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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 67 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
El tiempo transcurrió fugaz como el galope de un corcel blanco, y en un abrir y cerrar de ojos pasaron cuatro meses. En el interior de la habitación de huéspedes, Wang Changsheng sostenía una marioneta de halcón negro mientras grababa patrones espirituales sobre su estructura. En esos momentos se encontraba refinando una marioneta de halcón negro de rango 1 medio. Tras una ardua y constante práctica, su tasa de éxito al forjar marionetas de rango 1 inferior ya alcanzaba el ochenta por ciento; además, las bestias mecánicas que creaba se movían con una agilidad cada vez más natural. Fabricar una marioneta de rango 1 inferior le tomaba, en el mejor de los casos, tres días; a paso lento, le requería hasta cinco. Dado que sus creaciones gozaban de buena calidad y precios asequibles, tenían una gran acogida en el mercado. No obstante, el margen de beneficio de las marionetas de rango 1 inferior era modesto, por lo que Wang Changsheng ya no se conformaba con ellas; su meta actual eran las marionetas de rango 1 medio. La marioneta de halcón volador pertenecía a ese rango y su velocidad de vuelo superaba a la de un artefacto mágico volador de grado medio; su único inconveniente residía en que exigía el consumo constante de piedras espirituales para impulsarse. El coste de los materiales para forjar una marioneta de rango 1 medio resultaba bastante más elevado: cada lote costaba cincuenta piedras espirituales. A cambio, su precio de venta era muy superior, alcanzando las ciento veinte piedras espirituales. Además, una marioneta de esta categoría era capaz de liberar hechizos de rango 1, dotándola de un poder ofensivo muy superior al de las de rango inferior. A los pies de Wang Changsheng yacían esparcidas cinco figuras de halcón negro de madera. Eran piezas fallidas que habían quedado inservibles por algún descuido al trazar los patrones espirituales. Con el paso de las horas, una densa capa de sudor perló la frente de Wang Changsheng. Al terminar de grabar el último patrón de viento veloz, una sonrisa de satisfacción asomó a su extenuado rostro. Con las inscripciones completadas, solo restaba el procedimiento final: la infusión del alma. Preparó la solución espiritual y, mediante su sentido divino, la guio con precisión hasta envolver por completo el cuerpo del halcón mecánico. Los patrones tallados en la marioneta parecieron desplegar una atracción magnética singular: el fluido penetró en las ranuras de inmediato y los trazados resplandecieron con intensidad. En aquel halcón negro se habían grabado cuatro tipos de inscripciones espirituales: viento veloz, firmeza, fuerza y flecha de agua. El patrón de viento veloz en las alas le otorgaba la facultad de alzar el vuelo; el de fuerza en las garras le permitía desgarrar a los enemigos en combate cercano; el de firmeza en el torso incrementaba su resistencia ante los golpes, y la runa de flecha de agua en la cabeza le confería la capacidad de disparar el hechizo de flechas de agua. Si solo ejecutaba proyectiles acuáticos, una piedra espiritual de grado inferior bastaba para diez disparos; si únicamente atacaba con las garras, podía mantenerse en combate durante casi medio shichen. Wang Changsheng extrajo un frasco de porcelana negra y liberó una esfera de luz verde del tamaño de un huevo, la cual flotó con lentitud hacia la marioneta. En cuanto el destello esmeralda se hundió en la cabeza del halcón negro, la bestia marioneta de rango 1 medio quedó completada con éxito. "Por fin lo conseguí". Wang Changsheng exhaló un largo suspiro y su semblante se iluminó de alegría. Haber necesitado seis lotes de materiales para forjar una sola marioneta de rango 1 medio representaba una tasa de acierto muy baja; tan solo las pérdidas materiales rondaban las doscientas piedras espirituales. Por fortuna, las ventas previas de marionetas de rango 1 inferior le habían reportado cuantiosas ganancias. Aunque por ahora operara en números rojos en este nuevo nivel, una vez incrementara su destreza comenzaría a generar beneficios sustanciales. Wang Changsheng guardó el halcón negro y se dispuso a bajar a la plaza de los cultivadores independientes para ponerlo en venta. Apenas cruzó el umbral de su aposento, se topó de frente con Wang Mingzhan, quien venía con el semblante cargado de pesadumbre. "Sexto tío, ¿qué ocurre? ¿Ha pasado algo malo?", preguntó Wang Changsheng frunciendo el ceño con inquietud. "Temo que tendremos que marcharnos del Valle del Dragón Blanco", suspiró Wang Mingzhan, haciéndole señas para que volvieran adentro. Tras cerrar la puerta con cautela, Wang Mingzhan esbozó una amarga sonrisa y explicó: "Un diácono de la Torre de las Armas Celestiales vino a buscarme. Dijo que pretenden que forjes marionetas exclusivamente para ellos; ellos pondrían los materiales y tú solo te dedicarías a producirlas a cambio de una suma de piedras espirituales por pieza terminada. Si no aceptamos, nos prohibirán comerciar con marionetas dentro del mercado. En sus palabras se notaba una amenaza apenas disimulada". Al escuchar esto, Wang Changsheng frunció profundamente el ceño. No esperaba haber llamado la atención de la Torre de las Armas Celestiales tan pronto. A decir verdad, le dolía tener que marcharse. El margen de beneficio de las marionetas era enorme y el Valle del Dragón Blanco rebosaba de recursos; si se quedaba allí unos ocho o diez años, sin duda reuniría suficientes piedras espirituales