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Leer EL PODER QUE EL UNIVERSO OLVIDO (Novela) Capítulo 59 online gratis en español

🏴 Grupo: olvidado134✍️ Traducción: olvidado134
Un aire frío recorrió el lugar. La niebla parecía inundarlo todo, y la tensión se respiraba en cada rincón; una presión sutil pesaba sobre todos los presentes. —Es cierto —dijo uno de ellos—. Que esté siendo considerado para participar en el torneo es, por sí solo, un problema. Una voz femenina intervino: —Aún no está confirmado. Pero debemos tomar precauciones de todos modos. —Es verdad —añadió otro—. Si llega a ser admitido, recordemos que solo tres de entre nosotros serán elegidos para representar a nuestra raza. Otra voz femenina se alzó con firmeza: —¿Y qué hay de Lian Chen? ¿Por qué no le quitamos su lugar? Hace mucho tiempo que nadie se enfrenta a él. Quizás ese combate que sostuvo contra el humano reveló su verdadera debilidad… —Leng Yushuang, ten cuidado con lo que dices. Lian Chen no es el más fuerte entre nosotros solo porque lo digamos. Todos aquí, al menos una vez, lo intentamos: tratamos de derrotarlo… y todos terminamos perdiendo —dijo Mo Jingkong dirigiéndose a ella. Lu Jiuyuan intervino: —Aun así, no creo que sea una mala idea. Xiao Hanxian… fuiste a ver al humano. ¿Qué opinas? Xiao Hanxian respondió pensativo: —No hay mucho que contar. Físicamente es un joven humano. No parece poseer gran fuerza ni nada que lo haga ver imponente. Por eso mismo dudo de ese empate contra Lian Chen. Es extraño… incluso si se debió al uso de esa llama, empatar sigue siendo algo que no logro comprender. Gu Cangxuan lo interrumpió diciendo: —Puede que tengas razón. Pero según se dice, el humano no luchó limpiamente. Teniendo eso en cuenta… debemos tener precaución con él. Shen Miaoyin dijo: —Entonces… ¿por qué no hacemos ambas cosas? Feng Liuxue preguntó: —¿Te refieres a poner a prueba tanto al humano como a Lian Chen? Ye Zhaoxi intervino con prontitud: —Entonces decidámoslo rápido. El tiempo corre. Es importante tomar una decisión antes de que comience el torneo. Chu Tianchen dijo: —Yo pondré a prueba a Lian Chen. Hace mucho tiempo que deseaba volver a intentarlo. Que Xiao Hanxian se encargue del humano. Lu Jiuyuan lo interrumpió de inmediato: —No te precipites. Si las cosas fueran tan sencillas como decirlas, no estaríamos aquí tramando planes. —No tengo ningún inconveniente en poner a prueba al humano. Tengo tiempo suficiente para hacerlo —respondió Xiao Hanxian con calma. Gu Cangxuan dijo: —Yo observaré y, de ser necesario, apoyaré a Chu Tianchen. —No será necesario —respondió este con firmeza—. Puedo hacerlo por mi cuenta. Lu Jiuyuan insistió: —No te confíes. Si hace falta, ayúdalo. Si tenemos la oportunidad de vencer a Lian Chen, debemos aprovecharla. Y si podemos además cortarle el paso… mucho mejor. Poco después, añadió: —¿Y tú qué harás, Mo Jingkong? —Observaré de cerca a Xiao Hanxian. Quiero ver con mis propios ojos de qué es capaz ese humano. Lu Jiuyuan miró entonces al resto: —¿Y ustedes cuatro? Ellas se miraron entre sí. Entonces Shen Miaoyin respondió: —Recolectaré información junto con las demás. Sé que la hija del Anciano Lan Guanyi tiene algún tipo de conexión con el humano. Me acercaré a ella para averiguar qué sabe sobre él. Además, intentaremos obtener algo a través de los hijos del Patriarca Yue y Feng, pues ambos también mantienen relación con él. Será muy interesante descubrir lo que saben. —Bien —concluyó Lu Jiuyuan—. Ya hemos decidido todo. Cada uno encárguese de su parte. Actúen cuando consideren que sea el momento oportuno. Yo me encargaré de desviar la atención de los ancianos, para que sus miradas no recaigan ni sobre