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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 162 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al salir del Pabellón de las Armas Espirituales, Wang Changsheng no regresó a su residencia, sino que se dirigió directamente hacia el Pabellón de las Nubes Celestiales. Bajo la estricta presión impuesta por Wang Changsheng, Wang Qingze se había visto forzado a buscar trabajo en Ciudad Canglan. Sin embargo, jamás había probado la menor penalidad en su vida; teniendo miras demasiado altas para sus modestas capacidades, anduvo más de dos meses deambulando de un sitio a otro sin hallar un empleo adecuado. Wang Changren, en cambio, no poseía aptitudes de cultivo sobresalientes, pero al igual que Wang Changxing, había comenzado a trabajar desde muy joven; era laborioso, sufrido, perspicaz y diestro en percibir el estado de ánimo ajeno. Pronto consiguió un puesto en el Pabellón de las Nubes Celestiales y logró acomodar a Wang Qingze con una tarea auxiliar allí mismo. Habiendo leído bastantes tratados sobre hierbas espirituales en el clan, Wang Qingze fue asignado a atender y asesorar a los clientes sobre materiales de alquimia, con una remuneración mensual de cuatro piedras espirituales, comida y hospedaje incluidos. Wang Changren estaba más familiarizado con el ramo de las materias primas para forja, encargándose de guiar a los compradores en dicho sector. Wang Changhui laboraba como mozo en una tienda de granos, despachando arroz y cereales espirituales. Por su parte, Wang Mingzhan y Wang Mingxiao se ocupaban de la búsqueda de un local comercial, acudiendo a la oficina de administración cada tres o cuatro días para indagar por novedades. Wang Changsheng resolvió hacer una visita al Pabellón de las Nubes Celestiales para comprobar el desempeño de Wang Changren y Wang Qingze. El Pabellón de las Nubes Celestiales era el establecimiento de materias primas más grande de toda Ciudad Canglan; gozaba de una clientela abundante y el flujo de cultivadores que entraban y salían era constante. El salón de la planta baja era diáfano y espacioso, con altas estanterías repletas de papel en blanco para talismanes, sangre rúnica, maderas espirituales y pelaje de bestias monstruosas, todos ellos insumos destinados a la manufactura de talismanes. Más de una decena de dependientes atendían con presteza a los clientes, reflejando la evidente prosperidad del negocio. La segunda planta albergaba los materiales de alquimia, el sector donde laboraba Wang Qingze. Antes de que Wang Changsheng alcanzara las escaleras para subir, el eco de una acalorada discusión llegó hasta sus oídos. Wang Changsheng frunció el ceño. Al llegar al segundo piso, advirtió que los gritos provenían de cierta sección del mostrador; para su pesar, Wang Qingze se hallaba de pie tras él, pálido y visiblemente aturdido. Frente al mostrador se erguía un hombre de más de treinta años que sostenía una raíz de ginseng verdoso en la mano, con el rostro encendido por la cólera. El individuo poseía cejas rectas como espadas y ojos vivaces; cargaba una espada de madera verde a la espalda y llevaba una calabaza del mismo color ceñida a la cintura. Su semblante lucía ligeramente descolorido y su aura denotaba decaimiento, dando la impresión de arrastrar heridas en el cuerpo. A juzgar por las fluctuaciones de energía espiritual que emanaban de su figura, se trataba indiscutiblemente de un cultivador en Establecimiento de la Fundación. "¡Pedí con total claridad cinco raíces de Ginseng del Sol Verde y tres de Ginseng de las Nubes Esmeralda! En su lugar, ¡me entregaste tres de Ginseng del Sol Verde y cinco de Ginseng de las Nubes Esmeralda! El Ginseng del Sol Verde es un insumo alquímico de Rango 2 de grado medio, mientras que el Ginseng de las Nubes Esmeralda es un material de Rango 1 de grado superior; ¡media un rango entero de diferencia entre ambos! ¿Acaso no es esto una estafa