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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 163 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
A la mañana siguiente, Wang Changsheng salió de la residencia acompañado por Wang Qingze y se dirigió al Pabellón de las Armas Espirituales. Wang Ruyan recibió a Wang Changsheng con manifiesta cordialidad, entregándole un diagrama de forja junto con dos lotes de materias primas. Wang Changsheng condujo a Wang Qingze hacia el patio trasero. Wang Shuchong ya se encontraba bebiendo; aunque apestaba a alcohol de pies a cabeza, aún conservaba la lucidez y supervisaba a varios aprendices mientras templaban los materiales. "Viejo Wang, este es mi sobrino Qingze. Asígnele cualquier tarea sencilla para que se mantenga ocupado; yo pasaré a la cámara de forja a refinar las piezas. Qingze, aplícate a aprender con esmero del viejo Wang, ¿entendido?". En rigor, no habría sido ningún despropósito que Wang Changsheng tratara a Wang Shuchong como a un menor llamándolo compañero Wang; no obstante, teniendo la firme intención de estrechar lazos con Wang Ruyan, y siendo Wang Shuchong el tío de esta en el clan, llamarlo respetuosamente viejo Wang resultaba sumamente apropiado. "El mayor Wang es demasiado cortés. Siendo su sobrino, descuide que cuidaré bien de él. ¡Vaya tranquilo a lo suyo!". Wang Shuchong asintió una y otra vez mientras tomaba un puñado de cacahuetes con los dedos y se los arrojaba a la boca. Tras reiterar un par de advertencias a Wang Qingze, Wang Changsheng avanzó a paso firme hacia la cámara de forja. Una vez activada la matriz de aislamiento acústico de la estancia, cualquier ruido exterior se desvaneció por completo. Extrajo el diagrama de forja y comenzó a examinarlo con minucioso detenimiento. La pieza que debía elaborar era un artefacto mágico de grado inferior: el Sable de la Luna Dorada. Por descontado, disponiendo del plano correspondiente, si se contaba con suficientes materias primas y la pericia artesanal alcanzaba el nivel adecuado, forjar una pieza de grado superior tampoco entrañaba mayor inconveniente. Dio una suave palmada a la bolsa de almacenamiento en su cintura: el Horno del Sol Púrpura salió disparado de su interior, giró vertiginosamente sobre su eje expandiéndose al contacto con el aire y aterrizó con firmeza sobre el suelo. Wang Changsheng movió los dedos con vertiginosa soltura disparando sucesivos sellos mágicos sobre la superficie del horno. La tapa se elevó por sí sola en el aire y descendió con suavidad a un costado. Arrojó dos bloques de mineral dorado del tamaño de puños al interior del receptáculo, volvió a cerrar la cubierta y modificó la disposición de sus sellos de comando. Tras un apagado crujido sordo, una llamarada de fuego púrpura emergió de la nada en la base del Horno del Sol Púrpura, y la temperatura del recinto comenzó a elevarse de forma paulatina. El transcurso de un día entero se esfumó en un abrir y cerrar de ojos. Dentro de la cámara de forja, Wang Changsheng permanecía sentado en posición de loto sobre un cojín verde de meditación, exhibiendo una leve palidez en el rostro. Un denso mar de llamas púrpuras envolvía el Horno del Sol Púrpura en medio de abrasadoras olas de calor. Al cabo de unos instantes, Wang Changsheng ejecutó un sello manual y descargó un haz de energía sobre el artefacto. ¡Bang! Tras un chasquido sordo, la tapa del caldero salió despedida hacia arriba y una vasta masa de fluido dorado emergió flotando en el aire. Bajo la estricta guía de su sentido divino, la materia incandescente se maleó y retorció poco a poco hasta condensarse en la silueta de un sable dorado de tres chi de longitud. Wang Changsheng extrajo un frasco de porcelana azul y lo arrojó hacia el frente; tras aplicarle un sello mágico, una abundante corriente de líquido azabache brotó de su interior y describió giros en el aire hasta envolver por completo el filo dorado. Apenas el líquido negro entró en contacto con el metal candente, resonó un sordo chisporroteo crepitante mientras densas humaredas blancas se elevaban en la estancia. Al disiparse el humo blanco, un largo sable de tono dorado pálido quedó suspendido inmóvil en el vacío. Wang Changsheng hizo un leve ademán con la mano: el arma voló hacia