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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 200 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Un coro de rugidos de fieras salvajes sacudió el aire; los relieves de bestias monstruosas esculpidos en las paredes parecieron cobrar vida de improviso, desprendiéndose de la piedra para materializarse en el recinto. Eran diez bestias monstruosas de Rango 1 de grado inferior, entre las que figuraban ratas monstruosas, jabalíes salvajes y lobos feroces, todas ellas criaturas ordinarias y conocidas. Las diez alimañas arremetieron en estampida hacia Wang Changsheng desde los cuatro costados a una velocidad pasmosa. Reacio a malgastar su poder mágico en una fase tan temprana, Wang Changsheng liberó directamente cinco marionetas mecánicas de Rango 2 de grado inferior: tres cuervos mecánicos y dos osos gigantes de madera y metal. Los tres cuervos abrieron las fauces escupiendo densas cuchillas de fuego carmesí hacia las fieras que cargaban, mientras los dos osos blandían sus mazas con púas para machacarlas con golpes demoledores. Entre una seguidilla de estruendosas detonaciones, las diez criaturas de Rango 1 ni siquiera lograron acortar la distancia: los cinco autómatas de Rango 2 de grado inferior dieron buena cuenta de ellas con pasmosa facilidad. Apenas cayó abatida la última bestia, el vacío onduló como la superficie de un estanque. La vista de Wang Changsheng se nubló por una fracción de segundo y reapareció de pronto en otra sala de dimensiones idénticas, cuyas paredes de piedra lucían cubiertas también por una multitud de grabados de monstruos. Sucesivos aullidos desgarraron la calma: las efigies talladas despertaron y cinco bestias de Rango 1 de grado medio brotaron de la roca. Aquellas cinco criaturas tampoco representaban una amenaza real para él, por lo que superó la prueba sin el menor contratiempo. En el tercer nivel se topó con tres bestias de Rango 1 de grado superior, las cuales tampoco fueron rival para su despliegue y sucumbieron rápidamente. Al poner un pie en el cuarto nivel, Wang Changsheng se encontró frente a cinco lobos monstruosos de Rango 2 de grado inferior. Los lobos medían dos zhang de longitud y medio zhang de altura, exhibiendo un pelaje brillante de un carmesí intenso que cubría sus cuerpos por entero. Acompañando a un prolongado aullido siniestro, cinco descomunales esferas de fuego cayeron en tromba desde todos los flancos sobre él. Wang Changsheng no se atrevió a tomarse la contienda a la ligera: desenvainó el Estandarte de Hielo Misterioso y lo sacudió con suavidad. Una tupida andanada de agujas de hielo blanco salió disparada, pulverizando las cinco colosales bolas ígneas en el aire. Los cinco lobos rojos se abalanzaron a la carrera, abriendo sus fauces sanguinarias y dejando al descubierto hileras de afilados colmillos para despedazarlo. Bajo los pies de Wang Changsheng se condensó una masa de nubes blancas que lo impulsó velozmente hacia las alturas. Los lobos carmesíes carecían de la facultad de volar, viéndose obligados a escupir bolas de fuego hacia lo alto para atacarlo; Wang Changsheng maniobró el Estandarte de Hielo Misterioso y neutralizó cada proyectil sin mayor dificultad. Los tres cuervos mecánicos vomitaron densas cuchillas de fuego rojo sobre los lomos de los lobos y desplegaron las alas para lanzarse en picada. Entretanto, las dos marionetas de oso descargaron sus mazas con púas contra las cinco fieras en tierra. Wang Changsheng agitó el Estandarte de Hielo Misterioso: un haz de luz nívea brotó de la punta del asta y dio forma a una colosal nube blanca que desató un copioso aguacero sobre la sala. En poco tiempo, el suelo quedó completamente anegado. Wang Changsheng sacudió el estandarte con fuerza y una vasta corriente de aire gélido brotó de la tela, precipitándose contra la superficie húmeda. El suelo comenzó a congelarse a un ritmo fulgurante, expandiendo una gruesa capa de hielo en todas direcciones. Dos de los lobos fueron tomados desprevenidos: sus extremidades quedaron selladas bajo la escarcha y, al instante siguiente, el hielo trepó por sus cuerpos convirtiéndolos en dos estatuas gélidas. Los tres lobos restantes corrieron hacia el extremo opuesto mientras vomitaban llamaradas carmesíes para fundir el hielo bajo sus patas. Sin embargo, el espacio interior de la sala era limitado y carecían de vías de escape; sumado al constante acoso aéreo de los tres autómatas voladores, no tardaron en quedar atrapados y congelados bajo el manto blanco. Una gruesa costra de escarcha cubrió el pavimento, irradiando un frío penetrante que calaba hasta los huesos. Wang Changsheng invocó el Sable de la Luna Creciente y las Nubes Azules y decapitó sin contemplaciones a los cinco lobos inmóviles. Tras guardar sus marionetas y artefactos mágicos, el entorno se desdibujó ante sus ojos y apareció en una nueva y espaciosa cámara de piedra. Apenas puso un pie en el suelo, el retumbar de aterradores rugidos sacudió el recinto: cuatro bestias monstruosas de Rango 2 de grado medio brotaron de las paredes. Dos colosales tigres esmeraldas de más de un zhang de longitud y dos imponentes águilas blancas de envergadura similar cargaron contra él desde tierra firme y el firmamento respectivamente. "¡Roar!". Tras dos furiosos bramidos felinos, los dos tigres verdes flexionaron sus cuartos traseros, saltaron por los aires y se arrojaron sobre Wang Changsheng. Entre agudos silbidos cortantes, antes de acortar la distancia escupieron más de una decena de cuchillas de viento esmeralda de un chi de longitud que surcaron el aire hacia su cuello. Las dos