arrow_back

Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 199 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Capítulo 199: Superando las Pruebas "¿Lugar de procedencia? Nombre y ficha". "Prefectura de Ning, Clan Wang del Loto Verde, Wang Minglong. Esta es mi ficha para participar en la asamblea de reclutamiento". Wang Minglong extrajo una ficha cuadrada y se la extendió. Su voz no era estridente, pero los cultivadores presentes la escucharon con total claridad. El cultivador en Establecimiento de la Fundación asentó sus datos en los registros y le entregó un talismán plateado. Wang Minglong inhaló una profunda bocanada de aire y avanzó con paso firme hacia el interior de la Pagoda Supresora de Demonios. El primer piso se iluminó; no brotó el menor estruendo desde las entrañas del recinto. Poco después, el segundo nivel resplandeció. Las miradas de la multitud convergieron fijamente sobre la estructura, temerosas de perderse el más mínimo detalle. Wang Changsheng y el resto de los miembros de su linaje sentían los nervios a flor de piel, temiendo que a Wang Minglong le sobreviniera una desgracia. Al cabo de unos instantes, el tercer piso destelló con viva luz. El corazón de Wang Changsheng se le subió a la garganta: conforme a las advertencias de Sun Junyan, las bestias ilusorias condensadas en la tercera planta desplegaban la mayor ferocidad, constituyendo el obstáculo más arduo de la prueba. Medio cuarto de hora más tarde, el cuarto nivel se encendió. En menos de diez respiraciones, Wang Minglong emergió volando desde el cuarto piso de la Pagoda Supresora de Demonios, descendiendo con suavidad hacia tierra firme. "¡Lo logré! ¡Lo he conseguido!". Su rostro desbordaba un júbilo incontenible, aunque lucía ligeramente demacrado y pálido por el esfuerzo. Al contemplar la escena, Wang Changsheng y los suyos dejaron escapar al unísono un prolongado suspiro de alivio. El éxito de Wang Minglong supuso una inyección de valor formidable para el resto de los aspirantes. Uno tras otro, numerosos cultivadores en Refinación de Qi se adentraron en la Pagoda Supresora de Demonios: la gran mayoría sorteó la prueba con éxito, mientras que otros mordieron el polvo en el intento; no obstante, en términos generales, casi ninguno sufrió heridas de consideración. Sin embargo, los contratiempos no tardaron en manifestarse: un hombre fornido de mediana edad situado en el sexto nivel de Refinación de Qi fue expulsado por el talismán convertido en un cadáver desprovisto de vida. La asamblea se prolongó durante casi medio mes. De los cinco jóvenes del clan, Wang Minglong y Wang Changping lograron ingresar en la Secta de los Cien Espíritus; por su parte, Wang Changfei, carente de experiencia en duelos a muerte, se acobardó al presenciar los restos de los caídos y ni siquiera se atrevió a dar un paso al frente para medirse en la torre. Wang Changsheng sintió una honda decepción en el pecho, pero no lo forzó. De vuelta en el clan le asignaría tareas ordinarias y sin exigencia, como el cuidado de los campos de cultivo, absteniéndose de destinar recursos sustanciales en su persona. El sendero de la cultivación era una marcha a contracorriente de las leyes celestiales: si la visión de unos cuantos cadáveres bastaba para quebrarle el temple, aquel individuo carecía por entero de valor para ser instruido con esmero. Wang Changting y Wang Qinglei sí ingresaron a la prueba, mas no consiguieron superar el umbral: la muchacha arrastró heridas leves, mientras que Wang Qinglei salió ileso de la contienda. En total, más de un millar de practicantes desafiaron la torre, logrando superar el desafío menos de una tercera parte de los participantes. Meticuloso en sus observaciones, Wang Changsheng advirtió que entre los vástagos de los clanes de cultivo al menos un miembro por familia lograba cruzar las puertas de las sectas; en cambio, el destino de los cultivadores errantes dependía pura y exclusivamente de su destreza individual: cuanto más curtidos y poderosos eran, mayores resultaban sus probabilidades de éxito. Cuando no quedaron más aspirantes en fila, Sun Junyan se elevó por los aires sobre la Pagoda Supresora de Demonios y proclamó con voz atronadora: "Muchos de los aquí presentes son oriundos del País de Song. Ahora que nuestro País