nosotros los humanos que de lo observado en los demonios...no veo una explicación creíble del por qué sucede esto, excepto si el propio demonio estuviera al corriente del comportamiento humano."
Un baldado de agua fría es arrojado en mi espalda justo cuando estaba obteniendo el primer alivio.
"¡No sé nada!" —Debo defenderme de cualquier forma— "¡Enserio tienen que creerme!" Sin duda debía estar haciendo una expresión extraña, porque Iris abrió ampliamente los ojos cuando intenté acercarme a convencerla.
"¡Detente en este instante si no quieres morir, demonio!" Siento un fuerte agarre en el hombro que me impide moverme siquiera un milímetro; sus dedos casi se enterraban en mi piel y sentí un dolor directo que atravesaba la carne.
"Agggh" Pero el grito que iba a expulsar de mi boca se ve interrumpido por otro lamento.
"¡Ah!¡discúlpeme, señorita Lyria!, estaba intentando retener al demonio de su ataque a la señorita Iris y se me olvidó la situación." El comandante rápidamente se disculpa, aflojando un poco mi agarre subconscientemente.
"¡N-No estaba atacando a Iris, solo quería que me creyera!" Me cuesta responder en esta situación pero tengo que aclarar el malentendido inmediatamente.
"¡Cállate demonio! No podemos confiar en una bestia como tú, me encargaré de demostrar que sigues siendo un despojo al que no hay que mostrarle la más mínima misericordia" Daba igual lo que dijera, el odio y sospecha no se apaciguaba de su expresión.
"Le iré a informar al subgeneral Beildolf acerca de lo descubierto hasta el momento, además creo que encontré una forma de descubrir la mentira del demonio, le pediré permiso para ejecutarla."
"Entiendo... en ese caso me gustaría que dejara a Rein y Lyria acá un poco más de tiempo para hacerles unas preguntas adicionales." pide iris.
"Me temo que eso no será posible señorita Iris, es peligroso dejarlo sin supervisión"
"No estará sin supervisión... estaré evaluando su comportamiento y Lyria también podrá reaccionar a cualquier cosa, por otro lado, las cadenas le impiden usar magia y finalmente estamos en medio del campamento, no hay forma de que pueda huir en su condición actual."
"Incluso con todo eso..." El comandante estaba dudando de si acceder a su petición.
"Además, entiendo que la conversación con el subgeneral será privada y tendrá que dejarlos en supervisión de alguien más mientras tanto... en vez de eso es mejor aprovechar el tiempo para averiguar más cosas acerca de ellos."
"Humm, está bien" —Finalmente después de un momento de vacilación el comandante accede— "Pero de todas formas pondré a un par de caballeros a patrullar esta área, por favor si sucede algo envié una señal por la piedra mágica y en un minuto extraña rodeada la tienda de campaña."
"Entiendo... no se preocupé, estaré atenta."
Finalmente, el comandante se despide y sale de la carpa. Un silencio incómodo rellena el espacio tras su ida.
Justo cuando las cosas estaban mejorando vuelve este ambiente tenso, pero en serio, aunque estoy comportándome correctamente, no paran de sospechar de mí.
"Sabes..." —Iris finalmente abre la boca— "Incluso si le dije eso al comandante Darnel... no creo que enserio albergues malas intenciones contra nosotros" fija su mirada en mí como si quisiera transmitir que me estaba diciendo la verdad.
"¿Entonces por qué le dijiste eso?" —No pude evitar molestarme, si pensaba eso debió decirle al comandante en primer lugar. — "Debiste decirle eso al comandante entonces... ¡me dejaste en una mala situa—!"
"Porque esta es solo mi opinión." —Me interrumpe de manera cortante, sin alterar su tono de voz ni parar de mirarme— "Esto no es un juego, vidas están en riesgo y mientras exista la mínima posibilidad de que intentes hacernos daño... Es mi deber como caballero prepararme y alertar para el peor de los casos."
Entendía lo que estaba diciendo; no podían tomar la situación con tanta ligereza, una parte de mí todavía imaginaba toda esta situación como una historia ficticia, pero para ellos siempre ha sido su realidad, pero incluso aunque lo entendiera...
