Leer El príncipe demonio quiere volver a la normalidad (Novela) Capítulo 2 online gratis en español
Lentamente mis ojos se abren. Lo primero que me recibe, como es usual en este tipo de situaciones, es un techo desconocido, o algo así. De hecho, simplemente era una tela gruesa y raída, apenas iluminada por la luz que se filtra a través de pequeños agujeros.
Una vez mis ojos se acostumbran, levanto la parte superior de mi cuerpo para verificar mejor el estado de las cosas, sentía ardor en todo el cuerpo, tenía una especie de bozal de tela en la boca y mi cabeza todavía se sentía cansada, pero al menos ya no sentía que información estuviera colándose en ella, aunque en su momento no le pude tomar importancia, es bastante aterrador sentir conocimiento adentrándose en tu cabeza como si alguien más estuviera constantemente inyectándotela, me hace pensar que algo como eso podría cambiar a una persona dependiendo que se introduzca.
Me encontraba en una especie de carpa, la estructura improvisada, lo suficientemente amplia como para albergar a varias personas, estaba sostenida por postes de metal.
Lo siguiente que noto son las cadenas en mis muñecas, frías y pesadas, sujetándome firmemente a un pequeño pero resistente poste incrustado en el suelo, recordándome que lo que viví no fue un sueño y que me situación en realidad seguía siendo bastante mala.
Debajo mío se encuentra una tela de cuero, aunque estaba sucia, en realidad era bastante cómoda, no parecía para nada lujosa, pero me resultaba curioso que no me dejaran simplemente tirado en el suelo.
Escuchaba voces fuera, pero no lo suficientemente fuertes para entender de que estaban hablando, por otro lado, me volvió consciente de que lo mejor sería que no hiciera ruido, probablemente alguien ingresaba regularmente para confirmar mi estado, pero precisamente por eso tenía que identificar mi curso a seguir en este lapso, estaba claro que mi vida ahora estaba en sus manos y pendiendo de un hilo.
¿Qué debo hacer ahora? Necesito explicarles de alguna forma que no soy la persona a la que tanto odian, pero no creo que exista ninguna excusa que los convenzan, decirles que en realidad soy una persona de otro mundo que fue trasmigrada al cuerpo del enemigo de la humanidad no suena nada menos que un disparate desesperado.
Además, también tendría que explicar cómo conservaba los recuerdos de la magia que usé y como sabía que la chica que intenté secuestrar era una persona importante, Ni siquiera yo me creería una excusa como esa.
En ultimas podría intentar explicarlo todo, estaba claro que no me creerán en lo más mínimo, pero si mostraba conocimiento de mi mundo, tal vez podría convencerlos de alguna manera... No, eso no funcionaría, simplemente lo descartarían afirmando que es conocimiento que obtuve al ser de la raza demoniaca o algo así. Mi futuro se sentía increíblemente sombrío.
Todo es culpa de lo que sea que me haya traído a este mundo, esa voz en mi cabeza también... ¡esto no es un juego como para que hables como un bot del sistema!
En el momento que pienso en esa voz mecánica que resonaba en mi cerebro, una ventana translucida se despliega ante mí, casi obligándome a gritar.
¿Eh? ¿Qué es esto? Ahora de verdad parece algo sacado de un videojuego.
En la ventana aparecían diferentes datos, como mi raza, edad, sexo, e incluso algunas estadísticas que esperarías encontrar en cualquier juego de rol:
Edad: 19
Género: M
Raza: Demonio
Estamina: F+
Agilidad: E-
Intelecto: F+
Objetivos...
Acerco mi mano intentando comprobar si es el típico sistema que se expande si selecciono algún parámetro, solo para ver mis dedos traspasar las letras.
Cada vez estoy entendiendo menos de que va esto, se supone que normalmente se mostrarían estadísticas adicionales como la fuerza, la suerte o la velocidad ¿no? Además, ¿Qué se refiere eso de objetivos?
En el momento en el reflexiono acerca de lo que sería capaz de significar esto, un nuevo panel aparece reemplazando al anterior.
