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Leer El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) Capítulo 27 online gratis en español

\[Punto de vista de Edward\] “Según lo recuerdo, el examen consistía en alrededor de diez equipos que están dentro de una zona de quinientos por quinientos metros, dejando un área algo limitada para movilizarnos; sin embargo, la sensación tétrica y lúgubre que da el bosque nos beneficia para un ataque sorpresa. No podemos fallar.” Pero al momento que miré atrás, era lo que me generaba algo de ambigüedad en esta misión: Tadeo estaba inseguro, Eclipse estaba sombría, como si estuviese decaída por algún evento que yo desconozco, e Iván era el único que estaba “regular”, pero su control de espada era insuficiente contra estudiantes por encima del primer año. “Además, debido al entrenamiento excesivo de estos días, siento cómo mi cuerpo se siente como una máquina en cortocircuito que pide reposo; también previne este caso y por eso pedí que estuviéramos en reposo, para también descansar, aunque sea un momento. Después de todo, este plan depende no de mí, sino de cómo estructuro a cada uno de los protagonistas para que puedan evolucionar antes de lo previsto en la trama original.” —Bien, quedémonos aquí; haremos tiempo muerto y trataremos de analizar la situación actual.—Dije mientras me sumergía en un nido de arbustos. Había un metro de grosor, por lo que no iba a ser fácil detectarnos, incluso sintiendo nuestro maná. Nos sentamos formando un círculo, ya que el espacio era algo reducido. —¿No van a decirme lo que sucede?—Pregunté mirando a Tadeo y a Eclipse de forma intercalada. —¡No lo sé! ¡Siento que unas raíces me atrapan y me inmovilizo, como si mis nervios me tendieran una trampa!—Decía exaltado Tadeo con frustración, dando un leve golpe al suelo. Al instante miré a Eclipse esperando su respuesta; quería entenderlos y darles una respuesta rápida. No me molesta en absoluto que tengan problemas, todos los tenemos, pero no podemos conversar en un campo de batalla. —Yo la verdad... Rápidamente tapé la boca de Eclipse. Ella, molesta, intentó sacar mi mano, por lo cual tuve que colocar mi dedo al frente de mi boca que formaba un círculo por donde el aire salía. Ella entendió que le pedí que guardara silencio, por lo que quité mi mano. Abrí lentamente el arbusto. Había un grupo de tres integrantes: era un mago, un tanque y un espadachín. Su espada era de hoja ancha, por lo que debía ser lento; pero si esa hoja llegaba a rozarme, sería un problema. —Tadeo...—Susurré y me acerqué a su oreja.—Sube conmigo, haremos una emboscada. Necesito que te encargues del tipo de la espada mientras yo me encargo de los demás. Tadeo, con emoción, me asintió con la cabeza y me siguió a un árbol que estaba a tres metros de nuestra base temporal. Lo escalamos con gran cautela y, estando entre las ramas, tuvimos una visión más panorámica. A cincuenta metros de distancia no había más equipos cerca, por lo que la emboscada debería ser una vía perfecta. Miré a Tadeo; él le devolvió la mirada y, usando señales, intenté explicar que contaría hasta tres y, al hacer el puño, me lanzaría. Él, al parecer, levantó el pulgar... Espero que lo haya entendido. “La mejor forma de perder una inseguridad en el campo de batalla es con una simple terapia de choque. Tengo que darle motivación, si no, esto será un completo desastre; incluso la batalla contra Damián ahora mismo no debería pasar. Pero ya llegamos hasta aquí.” El mago se separó lentamente de su grupo, como si fuera a hacer guardias separadas; un plan algo arriesgado viendo que su grupo estaba tan desbalanceado. Miré a Tadeo y comencé la cuenta levantando tres de mis dedos. Bajé un dedo... bajé dos... Y con el puño al aire rápidamente me lancé primero. Salté con agresividad; en todo caso, solo era la carnada, Tadeo es el que debe encargarse de los demás. El mago se percató de mi presencia y comenzó a conjurar un hechizo en un cetro de piedras que en la punta tenía una gema cubierta por una luna formada de piedras. \[Magia Básica: Refuerzo Físico\] Crucé mis brazos en forma de equis para cubrirme de su