el humano ni sobre Lian Chen. Aprovechen ese lapso y hagan lo necesario. Y ustedes cuatro… recaben toda clase de información sobre el humano. Por ahora no podemos tocarlo… pero si en el futuro se presenta la oportunidad, se deberá hacer lo que sea preciso. Y así, todos se dispersaron, dejando a Lu Jiuyuan solo en aquel lugar silencioso. —Un humano como él debe ser erradicado. Darle más tiempo, dejar que conviva entre nosotros… sería darle pie a creer que puede llegar a ser uno de los nuestros. Y eso no lo permitiré. Lo eliminaré como se elimina una plaga, sin importar qué métodos deba emplear. Un humano jamás podrá caminar entre nosotros como si fuera igual —dijo Lu Jiuyuan con voz gélida. Su cabello largo se agitaba con el viento. Tenía unos ojos de un azul oscuro, profundos y carentes de calidez; de su oreja puntiaguda izquierda colgaba un pendiente con forma de luna. Vestía túnicas de manga ancha y larga, de tonos grises y blancos, ceñidas con un cinturón del mismo color del que pendía una placa grabada con su nombre. Con las manos entrelazadas a la espalda, contemplaba el paisaje con una mirada fría, penetrante y propia de una naturaleza calculadora. Una sonrisa gélida se dibujó en su rostro. Añadió: —Lian Chen… nada dura para siempre. Estás destinado a caer. Tú, que vienes de lo más humilde de nuestra raza, no permanecerás por mucho tiempo por encima de nosotros. Te haré ver lo que ocurre cuando alguien como tú cree que puede cambiar el rumbo de su destino. Eres ciego e ignorante si no eres capaz de comprenderlo. No existe algo escrito de antemano: solo el fuerte tiene derecho a decidir qué camino tomar. Y tú… dejarás de ser fuerte muy pronto. En ese instante, una sombra apareció tras su espalda y se arrodilló sobre una rodilla: —Mi señor… traigo información. Lu Jiuyuan, sin girarse, solo respondió: —¿Mmm? —Según lo que me enviaste a investigar sobre Lian Chen… este sigue recuperándose en sus aposentos y aún no ha despertado. Es muy extraño: recibió heridas mucho más leves que el humano, y sin embargo sigue inconsciente. En cambio, el humano, que recibió mucho más daño y usó una píldora… ya ha despertado. ¿No será esto alguna clase de… trampa? Lu Jiuyuan reflexionó un instante y añadió: —¿Una trampa? No lo creo. Lian Chen no es del tipo que trama planes ni se oculta tras engaños. Sin embargo, no está de más cerciorarse. Sigue vigilándolo e infórmame de cuanto veas, por pequeño que sea. La sombra hizo una profunda reverencia: —Como ordenes, mi señor. Y se alzó, desapareciendo por completo en la oscuridad. La noche, fría y gélida, terminó de caer sobre el Santuario Shen Lan, dando paso a un nuevo día. El sol, dorado y radiante, asomaba por el horizonte bañando cada construcción del pueblo Shen Lan. Dentro de los aposentos de Lian Chen, este descansaba aún inconsciente. A su lado, Lan chaoyang lo observaba y decía: —Por mucho que te veas herido y en recuperación… sigo sin comprender qué pretendes fingiendo que no despiertas. Esas heridas no fueron lo bastante graves para mantenerte en este estado. Pero en cuanto abras los ojos, tendrás que darme una explicación: ¿por qué permitiste ese empate cuando tenías el combate en tu mano y podías haberlo ganado?