Está vez solo contenía dos secciones, la primera apareció justo frente a mí, por lo cual mis ojos se pausaron naturalmente en ella, sin embargo, no explicaba mucho, mostraba un título que decía "Objetivos secundarios" pero debajo de él no aparecía nada, no sabría decir si era porque me faltara cumplir alguna condición para que se mostrara o si simplemente no habían, pero al subir la vista y observar la otra sección, mi proceso de pensamiento se estancó tratando de comprender su significado, no porque usara palabras desconocidas, de hecho, solo mostraba una frase de forma concisa, pero sus implicaciones fueron lo que no me dejaron más opción que congelarme en seco.
Objetivo Principal: Asesina al protagonista.
Una simple oración fue todo lo que bastó para recibir un valde de agua fría en el cuerpo, no conocía a quien se refería con protagonista, pero el objetivo no era importante; la acción era lo aterrorizante.
Cuando dice asesinar... ¿se refiere a acabar con la vida de una persona? ¿yo? Ni siquiera era capaz de matar los insectos que entraban a mi habitación, como esperas que extinga la vida de alguien.
Una punzada emerge de mi pecho con solo pensarlo, Justo cuando intento seguir adelante y buscar mi siguiente plan de acción solo recibo una misión de asesinato.
Además de esto, también se mostraban detalles del objetivo:
Tiempo Límite: Antes de la fusión.
Recompensa: Regalo de la Diosa.
Penalización por incumplimiento: ???
Aunque se mostraran estos elementos, no entendía bien del todo su significado, parecía un sistema hecho a medias, solo ofreciendo información ambigua, no me sorprendería que su apartado se llenara de críticas si un sistema así aparecerá en algún videojuego.
El problema es que esto no es un videojuego...proporcionarme información que me da más preguntas que respuestas solo hará que me enoje más ¿Qué significa todo esto? Si habla de almas supongo que confirma el hecho de que ahora mi alma está vinculada al de esa chica, pero... ¿Cuándo habla de fusión se refiere antes de que se junten por completo nuestras almas o algo así? Además ¿A qué se refiere con un regalo de la Diosa?
Honestamente ya me estaba cansando de tener que suponer acerca de todo, la información acerca de este mundo que sabía solo consistía en el contexto que leí en el último capítulo, más allá de eso estoy completamente en blanco.
Ni siquiera pudieron llevarme a una historia que conociera de ante mano... tantas novelas que me hizo leer mi amigo y me veo transportado a una que no conozco... que mala suerte la mía.
Mi mente se pone a divagar acerca de mi mundo, lo que tardíamente me recuerda de todo lo que en realidad me había separado.
Mi familia...mis amigos... ¿No podré volver a verlos?
Una pregunta ingresa a mi mente mientras poco a poco me acerco a este proceso de pensamiento, sentía mis parpados cada vez más húmedos, como si llegaran a mí nuevas implicaciones las cuales no me había atrevido a pensar hasta el momento.
Pero antes de que se concretara este sentimiento, la puerta de la carpa finalmente es abierta mostrando a un caballero, al verme, frunce el ceño con total desagrado.
"Tch, parece que ya despertó el maldito demonio"
Simplemente dice estas palabras y vuelve a salir, dejándome un poco desconcertado.
Mierda, ya casi no me queda tiempo, necesito encontrar una excusa rápido.
Me obligo a abandonar temporalmente mis sentimientos, necesito concéntrame primero en lo que tengo enfrente, debo encontrar una excusa para mantenerme a salvo de algún modo...
Dicho esto, no se me ocurre nada con lo que pueda librarme de esta situación, sería bueno que me dieran un juicio justo y pudiera defenderme, pero considerando como suelen funcionar estos mundos de fantasía, lo más probable es que solo me den una ejecución publica... se me pone la piel de gallina de solo pensarlo"
Pasan unos minutos en los que intento pensar mi curso de acción, sin embargo, ninguna idea aparece en mi cabeza, eventualmente el caballero vuelve a entrar esta vez acompañado de más soldados y se acerca a mi posición.
No perdamos la calma, antes que nada, debo aliviar el ambiente para que sepan que no soy peligroso.
"Bmm dmm, kreo k hay un... malentiend... yo ssolo—" Aunque intento decirlo de la manera más dócil posible, la mordaza no me permite darme a entender.
"¡Cállate!" —se inclina hacia abajo y su mano se posa con fuerza en mi cuello, pero esto no dura mucho, ya que rápidamente me suelta— "Tch, si pudiera yo mismo separaría tu cabeza en este momento."