"Tampoco tienes que preocuparte tanto "— mis pensamientos se ven interrumpidos por sus palabras. —" Si sigues demostrando que eres inofensivo, no harán nada lo suficientemente dañino para lastimarte... tu vida también es la de Lyria en cierto sentido."
Su expresión no variaba, y lo que dijo era algo a lo que podrías llegar con solo pensarlo un poco, pero no pude evitar pensar que estaba intentando animarme un poco. Disipando la molestia que estaba sintiendo.
"Entiendo, me disculpo por culparte hace un momento, aunque no tenga malas intenciones, entiendo que mi antiguo yo debió haber hecho algo realmente grave." honestamente no tenía tiempo de pensar en la situación de los demás, pero comprendo que ella también tiene una responsabilidad que mantener.
"Mi antiguo yo..." Lyria una vez más repite mis palabras en un susurro.
Iris al escucharla, suelta un pequeño suspiro antes de girarse hacia ella.
"Lyria, es hora de que hablemos..."
"¿...qué pasa?" Finalmente, Lyria deja de espaciar y recibe su mirada, o al menos esta parecía ser su intención, pues no daba la impresión de que la mirada estuviera puesta en ella.
"Creo que todos somos conscientes de que eres quien más está sufriendo con todo esto, y por eso intentan ser considerados... pero yo solo veo cómo te vuelves más inestable con cada momento que pasa."
"Estoy bien... no tienes por qué preocuparte." Parecía que cada palabra le pesaba al decirla.
"No parece que estés bien. Si sientes que necesitas expresar algo, deberías hacerlo. No es momento para reprimirte..."
Al escuchar esto Lyria se muerde el labio y finalmente responde casi en forma de susurro.
"¿Entonces estás diciendo que debería hacer lo que me plazca? ¿Qué debería desenvainar mi espada y acabar con la vida del demonio aquí y ahora, sin importarme nada más?" —Sus ojos me buscan y finalmente su mirada se carga de rabia antes de desbordarse por completo—. "¡Si fuera por mí, ya habría entregado mi vida con tal de erradicar al príncipe demonio de una vez por todas!"
El calor del sol parecía hacerse más intenso, y, sin embargo, el suelo bajo ella comenzaba a humedecerse.
"Pero aún dudo..." —continuó, su voz quebrándose—. Le prometí a mi padre... le prometí que me graduaría de la academia, que protegería a los ciudadanos, que viviría con honor. ¡Pero dar la vida sólo es honorable cuando lo haces por algo que vale la pena! ¡Si quito la vida a alguien que no sabe nada, que no ofrece resistencia... incluso si es un demonio! —A duras penas alcancé a escuchar las últimas palabras, como si tuviera miedo de exponerlas—"¿...qué sentido tiene?"
Las lágrimas caían ahora sin freno, cada una trazando un surco en sus mejillas, mientras sus manos temblaban ligeramente. No podía apartar la vista de ella. El dolor en su pecho era casi palpable, por un momento temí que estuviera compartiendo incluso sus sentimientos. Me dolía el pecho. No la conocía, ni siquiera llegué a leer su historia, pero el nudo en mi garganta no desaparecía. Aunque no era el tipo de persona que se involucra en los asuntos ajenos, su fragilidad me hacía querer ofrecer palabras de consuelo. Incluso sabiendo que yo era su mayor tormento."
"Lo siento, no quer— "
Trato de ofrecerle palabras de alivio, incluso si parecen vacías, incluso si son irónicas viniendo de mí, incluso si en realidad son para mí mismo. Pero por supuesto que no le llegarían mis pensamientos.
"¡Cállate!! ¡No quiero escuchar tus excusas baratas, todo lo que haces es evadir la responsabilidad como si no fuera problema tuyo!"
"Pero yo no fui el que hizo es—"
"¡Te dije que te callaras!" pero mis razones no le llegaban, no, no quería recibirlas, lo que empezó como una mirada de odio se estaba convirtiendo casi en el berrinche de un niño.