él y se posó con firmeza sobre su palma. Por el momento, aquel sable dorado constituía únicamente un molde en bruto que ni siquiera alcanzaba la categoría de artefacto espiritual. Las armas de corte y estocada requerían someterse a incontables martilleos para purgar sus impurezas internas, para luego ser templadas y forjadas una y otra vez; solo tras grabar con éxito los caracteres rúnicos espirituales en su estructura podían coronarse legítimamente como artefactos mágicos terminados. Wang Changsheng ejecutó un sello manual y las llamas de la base del Horno del Sol Púrpura se extinguieron al instante; el caldero menguó velozmente de tamaño y regresó volando al interior de la bolsa de almacenamiento en su cintura. Guardó el sable dorado en su bolsa de almacenamiento y abandonó la cámara de forja. Para entonces caía el crepúsculo, y los arreboles del atardecer arropaban a Ciudad Canglan con un manto rojizo. Junto a la fragua, los incesantes golpes de martillo resonaban con ecos metálicos continuos; Wang Qingze permanecía sentado bebiendo y conversando animadamente junto a Wang Shuchong. Wang Changsheng frunció levemente el ceño e interrogó con semblante severo: "Qingze, ¿acaso no te ordené que te aplicaras a trabajar junto al viejo Wang? ¿Qué estás haciendo?". "Mayor Wang, no lo culpe a él. Beber a solas me resultaba muy aburrido, así que le pedí que me hiciera compañía; si ha de reprender a alguien, repréndame a mí". Wang Shuchong intervino de inmediato para justificar al muchacho. La expresión de Wang Changsheng se suavizó ligeramente y respondió: "En consideración al viejo Wang, lo dejaré pasar por esta vez. Levántate, regresa conmigo". Wang Qingze asintió con presteza, se despidió de Wang Shuchong y siguió los pasos de Wang Changsheng hacia la salida. Al cruzar por el salón principal, coincidieron justo en el momento en que Wang Ruyan descendía por la escalera. La joven dedicó una leve sonrisa a Wang Changsheng y preguntó: "Compañero Wang, ¿cómo le ha ido? ¿Se ha adaptado bien al trabajo?". "Bastante bien. Doncella Wang, este servidor regresará a asearse y cambiarse de vestiduras; nos veremos luego en el Pabellón de las Cien Fragancias". Wang Ruyan aceptó con una sonrisa y lo despidió con la mirada hasta que cruzó el umbral. "Ruyan, que este muchacho te invite a cenar con tanta prisa deja claro que siente interés por ti", comentó Wang Shuchong acercándose a ella mientras soltaba un sonoro eructo de alcohol. Al oírlo, un intenso rubor tiñó las finas mejillas de Wang Ruyan, quien replicó con timidez: "Decimoctavo tío, ¿qué disparates dice? Entre el compañero Wang y yo no hay nada de eso". "Sé bien que tú no sientes nada por él, pero en cuanto a él no pondría las manos al fuego. Ese muchacho me llama viejo Wang con semejante cortesía; es evidente que busca ganarse mi favor por ti. De no ser porque soy tu decimoctavo tío, jamás me trataría con tanta consideración. Abre bien los ojos y no te dejes embaucar; el hombre teme errar de vocación y la mujer teme desposar al hombre equivocado". Wang Shuchong le brindó aquella sincera advertencia con paternal benevolencia. "Lo tengo presente, decimoctavo tío. Pero usted no debería pasarse el día entero empinando el codo; no pasaría nada si aguardara a terminar sus deberes para beber". "Je, je, el vino de hoy se bebe hoy, ¿quién sabe lo que deparará el mañana? Sé muy bien lo que hago". Al arribar a la residencia, Wang Qingze le rindió cuentas a Wang Changsheng con total sumisión sobre lo realizado durante la jornada. "Debes forjar una buena relación con ese Wang Shuchong; en el futuro nos será de gran provecho, ¿entendido?". Wang Qingze asintió con docilidad y preguntó: "Lo tengo claro, noveno tío. Pero dígame... ¿acaso está cortejando a la mayor Wang, la sobrina de Wang Shuchong?". "¿Quién te ha dicho semejante cosa?". "Nadie me lo dijo, lo deduje yo mismo. Wang Shuchong también debió de notar algo, pues se puso a indagar conmigo sobre su situación; sin embargo, recordando sus advertencias, fingí ignorarlo todo. En un principio pensé en hablar maravillas de usted, pero recapacité: siendo tío y sobrino, lo que yo dijera difícilmente resultaría creíble para él e incluso podría ser contraproducente, así que opté por cerrar la boca". Un destello de