No parecía que pudiera entablar una conversación con ellos, es obvio si piensas en todo lo que el príncipe demonio les ha hecho... pero eso no quita que me duela un poco.
Posteriormente libera la parte de la cadena aferrada a la pequeña columna que me retenía y me dice:
"Sígueme"
Esto mientras sostiene el otro extremo de la cadena, así que no era como si pudiera desobedecerlo incluso si quisiera, me intento levantar solo para resbalarme por la falta de fuerza y coordinación que siento.
"¡Que estás haciendo! ¡Si no quieres morir más te vale que te levantes ahora mismo!"
Ya cierra el hocico de una buena vez, ¿que no ves que no lo hago a propósito? Además, si pudieras simplemente asesinarme hacer rato lo habrías hecho, de nada te sirve ponerte a ladrar ahora.
Todo esto, obviamente por nada del mundo lo diría, incluso si en este momento no pudiera matarme no conseguiría nada haciéndolo enojar más.
Una vez me acostumbro un poco más a mi nuevo cuerpo, finalmente soy capaz de ponerme de pie, aunque todavía adolorido en todas partes, no puedo tomármelo con calma, después de todo el caballero les habla a los otros soldados antes de volverse y caminar hacia la salida.
"Vigilen que no haga nada raro."
"Entendido comandante" responden al unisonó los demás.
Al salir de la carpa, me encuentro con una basta llanura, diferentes carpas se extienden a lo largo del terreno, el caballero se dirige a la tienda de campaña ubicada al lado de la mía, pero no entra, sino que desde afuera dice:
"Buen día, señorita Blusflmania, pido disculpas por incomodarla, pero el subgeneral me ha pedido que la llame para que nos acompañe al salón de las directivas."
Su tono ahora había dado un giro de 180 grados, confirmándome el hecho de que no me había equivocado al suponer que la chica era una persona influyente.
"En un momento salgo..." Un sonido apagado se escucha desde el otro lado de la tienda.
Después de esperar lo que probablemente fueron un par de minutos, emerge finalmente una figura de adentro. Su característico cabello dorado, aunque aún precioso, ahora estaba un poco desordenado, como si hubiera sido arreglado sin ganas solo por las apariencias. Por otro lado, sus ojos cristalinos ahora se veían opacados por unas zonas enrojecidas que delataban un llanto reciente. Las lágrimas secas dejaron rastros en sus mejillas, y sus párpados se veían hinchados, revelando el cansancio y la tristeza que había estado tratando de ocultar. Por último, su vestimenta era la misma que usó en el campo de batalla, flexible y aparentemente no tan incomoda como la de los otros caballeros.
"Perdón por la demora comandante Darnel, ya nos podemos ir..." —Hablaba pausadamente, como si le costara un poco vocalizar—"además, agradecería que me llamara simplemente Lyria, a decir verdad, no me siento muy cómoda siendo llamada por mi apellido en este momento..."
"Entendido señorita Lyria, sin embargo, déjeme decirle que, aunque comprendo que se pueda sentir en parte responsable por lo acontecido, tenga la certeza que ninguno de nosotros consideramos en lo más mínimo que no esté a la altura del título."
"Lo sé... gracias por la preocupación... simplemente parece demasiado pesado para mí en este momento." Aunque notó que me encontraba ahí, no hizo el más mínimo gesto por voltear a verme o hablarme, incluso si fuera solo para maldecirme.
Parece que lo está pasando bastante mal, aunque es obvio... para las demás personas Elfred Blusflmania es un héroe, pero para ella además es su padre, y aun así es la causa del por qué no han tomado venganza en su nombre todavía.
Mientras caminábamos se podía ver como a lo largo de todo el camino diferentes campañas se alineaban unas a la otras, en algunas alcanzaba a ver algunos caballeros acostados en camillas improvisadas, seguramente heridos en el combate, el sol iluminaba todo el terreno desde el este, lo cual me daba a entender que era bien entrada en la mañana, suponiendo que el sol funcionara igual que en la tierra.
