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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 92 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Wang Changsheng guardó las bestias marioneta y avanzó a paso apresurado para registrar los cadáveres en busca de sus bolsas de almacenamiento. Entre ellas, dos bolsas de grado artefacto mágico albergaban los restos de varias bestias monstruosas de rango 2. El cuerpo de la colosal serpiente plateada había quedado gravemente destrozado; Wang Changsheng lo cortó en varios segmentos y los guardó debidamente en su bolsa de almacenamiento. Invocó un artefacto mágico para golpear la superficie del estanque y, tras cerciorarse de que no acechaba anomalía alguna, se aplicó una barrera protectora, saltó al agua y recolectó la flor de loto negro. Justo en ese instante, un persistente zumbido rasgó el aire y llegó hasta sus oídos. Una bandada de mosquitos escarlatas del tamaño de puños penetró en el desfiladero, dirigiéndose en línea recta hacia los cadáveres tendidos sobre el suelo. Los mosquitos de sangre poseían dos pares de delgadas alas cerúleas en sus espaldas y un par de colmillos carmesíes al descubierto, luciendo una apariencia siniestra y aterradora. "¡Mala espina, Mosquitos Chupasangre de Alas Azules!" Wang Changsheng se alarmó en su fuero interno, con un destello de temor pintado en la mirada. Los Mosquitos Chupasangre de Alas Azules eran una especie de insecto monstruoso exclusiva de la Cordillera de las Cien Bestias, extraordinariamente sensible al hedor de la sangre; se decía que por dondequiera que cruzaban, no dejaban criatura viva a su paso. Aquel enjambre sumaba más de mil ejemplares, y el mosquito rey a la vanguardia era un insecto monstruoso de rango 2 medio. Si Wang Changsheng había logrado abatir antes a la serpiente de rango 2, fue únicamente gracias a que la bestia ya venía herida de gravedad y sus defensas se hallaban exhaustas; valiéndose tan solo de sus artefactos mágicos, no abrigaba la menor ilusión de ser rival para más de un millar de estos mosquitos. Una parte de los insectos se precipitó sobre los cadáveres de los cultivadores para desgarrarlos con frenesí, mientras que el grueso de la nube arremetió de lleno hacia donde él se encontraba. Al ver cientos de aguijones sanguinarios abalanzarse en picada, Wang Changsheng demudó el semblante y se sumergió de golpe en lo más hondo del estanque. Amparado por la Técnica de la Barrera de Agua, se deslizó poco a poco hacia el fondo cenagoso. Extrajo una piedra lunar cuyo fulgor apacible alumbró un radio de más de diez zhang a la redonda, permitiéndole tantear el lecho de la poza. De pronto, Wang Changsheng vislumbró un tenue destello luminoso a lo lejos. Lleno de expectación, nadó con cautela hacia la luz. Poco menos de medio cuarto de hora después, emergió a la superficie. Ante sus ojos se abría una gruta de más de cien zhang de extensión, con una densa bóveda de estalactitas colgantes y varias piedras lunares engastadas en los muros de roca. En el costado izquierdo de la caverna se apreciaba una cámara de piedra excavada a mano, frente a la cual dos hojas de portón de piedra de un zhang de altura yacían derribadas sobre el suelo. Wang Changsheng liberó dos bestias marioneta y las hizo marchar al frente. La cámara apenas medía más de diez zhang de ancho; en su esquina inferior izquierda crecían dos árboles frutales de corteza negra de más de dos zhang de altura. De las ramas de uno de ellos colgaban seis caquis negros del tamaño de puños. "Son Caquis del Inframundo Negro... y por su aspecto, ya están completamente maduros". Al contemplar los frutos oscuros en las ramas, el rostro de Wang Changsheng rebosó de alegría. El Caqui del Inframundo Negro era un fruto espiritual de atributo Yin que solía arraigar en cavernas umbrías y tardaba cien años en madurar. Observando con detenimiento, Wang Changsheng advirtió que el Qi espiritual dentro de la cámara era considerablemente más denso que en el exterior; muy probablemente subyacía allí una veta espiritual. Tras recolectar los seis Caquis del Inframundo Negro, Wang Changsheng recorrió con la mirada las desiguales paredes de piedra. Pensativo, desenvainó dos dagas voladoras de fulgor azul y las lanzó contra los muros. Al principio no ocurrió nada fuera de lo común; sin embargo, cuando una de las dagas golpeó