Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 91 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
A Wang Yaohuan también se le heló la sangre en las venas; si hubiesen tardado apenas un instante más, habrían terminado en el estómago de aquella jauría de lobos.
"¡Mala espina! Nos hemos topado con aves monstruosas", exclamó Wang Yaohuan al perder la compostura, divisando decenas de puntos negros que emergían en el horizonte frente a ellos.
Aquellas manchas oscuras se aproximaban a una velocidad pasmosa. En un abrir y cerrar de ojos, lograron distinguir con claridad de qué se trataba: eran colosales cuervos negros.
Wang Yaohuan extrajo dos talismanes de Vuelo Celestial y se los tendió a Wang Changge y a Wang Changsheng, ordenando con premura: "Changge, Changsheng, usen estos talismanes de Vuelo Celestial para escapar. Si intentamos huir todos juntos, jamás lo conseguiremos. Nos reuniremos en la Ciudad del Destino Inmortal; primero canjeen los materiales que llevan consigo por puntos de contribución antes de volver a internarse en las montañas".
"Duodécimo tío abuelo, tengo a mi caballo espiritual y su velocidad no se queda atrás de un talismán de Vuelo Celestial. ¡Es mejor que se lo quede usted!", declinó cortésmente Wang Changsheng.
"¡Si te digo que lo tomes, lo tomas! En el momento crucial puede salvarte la vida. ¡Basta de vacilaciones y huyan ya!", reprendió Wang Yaohuan con un tono tajante que no admitía réplica.
Wang Changge tomó el talismán y se lo pegó al cuerpo sin dudarlo. Tras un destello de luz verde, un par de alas esmeraldas de un zhang de envergadura brotaron de su espalda; con un suave aleteo, se impulsó fuera del barco volador y salió disparado rumbo al este.
Wang Changsheng liberó a su Caballo de Escamas Verdes y montó de un salto sobre sus lomos.
La montura desplegó las alas y surcó el aire en dirección al oeste.
Por su parte, Wang Yaohuan no se apresuró en emprender la huida. Invocó la calabaza carmesí y desató varias esferas gigantescas de fuego contra las aves negras que se cernían sobre ellos.
Wang Mingzhan, Wang Mingxiao y Wang Mingfeng activaron sus talismanes, desatando una tormenta de hojas de viento, flechas acuáticas y bolas ígneas contra la bandada.
Buscaban ganar tiempo para Wang Changge y Wang Changsheng, evitando que las aves monstruosas emprendieran su persecución.
Al escuchar los constantes estallidos a su espalda, Wang Changsheng giró la cabeza y vio cómo Wang Yaohuan y los otros tres se quedaban atrás para contener la embestida. Con el corazón encogido, azuzó al Caballo de Escamas Verdes para forzar la marcha al máximo.
Cuanto antes se pusiera a salvo, antes podrían replegarse el duodécimo tío abuelo y los suyos.
Tras el tiempo que toma beber una taza de té, el Caballo de Escamas Verdes agotó sus fuerzas y comenzó a planear pesadamente hacia la base de una montaña empinada, cerca de la cual se vislumbraba una cueva.
"Quién sabe cómo les habrá ido al duodécimo tío abuelo y a los demás... Ojalá logren salir con bien de esta calamidad", murmuró Wang Changsheng para sus adentros mientras guardaba al caballo en la bolsa de bestias espirituales.
Liberó una marioneta para que avanzara como vanguardia hacia la gruta y él la siguió de cerca.
La cueva era reducida y no albergaba rastro alguno de bestias monstruosas en su interior.
Tras ingerir unas raciones secas, Wang Changsheng comenzó a meditar sobre su siguiente paso.
Wang Yaohuan les había ordenado replegarse hacia la Ciudad del Destino Inmortal, pero, a decir verdad, Wang Changsheng no deseaba volver todavía.
A lo largo de este medio mes largo, había acumulado una valiosa experiencia en la cacería de monstruos; en la actualidad era capaz de controlar cuatro marionetas a la vez, además de portar un artefacto mágico de grado superior y un talismán de rango 2.