De igual manera se veía soldados afuera de las tiendas, algunos se encontraban limpiando sus armas y armaduras, otros se reunían para comer sus raciones, pero el aire en general era bastante sombrío, no se escuchaban conversaciones alegres típicas de una victoria, incluso por el rabillo del ojo alcancé a visualizar cómo a lo lejos cavaban una fosa común, algunos caballeros se encargaban de excavar la tierra, mientras que habían otros que revisaban los cadáveres probablemente para presentarle algunos objetos a sus familiares, finalmente algunos soldados estaban rezando o lamentándose por sus compañeros caídos, estaba claro que no consideraban esta batalla como una gran victoria.
En el momento en los que era visto por alguno de los caballeros, sus ceños bifurcaban una mirada de hostilidad, fuertes insultos eran arrojados contra mí.
"Maldito demonio"
"Bestia inmunda"
"Deberían acabar con esa escoria"
Lo único afortunado era que no se acercaban a nosotros, muchos de ellos tenían miradas de no quedarse simplemente en insultar, pero aun así no se movían de sus sitios, muy probablemente porque era escoltado directamente por uno de sus comandantes.
"Agradece que ni siquiera saben que eres el horrible príncipe demonio, de saberlo probablemente ni yo podría ser capaz de controlarlos para que no te mataran." El comandante me dice en voz baja sin voltear la mirada.
Si muestran esta cantidad de hostilidad por un demonio raso estoy de acuerdo que no podría caminar en medio de ellos si supieran que soy el encargado de asesinar a su Héroe.
"¿comandante Darnel, puedo preguntar cuál es el motivo de la convocatoria?" le pregunta Lyria.
"Por supuesto, aunque tampoco es que sepa los detalles, parece que se reunirán todos los presentes en la batalla final para debatir lo que se hará a continuación."
"Lo que se hará a continuación..." después de repetir sus palabras, se queda callada y su mirada se vuelve distante.
En conclusión, van a decidir qué hacer conmigo, o mejor dicho... con nosotros.
¿Qué puedo hacer para evitar el peor de los casos? ¿será mi única opción pedir perdón de los actos cometidos por el antiguo príncipe demonio?
Finalmente llegamos a un espacio amplio lejos de las tiendas, Una gran lona, tensa sobre postes de madera, cubría el área, bloqueando la luz directa del sol, Las paredes de la tienda estaban formadas también por lonas gruesas y cuerdas bien atadas, con algunas partes agitándose con el viento.
Se veían unos pocos soldados esperando, entre ellos, se encontraba el grupo que acompañaba a Lyria agrupados en una esquina de la sala, mientras que al fondo en el centro se encontraba el subgeneral, donde alguna vez estuvo su antebrazo, ahora se veía una venda limpia y bien ajustada, cuando llegamos inmediatamente abre la boca.
"Caballeros, he reunido todos los presentes en la batalla final porque hay temas que se necesitan discutir y aclarar, como ya saben, de antemano les ordené a todos los presentes que no divulgaran nada de lo ocurrido, al final de esta reunión declararé cual será la versión oficial de cara a los demás."
"De igual forma, tienen prohibido soltar comentarios en voz alta o comunicarse solo entre ustedes, si alguien tiene algo que decir en cualquier momento de la reunión que me lo haga saber para discutirlo"
Los caballeros, algunos todavía con vendas en sus cuerpos, voltearon a mirarme en silencio, estaba claro que no era bienvenido aquí tampoco, el subgeneral continuó.
"Primero que todo, nos llegó un mensaje del frente de los caballeros sagrados, al parecer, algo le ocurrió a la santa y deben volver a su sede en Lestoria lo más pronto posible, sin embargo, nos confirmaron que la batalla transcurrió sin problemas y aunque no lograron verificar la muerte del general demonio, afirman que lo más probable es que haya muerto por las heridas recibidas"
"¡Wooah! Al escuchar los soldados no pudieron evitar soltar un grito en clara señal de alegría"
"Los demás frentes también se comunicaron, en la gran mayoría de ellos la operación de ataque fue un éxito, aunque en unos pocos campos las cosas se complicaron ¡por fin de una vez por todas podemos decir que la humanidad ha prevalecido en la batalla con el ejercito demoniaco!"
"¡Wooaaaaaaaaaah!!!" Esta vez todos pegaron un gran grito, algunos incluso empezaron a llorar. El subgeneral esperó a que se calmaran un poco antes de proseguir"
"Les haré llegar estas noticias a los demás caballeros al terminar la sesión, sin embargo, tengan el alivio de que hemos ganado esta guerra" Esta vez en un tono suave tratando de calmarlos.