cierto punto en la pared, un tenue resplandor amarillo se encendió sobre la superficie rocosa. "¡Es una formación de matriz!" La emoción agitó el pecho de Wang Changsheng. En el mundo de la cultivación abundaban los relatos sobre cultivadores afortunados que tropezaban con la morada póstuma de algún predecesor, logrando avances colosales hasta convertirse en figuras prominentes siglos más tarde. "¿Será que al fin ha llegado mi propia oportunidad fortuita?" Con el entusiasmo latiéndole por dentro, maniobró de inmediato sus artefactos mágicos y marionetas para atacar la pared que emitía el fulgor dorado. Al cabo de unos instantes, la luz amarilla colapsó y se extinguió, dejando al descubierto una rústica cámara subterránea. Las dos marionetas avanzaron en vanguardia y Wang Changsheng las siguió por detrás. El habitáculo no era espacioso; en el centro yacía un esqueleto humano con una bolsa de almacenamiento amarilla colgada al cinto, y a su derecha se apreciaba una sencilla puerta circular de piedra. Wang Changsheng ordenó a una de las marionetas desatar la bolsa de almacenamiento del esqueleto. Las pertenencias en su interior eran escasas: una decena de tablillas de jade, dos artefactos mágicos de brillo apagado, apenas una docena de piedras espirituales, unas pocas mudas de ropa y varios libros antiguos. Una ligera decepción cruzó por el ánimo de Wang Changsheng; a juzgar por los restos, el difunto había sido tan solo un cultivador en el reino de Refinación de Qi, y los frascos de porcelana estaban completamente vacíos. Examinó una por una las tablillas de jade. Aparte de tres métodos de cultivo ampliamente difundidos, lo más valioso radicaba en unas cuantas recetas para elaborar licores espirituales de rango 2, sin que quedara claro cómo aquel hombre se había hecho con ellas. Hojeó entonces con atención los libros antiguos, hasta que en un volumen titulado Registro de los Viajes Errantes de Zhou Yang halló noticias sobre la vida del cultivador. El hombre se llamaba Zhou Yang y provenía de un linaje de letrados mortales; a los treinta y dos años aún no pasaba de ser un modesto erudito cuando, por un giro del destino, obtuvo un método de cultivo e ingresó al sendero inmortal sin entender del todo su suerte. Habiendo comenzado a cultivar demasiado tarde y careciendo de talento innato, se vio obligado a subsistir cazando bestias monstruosas. En una de aquellas cacerías fue acorralado por una bandada de aves monstruosas y no tuvo más remedio que arrojarse a un estanque para salvar la vida. Descubrió que las aguas conectaban con la caverna, de modo que excavó una cámara para meditar en secreto; fue así como tropezó por casualidad con un foso de energía telúrica saturado de Qi Maligno Terrenal. Por aquel entonces frisaba los cincuenta y nueve años y se hallaba en el pináculo del séptimo nivel de Refinación de Qi. Despilfarró todo su patrimonio adquiriendo múltiples frascos de píldoras para forzar su avance hasta el noveno nivel antes de cumplir los sesenta; con ello intentó aprovechar el Qi Maligno Terrenal para embestir el reino de Establecimiento de la Fundación. Desafortunadamente, al haber progresado con tanta premura, sus cimientos eran endebles: fracasó en el intento de ruptura y su cuerpo pereció, consumiéndose su sendero para siempre. En las dos últimas páginas del manuscrito se revelaba el nombre exacto de aquella energía telúrica: Qi Maligno Genuino Kuiyuan. Esta emanación tenía la propiedad de templar con lentitud la constitución física del cultivador y acelerar su velocidad de cultivo, pero solo era apta para ser refinada por quienes practicaran doctrinas de atributo Yin. El Arte de las Nubes y la Lluvia que practicaba Wang Changsheng pertenecía precisamente al atributo Yin, resultando idóneo para refinar el Qi Maligno Genuino Kuiyuan. El corazón de Wang Changsheng latió con frenesí; la agitación lo desbordaba. Pensaba que la expedición terminaría sin mayor trascendencia, y de pronto se encontraba ante un manantial de energía telúrica. Inhaló una honda bocanada de aire para recobrar la compostura poco a poco. Aunque una Píldora de Establecimiento de la Fundación ofrecía la vía más segura, con su talento las probabilidades de recibir una de manos del clan eran remotas, y conseguirlas en el mercado exterior resultaba aún más inviable. Este Qi Maligno Genuino Kuiyuan poseía