descarada? ¡Exijo la devolución de mis piedras espirituales!". El hombre bramaba con furia incontenible. El Ginseng del Sol Verde y el Ginseng de las Nubes Esmeralda guardaban cierta semejanza exterior, por lo que resultaba fácil confundirlos si no se examinaban con minucioso cuidado. "Distinguido mayor, usted no verificó los artículos en el momento de la entrega. Conforme a las normas de nuestro Pabellón de las Nubes Celestiales, una vez que la mercancía abandona el mostrador, no se admiten devoluciones ni cambios", explicó Wang Qingze tragando saliva y haciendo acopio de valor. La tienda había estado muy concurrida; trabajaba seis shichen diarios atendiendo a una multitud de clientes, y las ventas de Ginseng del Sol Verde habían sido copiosas en fechas recientes, al punto de que él mismo ya no recordaba con certeza cuántas piezas había despachado el día anterior. "¡Humph! ¿Pretendes insinuar que un cultivador en Establecimiento de la Fundación como yo no tiene nada mejor que hacer y ha venido a engañar a un jovenzuelo? ¡Soy cliente habitual del Pabellón de las Nubes Celestiales! Cada vez que requiero adquirir materias primas vengo a comprar a este local. Confiaba plenamente en el establecimiento y por eso no me detuve a revisar, ¡sin imaginar que se aprovecharían de su renombre para estafar a la clientela! ¡Que salga de inmediato el encargado con autoridad para responder!". La voz del hombre fue subiendo de tono, congregando a un nutrido grupo de curiosos a su alrededor. En ese instante, una hermosa dama de poco más de treinta años descendió desde la tercera planta. Al ver al cultivador de mediana edad, la mujer forzó una cortés sonrisa y saludó con afabilidad: "Esta servidora es Chen Ruyi, encargada del Pabellón de las Nubes Celestiales. Estimado compañero taoísta, ¿quién ha osado importunarlo para desatar semejante enojo?". El hombre relató de inmediato lo sucedido de principio a fin; acto seguido, extrajo una nota y se la tendió a la encargada, señalando con el dedo a Wang Qingze: "Señora Chen, soy cliente habitual del Pabellón de las Nubes Celestiales, usted sabrá cómo proceder; este es el recibo que él mismo me extendió de su puño y letra". Chen Ruyi leyó el contenido del pliego, se lo pasó a Wang Qingze y preguntó: "¿Fue escrito por ti?". Wang Qingze barrió el papel con la mirada y asintió con la cabeza. "Suspéndase temporalmente la atención. Procedan de inmediato a inventariar las existencias de Ginseng del Sol Verde y Ginseng de las Nubes Esmeralda para cotejarlas con los libros contables". Cada vez que se concretaba una venta, el dependiente a cargo redactaba dos notas idénticas: una se entregaba al comprador y la otra se archivaba para el arqueo final. Poco después, Chen Ruyi esclareció los hechos: en el inventario sobraban dos raíces de Ginseng del Sol Verde y faltaban dos de Ginseng de las Nubes Esmeralda. El establecimiento contaba con más de una decena de dependientes que habían despachado ambos tipos de ginseng; sin embargo, aun si alguno de ellos se hubiera equivocado, resultaba imposible que por mera coincidencia cuadrara exactamente el sobrante de dos piezas de una variedad con el faltante de dos de la otra. Resultaba evidente que Wang Qingze había actuado con negligencia, debiendo asumir la total responsabilidad del error. "¡Ya lo decía yo! ¡El fallo fue tuyo y todavía te negabas a admitirlo!". "Estimado compañero, conforme a las reglas de nuestro Pabellón de las Nubes Celestiales, los artículos que traspasan el mostrador no están sujetos a devolución. No obstante, admitimos que la falta recae en nuestra parte; esta noche, esta servidora lo agasajará con un banquete en el Pabellón de las Cien Fragancias a modo de sincera disculpa, ¿le parece conveniente?". El semblante del hombre se suavizó visiblemente y declaró: "En consideración al honor de la señora Chen, dejaré pasar este percance. Pero señora Chen, en el porvenir procuren contratar a dependientes