Supongo que quiere decir que los pocos demonios que quedan ya no representan una amenaza para los humanos, no sabría decir si esto es algo que me beneficia o no.
"Para mi siguiente veredicto, necesito que el capitán Ravenmert de un paso al frente"
De la esquina sale uno de los jóvenes descritos en el campo de batalla, era el chico de armadura completa y pelo castaño"
"Capitán Alan Ravenmert, a su servicio." El joven se presenta poniéndose su puño derecho en el pecho.
"Capitán Alan, por su desobediencia en acatar las ordenes establecidas de defender la posición que se le encomendó, así como avanzar junto a su grupo al campo principal lo que claramente causaría una descoordinación entre los equipos, queda oficialmente destituido de su rango y queda expulsado de la Alianza de la Purga Demoníaca, los detalles serán enviados a la casa principal de su familia en cuanto lleguemos a la capital.
"Disculpe subgeneral Beildolf, pero consideraba que nuestro sector ya estaba lo suficientemente asegurado y no podía soportar ver como más vidas se eran llevadas en el campo de batalla por esos malditos demonios—"
"Eso no es justificación para desacatar las ordenes impuestos por sus superiores" —El subgeneral lo interrumpe— "ya debería saberlo, por cosas como esta es que estaba en contra de asignarle su propia unidad, las reglas se deben cumplir independientemente de sus intenciones, este tema no entrará en discusión."
"...Entendido subgeneral Beildolf." Alan se limitó a mirar hacia el suelo mientras respondía.
Así que por eso era por lo que todos estos chicos se encontraban en la escena a pesar de claramente no estar lo suficientemente preparados.
"Ahora bien..."—el subgeneral Beildolf continua con su discurso— "Para finalizar, existe otro tema de gran importancia del que ya todos deben ser consientes..."
Observo cómo los soldados cierran los puños con fuerza.
"Como todos sabrán, nuestro ejército tuvo muchas perdidas en esta batalla, entre esas, la más importante es la de nuestro admirado y respetado general y héroe Elfred Bluslfmania, nos defendió valerosamente del príncipe demonio, pero lastimosamente fue abatido en la batalla, no solo eso, el príncipe demonio logro utilizar una magia altamente prohibida para vincular su alma con la de la caballera Lyria Bluslfmania. Por este motivo, antes de que se formen disputas internas, me gustaría saber que opinan sobre el curso de acción a seguir referente al caso, las dos principales opciones que se presentan son o acabar con la vida del demonio ahora mismo, entregando como sacrificio la vida del caballero Lyria, o escoltarlo hasta la capital imperial para que se investigue y se concluya que se hará con este caso."
Mi mente reaccionó de forma veloz ante estas palabras.
Ósea que mi destino depende de lo que digan los soldados, estoy perdido.
"Pero diré esto de antemano, solo estoy pidiendo opiniones y razones por la que se debería escoger una o la otra, al final el que tomará la decisión soy yo." Su declaración me cayó como un salvavidas.
Menos mal, Aunque mi vida esté en sus manos, si estuviera comprometido en asesinarme ni siquiera traería este tema a colación. Supongo que no quiere asesinar a la hija del héroe, aunque no sabría que relación tenía con ellos.
"Está claro que debemos asesinarlo" Dijo Alan sin ni siquiera detenerse a pensarlo.
"¡Es el causante de innumerables muertes de los nuestros tanto directa como indirectamente!¡no debemos dejarlo vivo ni un segundo más si queremos honrar la vida de los caídos en batalla, eso es lo que habría querido el general!" Continuó.
"¡Tiene razón!" Gritó uno de los caballeros.
"¡Si! ¡Tenemos que vengar a nuestros hermanos!" Le siguió otro.
La situación se ve realmente desesperanzadora solo con el primer comentario, necesito defenderme, pero aún no tengo ni idea de que debería decir.
"¿Incluso si eso significa asesinar a su propia hija?" Una voz resuena en la sala, todos volteamos la mirada hacia el sonido y vemos al mago dando un paso al frente.
"Lorian... "Alan lo menciona en voz alta.