de Wei ha tomado estas tierras, circulan calumnias asegurando que nuestras cinco sectas esclavizarán a los cultivadores locales; no son más que viles patrañas. Nuestro anhelo supremo es co-gobernar estas comarcas junto a todos ustedes, y esta asamblea de reclutamiento constituye el testimonio más transparente de ello. Para refrendar nuestra sincera voluntad, destinaremos campos espirituales y locales comerciales como recompensas extraordinarias en un certamen competitivo: la prueba de la Pagoda Supresora de Demonios. A partir del cuarto nivel la estructura materializa bestias de Rango 2 de grado inferior, y en el sexto nivel proyecta monstruos de Rango 2 de grado superior; para calificar bastará con superar la sexta planta. A los treinta cultivadores en Establecimiento de la Fundación con los mejores desempeños se les concederán generosos galardones: el primer lugar recibirá diez mu de campos espirituales de Rango 2 de grado inferior y cinco locales comerciales; el trigésimo puesto obtendrá cinco mu de campos espirituales de Rango 1 de grado inferior y un local comercial. Por descontado, los terrenos e inmuebles no se entregan a perpetuidad, sino en calidad de cesión temporal: durante diez años completos quedarán exentos del pago de arriendos; transcurrida esa década, quienes deseen continuar explotándolos deberán abonar el canon ordinario correspondiente". Apenas terminó de resonar la proclama, los cultivadores en Establecimiento de la Fundación presentes contuvieron el aliento al unísono. La categoría de los campos espirituales ascendía desde el Rango 1 hasta el Rango 9; cuanto más elevado era su grado, mayor resultaba la densidad de Qi espiritual en su suelo y superior era la pureza de las cosechas obtenidas. Por regla general, las parcelas de Rango 1 se destinaban al grano espiritual, mientras que las de Rango 2 se reservaban a hierbas medicinales de valor superior. Las cinco sectas de Wei mostraban una desprendida generosidad al poner sobre la mesa semejantes recursos: una década entera libre de tributos equivalía prácticamente a un obsequio caído del cielo. Por descontado, para embolsarse las tierras y los locales comerciales era indispensable conquistar el sexto piso y situarse entre las treinta mejores marcas del certamen. Si los aspirantes en Refinación de Qi habían sufrido bajas fatales, los cultivadores en Establecimiento de la Fundación afrontarían riesgos idénticos: el peligro marchaba a la par de las ganancias. "¡Yo, Chen Hu, seré el primero!". Una voz masculina y rotunda resonó entre la multitud y un hombre de mediana edad, con el semblante rebosante de brío, emergió a paso vivo: no era otro que Chen Hu. Chen Hu se hallaba únicamente en el segundo nivel de Establecimiento de la Fundación, distando de ser un portento marcial. El cultivador que en su día le proporcionó el Qi de煞 Verdadero era un discípulo de la Secta del Control Espiritual, cuyo propósito residía en que Chen Hu aglutinara a una gavilla de maleantes para sembrar el caos en la retaguardia de Song durante la guerra; cuantas mayores bajas causara a las familias locales, mayor era el beneplácito de la secta invasora. Tras la conquista definitiva de Song, las cinco sectas proscribieron estrictamente el pillaje; siguiendo las directrices de los discípulos del Control Espiritual, Chen Hu se dispuso a fundar un clan formal para operar como fuerza vasalla de la institución. Habiendo participado en el exterminio de clanes locales de Song, su única tabla de salvación consistía en aferrarse con firmeza a los muslos de la Secta del Control Espiritual; frente a las familias nativas de la región, la secta depositaba una confianza infinitamente mayor en un siervo como Chen Hu. En la actualidad contaba con una esposa y tres concubinas, además de una quincena de secuaces en Refinación de Qi: cumplía a duras penas los requisitos para erigir un clan familiar; tenía la población, pero carecía de dominios suficientes. Se había adueñado del modesto asentamiento de un pequeño linaje aniquilado, el cual disponía apenas de cinco mu de campos espirituales y una mísera veta de Rango 1 de grado medio, sumido en una alarmante precariedad. De agenciarse unas cuantas parcelas de tierra y locales comerciales, el despegue de su naciente familia recibiría un