Deseaba valerse de sus propios esfuerzos para reunir puntos de contribución. Si continuaba actuando en grupo junto a Wang Yaohuan y los suyos, todos los materiales recolectados quedarían bajo la custodia del anciano; aunque lograran canjear un frasco de Agua Espiritual de Jade Púrpura, jamás le correspondería a él consumirlo.
Aun sin su presencia, Wang Yaohuan y el resto de los miembros bien podían continuar cazando sin contratiempos.
Desde el primer instante, Wang Changsheng había determinado forjar su propio camino cazando bestias para amasar puntos de contribución: cuando se trataba de su destino en el sendero inmortal, no daría un solo paso atrás.
El área asignada a los cultivadores del Estado de Ning se hallaba en la zona occidental de la Cordillera de las Cien Bestias, por lo que decidió probar fortuna adentrándose hacia el sector meridional.
A la mañana siguiente, a primera hora del alba, Wang Changsheng montó en su Caballo de Escamas Verdes y puso rumbo hacia el sur.
Siete días después, Wang Changsheng se encontraba en medio de una densa arboleda sombría con el rostro iluminado de regocijo, sosteniendo en la mano un hongo espiritual negro del tamaño de la palma de una mano.
Tras arduas jornadas de búsqueda infructuosa en las que solo tropezó con un par de bestias de rango 1 medio —lo que le había causado no poca decepción—, el agudo olfato del Ratón de Ojos Dobles acudió en su ayuda, guiándolo hasta más de una decena de plantas espirituales.
Aquel Ganoderma de Jade Negro contaba con cincuenta años de maduración y crecía oculto al pie de un árbol colosal, rodeado de maleza tan tupida que a cualquier cultivador le habría resultado casi imposible advertirlo a simple vista; aun así, el pequeño roedor logró dar con él.
Acarició con afecto la cabeza del ratón y lo recompensó alimentándolo con unos granos de cereal espiritual de grado superior.
Justo en ese instante, un estruendo formidable retumbó inesperadamente desde la espesura del frente.
"¿Hay alguien cazando bestias monstruosas?", pensó sobresaltado, tragándose a toda prisa el bocado de ración seca que tenía en la boca.
Tras sopesarlo un instante, ejecutó la Técnica de Invisibilidad para disimular su figura y avanzó con cautela hacia el origen del alboroto.
Tras poco menos de medio cuarto de hora, atravesó la arboleda y desembocó frente a un desfiladero angosto, desde cuyo fondo resonaban las estruendosas detonaciones.
Wang Changsheng se deslizó con sigilo hacia el interior del valle para observar el panorama.
Una gigantesca serpiente plateada, coronada por una cresta carnosa del mismo tono sobre su cabeza, libraba una encarnizada batalla contra dos hombres y una mujer. Un anciano con túnica amarilla yacía inerte en el suelo con varias púas de hielo incrustadas en el pecho, junto a dos artefactos mágicos resplandecientes abandonados a su lado.
La colosal serpiente plateada estaba cubierta de laceraciones sangrantes, mientras que los dos hombres y la mujer supervivientes, con los rostros demudados y cenicientos, apenas lograban mantenerse en pie.
La fiera se erguía desde una poza de agua de más de diez zhang de ancho, en cuyo centro flotaba una flor de loto negro en plena floración.
Acorralada y enfurecida por el trío, la pitón abrió las fauces y disparó más de una decena de estalagmitas de hielo blanco en dirección a la cultivadora del vestido esmeralda.
Aquella mujer apenas se encontraba en el sexto nivel de Refinación de Qi y la barrera protectora de luz verde que la cubría parpadeaba con suma debilidad.
"¡Cuarta hermana menor, cuidado!", exclamó alarmado un joven letrado al advertir la acometida.
La aludida extrajo precipitadamente varios talismanes y se los aplicó sobre el cuerpo, levantando múltiples capas protectoras a su alrededor.