"Está bien que quieras acabar con la vida del príncipe demonio, todos lo queremos, pero ahora no es solo su vida ¿vas a decirle tú mismo a los ciudadanos que nuestro héroe Elfred se sacrificó por nosotros y en cambio tuvimos que asesinar a su única hija?
"Lo haré si es necesario para acabar con todas nuestras desgracias! Los demonios son una plaga que debe ser exterminada, mantener con vida a su líder es darles la oportunidad de recomponerse en algún momento."
"Por eso es que se planteó esta reunión, la idea es buscar alternativas para evitar el peor de los casos, mientras tanto simplemente dices que debemos matarlos sin pensar en nada más que acabar con él, ¿si solo te basas en tus ganas de asesinarlo en que te diferencia eso de los demonios?"
"Como puedes decir eso! No dejare que me insulten ni siquiera si es por el hijo del emperador" Mientras Alan dice esto se acerca a Lorian con ira reflejada en sus ojos y lo agarra por la solapa, tirando de él hacia adelante con fuerza. La tela se arruga bajo sus dedos mientras acercaba su rostro al del otro, apenas conteniendo su furia.
"¡Basta ya chicos!" —Una silueta se interpone entre ellos, era la chica de apariencia infantil que estaba en su grupo, a pesar de medir mucho menos que ambos, agarró la muñeca de Alan sin vacilar—" Suéltalo Al, no debemos pelear entre nosotros, usted también su alteza Lorian, comparar a Al con un demonio es demasiado cruel incluso para ti."
Finalmente se forma de nuevo una distancia entre ellos.
"No me malinterpretes Aule, mi intención no es crear discordia entre nosotros ni mucho menos, pero se debe pensar en las consecuencias de lo que pueden provocar tus palabras. Además, no es necesario llamarme su alteza para mostrarme que estas enojada, me hieres un poco."
"Te llamo su alteza porque eres su alteza, su alteza es un idiota..."
"Lo único que intento trasmitir es que en este momento no debemos basarnos en sentimentalismos propios."
"...Y lo dices tú de todas las personas" Susurra Alan lo suficientemente alto como para ser escuchado. A pesar de los esfuerzos del mago y la chica por aliviar el ambiente parece que no estaba del todo satisfecho.
"Si, lo digo y lo seguiré diciendo" —Le responde— "Aunque Lyria y yo nos conozcamos desde la infancia, todos hemos sido un equipo y quiero hacer lo posible para mantenernos con vida, tanto tú como Aule como Iris están incluidos también."
"Incluso aunque es el príncipe demonio..."
"Basta, Al, su alteza tiene razón, lo primero es buscar si hay alguna forma de salvar a Lyria por nuestra cuenta."
"Pero—"
"Paren de una vez por todas!" —El subgeneral Beildolf lo interrumpe— "Les pedí opiniones para hallar el mejor curso a seguir, no para discutir temas personales. A partir de ahora no quiero que se inmiscuyan temas ajenos al que estamos tratando. Además, necesito una sustentación de su decisión." Explica antes de volverse a Alan.
"Alan Ravenmert, usted está a favor de asesinar al príncipe demonio, incluso si hay que entregar la vida de Lyria Bluslfmania, ¿estoy en lo correcto?
"... sí señor" Después de un momento de vacilación al mirar a Lyria aún callada y con la cabeza mirando al suelo, finalmente asiente.
"¿Qué razones tienes para apoyar esto?"
"Si lo dejamos estar, quien sabe que estratagema articule para sabotearnos, estoy seguro de que mantenerlo vivo nos traerá una calamidad que nos costará muchas más vidas de las que pensamos salvaguardar."
¡Hey!, yo no buscaría traer ningún mal a nadie, mi único deseo es proteger mi vida y volver a mi mundo original de alguna manera.
"Entiendo, ¿Y usted, Lorian Drakemont? ¿Qué razones tiene para proteger a la joven Lyria que sean lo suficientemente importantes para dejar con vida al príncipe demonio?
El mago Lorian da un paso al frente antes de dirigirse no al subgeneral, sino a todos en la sala.