ataque. El cetro comenzó a iluminarse con un color vívido y, de forma repentina, un destello gigante se formó y se compactó en una pequeña esfera ígnea. “Mierda...” \[Magia de fuego básica: llamarada compacta\] El ataque chocó con mis brazos; sentí una gran aguja penetrando las primeras capas de mi piel, pero fue una sensación pasajera como una estrella. El hechizo solamente quemó mi chaqueta, por lo que aterricé enfrente de él y, aprovechando la cortina de polvo generada, lancé una patada frontal en su abdomen y, quitándole el cetro, lancé una ráfaga de golpes consecutivos sin parar, haciendo que en pocos segundos perdiera la consciencia. Pero una fuerte explosión a unos pocos metros me hizo distraerme de mi pelea. Miré hacia atrás y veía una gran explosión de polvo que se asomaba incluso por encima de la copa de los árboles. El mago, ya derrotado y pulverizado, no tenía valía para mí, por lo que lo dejé acostado y, lanzando el cetro lejos, corrí en dirección hacia la explosión. “Mierda, ¿habrá sido mala idea dejar a Tadeo solo? No, fue una gran decisión; debo ser optimista o confiar en los demás. Yo solamente soy su soporte, pero no puedo hacer que dependan de mí todo el...” Una patada llegó desde mi derecha; sin tener tiempo de esquivarla, golpeó de lleno mi hombro, entumeciéndolo de inmediato, y la potencia fue tal que levantó mi cuerpo mandándolo a volar unos metros. Mi cuerpo colisionó y destruyó varios árboles en la trayectoria. Al ver mi hombro, estaba de un color rojizo más llevado a un color rosa, por lo que el golpe no fue del todo grave. Al ver al frente, vi al espadachín de hoja ancha, de pelo castaño y cuerpo fornido, y al tanque que vi hace rato, de ascendencia de hombres del norte; hombres que son anormalmente colosales en fuerza y tamaño. Ellos eran parte del equipo del mago de primer año. “Un momento... ¿Dónde está Tadeo?”—Miré alrededor por si lo encontraba noqueado o malherido.—“...Significa que la explosión de hace rato debe ser de otro grupo, pero la posibilidad de que sea el equipo es muy alta; debo apresurarme.” —¿Dónde está mi compañero?—Dije con seriedad, levantándome y colocándome en guardia. —¿Por qué te lo diría si apenas pudiste resistir la patada de mi compañero? No tienes derecho a respuestas; si las quieres, las tienes que buscar.—Dijo el espadachín apuntándome con su espada. “Si ese tipo de tamaño colosal me golpeó, significa que no es más fuerte físicamente que el corrupto de la última vez; tengo oportunidad de ganarles a estos dos.” —Bien. Traté de ir por la vía pacífica, pero veo que ustedes solamente me regalarán puntos.—Dije colocándome en posición para lanzarme; mis piernas estaban en cuclillas, listo para el combate. Ambos sonrieron perversamente y se posicionaron. El tanque no usaba arma, solo unas muñequeras que le cubrían por completo los antebrazos, y el espadachín llevaba una armadura de cuero algo anticuada, ya que no tiene ningún hechizo de inmunidad escrito ni nada. ... ... “Mierda, ¿cómo acabé aquí contra estos dos imbéciles de mierda del grupo de Damián? Maldición, Edward me encargó una misión y fui atrapado por el grupo de Damián, siendo golpeado sin parar.” Dalas y Derek lanzaban ráfagas de ataques sin parar mientras yo intentaba cubrir mi cuerpo con una guardia cruzada, intentando de forma desesperada evitar que golpearan mis puntos débiles, pero era casi imposible. Los golpes impactaban con demasiada potencia, estiraban mi fascia y penetraban mis órganos, haciéndome sentir una sensación de mareo que me dejó de rodillas... Además, escupía saliva y líquidos que provenían del impacto de los golpes. Estando en el suelo, solamente pude cubrirme la cabeza mientras me comenzaban a patear la columna y las costillas con una superioridad en fuerza. \[Magia Básica: Refuerzo Físico\] Recubrí mi cuerpo con magia para poder aguantar hasta que uno del grupo llegue. “Debo aguantar... Todos entrenaron y yo solamente me estanqué por no cumplir mi rol... Qué ridículo. Yo colocándome un rol que nadie me puso; mientras unos como Edward salvan y pelean por instinto de superarse, yo busco una excusa para pelear, pero al momento de hacerlo, solo me quedo y recibo los golpes... Soy lamentable.” —¡Déjenlo en paz!