impulso monumental. Chen Hu se plantó ante la Pagoda Supresora de Demonios, se inclinó profundamente en una reverencia hacia Sun Junyan y declaró con servilismo: "El menor Chen Hu saluda al mayor Sun. Este servidor desea medirse en las pruebas de la pagoda". "¡Ve! Si aspiras a conquistar las tierras y los comercios, más te vale no guardarte nada en la manga", asintió Sun Junyan con un ademán de aliento. "Acataré fielmente el decreto del mayor Sun". Completado el registro reglamentario, Chen Hu tomó el talismán de teletransportación y cruzó el umbral de la estructura a grandes zancadas. Permaneció en el interior durante lo que tarda en consumirse una taza de té, fracasando en su intento de superar el quinto nivel. Estimulados por las promesas de tierras y locales comerciales, los cultivadores en Establecimiento de la Fundación se agolparon en tropel para participar en el certamen. Transcurrieron dos shichen enteros sin que un solo participante lograra cruzar el umbral del sexto piso. A lo largo de la sangrienta contienda bélica, el Gran Song había reclutado a una multitud descomunal de clanes para el frente; tras la debacle general, las familias más poderosas habían evacuado el país siguiendo a las sectas derrotadas, quedando en la región casi exclusivamente linajes de escasa entidad marcial. La gran mayoría de los clanes que permanecieron en sus tierras envió representantes a la asamblea; no obstante, bien porque los líderes carecían del temple necesario o porque las bestias ilusorias de la pagoda resultaban excesivamente formidables, hasta ese instante nadie había conseguido conquistar la sexta planta. Con un destello níveo, un anciano de túnica amarilla fue expulsado desde el sexto nivel: pálido como un espectro, había perdido el brazo derecho de cuajo, manando la sangre a borbotones de su hombro cercenado. Aquella dantesca visión cayó como un jarro de agua helada sobre los ánimos de la multitud. Los presentes intercambiaron miradas cargadas de pavor, sin que nadie osara dar un paso al frente para desafiar la torre. En ese instante, dos masas de nubes blancas se elevaron por los aires simultáneamente, posándose frente al pórtico de la Pagoda Supresora de Demonios: eran Wang Changsheng y Wang Ruyan. Wang Changsheng juntó las manos en un saludo de cortesía hacia ella y propuso con una sonrisa: "Hada Wang, ¿qué te parece si este servidor abre el camino?". Wang Ruyan vaciló un instante antes de asentir con una leve inclinación de cabeza, retrocediendo hacia las filas de la multitud. Wang Changsheng dedicó una reverencia formal hacia Sun Junyan y proclamó a viva voz: "Wang Changsheng, de la Montaña del Loto Verde en la Prefectura de Ning, desea someterse a las pruebas de la pagoda; ruego al mayor Sun que me lo conceda". Sun Junyan recorrió la figura de Wang Changsheng de arriba abajo con la mirada, asomando un destello de aprobación en sus ojos: "¡Adelante! Confío en que el joven Wang logre cruzar el sexto piso y siente un digno precedente para los demás". La intención de las cinco sectas era granjearse el favor de las masas locales; no obstante, Sun Junyan jamás anticipó que los cultivadores en Establecimiento de la Fundación de Song exhibieran un nivel tan lamentable que ni uno solo lograra cruzar el sexto nivel. Semejante desenlace dejaba a las cinco sectas en una postura sumamente incómoda: los entendidos achacarían el fracaso a la ineptitud de los participantes, pero los ignorantes proclamarían que las cinco sectas de Wei estaban humillando deliberadamente a los practicantes locales. Wang Changsheng asintió con deferencia, recibió su talismán de teletransportación y, bajo la expectante mirada de la multitud, cruzó con paso resuelto el umbral de la Pagoda Supresora de Demonios. El vestíbulo interior era sumamente espacioso: las paredes de piedra circundantes exhibían esculpidas una miríada de bestias monstruosas en bajorrelieve, mientras el suelo lucía pavimentado con pulidas losas de piedra azul. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
El Pico del Loto Verde (Novela)

Continúa leyendo

El Pico del Loto Verde (Novela)

Capítulo 200

Siguiente Capítulo ›

El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 199

Estás leyendo el capítulo 199 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.