"Es sencillo, debemos mantener la vida de Lyria Bluslfmania porque es la hija del héroe que nos salvó, él ha entregado su vida por la humanidad desde que fue escogido como héroe, lo mínimo que podemos hacer para devolver su sacrificio es asegurarnos de que la hija que tanto amaba no se vea envuelta en un sacrificio estratégico, al menos no hasta que sea obligatoriamente necesario"
"Eso no es un argumento válido! ¡Tú mismo acabaste de decir que no debemos basarnos en sentimentalismos!" Inmediatamente contraargumento Alan.
"Sí, es lo que dije, pero, para empezar, esta discusión no se basa en si dejar vivir o matar al príncipe demonio, sino en si acabar con su vida inmediatamente o llevarlo ante el consejo en la capital para que se tenga un veredicto oficial. Si logramos mantenerlo vivo hasta entonces, ellos incluso nos podrían mostrar una forma de romper el hechizo."
"Lo dices como si fuera una tarea fácil mantenerlo vivo!, en el momento en el que le demos la más mínima libertad no hay duda de que buscará acabar con nosotros."
"Eso no lo podemos decir hasta que lo evaluemos primero, en este momento lo tenemos asegurado y no ha mostrado signos de un comportamiento agresivo" Lorian intenta apelar a mi condición actual.
No pues... creo que incluso si en realidad fuera malvado no sería tan estúpido para armar un escándalo ahora, no cabe duda de que en el momento en que intente hacer algo sospechoso el debate se decidirá unánimemente y mi cabeza será separada de mi cuerpo.
"Uhm" —Asiente el subgeneral— "Tienes razón en que primero deberíamos identificar la condición del demonio, destápenle la boca."
Una vez dicho esto, el comandante Darnel, el mismo que me había trasladado de mi tienda acá, se acerca y con movimientos toscos me quita la mordaza.
"Te lo preguntaré directamente, demonio. —El subgeneral se dirige ante mí—Tú, que has acabado con tantos caballeros... Que has arrasado aldeas enteras con tu ejército... ¡Que has sembrado el terror en nuestros ciudadanos! Y que, para colmo, has arrebatado la vida de la persona más importante del Imperio Ashwen... ¡¿Por qué deberíamos dejar vivir a una escoria como tú?!"
Después de estas palabras todos los ojos en la sala se dirigen hacia mí y me juzgan con desprecio.
Vamos... como me voy a poder defender después de que le recordaras a todos los actos malos que he ha hecho este cuerpo, a este paso, sin importar que diga, será tanto el odio que tienen que nadie velará por mí en lo más mínimo.
Puse a trabajar al máximo mi cabeza para volver con una excusa que me permitiera apaciguar al menos un poco toda la rabia dirigida hacia mí, pero ya lo estaba intentando desde antes de ser traído acá, estos instantes no me iba a dar una revelación ni mucho menos.
"¡Responde demonio!" —Fui apresurado a responder— "¡No permitiré que olvides ni por un segundo todos los pecados que has cometido!¡¿Cuál es la justificación para no matarte ahora mismo?!"
Que debería decir... ¿al final debo ir con la verdad? Es un gran disparate, pero todo lo demás admitiría que he cometido esos actos, eso por sí solo sería suficiente para encender la hostilidad de todos como nunca, ya lo dije el subgeneral, no me dejará olvidar los pecados cometidos...espera ¿Olvidar?
Una idea finalmente se concreta en mi interior, como todas mis ideas hasta el momento, no creía que fuera la más acertada, pero era lo suficientemente factible como para depositar mis esperanzas en ella.
"P-Por D-Demonio... ¿T-te refieres a mí?" suelto estas palabras de mi boca, como si me costara creérmelas.
"Quien más sino tú?!" Inmediatamente una réplica llena de enojo me es devuelta por parte de Alan, Aun así, no podía retroceder con el acto.
"Pero... ¿Quién... soy yo? No logro comprender nada... ¿Quiénes son ustedes?"
"No bromees con nosotros maldito! ¡Un truco tan barato como ese no te va a librar!" Su enojo no hacía más que aumentar.
"Pero es verdad! No sé qué está pasando, hace poco desperté en una especie de tienda y fui arrastrado hasta acá sin saber nada, ¿qué rayos está pasando? ¿Se refieren a mí cuando dicen príncipe demonio?" Intento parecer lo más sorprendido posible, mi cuerpo empieza a temblar de los nervios, aunque por una razón diferente.