aprobación asomó en el rostro de Wang Changsheng. Extrajo una tablilla de jade azul, se la tendió a Wang Qingze y dispuso: "Aquí se compilan conocimientos elementales sobre el arte de la forja; llévatela para estudiarla. No la divulgues al exterior, y si tropiezas con dudas, pregúntame mañana". "Muchas gracias, noveno tío; me retiro a mi habitación a estudiarla de inmediato". Tras tomar un baño y mudar de ropas, Wang Changsheng partió directo hacia el Pabellón de las Cien Fragancias. Había reservado un salón privado desde el día anterior; al llegar a la estancia, ordenó una tetera de té espiritual y aguardó con sosiego la llegada de Wang Ruyan. Llegada la hora del perro, una serie de golpes en la puerta resonó desde el pasillo exterior, seguida por la voz de Wang Ruyan: "Compañero Wang, lamento haberlo hecho esperar; esta servidora ha llegado". El júbilo iluminó el semblante de Wang Changsheng; caminó a paso vivo hacia la entrada y abrió la puerta de par en par. Wang Ruyan había mudado de atuendo: vestía una túnica de falda verde y lucía un rostro de serena belleza al natural, apenas realzado por un sutil toque de maquillaje. Wang Changsheng la invitó a pasar a la estancia y le tendió un abultado menú, proponiendo con una sonrisa: "Doncella Wang, desconozco cuáles son sus platillos predilectos, de modo que aún no he ordenado nada; ¿qué desearía comer?". "El compañero Wang es demasiado atento; esta humilde servidora no tiene restricciones especiales en el comer, ordene usted a su gusto". "En ese caso, pediré unas cuantas especialidades primero; si no resultan suficientes, la doncella Wang podrá añadir lo que guste". Wang Changsheng llamó al mozo y ordenó siete platillos y una sopa, abarcando los cuatro sabores cardinales: agrio, dulce, amargo y picante. Antes de que sirvieran la comida, Wang Changsheng entabló conversación casual con Wang Ruyan. La joven hablaba con suma parquedad, limitándose a asentir o responder con breves frases de cortesía, denotando cierta distancia diplomática. Al advertirlo, Wang Changsheng desvió la plática hacia temas relativos a la forja de artefactos, momento en que Wang Ruyan comenzó a soltarse y aportar más palabras al intercambio. Poco después, los manjares fueron dispuestos sobre la mesa. Wang Ruyan continuaba siendo de pocas palabras; Wang Changsheng comprendía que en estos asuntos no convenía precipitarse con excesiva prisa. No obstante, advirtió un detalle elocuente: la muchacha prefería los sabores suaves y delicados, dirigiendo sus palillos con frecuencia hacia los platillos al vapor o escalfados, mientras que evitaba tocar las preparaciones picantes por completo. Poco menos de medio shichen más tarde, al notar que Wang Ruyan no mostraba mayor disposición para prolongar la velada, Wang Changsheng sonrió y propuso con naturalidad: "Doncella Wang, dejémoslo aquí por hoy; mañana todavía debemos continuar con las labores de forja". "De acuerdo. En otra ocasión en que haya tiempo libre, esta servidora tendrá el honor de invitarlo". Cuando ambos salían del salón privado, una voz colmada de sincero entusiasmo resonó de pronto en el pasillo: "¡Doncella Wang! ¿Usted también ha venido a comer a este lugar?". Wang Changsheng volvió la mirada hacia el origen de la voz y vio aproximarse a paso vivo a un letrado de túnica blanca y porte distinguido, con el rostro iluminado por la alegría. "Así es, vine a compartir una comida sencilla con el compañero Wang. Compañero Song, ¿usted también ha venido a cenar?". Wang Ruyan asintió con una leve sonrisa, respondiendo con un tono bastante comedido y llano. "Me tropecé con un viejo amigo del Templo de las Nubes Blancas, el compañero Li, y vine a cenar con él a este mesón". El letrado de blanco señaló hacia un hombre de mediana edad que permanecía detrás de él, quien cargaba una espada de madera verde a la espalda. Al contemplar a aquel sujeto, un destello de inocultable sorpresa cruzó las profundidades de los ojos de Wang Changsheng. Aquel hombre de mediana edad no era otro que el mismo cultivador en Establecimiento de la Fundación que había protagonizado la disputa con Wang Qingze en el Pabellón de las Nubes Celestiales. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 163 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.