águilas blancas desplegaron sus enormes alas y las sacudieron con violencia: en medio de un estrépito rasgado, una miríada de plumas afiladas como saetas salió disparada desde las alturas. Wang Changsheng agitó el Estandarte de Hielo Misterioso: una vasta marea de vaho blanco brotó del paño, levantando un muro de hielo de varios zhang de elevación y dos chi de grosor que se interpuso frente a su figura. ¡Bum! Tras una sorda detonación, la muralla de hielo se partió en mil pedazos. Wang Changsheng extrajo una vara corta blanca y la sacudió ligeramente: una densa campana de luz nívea emergió adhiriéndose a su cuerpo; decenas de plumas blancas impactaron contra la barrera, desatando un incesante repiqueteo similar a la lluvia azotando un cerco de hojas secas. Decidido a resolver el duelo por la vía rápida, Wang Changsheng liberó de golpe siete marionetas mecánicas de Rango 2 de grado inferior: cinco ingenios voladores y dos arácnidos de combate. Las dos águilas blancas dispararon nuevas andanadas de plumas afiladas que golpearon contra los autómatas alados arrancando secos chasquidos; no obstante, las cinco marionetas mecánicas consiguieron entrelazarse en combate cuerpo a cuerpo y retuvieron a las dos rapaces en el aire. Aprovechando esa distracción, Wang Changsheng comandó a las dos arañas marioneta para arremeter contra los dos tigres esmeraldas. Aunque aquellas bestias eran proyecciones nacidas de la pagoda, su fortaleza física igualaba la corpulencia de los monstruos auténticos: la tupida lluvia de conos de hielo que caía sobre sus lomos apenas lograba arañar sus carnes sin causarles heridas de consideración. Las dos arañas mecánicas expulsaron sendos hilos de seda translúcida que serpentearon hasta aprisionar las patas de uno de los tigres; ante la oportunidad, Wang Changsheng blandió el Estandarte de Hielo Misterioso y desató una densa corriente de vaho polar que envolvió a la fiera, transformándola en una estatua de hielo sólido. Repitiendo la misma táctica a continuación, selló al segundo tigre bajo una idéntica coraza helada. Invocó el Sable de la Luna Creciente y las Nubes Azules y descargó dos tajos fulgurantes contra las esculturas inmóviles: tras sendos estrépitos secos, ambos bloques de hielo fueron reducidos a pedazos informes. En ese momento, dos agudos graznidos resonaron desde lo alto y las dos águilas blancas viraron en picada para arrojarse sobre él. Antes de tocar tierra, cada una disparó una tupida cortina de plumas afiladas contra su posición. Los proyectiles níveos golpearon en serie sobre el escudo blanco de Wang Changsheng, haciendo vibrar la barrera con secos chasquidos. Las cinco marionetas voladoras se lanzaron en su persecución; una de las águilas blancas trazó un giro cerrado en el aire, se dio la vuelta y vomitó una densa corriente de aliento gélido: dos de los autómatas mecánicos rozaron el vaho blanco, se cubrieron de escarcha a gran velocidad hasta quedar congelados por completo y cayeron a plomo contra el suelo. La otra águila blanca descendió en picada desde el firmamento, situándose sobre la cabeza de Wang Changsheng en una fracción de segundo. Abrió el pico y vomitó una vasta corriente de aire helado contra el escudo blanco; sobre la superficie de la campana protectora apareció de inmediato una gruesa costra de hielo opaco. El ave descargó sus descomunales garras sobre la capa escarchada: tras un sordo crujido, la barrera blanca estalló hecha añicos y las garras aceradas arremetieron directamente hacia la coronilla de Wang Changsheng. La silueta de Wang Changsheng se desdibujó de golpe y se dividió en siete: las garras desgarraron el cráneo de una de las siluetas, la cual se disgregó en motas de luz azul hasta desaparecer en la nada. Un sudor frío empapó la espalda de Wang Changsheng; no era de extrañar que la inmensa mayoría de los participantes mordiera el polvo en el quinto nivel: la ferocidad de estas criaturas era formidable, habiendo estado a un paso de ser aniquilado por el monstruo. Blandió el Estandarte de Hielo Misterioso con furia: una vasta oleada de frío polar brotó de la tela arremetiendo contra el águila blanca. El ave sacudió ambas alas y disparó una densa andanada de plumas níveas, pulverizando la corriente helada en pleno vuelo. En ese instante, dos destellos blancos surcaron el aire y se convirtieron en dos colosales telarañas que cayeron sobre el rapaz, ciñéndose a su cuerpo a toda velocidad. Aprovechando esa fracción de segundo, el estandarte que empuñaba Wang Changsheng resplandeció al límite; una marea de vaho gélido brotó del paño y congeló al águila blanca en una estatua inerte. La rapaz restante carecía de opciones frente a la acometida conjunta de siete marionetas de Rango 2 y el propio Wang Changsheng: no tardó en ser acribillada de lado a lado por una densa lluvia de cuchillas de fuego carmesí y espadas de luz verde. Wang Changsheng recogió sus marionetas mecánicas y artefactos mágicos; el entorno volvió a disolverse ante sus ojos y reapareció en medio de una cámara vacía y desolada. En esta oportunidad, sus oponentes eran tres bestias monstruosas de Rango 2 de grado superior: una gigantesca águila plateada de porte descomunal, una serpiente roja de más de diez zhang de longitud y una colosal águila esmeralda provista de dos cabezas y tres patas. Apenas materializó su presencia, el águila plateada abrió el pico y vomitó un relámpago plateado del grosor del brazo de un adulto, lanzándose en picada hacia él desde las alturas. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 200

Estás leyendo el capítulo 200 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.