Ahhh, que nervios... espero que esto funcione, es verdad que no recuerdo nada de las memorias del príncipe demonio, pero no puedo permitir que se me escape nada del final de la batalla tampoco.
\_"¿\_Estás... diciendo que enserio no recuerdas nada?" Finalmente, Lyria levanta la cabeza para mirarme por primera vez, no solo eso, hasta ahora se había limitado a no decir nada y ni siquiera dirigirme una vista.
"Eso es lo que estoy diciendo, no entiendo nada de lo que está pasan—"
"¡No me jodas!" Un grito resuena en la sala.
"Todos los asesinatos, todas esas aldeas destruidas, todas esas muertes a gente inocente, ¡¿estás diciendo que no recuerdas nada de eso?! ¡No me jodas! ...la muerte de mi padre... ¡no te atrevas a lavarte las manos como si no fuera problema tuyo!" Se acerca corriendo hacia mí con su espada desenfundada.
"Basta Lyria, que crees que haces "—Sin embargo, Lorian la detiene agarrándola de la muñeca — "Si lo asesinas también vas a morir." Intenta razonar con ella.
"¡Ya lo sé!" La exclamación reverbera en la sala, y seguidamente, su voz se apaga antes de continuar.
"Por supuesto que lo sé... todo este tiempo lo estuve pensando... tratando de aceptar la muerte de mi padre, intentando obtener la resolución para dar mi vida sin arrepentimientos... ¡lo estaba intentando! Para que al final, al menos pudiera sentir que me vengué, aunque fuera solo un poco, del asesino de mi padre." "
Lyria..."
"Pero si ni siquiera lo recuerda..." —Lagrimas empezaron a emerger de sus ojos—" ¿...Contra que rayos...estoy luchando?" —Tras decir esto baja su espada y solo se queda allí parada— "
"Cof cof..." — El subgeneral realiza un pequeño tosido para obtener la atención antes de continuar — "Bueno, en vista de este cambio de acontecimientos considero que lo mejor es llevarlo al laboratorio de la señorita Iris para que se investigue más a fondo este fenómeno, Aunque aún sea joven es una de las personas más talentosas en cuanto a alquimia se refiere y es la que mayor probabilidad tiene de identificar lo que está pasando y comprobar si su pérdida de memoria es un acto o si es real, a partir de eso se continuara se decidirá que se hará con él. También debemos empezar los preparativos para volver a la capital así que con esto concluye la reunión de hoy, Ah, y recuerden que está absolutamente prohibido revelar nada de lo ocurrido a las personas ajenas a las reunidas aquí."
Finalmente, el subgeneral termina la reunión y los caballeros se dispersan poco a poco, algunos desconcertados por lo ocurrido y otros dejándome miradas de rencor antes de marcharse.
"Vamos Al, lo mejor es que refresquemos nuestras mentes en este momento" La chica Aule se lleva a Alan Agarrado de la mano, este último simplemente se limita a dejarse llevar en silencio.
"Yo también debería marcharme, debo revisar los suministros y alistar mi tienda para poder ser desmontada rápidamente" —se despide Lorian del subgeneral y Lyria— "Lyria, si necesitas ayuda con algo, llámame" Finalmente con estas palabras se da la vuelta para volver al centro del campamento.
Finalmente, solo quedamos en la sala el subgeneral Beildolf, el comandante Darnel, Lyria y yo"
¿Habrá estado esto bien? No tenía más elección si quería sobrevivir y no puedo darme el lujo de preocuparme por los demás, pero no puedo evitar sentir compasión por esta chica.
El frenesí de acontecimientos aún no daba la impresión de acabar.

Continúa leyendo
El príncipe demonio quiere volver a la normalidad (Novela)
Capítulo 3
El príncipe demonio quiere volver a la normalidad (Novela) Capítulo 2
Estás leyendo el capítulo 2 de El príncipe demonio quiere volver a la normalidad (Novela), un novela. En muchas historias, el protagonista termina reencarnando en un mundo de fantasía para convertirse en el héroe que salvará a la humanidad. Pero Rein no tuvo tanta suerte. Sin ningún conocimiento sobre el mundo al que ha… Este capítulo tiene publicado el 30 de agosto de 2026. El príncipe demonio quiere volver a la normalidad (Novela) tiene 13 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.