… Lian Chen… yo esperaba mucho más de ti. Se puso en pie lentamente y lo miró con frialdad. Tenía el cabello casi blanco, la piel pálida y unos ojos de un azul claro y profundo. Vestía túnicas blancas adornadas con grabados azules, y de su cinturón pendía una placa en la que figuraban su nombre y su rango: el número 12 entre los treinta Ancianos más poderosos. Se retiró lentamente, dejando atrás a un sirviente con la orden de que lo atendiera y lo cuidara mientras siguiera inconsciente. —¿Se ha movido Lan chaoyang en algún momento? —preguntó Lan Wanying. —No, todavía no —respondió Shen Jianxiong—. Su plan debió sufrir complicaciones. Como sabes, su discípulo no logró vencer y el combate terminó en empate. —Entonces debemos actuar nosotros mismos —dijo Lan Fuyuan. Lan Wanying lo miró con frialdad y sentenció: —Primero debemos deshacernos de Lan chaoyang y de su discípulo. Después… ya veremos cómo nos libramos del humano. La puerta sonó con un golpe resonante. Lan Wanying dijo: —Pasa. Entró Lu Jiuyuan, se inclinó mostrando respeto y dijo: —Aquí me tiene, maestra. Ella respondió con calma: —Sé que tienes planes contra Lian Chen y el humano… pero no te precipites. Así como nosotros buscamos deshacernos de ellos, hay quienes velan por protegerlos. Lu Jiuyuan reflexionó un instante y preguntó: —¿Se refiere a Shen Haotian… y posiblemente al Patriarca? —Exactamente —confirmó ella—. Shen Haotian ya ha tomado partido abiertamente. En cambio, el Patriarca aún no se ha pronunciado… y no se sabe qué podría decidir. Sin embargo… ha favorecido al humano de forma indirecta en demasiadas ocasiones. Y eso es algo que conocemos bien, y algo que no permitiremos por mucho tiempo más. —Maestra… ¿qué debo hacer? ¿Retrasar los planes? Ella respondió: —Así es. Pero en lo que respecta al humano… déjalo entrar a la Gran Biblioteca. Quizás allí encuentre su muerte y no tengamos que alzar ni un dedo. En cuanto a Lian Chen… mantén tus planes. Yo te respaldaré si es necesario. Ya es hora de enseñarle a ese viejo que sus aspiraciones solo vienen a estorbar los nuestros. Lu Jiuyuan se inclinó profundamente: —Como ordene, maestra. Me retiro. Y tras mostrar respeto, se marchó. Lan Wanying agrego con tono frio: —Debemos erradicar el linaje puro de la familia Lan. Es necesario. Ese linaje solo trae desgracia y destrucción… y por eso debemos mancharnos las manos con su sangre. Lan Fuyuan preguntó: —¿Pondremos en marcha los planes antes o después de la expedición? Shen Jianxiong añadió: —Es verdad. Es algo que debemos considerar. Lan Wanying respondió con voz gélida: —Los ejecutaremos tras la expedición. Para entonces, la facción del Patriarca y su familia estarán debilitados… y aprovecharemos esa oportunidad para eliminarlos. En cuanto a la expedición… a todos los que los apoyan los usaremos como carne de cañón. Así será mucho más fácil destruir al Patriarca. ¿No lo creen así? Los otros dos se miraron y asintieron. Lan Fuyuan, confundido, preguntó: —Nunca lo he entendido… si comparten el mismo apellido, ¿acaso no pertenecen al mismo linaje? Lan Wanying respondió con firmeza: —Podría parecerlo… pero no es así. Nosotros pertenecemos a una de las ramas antiguas. En cambio, el linaje del Patriarca pertenece a un linaje nuevo. Dicho de otro modo… debería ser yo quien ostentara el poder, y no él. Sin embargo, siendo tan joven, logró alcanzar tal autoridad. Y gracias a ese supuesto linaje legendario, la multitud lo apoyó y lo colocó en el trono. Pero su poder no durará para siempre. Su linaje está destinado a ser exterminado… enterrado… y olvidado. —Llegará el momento en que sea yo quien esté al mando de todo. Y cuando eso ocurra… todo cambiará en nuestra raza. Shen Jianxiong asintió y dijo: —Comprendo. Pero aún queda Shen Haotian, uno de los más ancianos… y ahora ha tomado partido por el humano. Wanying respondió con una sonrisa maliciosa: —No es más que un anciano. No tiene tanto poder como parece. Sin embargo… no te preocupes. Ya tengo un plan. Shen Haotian no durará mucho tiempo en pie. Y mucho menos podrá proteger al humano para siempre…. En la plataforma de entrenamiento. —¿De verdad estás decidido a participar en ese torneo? ¿Sabes