para costearse una Píldora de Establecimiento de la Fundación. Sin embargo, la Torre de las Armas Celestiales los había acorralado: o se sometían a trabajar para ellos o debían marcharse. Dicho establecimiento pertenecía a la Secta de las Armas Celestiales, una destacada orden del Reino de Wei, y una pequeña comitiva familiar como la suya jamás podría permitirse desafiarlos. "Si forjas por tu cuenta, aún dispones de tiempo libre para tu propio cultivo. En cambio, si trabajas para la Torre de las Armas Celestiales, te tratarán como una mera herramienta para acumular riqueza; aunque no te dejen morir de agotamiento, exprimirán cada instante de tus días y apenas te quedará tiempo para meditar. Por fortuna nos dieron la alternativa de marcharnos. Ya lo hablé con Changxue: yo me iré contigo y ella se quedará". "¿Cómo? ¿Dejar a la segunda hermana aquí sola? ¿La Torre de las Armas Celestiales no le creará problemas?", inquirió Wang Changsheng alarmado. Wang Mingzhan negó con la cabeza y respondió: "No debería. Nosotros tocamos sus intereses directos y por eso nos echan, pero tu segunda hermana acaba de ser contratada por la Torre de los Cien Espíritus como aprendiz de repostería. Le pagarán tres piedras espirituales al mes con alojamiento y comida incluidos a cambio de cinco shichen diarios de trabajo. Ella desea perfeccionar sus recetas culinarias espirituales allí, pues al haberse iniciado de forma autodidacta todavía tiene mucho que aprender de los cocineros profesionales. La Torre de los Cien Espíritus pertenece a la Secta de los Cien Espíritus, así que la Torre de las Armas Celestiales no se atreverá a causarle problemas, sobre todo porque sus postres no interfieren con sus negocios. Lo mejor será que regresemos al Reino de Song. En la Ciudad del Destino Inmortal podrás seguir forjando marionetas con tranquilidad y allí contarás con el respaldo del clan". "De acuerdo, no nos queda otra opción. ¿Cuándo partimos?". "Cuanto antes mejor; demorarse solo acarrea riesgos innecesarios. Sin embargo, por prudencia debemos adquirir algunos talismanes defensivos. Por cierto, Changsheng, ¿cuántas piedras espirituales te quedan?". "Aún me quedan cuatrocientas cincuenta y dos piedras. ¿Por qué, sexto tío? ¿Acaso no le alcanzan las suyas?". "La Cordillera del Dragón Blanco es famosa por criar una variedad de bestias monstruosas llamadas caballos de escamas verdes, capaces de galopar en tierra firme y de surcar los cielos. Se dice que un ejemplar adulto puede recorrer mil li en un solo día. Hay varias tiendas de bestias espirituales que los venden y me gustaría que compraras uno para el viaje. De ese modo acortaremos el trayecto de regreso. Desplazarse con la Técnica del Viento Cortante es demasiado lento y viajar sobre un artefacto volador consume demasiada energía como para sostenerlo por mucho tiempo. Además, temo que la Torre de las Armas Celestiales juegue sucio: el camino de vuelta atraviesa colinas empinadas y bosques densos, por lo que volar en artefactos nos dejaría muy expuestos a emboscadas. Conseguir un corcel espiritual como montura es la alternativa más segura". "Me parece muy sensato. Vayamos entonces a comprar un caballo de escamas verdes", asintió Wang Changsheng, plenamente convencido por el razonamiento de su tío. Un cuarto de hora más tarde, Wang Changsheng y Wang Mingzhan entraron en un espacioso corral. En el patio se encontraban atadas varias docenas de caballos de escamas verdes de distintos tamaños. En sus lomos nacían dos alas de plumas verdosas y sobre sus cabezas lucían escamas verdes del tamaño de un puño. "Compañeros daoístas, estos son todos los ejemplares de que disponemos, desde el rango 1 inferior hasta el rango 2 medio. Un caballo de escamas verdes de rango 1 inferior puede cubrir mil li al día y surcar los cielos a una velocidad muy superior a la de un artefacto volador de grado inferior; su precio es de trescientas piedras espirituales. Uno de rango 1 medio recorre tres mil li diarios por seiscientas piedras, y los de rango 1 superior alcanzan los cinco mil li al día por mil piedras. ¿Cuál de ellos prefieren?", los atendió con diligencia un hombre de mediana edad con atuendo de encargado, señalando al grupo de bestias. Tras un minucioso regateo, Wang Changsheng adquirió por doscientas noventa piedras espirituales un corcel de escamas verdes de medio zhang de alzada, además de gastar diez piedras más en cincuenta jin de hierba de flor verde. La hierba de flor verde era una planta espiritual de rango 1 inferior de cultivo sumamente sencillo; en apenas un año crecía hasta la altura de un hombre y se empleaba habitualmente como forraje para corceles espirituales por su bajo coste. Al salir de la tienda de bestias, acudieron a una botica de talismanes y compraron dos talismanes de evasión terrestre y dos talismanes de gran bola de fuego. Esa misma noche, Wang Changsheng imprimió una restricción espiritual sobre el caballo para afianzar su control. A la mañana siguiente, con las primeras luces del alba, Wang Changsheng y Wang Mingzhan abandonaron la posada y pusieron rumbo a la salida del valle. Una vez fuera del Valle del Dragón Blanco, Wang Changsheng liberó al caballo de escamas verdes. Ambos montaron a lomos de la bestia y emprendieron el galope en dirección al Reino de Song. El caballo avanzaba con una rapidez pasmosa y, en muy poco tiempo, las figuras de ambos jinetes se perdieron en la inmensidad de las montañas. \----- Autor: Xiao Shiyi Mo Traductor: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 67 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.