la virtud añadida de mejorar la constitución física, resultando mucho más provechoso que una píldora ordinaria. Pensando en ello, dirigió la mirada hacia la puerta circular de piedra. La entrada carecía de restricciones mágicas y no era más que una losa común; maniobrando sus dos dagas espirituales, la pulverizó con suma facilidad. Una gruta de más de treinta zhang de amplitud se desplegó ante él. En su interior se abría un foso de más de veinte zhang colmado por una densa y ondulante bruma azul que destellaba con brillo espiritual, semejante a las aguas de un mar profundo. La tablilla de jade dejada por Zhou Yang explicaba el método exacto para recolectar el Qi Maligno Terrenal e incluía el recipiente adecuado. Wang Changsheng refinó primero la vasija y, siguiendo las pautas anotadas por el difunto, arrojó una calabaza azul del tamaño de una palma sobre el foso telúrico; acto seguido, comenzó a enlazar sellos manuales e infundió sucesivamente varios haces de poder en el artefacto. La calabaza azul giró sobre sí misma y creció abruptamente de tamaño. Con la boca orientada hacia el fondo, desplegó una potente fuerza de succión que atrajo la neblina azulada; como guiada por una corriente invisible, la bruma comenzó a precipitarse en tromba al interior del recipiente. En poco menos de medio cuarto de hora, la niebla azul se desvaneció por completo y la calabaza regresó flotando a la palma de Wang Changsheng. Recurrir al Qi Maligno Terrenal para consumar el Establecimiento de la Fundación acarreaba dos graves desventajas: primero, la energía maligna socavaba de forma constante la integridad física y, si no lograba purificarse, el cultivador corría el peligro de enloquecer hasta transformarse en una bestia sin raciocinio; segundo, el embate de la ruptura desgarraba los meridianos corporales desatando un suplicio atroz. Wang Changsheng era capaz de soportar el dolor físico y, en cuanto al desgaste corporal de la energía maligna, siempre podría buscar elixires o tesoros para contrarrestarlo. De haberse tratado de otra clase de energía telúrica, quizás habría vacilado, pero el Qi Maligno Genuino Kuiyuan mejoraba paulatinamente su constitución e incrementaba su velocidad de cultivo; sentía como si aquel hallazgo hubiese sido forjado a su medida, sin motivo alguno para rechazarlo. Frente a la perspectiva de su sendero de cultivación, los inconvenientes del Qi Maligno apenas merecían consideración. La razón por la que Zhou Yang fracasó se debió, por un lado, a la fragilidad de sus cimientos tras subir dos niveles en un solo año; y por el otro, a que carecía de piedras espirituales para adquirir elixires reparadores de meridianos, lo que provocó que muriera con la red de canales internos hecha pedazos durante la tentativa. Wang Changsheng regresó junto a los árboles frutales, tomó asiento con las piernas cruzadas y mordió uno de los Caquis del Inframundo Negro. La pulpa era densa y el néctar rebosaba de un dulzor cristalino; casi de inmediato, una oleada torrencial de Qi espiritual se encendió en su bajo vientre. La energía contenida en un fruto espiritual centenario era colosal; sin atreverse a bajar la guardia, hizo circular su método de cultivo para refinarla a toda prisa. Permaneció recluido en la caverna durante medio mes entero. Tras refinar la abrumadora energía contenida en cuatro frutos centenarios, Wang Changsheng logró avanzar con éxito al octavo nivel de Refinación de Qi. Habiendo transcurrido medio mes, los Mosquitos Chupasangre de Alas Azules del exterior debían de haberse marchado hacía tiempo. Wang Changsheng ejecutó la Técnica del Muro de Tierra para sellar la entrada de la cámara, se aplicó la Técnica de la Barrera de Agua y saltó a las profundidades de la poza. Poco después, emergió a la superficie del estanque exterior. Los cadáveres de los cultivadores habían desaparecido por completo, dejando únicamente unos cuantos esqueletos despojados de carne y vísceras. Wang Changsheng liberó al Caballo de Escamas Verdes y montó en él de un salto. La montura desplegó las alas y, con un suave aleteo, se elevó hacia las alturas transportando a su amo con rumbo al firmamento. En poco tiempo, jinete y bestia se desvanecieron en el horizonte. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 92

Estás leyendo el capítulo 92 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.