que, si lo haces, tu posición como sucesor se verá afectada? ¿Y qué ocurrirá si pierdes? —preguntó Yue. Feng respondió con firmeza: —¿Perder? No tengo ninguna intención de perder. Debo estar entre los tres que representarán a nuestra raza. —¿Por qué insistes tanto en esto? —insistió Yue con preocupación—. Te estás llevando al límite en todo momento. Entrenas sin descanso y apenas comes… Feng lo interrumpió: —No tengo tiempo que perder. Y cuando vi a… —¿A quién? —preguntó Yue…. Feng, respirando con dificultad, respondió: —A Lian Chen. Alguien que proviene de lo más humilde… y que es tan fuerte que incluso los ancianos ya lo consideran alguien digno de respeto, a pesar de que ni siquiera ha comenzado a cultivar, ya es tan fuerte. Como hijo del Patriarca, no puedo quedarme de brazos cruzados. Debo fortalecerme. Sobre mis hombros descansa el peso de muchos… y jamás mostraré debilidad. Yue negó con la cabeza y dijo: —Sigo sin comprenderte. El torneo no es algo sencillo. Tu participación hará que los ancianos duden de si eres o no un sucesor digno. Feng dijo con seriedad: —Nuestro linaje… según lo que nuestro padre nos ha contado, él y su padre llegaron a donde están gracias al poder que lograron obtener y al que poseen. Míralo de este modo: si no nos fortalecemos y no nos mantenemos en el poder, habrá muchos que buscarán destruirnos. Y para proteger lo que nos importa, no importa qué digan los demás ni cómo nos miren. Si somos lo bastante fuertes, no tendrán nada que reprocharnos. Por eso, Yue… debemos volvernos tan poderosos que nos vean y se vean obligados a inclinarse ante nosotros. Solo así protegeremos todo lo que nos importa. Yue, con una leve sonrisa, solo añadió: —Has cambiado mucho. Feng suspiró y respondió: —No he cambiado. Solo estoy empezando a ver tal cual es la realidad en la que vivimos… Dentro de sus aposentos de xuan lie, lavándose el rostro. Al terminar, salió al exterior; el dolor aún perduraba en su cuerpo. Suspiró y dijo entre sí: —Hoy será un día bastante largo… espero no recibir visitas indeseadas. Se sentó bajo el techo de la caseta, en su sillón mecedor, y observó cómo el sol ascendía poco a poco. Xuan Lie no mostraba rastro de emoción alguna: tenía ojos oscuros como un cielo sin estrellas, cabello largo y negro como las rocas del abismo. Entonces acudieron a él palabras duras de su vida pasada… y una sonrisa amarga se dibujó en sus labios, como si evocara algo de inmensa importancia. Alzó la vista al firmamento y murmuró: —En este mundo… no existe el bien ni el mal, ni lo que se dice justo. Solo aquel que posee poder es quien dicta las leyes. Esa es la verdad, en todo lugar y en cualquier época. Los poderosos, los fuertes… son los verdaderos dueños de las normas. Las crean… y también las destruyen o las modifican a su antojo. Y al final, esto se convierte en el veneno más mortal que un mundo pueda soportar: serán siempre sus propios habitantes quienes lo envenenen con leyes y reglas que solo a ellos les convienen. CONTINUARA… © 2026 EL PODER QUE EL UNIVERSO OLVIDÓ. Todos los derechos reservados. Prohibida su copia o reproducción total o parcial. AUT: OLVIDADO
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Estás leyendo el capítulo 59 de EL PODER QUE EL UNIVERSO OLVIDO (Novela), un novela. He vivido incontables años... ¿Fueron 1000? ¿Acaso 2000? La vida es tan efímera como la de un mortal: breve, llena de dolor, de sangre y de lamentos. ¿Qué es la felicidad? ¿Una mentira para quien intenta huir de la… Este capítulo tiene publicado el 19 de agosto de 2026, Traducido por el grupo olvidado134. EL PODER QUE EL UNIVERSO OLVIDO (Novela) tiene 69 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.