—Gritó una voz en la profundidad del inmenso bosque. Damián, que miraba, y Dalas y Derek, miraron en dirección de donde provenía la voz. Desde ese mismo lugar se asomó una silueta con movimientos algo torpes y, sin dudar, con su espada empuñada, vino hacia donde estaba yo. —N-no, Iván, no lo hagas...—Murmuré tan bajo que nadie podría oírme; tenía la garganta inundada en líquido y sangre, agregando la sensación del dolor en mi estómago que me impedía tomar aire y poder gritar. Iván, de forma deliberada, saltó al peligro como alguien temerario que no se preocupa por su vida. Derek y Dalas, con una sonrisa maliciosa, se lanzaron de manera simultánea contra Iván. Yo no podía hacer más que mirar y extender el brazo, pretendiendo que pudiese ser un héroe... Iván, acorralado, seguía haciendo movimientos simples con su espada, pero Derek, golpeando su codo y llegando al nervio, hizo que de forma involuntaria la espada se zafara de su agarre y comenzó la misma imagen que llevo viendo desde que tengo memoria... “Iván... ¿Por qué te lanzaste al peligro? A pesar de que sabías el riesgo, lo hiciste sin dudar ni titubear. Cómo alguien más débil que yo va a tener más valía... ¿Acaso fue la influencia de Edward? Si es así, me siento orgulloso del ejemplo que sigue...” De forma lenta comencé a levantarme; primero una pierna, luego la otra y lentamente me coloqué erguido. Con la cara llena de sangre, moretones y cortes, me coloqué en mi postura de defensa. “...Yo debería hacer lo mismo. No puedo seguir esperando una golpiza y esperar al mañana y pretender que mi pasado, en conjunto a mis amigos, no existió. No permitiré que se siga repitiendo este ciclo vicioso.” Y al intentar caminar aparecieron estas enredaderas con aún mayor grosor; no me dejaban moverme. Pero ya entendí la razón. “Estas enredaderas o cadenas no son ataduras por mi frustración de incumplir mi rol; es mi miedo. Mi miedo a fallar como el escudo de mi equipo, miedo a incumplir y que salgan dañados. Ya no hay vuelta atrás; están atacando a Iván ahora mismo, golpeándolo sin parar. No puedo quedarme de brazos cruzados y esperar al último momento para creerme un héroe, un título que no merezco.” Las enredaderas se soltaron de forma satisfactoria, dejándome correr el camino que antes no corría por miedo. No sentía que yo lo corría, sino todos mis años reteniendo esta sensación de insuficiencia; ya no podía seguir reprimiéndome. Corriendo... no, estaba tan inclinado mi torso que parecía una bestia que iba a embestir a sus presas. “Tenía pensado utilizar esto en un nuevo entrenamiento con Edward, pero esto podría ser una prueba de mi nueva habilidad.” Al comenzar a conjurar, sentía cómo mis manos y antebrazos eran bañados en un espeso lodo que comenzaba a solidificarse; sentía una sensación fresca de mi maná recubriendo estos guanteletes. Sentía que eran parte de mi cuerpo, una extensión vívida de mis brazos; sentía un poder y una seguridad que me hacían seguir avanzando. \[Magia de tierra básica: Escudo modalidad guanteletes\] Y sin parar iba a una colisión directa. A punto de impactar contra ellos, ambos se dieron la vuelta, lo que permitió que Iván pudiese escapar sin recibir el impacto. Derek y Dalas empujaban cada uno un guantelete para no colisionar con un gran árbol detrás de ellos. —N-no eres lo suficientemente fuerte, Tadeo; solo eres un falso protector.—Gritó Dalas con falta de aire y venas en el cuello y antebrazos. —S-sí, solo eres un fanfarrón.—Gritó Derek con soberbia total. —No, ustedes se equivocan. ¡Yo ahora mismo los eliminaré de esta competencia!