más espabilados; a personas tan chapuceras y torpes en su oficio convendría no volver a abrirles las puertas". Chen Ruyi mantuvo una sonrisa complaciente y asintió aceptando el reproche. Tras despedir al cliente, la expresión de Chen Ruyi se tornó gélida al instante; encaró a Wang Qingze y sentenció: "Mañana no hace falta que te presentes a trabajar. Has ocasionado pérdidas al establecimiento, de modo que tu paga de este mes queda cancelada. En atención a que fuiste aplicado en tus labores, no te exigiré resarcir el perjuicio económico causado. Recoge tus pertenencias y márchate". Wang Qingze esbozó una sonrisa desolada, aceptó el despido y abandonó el local con el ánimo por los suelos. Al cruzar el umbral del Pabellón de las Nubes Celestiales, descubrió con sorpresa que Wang Changsheng permanecía de pie junto a la entrada. "Noveno tío, yo...". Wang Qingze intentó justificarse con un gesto de amargo desconsuelo. Wang Changsheng hizo un ademán con la mano y lo interrumpió: "Basta, lo he presenciado todo. Lo que tengas que decir lo hablaremos al regresar a casa; solo espero que Changren no termine perjudicado por tu falta". De vuelta en el patio residencial, Wang Changsheng le ordenó a Wang Qingze relatar minuciosamente lo acontecido. "Llevas casi dos meses trabajando en el Pabellón de las Nubes Celestiales, ¿cómo pudiste confundir el Ginseng del Sol Verde con el Ginseng de las Nubes Esmeralda? ¡Has sido en extremo descuidado en tu labor!". Wang Changsheng lo reprendió con semblante severo. "Noveno tío, en verdad ignoro cómo pude equivocarme; solo ruego no haber arrastrado al decimoquinto tío en esto". "Medítalo con detenimiento: ¿por qué cometiste ese error? Errar no es lo más grave, lo verdaderamente imperdonable es no comprender en qué se ha fallado". Wang Qingze adoptó un gesto pensativo y, tras meditarlo unos instantes, exclamó: "¡Ah, ya lo recuerdo! Aquel hombre llegó sumamente apresurado y no dejaba de apremiarme para que me diera prisa. Tenía un aspecto feroz y amenazante; me invadió el miedo y fue entonces cuando cometí la equivocación". "¿Miedo? ¿Acaso desplegó su presión espiritual para intimidarte?". Mientras hablaba, una imponente presión espiritual brotó del cuerpo de Wang Changsheng, precipitándose con fuerza sobre Wang Qingze. Wang Qingze retrocedió varios pasos tambaleándose, sin atreverse casi a respirar. Al notar su reacción, Wang Changsheng replegó su aura al instante. Sintiéndose aliviado, Wang Qingze murmuró con cierta vacilación: "No fue presión espiritual... Por alguna razón, simplemente me invadió el temor en ese instante, no sabría explicarlo bien; quizás solo fui un descuidado". "Olvídalo. Mañana saldrás a buscar otro empleo; en lo sucesivo actúa con mayor concentración y esmero, y no permitas que la torpeza te vuelva a traicionar". "Entendido, noveno tío". Esa misma noche, los seis miembros del Clan Wang se reunieron a cenar. Tal como se temía, Wang Changren se vio perjudicado por el error de su sobrino y también fue despedido por Chen Ruyi. Wang Qingze se sentía consumido por el remordimiento; por fortuna, Wang Changren no le guardó rencor alguno, limitándose a recomendarle que fuera más meticuloso en sus tareas en adelante. "No te aflijas más, Qingze. A partir de mañana comenzarás a aprender el arte de la forja conmigo. He cerrado un acuerdo con la doncella Wang para refinar artefactos mágicos para ella; permanecerás a mi lado observando y aprendiendo. Dominar un oficio manual siempre te será de provecho". El rostro de Wang Qingze resplandeció de alegría y aceptó de inmediato con gratitud: "¡Sí, noveno tío! Me esforzaré al máximo". Wang Changsheng era el artífice más aventajado de toda la estirpe; poder formarse bajo su tutela directa era una oportunidad con la que jamás se habría atrevido a soñar. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 162

Estás leyendo el capítulo 162 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.