"¡No me importa si es verdad que no recuerdas nada!, ¡no me importa si no estás intentando hacernos daño! ¡solo quiero que desaparezcas! ¿No tienes ni idea de lo que todo lo que nos has arrebatado y quieres que te tratemos como una persona diferente? ¡cómo puedes ser tan cínico!"
Lo que buscaba de mí no era consuelo ni disculpas, no, lo que buscaba ni siquiera era algo que mi yo actual le pudiera proporcionar, pero, aun así, soporté su mirada, soporté una parte de su enojo, si descargar su ira hacia mi ayudaría a apaciguar sus ardientes emociones, lo recibiría de frente, porque quisiéramos o no, ahora era nuestra vida y tendríamos que vivir juntos.
"Te... te odio, definitivamente te odio..." —finalmente su voz se apaciguaba mientras su resentimiento finalmente empezaba a ceder. — "Tú... también, Iris, ¿cómo puedes defenderlo?"
"Solo digo lo que me demuestran los hechos...a pesar de que pueda ser injusto o desfavorable, en las investigaciones es necesario recibir los datos que se muestran, no los que quieres ver." Una apelación es devuelta por parte de Iris.
Wah, nunca he visto que recurrir a la razón cuando las personas están mal emocionalmente termine funcionando.
Pero contrario a mis expectativas, finalmente Lyria intenta poner un cierre a la situación, todavía quedaba vestigios de ira en su voz, pero ahora parecía más accesible a la conversación.
"Eso no cambiará el hecho de que lo odio de verdad..." —, reafirma, aunque sus palabras contrastan con el profundo suspiro que deja escapar. — "Pero está bien, seguiré con este acto hasta el final" —, añade, antes de volverse hacia mí.— "No olvides que no pienso perdonarte. Me comunicaré contigo solo por el bien de la convivencia y para no preocupar a los demás, pero será únicamente por eso. No me dirijas la palabra si no es necesario, y no creas ni por un segundo que seré tu aliada." Finaliza girando hacia otro lado, impidiéndome notar su expresión.
"Entiendo, eso me parece bien..." solo soy capaz de arrojar simples palabras de asentimiento.
¡Clap!
Un aplauso resuena en la tienda, Iris rápidamente intenta zanjar el asunto antes de que se vuelva más extraña la atmósfera.
"Bien... Con esto solucionado, es hora de hacer las siguientes pruebas, voy a medir los estímulos que se comparten y los que no, así tendremos una mejor idea de cómo funciona la vinculación... Ah" Justo al final de la frase hace una expresión de tener un pensamiento repentino, Lyria reacciona a este y le pregunta.
"¿Que pasa Iris?"
"Nada..." —Dice Iris sonando esta vez un poco incómoda— "Solo me preguntaba cómo harían en el caso de tomar baños y otras cosas... debe ser un poco incómodo." admite mientras desvía ligeramente su vista.
"Ugh... una mirada de desagrado instantáneamente se apodera de la cara de Lyria antes de lanzarme una mirada de odio."
¡Espera, es inevitable! ¡no merezco ser odiado por algo como esto!
"En esos casos solo tendré que golpearlo hasta que se desmaye." Aunque normalmente esta frase podría parecer una broma, sabía con total certeza que podría hacerlo en serio.
"..." Sin embargo decir algo en esta situación no sería aceptado.
Aunque todos estos acontecimientos fueran increíblemente molestos, estaba dando un paso hacia adelante para sobrevivir, al menos eso esperaba.

Continúa leyendo
El príncipe demonio quiere volver a la normalidad (Novela)
Capítulo 4
El príncipe demonio quiere volver a la normalidad (Novela) Capítulo 3
Estás leyendo el capítulo 3 de El príncipe demonio quiere volver a la normalidad (Novela), un novela. En muchas historias, el protagonista termina reencarnando en un mundo de fantasía para convertirse en el héroe que salvará a la humanidad. Pero Rein no tuvo tanta suerte. Sin ningún conocimiento sobre el mundo al que ha… Este capítulo tiene publicado el 31 de agosto de 2026. El príncipe demonio quiere volver a la normalidad (Novela) tiene 13 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.