Entre una seguidilla de sordos impactos, las estalagmitas de hielo blanco fueron repelidas por las barreras defensivas; sin embargo, unas fauces sanguinarias cayeron del cielo en ese mismo instante, triturando los escudos como cáscaras de huevo y partiendo en dos el torso de la cultivadora.
La serpiente plateada emergió por completo de la poza. Tras engullir a la mujer, clavó su gélida mirada en los dos varones restantes.
"¡Mala espina, esta bestia es demasiado aterradora! ¡Retirada!", gritó el letrado, tirando del brazo de su compañero para emprender la huida a toda prisa hacia la salida del valle.
Habían creído ingenuamente que varios talismanes espirituales de rango 2 bastarían para sentenciar a la serpiente; no obstante, subestimaron la resistencia vital de una bestia de semejante calibre.
Apenas lograron avanzar unos cuantos pasos cuando una docena de púas de hielo blanco rasgó el aire, atravesando limpiamente sus tenues barreras y perforándoles el cuerpo de lado a lado.
Tras dar cuenta de ambos hombres, la serpiente plateada abrió nuevamente sus sangrientas fauces y se abalanzó sobre el cadáver del anciano de túnica amarilla.
Para las bestias monstruosas, la carne y sangre de los cultivadores constituían un manjar vigorizante solo superado por las plantas espirituales.
Justo en ese instante, el silbido agudo de varias flechas hendió el aire: tres proyectiles de luz verde cruzaron la distancia a toda velocidad y uno de ellos perforó de lleno la cresta carnosa sobre la testa de la serpiente plateada.
Tres marionetas de figura humanoide se erguían frente a Wang Changsheng, empuñando cada una un largo arco esmeralda.
Tensando las cuerdas al unísono, dispararon una ráfaga ininterrumpida de flechas luminosas.
Aquellas marionetas arqueras pertenecían al rango 1 medio, capaces de castigar a sus objetivos a larga distancia mediante sus arcos encantados.
Wang Changsheng sostenía firmemente un talismán de resplandor dorado entre sus dedos, con el semblante extremadamente tenso.
Aunque la serpiente de rango 2 se encontraba gravemente mermada tras el combate previo, él no albergaba una certeza absoluta de poder abatir a semejante aberración.
La fuerza individual de las flechas de luz era modesta, pero su volumen implacable resultaba abrumador.
Enfurecida por el hostigamiento, la serpiente plateada abrió las fauces y vomitó decenas de estalagmitas de hielo blanco hacia la posición de Wang Changsheng.
El joven invocó de inmediato el Escudo de las Nubes Azules para interponerlo como defensa.
Las estalagmitas derribaron a las tres marionetas en el acto, mientras el escudo resonaba con estrépito ante la violenta granizada de impactos.
Aprovechando la cortina de hielo, la serpiente se abalanzó sobre él con la boca abierta de par en par.
Wang Changsheng, que aguardaba ese momento, liberó al instante el talismán dorado que mantenía preparado.
Era el Talismán del Sable Dorado, un talismán de rango 2 inferior por el que había desembolsado ochocientas piedras espirituales a un cultivador que decía ser discípulo de la Secta del Firmamento Púrpura.
El talismán se transmutó en un descomunal sable dorado de más de un zhang de longitud que descargó un tajo demoledor contra el cuerpo de la bestia.
Con un alarido agónico, la serpiente monstruosa —que ya venía de soportar el impacto de múltiples talismanes de rango 2— fue incapaz de resistir el tajo del sable dorado y quedó cercenada en dos mitades, cayendo muerta en el acto sin margen de salvación.
Wang Changsheng exhaló un largo suspiro de alivio. Si el Ratón de Ojos Dobles no hubiese rastreado el aroma del Ganoderma de Jade Negro hasta esa espesura, él jamás habría presenciado el combate en el valle ni se habría encontrado semejante golpe de fortuna servido en bandeja de plata.
\-----
• Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian)
• Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian
• Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番)
• Traducción del chino al español: Inmensurable
Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.

Continúa leyendo
El Pico del Loto Verde (Novela)
Capítulo 92
El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 91
Estás leyendo el capítulo 91 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.