—Grité con toda mi fuerza, expulsando más maná de forma agresiva. \[Magia Básica: Refuerzo físico\] “Ahora mismo ya no tienen forma de escapar. Gracias, Dalas y Derek, por hacerme entender que solamente soy... alguien que pelea para proteger, no para ganar estatus o alabanzas. No necesito ese tipo de cosas.” El impacto hizo que chocaran con el árbol. La fuerza aplicada en la columna de ambos contra el árbol generó la suficiente presión para romperlo, pero a la vez, cuando esa presión se desvaneció por la explosión de energía, cayeron al suelo haciendo que se agrietara. Sus cuerpos rebotaron y al instante, con el último suspiro y un escupitajo inmenso de sangre, sus ojos se palidecieron, quedando inconscientes ambos. Mi respiración era agitada, mi cuerpo tambaleaba; usé todos mis recursos y apenas gané. Mis piernas, sin poder resistir, cedieron, quedando de rodillas con la cara llena de cortes, moretones y mucha sangre. “Mis piernas tienen micro cortes por excederme con la fuerza aplicada y, al usar el refuerzo, intensifiqué eso, dejándome completamente inmóvil.” —¡Espera, yo te curo!—Gritó Eclipse, que apareció desde unos arbustos. —¡No, espera, Eclipse! ¡Aléjate de aquí!—Grité eufórico. Sabía que aún quedaba Damián; que, incluso, Dalas y Derek juntos no podrían hacerle frente a él, por lo que sé que es una liga diferente. —¡No! ¡Estoy cansada de que me defiendan!—Gritó mientras comenzaba a conjurar. Pero, en un parpadeo, comenzó uno de los actos más aberrantes que he querido evitar a toda costa: el momento en que Damián amenaza la vida de Eclipse. La agarraba del pelo como si fuera una bestia ordinaria y, sin que ella pudiese oponer resistencia, gritaba que la soltara; pero él solo ponía una cara de codicia, soberbia... Una sonrisa llena de malicia y lujuria, ojos que se agudizan cada vez que ve a Eclipse. —No te haré daño si me aceptas como tu príncipe.—Dijo Damián con un tono perverso y pícaro; me generaba asco. —¡Prefiero morirme que aceptarte, asqueroso de mierda!—Gritó Eclipse pegándole una patada. Damián bajó la mirada; su cara se sombreó completamente, como si la noche hubiese llegado de forma imprevista. El aura del entorno cambió drásticamente; su mirada estaba relajada todavía, pero su aura era agresiva, adoptando un color rojizo chillón. —Qué pena, entonces tendré que ver si lo que dices es cierto... —Espera, bastardo, no lo hagas...—De un golpe al estómago, mandó lejos a Eclipse. Quedé aterrado. Un cuerpo tan pequeño y frágil como el de Eclipse chocó con un árbol; sus pupilas estaban apagadas, su boca estaba llena de sangre y sus manos estaban muertas en vida, comenzando a adoptar un tono más pálido de piel. Me quedé haciendo un sonido tartamudo; estaba asustado. No podía perder a uno de mis amigos, mi familia. Nunca se me ha pasado por la mente perder a uno de ellos, pero nunca creí que llegaríamos a un caso así. Mis ojos palpitaban y todo mi cuerpo temblaba; de forma instintiva, mi cuerpo lagrimeaba. —Ahora... te toca a ti, Tadeo.—Dijo Damián con un tono bajo y soberbio. Pero una brisa tan veloz como el rayo y tan gélida como el hielo llegó a mi cuerpo. Era un aura tan agresiva que se sentía como si una bestia de alto poder hubiese despertado; un instinto asesino que me dejaba pavor en el cuerpo. Mi cuerpo temblaba, pero ahora era por instinto de supervivencia. Estaba aterrado, pero de alguna manera se me hacía familiar... “¿Edward?... ¿Eres tú?” Al mirar a Damián, mis ojos se ensancharon; él mostraba una expresión que nunca había visto en él. Soberbia, malicia, asquerosidad, lujuria... Pero nunca lo había visto sudar frío y con un leve temblor en el cuerpo. De forma fugaz, una sombra aparece enfrente de él y de un solo golpe lo tumba, haciendo que su cara coma tierra en un parpadeo. —Perdón por llegar tarde. Enmendaré mi error matando a este tipo aquí y ahora. Sin duda alguna... era la voz de Edward. No podía ver su expresión, pero podía sentirlo... Estaba enojado.
El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela)

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El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) Capítulo 27

Estás leyendo el capítulo 27 de El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela), un novela. Edward Vangort, ¿Quién es? Un personaje que ni siquiera aparece en la trama de la misma historia, pero antes de llegar a este mundo era…¿Quién era…? Debido a una amnesia parcial provocada por el sistema dando solo… Este capítulo tiene publicado el 19 de marzo de 2026. El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) tiene 47 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.